AC1420-2014 [2005-00493-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC1420-2014  

Radicación    n°  6800131100042005-00493-01   

Decide  la  Corte  sobre la admisibilidad del  recurso  de casación interpuesto por los demandados frente a la sentencia de 18  de  septiembre  de  2013,  proferida  por  la  Sala  Civil  Familia del Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bucaramanga, dentro del proceso de filiación  extramatrimonial  y  petición  de  herencia  de  Gilberto Naranjo Jaimes, cuyos  sucesores  procesales  son  María del Carmen Bastilla, Claudia Patricia y Sonia  Stella  Naranjo Bastilla, contra María Omaira Cala Cala, María Cristina, Clara  Inés,  Beatriz  y  Eduardo  Naranjo  Cala, en calidad de cónyuge supérstite y  herederos determinados de Abraham Naranjo Argüello.   

ANTECEDENTES  

    

1. El accionante pidió que se le tenga  como  hijo  del  difunto  Abraham  Naranjo  Argüello,  con derecho a recoger la  herencia  que  le  corresponde. Así mismo que los demandados están obligados a  restituirle  una  décima parte de los bienes pertenecientes a la sucesión, con  sus  frutos  naturales y civiles desde la muerte del causante (folio 3, cuaderno  1).     

    

1. Estando en curso el pleito falleció  Gilberto  Naranjo  Jaimes, razón por la cual se apersonaron del mismo su esposa  María  del  Carmen  Bastilla  Mendoza  y las hijas de ambos, Claudia Patricia y  Sonia Stella Naranjo Bastilla (folios 54 y 55, cuaderno 1).     

    

1. En pronunciamiento de 21 de mayo de  2013  el  a  quo declaró la  paternidad  extramatrimonial  y  que «Gilberto Naranjo  Jaimes  en  su  calidad de hijo, tiene derecho a la herencia dejada por su padre  Abraham  Naranjo  Argüello  (q.e.p.d.)  en  la misma proporción que los demás  hijos  del  causante»  (folios  158  al 169, cuaderno  1).     

    

1. El superior lo confirmó al desatar  la  apelación  de  los contradictores (folios 64 al 75, cuaderno 7).     

    

1. Contra  dicho proveído los mismos  opositores   interpusieron  recurso  de  casación,  sin  solitudes  adicionales  relacionadas  con  lo  resuelto.  El Tribunal lo concedió mediante auto de 9 de  octubre   de   2013,   resaltando   que  como  «versa  exclusivamente  sobre  el  estado  civil  de  las personas, la suspensión de su  ejecución  se  produce  por  mandato del artículo 371 ibídem, por ende no hay  lugar   a   expedir   las   copias   respectivas   para   el   cumplimiento  del  fallo» (folio 79, cuaderno 7).     

    

1. A  pesar  de  que  este asunto fue  llevado  a  Sala  varias  veces,  se  concluye  que  el  pronunciamiento  es  de  ponente.     

CONSIDERACIONES  

    

1. El  artículo 371 del Código  de  Procedimiento Civil, modificado por el 38 de la Ley 794 de 2003, dispone que  «[l]a  concesión  del  recurso  no  impedirá que la  sentencia  se cumpla, salvo en los siguientes casos: cuando verse exclusivamente  sobre  el  estado  civil de las personas; cuando se trate de sentencia meramente  declarativa;  y  cuando  haya  sido  recurrida  por  ambas  partes»,  agregando  que  cuando  deba  procederse  a aquel en «el  auto  que  conceda  el  recurso se ordenará que el recurrente  suministre,  en  el  término  de  tres  días  a  partir  de  su ejecutoria, lo  necesario  para  que se expidan las copias que el tribunal determine y que deben  enviarse  al  juez  de  primera instancia para que proceda al cumplimiento de la  sentencia»,  so  pena  de  que  lo  declare desierto.     

Esas directrices deben impartirse a solicitud  del  interesado o de manera oficiosa en caso de que éste no lo haga, mas, si el  fallador  guarda  silencio al respecto «y el recurrente  las  considera  necesarias,  éste deberá solicitar su expedición para lo cual  se  suministrará  lo indispensable”, advirtiendo que  en caso de omisión se trunca el ataque.   

Adicionalmente, existe la posibilidad de que  se  posponga  el cumplimiento de la sentencia si el obligado ofrece «caución  para  responder por los perjuicios que dicha suspensión  cause  a  la  parte  contraria»,  lo  que  debe hacer  «en     el    término    para    interponer    el  recurso».   

    

Así  lo considerado la Sala en auto de 8 de  marzo de 2011, Rad. 2008-00685 al advertir que   

(…)  aunque el Tribunal omitió ordenar al  recurrente  que  atendiera  el  costo  de  las  copias para que se procediera al  cumplimiento  de la sentencia recurrida en casación, tal silencio no lo eximía  de  solicitar  pronunciamiento  expreso  en  ese sentido, pues la norma adjetiva  también  lo  dota de interés para suplir el vacío dejado por el ad-quem, más  aún   si   la   sentencia   es   susceptible   de   ser   ejecutada.   

