STC14831 2022

NOVIEMBRE

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

STC14831-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC14831-2022  

Radicación  n.° 11001-02-04-000-2022-01752-01  

(Aprobado  en sesión de dos de noviembre de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., dos (2) de noviembre de dos mil veintidós (2022).  

ANTECEDENTES  

            

1. El          accionante reclama la protección de sus derechos          fundamentales al debido proceso, a la tutela judicial efectiva, a la          dignidad humana, a la vida digna, a la seguridad social y a la          igualdad ante la ley, presuntamente conculcados por la sede judicial          acusada, en el marco del proceso ordinario laboral que promovió          contra la Administradora Colombiana de Pensiones – Colpensiones.  

Solicita  en consecuencia se ordene «dejar  sin valor ni efecto la sentencia SL1857-2022 proveída por la  Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia»  y en consecuencia «se  ordene dejar sin valor ni efecto la decisión proveída  por el accionado Tribunal Superior de Bogotá – Sala  Laboral (…)  a los 4 días del mes de marzo del año 2020»  y por ende «dejar  en firme y con plenos efectos jurídicos (…)  la sentencia proferida por el Juzgado Séptimo Laboral del  Circuito de Bogotá a los 12 días del mes de abril del  año 2018»,  o en subsidio, «ordenar  a la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia (…)  casar la sentencia SL1857-2022 y en sede de instancia, proferir una  nueva decisión en la cual se evalúen las posturas de  esta corporación frente a casos similares (…)  dando lugar a la confirmación de la decisión proferida  [en primera instancia]»  

            

2. Son          hechos relevantes para la definición del presente asunto, los          siguientes:  

2.1.        El  accionante afirma que, para el 1º de abril de 1994 tenia 46 años  de edad y más de 750 semanas cotizadas al sistema de seguridad  social en pensiones, por lo que, dice, cumple con los requisitos para  acceder a la pensión de vejez «bajo  el régimen de transición mancomunado con la aplicación  del principio de favorabilidad»,  ya que para el 29 de julio de 2005 contaba con 1091,78 semanas  cotizadas y para el 1º de marzo de 2013 tenía 1362  semanas abonadas y 64 años de edad.  

2.2.        Expone  el actor que a través del referido juicio reclamó su  pensión por cumplir los requisitos del régimen de  transición del artículo 36 de la Ley 100 de 1993,  pedimento al cual accedió el 12 de abril de 2018 el Juzgado  Séptimo Laboral del Circuito de Bogotá, tras encontrar  que cumplía con los requisitos del Acuerdo 049 de 1990, no  obstante, al resolver la apelación interpuesta por su  contraparte, la Sala Laboral del Tribunal Superior de la misma ciudad  decidió el 4 de marzo de 2020 revocar lo decidido para en su  lugar negar sus pedimentos.  

2.3.        El  gestor atacó el precitado fallo mediante el recurso  extraordinario de casación y en proveído SL1857 de 16  de mayo de 2022 la Sala de Casación Laboral de Descongestión  No. 2 de la Corte Suprema de Justicia decidió no casar lo  definido, pasando por alto la cantidad de semanas que probó  tener cotizadas al sistema de seguridad social, que superaban las  1000 semanas para el 29 de julio de 2005; que es beneficiario del  régimen de transición del artículo 36 de la Ley  100 de 1993 y; que la mora en los aportes obedeció a sus  empleadores, pero ello no impedía su contabilización,  todo ello en contravía de precedentes emitidos sobre el  particular.  

LAS  RESPUESTA DE LOS CONVOCADOS  

            

1. La          Sala de Descongestión Laboral No. 2 de esta Corte pidió          que se declare improcedente la protección, porque en su          decisión encontró que de las 1.030,57 semanas          cotizadas que reportó el accionante, 734,57 las tenía          a la entrada en vigencia del Acto Legislativo 01 de 2005, por lo que          conservaba el régimen de transición hasta el 31 de          julio de 2010, fecha para la cual alcanzó a sumar 991,85          semanas y 268,71 en los 20 años anteriores al cumplimiento de          la edad de jubilación.  

