STC 3114 2015

2015

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      República          de Colombia          

          

          

Corte Suprema de Justicia          

    

CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA  

SALA DE  CASACIÓN CIVIL  

FERNANDO  GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado  ponente  

STC3114-2015  

Radicación  n.°  11001-02-04-000-2015-00234-01  

(Aprobado  en sesión de dieciocho de marzo de dos mil quince)  

Bogotá, D.  C., diecinueve (19) de marzo de dos mil quinte (2015).  

Se decide la  impugnación del fallo de 17 de febrero de 2015 de la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, que negó  la tutela de Luis Enrique Martínez Caicedo frente al Juzgado  Noveno de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad y la Sala  Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá  D.C., siendo vinculados los intervinientes en el radicado n.º  2001-00580-01 del citado juzgado.  

I.  ANTECEDENTES  

1. El accionante,  obrando en nombre propio, adujo que le violaron los derechos al  debido proceso, libertad e igualdad.  

2. Atribuyó  la afectación a que no le otorgaron la disminución de  la pena como lo dispone el artículo 70 de la Ley 975 de 2005.  

3. Soportó  el libelo en los sucesos que se resumen así (folios 1 a 18,  cuaderno 1):  

3.1.        Que la Corte  Suprema de Justicia casó parcialmente la sentencia del  Tribunal Superior der Armenia y rebajó la condena a Luis  Enrique Martínez Caicedo por secuestro extorsivo y rebelión,  dejándola en veintisiete (27) años nueve (9) meses (26  oct. 2006).  

3.2.        Que el mismo  ad  quem  ratificó el correctivo a veintisiete (27) años  proferida por el Juzgado Penal del Circuito de Calarcá,  Quindío, por homicidio agravado (15 ag. 2007).  

3.3.        Que en  diferentes momentos solicitó la aplicación del artículo  70 de la Ley 975 de 2005, siendo negada, e incluso el Noveno de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá que  vigila su cumplimiento, le impidió la alzada.  

3.4.        Que éste  no accedió al descuento punitivo y en segunda instancia se  confirmó (18 dic. 2014) y  

3.5.        Que tiene  derecho a que le otorguen el beneficio, pues, si bien al entrar la  norma citada su fallo no estaba en firme, ello se debió a «la  estructura propia de la justicia»  y no a su proceder.  

3.6. Que en casos  similares se ha conferido la prerrogativa al faltar la ejecutoria y  no estar vigente la disposición que la contenía, por lo  que merece un trato igual.  

4. Pretende que se  ordene la rebaja del diez por ciento (10%) de su sanción.  

II. RESPUESTAS  DE LOS ACCIONADOS E INTERVINIENTES  

1.        El Juzgado  Noveno de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá  dijo que en dos ocasiones (23 sep. 2010 y 26 abr. 2011) su homólogo  Quinto de Tunja, no le reconoció la gracia porque al entrar a  regir la Ley 975 (25 jul 2005), la providencia del Penal del Circuito  Especializado de Armenia no estaba ejecutoriada, lo que sólo  sucedió el 26 de octubre de 2006, sin que interpusiera  recursos. Y que el despacho se abstuvo al remitirse a lo ya resuelto  (10 oct. 2012); y que una vez más lo hizo, frente a la que sí  objetó (3 jun. 2014).  

2.        El Tribunal  Superior de Bogotá expuso que recibió notificación  de otro resguardo diferente a éste impetrado por Luis Enrique  Martínez Caicedo por falta de permiso administrativo de  setenta y dos (72) horas. Respecto del actual, dijo que revalidó  la primera en cuanto a que el artículo 70 de la Ley 975 de  2005 «no  establece, por parte alguna, que si la decisión condenatoria  ha quedado en firme, después del 25 de julio de 2005, por mora  judicial, también se aplica el descuento pretendido»;  y que la resolución del caso se dio con base en la actuación  procesal y la normativa que imperaba, además bajo el principio  de autonomía e independencia de los jueces.  