    

1. No obstante, cuando el sentenciador  sí  se  pronuncia  en  relación  con  la  procedencia  de  las  reproducciones  concluyendo  que  no  son  necesarias, genera un cierto margen de certidumbre al  respecto,  a  pesar  de  que  exista  un yerro en tal proceder, que justifica la  omisión  del  censor sobre el particular e imposibilita la deserción inmediata  del recurso.     

En  tales  casos, como la pasividad de quien  cuestiona  la  providencia  está  justificada,  lo  apropiado  es  requerir  el  cumplimiento  del gravamen en el plazo que señala la ley, ante la Corte, con el  fin de evitar dilaciones innecesarias.   

La  Sala  ya  se  ha  pronunciado  en  esos  términos,  entre  otros  en  auto  de  5  de abril de 2013, Rad. 2007-00139-01,  según el cual   

(…)   en   atención   a   que   por  la  determinación  de  la  segunda  instancia  se  privó  al extremo recurrente de  cumplir  la  carga  procesal  contemplada  en  el  artículo  371 del Código de  Procedimiento  Civil  y  el  expediente  se  encuentra  en esta Corporación, se  procederá  de  la  misma  manera que en casos similares al presente, en los que  acudiendo  a  los  principios generales del derecho, en especial al de economía  procesal,  no se devolverá el diligenciamiento al Tribunal, sino que el acto de  expedición  de  copias  se  verificara  en  la  secretaría  de  la  Sala, pues  “ningún  sentido  tendría permitir en este momento el regreso del expediente  sólo  para  que  el ad-quem disponga unas copias que a la Corte, donde ahora se  encuentra  el  proceso,  le resulta viable ordenar, y cuya expedición así como  remisión  al juez de primera instancia la puede hacer la citada secretaría, en  caso  de  que el interesado sufrague lo necesario dentro del plazo que al efecto  prevé  el  aludido  precepto  legal”  (autos  de  21  de agosto de 2008, exp.  1996-08781-01  y  5  de  abril  de 2011, exp. 2006-00385-01; 17 de septiembre de  2008,  exp.  2005-00014-01; 15 de abril de 2009, exp. 2005-00292-01;  21 de  septiembre  de 2010, exp. 2003-00455-01; 8 de marzo de 2011, exp. 2008-00685-01;  28  de  junio  de  2012,  exp.  2003-00163-01  y  11  de  febrero  de 2013, exp.  2008-00215-01, entre muchas otras)”.   

    

1. Tiene relevancia para los fines de  esta decisión:     

     

a. Que  la  sentencia  de  primera  instancia,  confirmada  por el Superior, declaró a Gilberto Naranjo Jaimes hijo  de  Abraham Naranjo Argüello, con derecho a la herencia dejada por éste, en la  misma  proporción  que  los  demás  legitimarios  (folios 158 al 169, cuaderno  1).     

     

a. Que los demandados en el escrito con  que  interpusieron la casación no ofrecieron constituir caución para suspender  la  ejecución  del fallo, ni hicieron alusión a  las copias a que refiere  el  artículo  371  del  Código  de  Procedimiento  Civil  (folio  77, cuaderno  7).     

     

a. Que el ad  quem,   en   el   auto  que  concedió  el  medio  de  contradicción  propuesto,  precisó  que  «no se hace  necesario  la  expedición  de  copias  para  el cumplimiento de la sentencia al  tratarse   de   un  proceso  que  versa  sobre  el   estado  civil  de  las  personas» (folios 78 y 79, cuaderno 7).     

    

1. En esta oportunidad el juzgador de  segundo    grado   pasó   por   alto   que   se   declaró   que   «Gilberto  Naranjo Jaimes en su calidad de hijo, tiene derecho a la  herencia  dejada  por  su padre Abraham Naranjo Argüello (q.e.p.d.) en la misma  proporción  que  los  demás  hijos  del  causante»,  quedando  habilitado  el  paso  a  las  sucesoras procesales del demandante para  adelantar  las  acciones  o  reclamaciones  subsiguientes  encaminadas a hacerla  valer.     

Y  es  que  cuando  a  las  reclamaciones de  filiación  se  acumulan  otras  con  alcances pecuniarios, como acontece con la  petición  de  herencia, tal situación les resta el carácter de estar ceñidas  sólo  al  estado  civil  del  gestor  del  pleito, por los alcances económicos  asociados,  que  conducen a un estudio minucioso sobre la ejecutabilidad o no de  las decisiones tomadas en las instancias.   

