ATC614-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

MAGISTRADA PONENTE  

ATC 614-2014  

Radicación           n°  11001-22-15-000-2013-01315-01   

Bogotá  D.C.,  diecisiete (17) de febrero de  dos mil catorce (2014).   

Sería   del   caso  entrar  a  decidir  la  impugnación  interpuesta  contra  la  sentencia proferida el 10 de diciembre de  2013,  mediante  la  cual  la  Sala  Civil del Tribunal Superior del Distrito de  Bogotá  negó  la  acción de tutela promovida por Niray Martínez Rodríguez y  otros contra    el  Ministerio  de  Tecnologías  de  la  Información  y  de  Comunicaciones,  si no fuera porque se observa que en la tramitación surtida en  la  primera  instancia se incurrió en causal de nulidad que afectó lo actuado.   

ANTECEDENTES  

1.  Los  gestores  demandaron  la protección  constitucional  de  los  derechos fundamentales a la salud y vida, presuntamente  vulnerados  por  la  autoridad  acusada, respecto a una antena de comunicaciones  ubicada en la calle 11 No. 4-65.   

2.  Arguyeron, como fundamento de su reclamo,  los siguientes hechos relevantes:   

3.-   Pidieron,   en   consecuencia,   que  «esa  antena  utilizada por las telefonías celulares  sea  retirada  a un sitio de no riesgo a la comunidad»  (fls. 1-2).   

CONSIDERACIONES  

1.- El debido proceso constituye un conjunto  de  garantías  esenciales  que  deben  respetarse  en  todo  juicio, trámite y  actuaciones  administrativas,  asistiéndole  el  derecho a las partes, y demás  personas  que  tengan  interés  legítimo  de intervenir, a elevar solicitudes,  aducir  pruebas  y  controvertir  las  allegadas,  postulados  estos  que están  consagrados  como  derecho  fundamental  en  el artículo 29 de la Constitución  Política.   

2.-  La  acción  de  tutela,  como trámite  judicial   de  defensa  de  las  prerrogativas  esenciales,  no  obstante  estar  caracterizada  por  la  brevedad  y  sumariedad,  no  es  ajena a las reglas del  referido     «derecho    fundamental».   

3.- De la queja emerge con claridad que en el  reclamo  constitucional se cuestiona la ubicación de una «antena de telefonía  celular»,  en  el  barrio  plazuela  del  Municipio  de  Restrepo  (Meta),  con  cercanía  a  una  vivienda familiar, a un jardín infantil y a una estación de  gasolina,  situación  que  consideran riesgosa y peligrosa para la «vida  de  la  comunidad», dirigiendo la  excepcional  vía  contra el  Ministerio de Tecnologías de la Información  y de Comunicaciones.   

4.  Dicha cartera ministerial en la repuesta  dada   al   Tribunal   a-quo  informó   que   «la   ubicación   de   torres   de  comunicaciones  en  un  lugar determinado de la jurisdicción de un municipio es  un  asunto  de  ordenamiento territorial», temática a  cargo  de  la  alcaldías,  en este caso, la de Restrepo (Meta), toda vez que de  conformidad  con  el  Decreto  195  de  2005,  artículo 7°, a las «entidades     territoriales»     les  corresponde  en  materia  de salud pública ejercer la inspección, vigilancia y  control de las estaciones radioeléctricas.   

5.  De lo anterior, se advierte que la queja  involucra  una  circunstancia  que  tiene  relación directa e inmediata con las  funciones    a    cargo    de   la   «alcaldía   de  Restrepo-Meta».   

6.-  Así  las  cosas,  la irregularidad consiste en no haberse vinculado  debidamente  al  tercero  interesado,  la  cual está contemplada como causal de  nulidad,  en  el  numeral  9°  del  artículo  140 del Código de Procedimiento  Civil,  preceptiva  que resulta aplicable a la acción de tutela en virtud de lo  dispuesto  por el artículo 4° del Decreto 306 de 1992. Así, es claro, como ya  se  dijera,  que  lo  decidido  en  el  presente  amparo  también  incumbe a la  Alcaldía del Municipio de Restrepo (Meta).   

7.-  En  torno  a  la facultad para decretar  «nulidades»,    esta  Corporación fijó el siguiente criterio:   

[L]a  Sala hace suya la preocupación de la  Honorable   Corte  Constitucional  expresada  en  el  auto  124  de  2009  (Exp.  I.C.C.1404)  sobre  la imperiosa necesidad de evitar la dilación en el trámite  de  las  acciones de tutela para garantizar su finalidad, eficiencia y eficacia,  esto    es,    la   protección   efectiva   e   inmediata   de   los   derechos  fundamentales…”.   

Empero, no comparte su posición respecto a  que  los jueces ‘no están  facultados  para declararse incompetentes o para decretar nulidades por falta de  competencia  con  base  en  la  aplicación  o  interpretación de las reglas de  reparto del decreto 1382 de 2000.   

En  efecto,  el  Decreto  1382  de  2000,  reglamenta  el  artículo  37 del Decreto 2591 de 1991 relativo a la competencia  para  conocer  de  la acción de tutela y, por supuesto, establece las reglas de  reparto  entre  los  jueces  competentes.  Pero  también,  dispone  directrices  concretas     para     el     conocimiento;     ad     exemplum,    ‘[l]o   accionado   contra  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  el  Consejo  de  Estado  o  el  Consejo  Superior  de la  Judicatura,  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria,  será  repartido  a  la misma  corporación  y  se  resolverá por la Sala de Decisión, Sección o Subsección  que  corresponda de conformidad con el reglamento al que se refiere el artículo  4°     del     presente     decreto’,  siendo  inadmisible su conocimiento por otro juez, por supuesto,  en  las  hipótesis  en que eventual y teóricamente procediere el amparo contra  estas  altas  Corporaciones  de  Justicia,  que serían las mismas en las cuales  procederían  frente a la Corte Constitucional, naturalmente ajenas al ejercicio  de   sus   funciones   constitucionales   o   legales   privativas   por   otras  autoridades…”.   

Por  otra parte “aunque el trámite del  amparo  se  rige  por los principios de informalidad, sumariedad y celeridad, la  competencia  del  juez  está  indisociablemente referida al derecho fundamental  del  debido  proceso  (artículo  29  de  Carta), el acceso al juez natural y la  administración       de       justicia,       de       donde,      ‘según      la     jurisprudencia  constitucional  la  falta  de  competencia  del  juez  de  tutela genera nulidad  insaneable  y  la  constatación de la misma no puede pasarse por alto, por más  urgente   que  sea  el  pronunciamiento  requerido…  (CSJ   ATC  7  Sep.  2009,  Rad. 00021-01, ratificado, entre otros, 11 Mar. 2011,  Rad. 00327-01).   

DECISIÓN  

                

1.- Declarar la nulidad de todo lo actuado en  la  presente  acción  de  tutela, sin perjuicio de la validez y eficacia de las  pruebas  aportadas,  en los términos del inciso 1° del artículo 146 del C. P.  C.   

2.- Disponer que por Secretaría se remita el  expediente    al   Tribunal   enunciado   para   que   reponga   la   actuación  anulada.   

3.-   Comunicar   esta   decisión  a  los  interesados  y  al  tribunal constitucional de origen, en la forma prescrita por  el artículo 16 del Decreto 2591 de 1991.   

Notifíquese  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada    

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