III. FALLO DE  LA SALA DE CASACIÓN PENAL  

No  concedió el auxilio, por cuanto Martínez Caicedo  sometió el asunto a estudio de la Corte Suprema de Justicia  pese a que los despachos accionados habían decidido, pasando  por alto que el mecanismo no está instituido para cuestionar  la interpretación o establecer una instancia adicional,  «desconociendo  que el fundamento de la negativa de la rebaja punitiva se basó  en que formuló la petición cuando la norma había  perdido vigencia»  por declaratoria de inexequibilidad de la Corte Constitucional.  Además que fueron razonables conforme a las posturas de la  propia Corporación.  

IV. LA  IMPUGNACIÓN  

En  un comienzo  la formuló el actor sin argumentar (folio 131 cuaderno 1) y  luego arrimó comunicación con destino al radicado 78086  STP1701 de 2015, que también incoó como gestor y le  correspondió a esta misma Sala, sin tener relación con  el objeto de la demanda inicial, procediendo a insertar copia de la  oposición en el proceso correcto, esto es, para el n.º  78087 STP1825 (folios 3 a 5).  

En  este último agregó  que lleva más de catorce (14) años de reclusión,  siempre con conducta sobresaliente y reiteró que la falta de  firmeza se debió a la demora en resolverse la casación  y que personas en igual situación sí lo han obtenido.  

V.  CONSIDERACIONES  

1.  Los  problemas se centran en establecer (i) si en el asunto hubo temeridad  al hallarse dos (2) tutelas en impugnación en la Corte,  elevadas por Luis Enrique Martínez Caicedo, y (ii) si el  Juzgado Noveno de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad y  el Tribunal Superior de Bogotá D.C. le vulneraron los derechos  al negarle la disminución punitiva del artículo 70 de  la Ley 975 de 2005.  

2.  Por virtud de la consagración constitucional de la autonomía  judicial, los fallos de los jueces o funcionarios que administran  justicia, son, en principio, ajenos al escrutinio propio del amparo  del artículo 86 de la Carta Política; la exclusión  a dicha regla, lo ha precisado reiteradamente la jurisprudencia, se  presenta en los eventos en los que la respectiva autoridad profiere  alguna decisión ostensiblemente arbitraria y caprichosa, esto  es, producto de su mera liberalidad, a tal punto que configure una  vía de hecho, y bajo los supuestos de que la persona afectada  acuda dentro de un término moderado a quejarse y no tenga ni  haya desaprovechado otros remedios ordinarios y efectivos para  conjurar la lesión de sus garantías.  

3.  Para  el estudio que se realiza está probado:  

3.1.        Que la Corte  Suprema de Justicia casó parcialmente el fallo de Luis Enrique  Martínez Caicedo por rebelión agravada y secuestro  extorsivo agravado, dejando la sanción en veintisiete (27)  años nueve (9) meses (26 oct. 2006), folios 6 a 16 cuaderno de  impugnación.  

3.2.        Que el  Tribunal Superior de Armenia confirmó otra sanción al  accionante por homicidio agravado (15 ag. 2007).  

3.3.        Que el Noveno  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá  D.C. le negó descuento del diez por ciento (10%) por cuanto al  entrar a regir la Ley 975 de 2005 no estaba cumpliendo pena por  sentencia firme y no había indemnizado los daños  causados (3 jun. 2014), folios 19 a 22 cuaderno 1.  

3.4.        Que el  Tribunal Superior de Bogotá reafirmó lo resuelto por el  juzgado, porque el término que se tomó para adoptar la  casación «no  retrotrae la fecha clara e indubitable de la ejecutoria»  (18  dic. 2014), folios 23 a 25 ídem.  

3.5.        Que el  promotor allegó copia de la decisión de la Sala Penal  de la Corte que tuteló los derechos a Ramiro Mejía  Garzón (12 feb. 2009), folios 33 a 37 ídem.  

3.6.        Que también  arrimó otra de la misma Corporación en la que cobijó  las prerrogativas de John Fredy Bermejo Toro (12 ag. 2009), folios 26  a 32 ídem.  

3.7.        Que del mismo  modo anexó dos (2) del Primero de Ejecución de Penas de  La Dorada, en que se resolvieron solicitudes a Jerry Frye Flórez  (25 mar. 2009), folios 38 a 40, y a Baudilio Mosquera Cárdenas  (8 feb. 2010), folios 41 a 45 ídem.  