            

2. Colpensiones          señalo que lo pretendido por el accionante es utilizar al          presente mecanismo como un nuevo escenario de reestudio de su caso,          sin que en lo decidido se haya incurrido en causal de procedencia          del amparo.  

            

3. El          Patrimonio Autónomo de Remanentes del Instituto de Seguros          Sociales en Liquidación indició que le corresponde a          Colpensiones resolver sobre las solicitudes de reconocimiento          pensional, por lo cual pidió su desvinculación por          falta de legitimación en la causa por pasiva.  

            

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

La  Sala de Casación Penal de la Corte negó la protección  tras analizar el contenido de la decisión criticada y  encontrar que lo pretendido por el actor es sustituir la apreciación  y análisis allí realizadas, que condujeron a no  encontrar yerro alguno en lo definido por el fallador de segunda  instancia.  

LA  IMPUGNACIÓN  

La  presentó la accionante con fundamento en que no se tuvieron en  cuenta los precedentes que aplican a su caso.  

CONSIDERACIONES  

1.        Conforme  al artículo 86 de la Constitución Política, la  acción de tutela es un mecanismo jurídico concebido  para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o  amenazados por los actos u omisiones de las autoridades públicas  y, en determinadas hipótesis, de los particulares, cuya  naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a  los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes de  defensa judicial.  

Por  lineamiento jurisprudencial, en tratándose de actuaciones y  providencias judiciales, el resguardo se abre paso de manera  excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable vía  de hecho, cuando «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se  cumpla el requisito de la inmediatez.  

            

2. Del          examen de la demanda de amparo se establece que, a través de          ella, Abraham Salamanca Suárez se duele de la sentencia de 16          de mayo de 2022 de la Sala de Descongestión No. 2 de la Sala          de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia (CSJ          SL1857-2022), donde se resolvió no casar la decisión          de 4 de marzo de 2020 de la Sala Laboral del Tribunal Superior del          Distrito Judicial de Bogotá, que a su vez recovó el          fallo de 12 de abril de 2018 del Juzgado Séptimo Laboral del          Circuito de la misma ciudad, para en últimas no acceder a las          pretensiones, dentro del proceso ordinario laboral que aquel          promovió contra la Administradora Colombiana de Pensiones –          Colpensiones-, pues, en sentir del actor, lo decidido desconoció          el precedente aplicable.  

            

2. Advierte          la Corte que el amparo no tiene vocación de prosperidad, y          por ende corresponde confirmar la decisión constitucional de          primer grado, toda vez que la mencionada determinación, no se          torna arbitraria.  

En  la providencia, la Sala de Descongestión accionada precisó  que,  

(…)  [E]videntemente,  la  jurisprudencia de esta Corporación ha establecido que deben  contabilizarse con efectos pensionales, las semanas reportadas en las  historias laborales que aparecen con la anotación de mora  patronal, cuando la administradora no ejerce las acciones de cobro  sobre ellas.  

Sin embargo,  también ha precisado que, con dicha finalidad, se impone al  extremo demandante «acreditar que en ese lapso existió un  contrato de trabajo o, en otros términos, que [el empleador]  estaba obligado a efectuar dichas cotizaciones porque el trabajador  prestó servicios durante el mismo».  

(…)  

Como  se recordó, el sentenciador de alzada puso en duda la  existencia de la relación laboral con los empleadores Codinsa,  Codinsa S. A. Contratista, Estuplas Ltda., Osorio Botero Cia Ltda y  Naranjo Díaz Enrique, entre el 21 de abril de 1987 y el 31  mayo de 1989; 7 de junio de 1980 y el 17 de noviembre de 1981; 1°  de agosto al 29 de septiembre de 1982; 4 noviembre de 1982 al 9 de  febrero del 1983; 17 de marzo de 1983 al 31 de enero de 1984; 23 de  enero al 24 febrero de 1985; 9 de octubre de 1985 al 7 de enero 1987;  26 de septiembre al 28 octubre 1986; 21 de abril 1987 al 17 abril  1990 y, 3 de abril de 1990 al 31 diciembre de 1994, que totalizan  452.76 semanas.  

