ATC733-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA   CABELLO  BLANCO   

ATC 733-2014  

Radicación    n°  11001-02-03-000-2014-00243-00   

Bogotá, D. C., veinte (20) de febrero de dos  mil catorce (2014).   

Se pronuncia la Corte respecto de la acción  de  tutela  promovida  por  Harold  Fernando  Cardona  Agudelo frente al Juzgado  Tercero  Penal del Circuito Especializado de Cali, extensiva a la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  la  misma ciudad y a la Sala de  Casación Penal de esta Corporación.   

ANTECEDENTES  

1.  El  peticionario  demanda la protección  constitucional   del   derecho  fundamental  al  debido  proceso,  supuestamente  vulnerado  por  las  autoridades  judiciales  acusadas dentro del trámite penal  adelantado  en su contra en el que fue condenado a purgar 31 años y 10 meses de  prisión   por   los   delitos   de   secuestro   extorsivo   agravado   y   porte   ilegal de armas.   

2.    Asevera   que   «el  juez  en  su fallo debió aplicar el mínimo de la pena prevista  que  oscila  entre  28  a  40  años  más  10 meses por el porte» por   lo   que  debió  imponerle»,una  condena  de  «28    años,   más   10   meses   por   el   porte»   (folio 3).   

3.   Solicita,  conforme  a  lo  relatado,  «modificar   la   condena   impuesta»  (folio 3).   

4.  La  acción  de  tutela  fue  presentada  inicialmente  ante  la Presidencia de esta Corporación, la que en auto de 10 de  diciembre  determinó  que  «no le corresponde conocer  en   primera  instancia  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia  sino  al  Tribunal  Superior» de Cali, colegiatura que en proveído de 24  de  enero de 2014 ordenó la remisión de las diligencias a la Sala de Casación  Penal,  empero  en  determinación  de 3 de febrero del presente año consideró  que  «es evidente que la petición de amparo también  involucra  la  decisión  adoptada por esta Corporación en sede de casación»,  por  lo que dispuso la remisión del expediente a esta  Sala.   

CONSIDERACIONES   

Resulta palmario que aun  cuando  la  petición de amparo objeto de estudio no fue dirigida, en principio,  contra  la  Sala  de  Casación  Penal  de  esta  Corporación, sí involucra la  decisión  proferida  por  ella  el  8  de  septiembre de 2008, mediante la cual  inadmitió   la   demanda  de  casación  precisando  que  «no se advierte que dentro del presente trámite y  en  la sentencia se haya incurrido en violación de garantías fundamentales que  torne  necesario  la  intervención  oficiosa  de  la  Sala»;  evidenciándose  que  la  acción de tutela no  puede    ser    admitida    a    trámite  de  acuerdo  con  la  posición que ha sustentado esta Sala, que,  como  es  sabido,  se afinca en la intangibilidad de las decisiones de carácter  judicial   emitidas   por  las  Salas  de  Casación  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia ( entre otros autos,  CSJ  ATC  7 Sep. 2004, Rad. 00933 00, 27 Ene. 2006, Rad. 00017 00; 14 Mar. 2007,  Rad.  00291  00  y  10  Dic. 2009, Rad. 02195 00).        

Así  las  cosas,  se impone inferir que los  pronunciamientos  judiciales  de esta Corporación, proferidos por las distintas  Salas  que  la  integran,  precisamente  al  emanar  del órgano de cierre de la  jurisdicción  ordinaria, tienen carácter definitivo e inmutable, salvo el caso  del  recurso  extraordinario de revisión en los términos previstos por la ley;  de  tal modo que so pretexto de la guarda de los derechos fundamentales que, por  supuesto,   ella  garantiza  con  sus  actuaciones,  no  pueden  ser  objeto  de  interferencias  o  manipulaciones por ninguna otra autoridad pública, porque si  así  fuese  se  desconocería su calidad de tribunal más alto en la órbita de  sus  atribuciones,  amén del  quebranto   evidente   que   sufrirían  los  principios  de  desconcentración,  autonomía  e  independencia  de  la  función  judicial,  que  en  los casos de  decisiones  definitivas  se complementan con la institución de la cosa juzgada.   

De  otra  parte,  si  bien  es  cierto  que  resoluciones  como la de esta estirpe venían siendo adoptadas por toda la Sala,  es  palpable  que revisada una vez más la competencia de esta para proferir esa  determinación  se  ha  advertido que corresponde al magistrado ponente resolver  lo pertinente.   

La  Corte al decidir una petición de amparo  similar a la aquí expuesta puntualizó que:   

(…)    de  conformidad  con  el  inciso  primero del artículo 15 del Decreto 2591 de 1991,  “[l]a  tramitación  de  la tutela estará a cargo del juez, del presidente de  la  sala  o  del  magistrado a quien éste designe, en turno riguroso,(…)” y  con   arreglo  al  artículo  29  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  cuyos  principios  generales  son  aplicables al trámite en todo cuanto no se oponga a  sus  normas  (art.  4º  del Decreto 306 de 1992), “[c]orresponde a la Sala de  Decisión  dictar  las sentencias y los autos que decidan la apelación o queja,  o  una  acumulación  de  procesos, o un conflicto de competencias; contra estos  autos  no  procede  recurso  alguno. El magistrado ponente dictará los autos de  sustanciación   y  los  interlocutorios  que  no  correspondan  a  la  Sala  de  Decisión.         Desde  esta  perspectiva,  corresponde  al  ponente  la  decisión a  propósito  de  la  admisión  a  trámite  de  la  demanda  de tutela y, por lo  expresado,  será  inadmitida  (…)  (CSJ ATC 10 Abr.  2008, Rad. 00468-00).   

De  otro  lado,  respecto  de  la  eventual  revisión  por  parte  de  la  Corte Constitucional, la Sala entiende que no hay  lugar  a disponerla por las mismas razones que fundamentan la determinación que  así se tomará.   

DECISIÓN   

Por lo expuesto, se  RESUELVE no admitir  a trámite la acción de tutela de la referencia.   

Comuníquese  lo  resuelto a los interesados  mediante telegrama.   

Por    Secretaría    de    la    Sala,  entréguesele   al  peticionario  el  escrito  de  tutela y sus anexos, sin  necesidad de desglose.   

Notifíquese  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada  

    

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