4.1.        El artículo  38 del Decreto 2591 de 1991 consagra  

Actuación  temeraria. Cuando sin motivo expresamente justificado, la misma  acción de tutela sea presentada contra la misma persona o su  representante ante varios jueces o tribunales, se despacharán  o decidirán desfavorablemente todas las solicitudes.  

Al  respecto, la jurisprudencia de la Corporación ha señalado  que,  

(…) la  temeridad relacionada en la norma antes citada, conlleva a examinar  si la nueva acción es igual a la anterior, vale decir, si  entre ambas existe identidad de hechos y derechos, así como  las partes accionante y accionada, no importa que tengan algunas  diferencias incidentales (CSJ STC, 21 jul. 2011, Rad. 01294-01,  citada entre muchas, en CSJ STC, 31 de jul. 2014, Rad. 01590-00,  STC11972  5 sep. 2014 y STC2129,  2 mar. 2015)  

También que  

(…)  la acción de tutela está sujeta al principio de la  unicidad de su promoción, que prohíbe que la idéntica  queja constitucional sea presentada en varias oportunidades y por la  misma persona o su representante, o que su reiterada invocación  se realice sin motivo expresamente justificado; precepto que tipifica  una forma de temeridad en esta materia y que conlleva a examinar si  la nueva protección es igual a la anterior, vale decir, si  entre ambas existe identidad de hechos y derechos, así como de  las partes, sin importar que tengan algunas diferencias incidentales;  y por último, si la repetición del amparo obedece a  motivo justificado, como sería, por ejemplo, la ocurrencia de  sucesos nuevos o distintos que comporten una verdadera variación  de la situación fáctica inicial. (STC-01841-00  21 oct. 2009, reiterada en STC14090 16 oct. 2014 y STC2129, 2 mar.  2015).  

Como se advirtió,  por reparto le correspondió a esta Sala dos (2) acciones al  desatar la impugnación, se hace el siguiente paralelo:  

                                          

Radicados                                                                      

2015-00233-01                                                                      

2015-00234-01          

Procedencia                                                                      

Sala                          Penal de la Corte Suprema de Justicia                                                                      

Sala                          Penal de la Corte Suprema de Justicia          

78086                                                                      

78087          

Sentencia                                                                      

STP-1701                          (19 feb. 2015)                                                                      

STP1825                          (17 feb. 2015)          

Accionante                                                                      

Luis                          Enrique Martínez Caicedo                                                                      

Luis                          Enrique Martínez Caicedo          

Accionados                                                                      

Juzgado                          Noveno de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, la                          Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá D.C., y el                          Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario INPEC                                                                      

Juzgado                          Noveno de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad y la                          Sala Penal del Tribunal Superior del de Bogotá D.C.          

Derechos                                                                      

Debido                          proceso, libertad, igualdad y dignidad humana                                                                      

Debido                          proceso, libertad e igualdad          

Hechos                                                                      

No                          le dieron permiso de setenta y dos (72) horas con fundamento en                          norma derogada y no traslado a otra penitenciaría de                          mediana seguridad                                                                      

No                          le dieron rebaja del diez por ciento (10%) de la pena impuesta, de                          acuerdo al artículo 70 de la Ley 975 de 2005          

Pretensiones                                                                      

Que                          se conceda la autorización para salir del penal.                          

Que                          se ordene el traslado a una cárcel de mediana seguridad                                                                      

Que                          se conceda el beneficio del diez por ciento (10%) como rebaja de                          la pena    

Analizados los  expedientes, no guardan plena correspondencia entre los accionados,  hechos, derechos y pretensiones invocadas, motivo para no declarar la  temeridad.  

4.2. Al  revisar el proveído que ratificó la negativa de bajar  el diez por ciento (10%) de la pena, no se observa en este un defecto  fáctico o sustantivo, ni es producto de la arbitrariedad, al  responder a una prudente aplicación de las reglas y a la  valoración del vigor del artículo 70 de la Ley 975 de  2005, que  expresaba  

Las  personas que al momento de entrar en vigencia la presente ley cumplan  penas por sentencia ejecutoriadas,  tendrán derecho a que se les rebaje la pena impuesta en una  décima parte. Exceptúese los condenados por los delitos  contra la libertad, integridad y formación sexuales, lesa  humanidad y narcotráfico.  