Para  absolver la inconformidad, en seguida observó que,  

El  censor cuestiona la valoración que el juzgador hizo de la  prueba denominada “periodos de afiliación al régimen  de pensiones”, porque considera que en lo allí  consignado se observa que corresponden al estado de cuenta de las  empresas a través de la cuales cotizó, donde además  se identifica cuáles empleadores presentaban deuda y cuáles  no.  

Examinada  por la Sala la mencionada prueba se observa, que si  bien es cierto allí se lee lo que coligió el  sentenciador, esto es,  

Que  […] del 21 de abril de 1987 al 31 de mayo de 1989 no existía  afiliación por parte de Dieléctricos TC Ltda. ni  Gerardo Hermanos Ltda, pues hubo retiro el 20 de abril de 1987 y  nueva afiliación el 18 abril de 1990 (f.° 24); que igual  ocurría con el periodo 17 junio de 1980 al 17 noviembre de  1981, toda vez que obraba novedad de retiro el 17 de junio de 1989,  con el empleador Monsalve Salazar Antonio y una nueva afiliación  en 18 noviembre de 1981 con Colmaquímicas S. A., ocurriendo lo  mismo con los demás períodos reconocidos por el  juzgado.  

También  lo es, que en la misma además se informa el «estado de  cuenta de las empresas a través de las cuales cotizó»  el demandante, en la que se indica cuáles de ellas presentan  mora y cuáles no, como se ilustra en el siguiente cuadro:  

RAZÓN                          SOCIAL                                                                      

DESDE                          – HASTA                                                                      

TOTAL                          DEUDA ESTADO          

Hilton                          International Cia; Ingenio Risaralda S. A; Monsalve Salazar                          Antonio; Colmáquinas S. A.; Codinsa S. A. Obra Termozipa;                          Ayuda Temporal y Asesoría; Inversiones KL Ltda;                          Dieléctricos TC Ltda.; Giraldo Hermanos Ltda;                                                                      

                                                                      

                          

                          

NO                          TIENEN DEUDA          

Codinsa                                                                      

84/11/01                          –  89/05/31                                                                      

$                          327.221          

Codinsa                          S. A. IGN Contratista                                                                      

80/06/01                          –  94/12/31                                                                      

$                          25.255.187          

Estuplas                          Ltda.                                                                      

94/07/01                          –  94/12/31                                                                      

$                          76.766.614          

Osorio                          Botero Cía. Ltda.                                                                      

83/07/01                          –  94/12/31                                                                      

$                          28.002.570          

Naranjo                          Díaz Enrique                                                                      

87/07/01                          –  94/12/31                                                                      

$                          5.260.624    

Del  análisis del medio de convicción la Sala en  Descongestión accionada coligió que,  

Empero,  el citado documento, en relación con las anotaciones los  últimos cinco reglones, no permite inferir la existencia de la  relación laboral entre el demandante y los empleadores allí  referidos, que soporte las cotizaciones extrañadas, en  especial, porque esa documental da cuenta que cada uno de esos  empleadores, realizó la novedad de retiro, así por  ejemplo Codinsa en 80/01/01, Codinsa S. A. en 80/03/17, Estuplas en  82/05/14, Osorio Botero Cia. en 82/11/03 y Naranjo Diaz Enrique en  86/09/25, sin haber vinculado al recurrente como su subordinado  nuevamente, lo que significa, que la existencia de esa presunta  deuda, carece de soporte alguno.  

A  lo último se suma,  i) que en el proceso no existe instrumento  de convencimiento distinto a aquel, que informe  de  las cinco vinculaciones laborales registradas en aquella probanza, en  el período 1984-1994 y, ii) que el examen de cada uno de esos  presuntos vínculos, muestra que muchos se entreveraron, como  si el afiliado hubiera laborado, entonces, para varios empleadores,  lo cual si bien es jurídicamente posible al tenor del artículo  26 del CST, aunado a lo inicial, genera serias dudas sobre la  verdadera existencia de los contratos de trabajo y sus extremos en  esos ciclos, pues tampoco hay probanza que indique en qué  horarios laboró para cada uno, de manera tal que no se  superpusieron, afectando la prestación personal del servicio  que es de la esencia del contrato laboral, conforme lo ha explicado  la jurisprudencial del trabajo, entre otras, en la sentencia CSJ  SL, 13 mar. 2013, rad. 39874 (…).  