En esos casos, como se recordó en auto de 9  de agosto de 2011, exp. 2004-00064-01, la Corte ha dicho que   

Este  punto  relativo  a la ejecutabilidad o  cumplimiento  de  la sentencia estimatoria de la petición de herencia acumulada  a  la  filiación extramatrimonial lo trató la Sala en el auto n° 025 de 24 de  enero  de  2005,  expediente  11734-01, en los siguientes términos: (…) “El  fallo  impugnado aquí no encaja en ninguna de las circunstancias que, según la  ley,  impiden  cumplirlo,  pues  siendo confirmatorio del que dispuso, a su vez,  que   los   vencedores   en  el  litigio  adelantaran  “el  trámite  procesal  correspondiente”   para  obtener  la  pertinente  reforma  en  el  proceso  de  sucesión  del declarado padre, resultaba evidente la necesidad de satisfacer lo  ordenado  en  la  sentencia  por  medio  de una actuación posterior que estando  pendiente  veda  el trámite del recurso, en razón de no haberse solucionado de  manera  previa la expedición de copias encaminadas a ese propósito, ni haberse  pedido,  por  el  recurrente,  que  se  suspendiera  el  cumplimiento  del fallo  mediante  el  otorgamiento  de caución” (auto 269 de 15 de diciembre de 2006,  exp.   00228-01;   reiterado  en  auto  del  21  de  septiembre  de  2010,  exp.  70001-3184-002-2003-00455-01).   

En  providencia  de 6 de marzo de 2013, exp.  2005-00240-01, expuso la Corporación que   

La  sentencia susceptible de cumplimiento no  necesariamente  es la que impone una condena o establece deberes de prestación,  sino  también,  al decir de la Sala, la que ha “creado situaciones jurídicas  concretas  nuevas”, así se encuentren involucradas en la parte motiva, que no  expresamente  en  la  parte  resolutiva, toda vez que al constituir el fallo una  ‘unidad  inescindible’,  la  Corte  tiene   dicho   que   la  “primera  ofrece  los  elementos  fundamentadores  e  interpretativos  de  la  segunda,  pues es en aquella donde radican las premisas  históricas  para  la  formulación  lógica del juicio definitivo”. Eso es lo  que  ocurre  en el sub-judice, porque además de declararse que los actores eran  hijos  del  causante,  se  les reconoció vocación a sucederlo, según la parte  motiva  de  la  sentencia  recurrida,  con  “exclusión  de  la demandada como  heredera   de   (…)”,  para  cuya  “efectividad”  aquéllos  “deberán  promover  la correspondiente petición de herencia, si fue que ya se liquidó la  sucesión,  o promover su apertura, o comparecer en el que ya se haya abierto”  (…)  Como  se  observa,  lo  decidido  se  sujetó  a  trámites  alternativos  posteriores,  así  sean  autónomos, distintos, en todo caso, al “registro de  la   sentencia”,  a  la  “cancelación  de  medidas  cautelares”  y  a  la  “liquidación   de  costas”,  que  son  ejecuciones  que  se  reservan  para  “cuando  quede  ejecutoriada la sentencia del Tribunal o la de la Corte que la  sustituya”   (artículo   371,   inciso   2º  del  Código  de  Procedimiento  Civil).   

    

1. Bajo esos parámetros, al no mediar  propuesta  para  impedir la actuación coercitiva subsiguiente, quiere decir que  no  se  ha  agotado  uno  de  los  pasos  imprescindibles en aras de surtir este  recurso,  como  es  el  pago  de las reproducciones necesarias para el envío al  a  quo,  con  el  fin de que  proceda a ello.     

    

1. Pero en vista de que esa falencia no  le   es  imputable  al  opositor,  es  menester  brindarle  las  garantías  que  posibiliten  adecuar  el trámite en este estado, con las prevenciones de rigor,  para   que,   en   los   términos   de  ley,  asuma  la  erogación  económica  pendiente.     

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

     

a. Demanda  y  poder conferido por el  accionante.     

     

a. Mandato   judicial   de   los  contradictores y escritos de contestación.     

     

a. Solicitud  de  reconocimiento  de  sucesores  procesales,  apoderamiento de los mismos y proveído que los tiene en  cuenta.     

     

a. Sentencias  de  primera  y segunda  instancia, con sus respectivos edictos de notificación.     

Segundo: Ordenar a  la Secretaría:   

     

a. Computar   los   términos   de  rigor.     

     

a. Enviar  las  reproducciones, si se  pagan  en tiempo, al Juzgado Cuarto de Familia de Bucaramanga para que proceda a  hacer efectivo su cumplimiento.     

     

a. Dejar las constancias del caso, de  no satisfacerse el deber previsto.     

Notifíquese   

FERNANDO   GIRALDO  GUTIÉRREZ   

Magistrado     

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