Para  la concesión y tasación del beneficio, el juez de  ejecución de penas y medidas de seguridad tendrá en  cuenta el buen comportamiento del condenado, su compromiso de no  repetición de actos delictivos, su cooperación con la  justicia y sus acciones de reparación a las víctimas.  negrillas  y subrayas fuera de texto)  

La  norma  fue declarada inexequible mediante sentencia C-370 de 18 de mayo de  2006, siendo este el soporte principal para haberse negado el  requerimiento en todas las instancias a las que acudió el  actor, incluso en la tutela de primera, toda vez que al formularse  luego de la extinción de la preceptiva  no era aplicable el artículo 70 al tiempo en que se produjo el  interlocutorio que originó el amparo (3 jun. 2014).  

De  los  cuatro (4) pronunciamientos judiciales que se arrimaron para  demostrar el desconocimiento del derecho a la igualdad al darse un  trato diferente a una misma situación fáctica,  perjudicando así al opugnador, dos (2) eran de la Corte  Suprema de Justicia.  

Mientras la  segunda, proferida dentro de la salvaguardia de Jhon Fredy Bermejo  Toro  (12 ag. 2009), fue revocada por la Sala Civil; por lo tanto, no  merece ser estimada como prueba de la violación del artículo  13 de la Constitución Política (rad. 01767-01, 28 sep.  2009), por cuanto en esta se expresó  

Así  las cosas, como el juez de tutela no puede reabrir debates  clausurados en las instancias permitidas por la ley, ni a través  de esta acción se puede desconocer la autonomía e  independencia de los juzgadores naturales, se impone revocar el fallo  impugnado para en su lugar denegar la protección  constitucional pedida.(fuera  de texto)  

Los restantes dos  (2) pronunciamientos del Primero de Ejecución de Penas de La  Dorada, Caldas, se basaron en que no podía concluirse que la  disposición iba dirigida a quienes tuvieran decisión en  firme al tiempo de entrada del beneficio, sino a todos los procesados  por conductas cometidas hasta el 24 de julio de 2005 como  «potenciales  receptores de la reducción».  

Si bien los autos  están amparados con los principios de independencia y  autonomía, se oponen a lo planteado por la Sala de Casación  Penal, órgano de cierre de la jurisdicción ordinaria en  dicha materia. Por ello, a partir de estos no puede concluirse la  afectación alegada.  

Con base en lo  analizado en este punto, no se advierte una conculcación del  debido proceso y de la libertad, al ser racional que no le otorgaran  lo pedido, y aunque exista otra interpretación como la  presentada por el querellante, per  se,  no conlleva a que sea contraria a la Constitución y a la ley,  y tampoco ilegítima.  

La Corte ha  manifestado que  

(…)  independientemente de que se comparta o no la hermenéutica del  juzgador ello no descalifica su decisión ni la convierte en  caprichosa y con entidad suficiente de configurar vía de  hecho, pues para llegar a este estado se requiere que la  determinación judicial sea el resultado de una actuación  subjetiva y arbitraria del accionado, contraria a la normatividad  jurídica aplicable y violatoria de los derechos fundamentales,  circunstancias que no concurren en el asunto bajo análisis  (CSJ,  5 de abr. de 2010, exp. 00006-01, reiterada en STC1998,  25 feb. 2015).  

5.        Por  consiguiente, se ratificará la providencia impugnada.  

VI.- DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley, CONFIRMA  la sentencia de fecha, contenido y procedencia puntualizados en la  motivación que antecede.  

Comuníquese  telegráficamente a los interesados  lo resuelto en este fallo y oportunamente envíese el  expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.  

Notifíquese  

LUIS ARMANDO  TOLOSA VILLABONA  

Presidente de Sala  

MARGARITA  CABELLO BLANCO  

ÁLVARO  FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO  GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR  RAMÍREZ  

JESÚS  VALL DE RUTÉN RUIZ  

      

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