Lo  antelado le permitió a la Corporación accionada  concluir que,  

Así  las cosas, la segunda instancia no incurrió en equivocación  fáctica protuberante al no hallar probados los contratos  laborales en el que el afiliado procuró anclar las  cotizaciones que extrañaba para pensionarse por el régimen  de transición del artículo 36 de la Ley 100 de 1993,  pues en realidad no hay pruebas de esos vínculos, ni se  equivocó jurídicamente, como se les enrostra, pues como  lo advirtió la jurisprudencia laboral y de la seguridad, como  arriba se ilustró, ha sido iterativa en orientar que en casos  de mora patronal en el pago de aportaciones pensionales, el afiliado  debe acreditar el vínculo contractual laboral soporte de las  mismas.  

Así  pues, verificada la información que obra en expediente, se  puede constatar que el señor Salamanca Suárez reporta  en total 1.030,57 semanas, de las cuales, 734,57 lo fueron a la  entrada en vigencia del Acto Legislativo 01 de 2005 (29 de julio de  2005), por  lo tanto, el régimen de transición solo lo conservaba  hasta el 31 de julio del 2010, momento para el cual contaba con  991,85  semanas y en los últimos 20 años anteriores al  cumplimiento de la edad solo acumuló 268,71.  

A  lo expuesto agregó, de cara al mismo precedente que el gestor  reclama en este escenario que se aplique a su caso,  

Finalmente,  en cuanto a la inconformidad que plantea el impugnante, relacionada  con que el sentenciador omitió aplicar el precedente, pues no  estudió lo considerado en la sentencia «SL40243-2012  (sic)», debe  indicarse que dicho proveído  no guarda similitud fáctica ni jurídica con el caso  objeto de escrutinio.  

4.        Así  las cosas, la Sala concluye que la decisión controvertida  no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, con independencia de que  se comparta, descartándose la presencia de una vía de  hecho, de manera que el reclamo del peticionario no halla recibo en  esta sede excepcional.  

Es  que, en rigor, lo aquí expuesto es una diferencia con el  criterio de la Sala de Casación Laboral en Descongestión  accionada, por haber considerado que al tamiz de la jurisprudencia  que estimó aplicable al caso particular, le correspondía  al demandante probar que existió la relación laboral en  los periodos faltantes de cotización, empero, a ese respecto  los medios de convicción no aportaron la certeza requerida, ya  que de hecho dieron cuenta de los momentos de desvinculación  laboral, todo lo cual le impidió a aquel sumar las semanas  necesarias para acceder a la pensión pretendida.  

Sobre  el particular, también se ha dicho de forma reiterada que  «no  se puede recurrir a la acción tutelar para imponer al fallador  una determinada interpretación de las normas procesales  aplicables al asunto sometido a su estudio o una específica  valoración probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida  con el de las partes».  (CSJ STC, 18 abr. 2012, rad. 2012-0009-01; STC, 27 jun. 2012, rad.  2012-00088-01; y STC, 12 ago. 2013, rad. 2013-00125-01).  

6.        Corolario  de lo discurrido en precedencia, se advierte que la procedencia de la  tutela depende de la existencia de decisiones alejadas de manera  absoluta del ordenamiento y carentes de fundamento objetivo,  circunstancias que no se evidencian en el asunto presente, a pesar de  que pudiera eventualmente esta Sala o cualquier observador discrepar  de lo sostenido por el órgano de cierre de la justicia laboral  pero que no por ello merecen necesariamente ser pasibles de la acción  de tutela. Por lo tanto, se impone mantener el fallo refutado,  advirtiendo que para la Sala es procedente el respeto por las  decisiones judiciales, máxime cuando se trata de organismos de  cierre, salvo cuando aparezcan visibles las causales de  procedibilidad del amparo, compártase o no lo decidido por el  juez natural.  

7.        Lo  consignado impone respaldar la decisión de primer grado.  

DECISIÓN  

Con  fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de  Casación Civil, administrando Justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley, confirma  el fallo impugnado.  

Comuníquese  telegráficamente lo aquí resuelto a las partes y, en  oportunidad, remítanse las diligencias a la Corte  Constitucional para su eventual revisión.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

Ausencia  justificada  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1      

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *