AC5890-2014 [2006-00211-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC5890-2014   

Radicación    n°  68432-31-89-001-2006-00211-01   

Bogotá D. C., veintiséis (26) de septiembre  de dos mil catorce (2014).   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  del  recurso de casación interpuesto por el demandante frente a la sentencia de  5  de  agosto de 2013, proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga,  dentro  del  proceso  de  pertenencia  promovido  por  Marcolino  Orjuela  Godoy contra   Jorge   Enrique  Pinto  Buitrago  (fallecido),    Graciela  Ballesteros     Centeno,  y demás personas indeterminadas   

ANTECEDENTES  

    

1. El accionante pidió que se declare  que  adquirió  por  prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio el bien  inmueble  identificado  en el hecho primero de la demanda y, en consecuencia, se  ordene  inscribir  la  sentencia  en  el  correspondiente  folio  de  matrícula  inmobiliaria (f. 3, c. 1).     

    

1. La codemandada Graciela Ballesteros  Centeno   a   su   vez   formuló   contra   el  promotor  del  proceso  acción  reivindicatoria (f. 1 a 5, c. 2).     

    

1. El  a  quo  el  9  de  octubre  de  2012  declaró probada la  excepción  de  mérito  denominada  «Carencia de los  requisitos   esenciales   para   instaurar   la   acción  incoada»,  y  en  consecuencia, denegó las pretensiones del libelo genitor.  Asimismo  desestimó  los reclamos de la demanda de reconvención (fs. 121 a 146  c.1).     

    

1. El superior confirmó parcialmente  la  anterior  decisión,  mas  la  revocó  para  acceder  a  los reclamos de la  codemandada reconviniente (fs. 11 a 35, c. 2 inst.).     

    

1. Contra  dicho  proveído  el actor  interpuso  recurso  de  casación y el Tribunal lo concedió mediante auto de 30  de  octubre de 2013, donde además indicó que «[c]omo  la  sentencia  del  Tribunal  es  meramente  declarativa,  la  suspensión de su  ejecución  se  produce  por  mandato del artículo 371 ibídem, por ende no hay  lugar  a  expedir  las  copias  respectivas  para  el  cumplimiento  del fallo»  (f. 56, c. 5).     

    

1. El  fallador  de segunda instancia  remitió   memorial  de la parte demandante, donde solicita dar aplicación  al  artículo  371  inciso  3  del  Código de Procedimiento Civil, ordenando el  envío  de  las  copias  al   juez de primera instancia para que proceda al  cumplimiento  de  la  sentencia  de  primera  instancia  (fs.  5  y 6 c. Corte).     

CONSIDERACIONES  

    

1. El  artículo 371 del Estatuto  Procesal  Civil,  modificado  por  el  38  de  la  Ley  794 de 2003, dispone que  «[l]a  concesión  del  recurso  no  impedirá que la  sentencia  se cumpla, salvo en los siguientes casos: Cuando verse exclusivamente  sobre  el  estado  civil de las personas; cuando se trate de sentencia meramente  declarativa;  y  cuando  haya  sido  recurrida  por  ambas  partes»,  y  agrega que «[e]n el auto que conceda  el  recurso  se  ordenará  que el recurrente suministre, en el término de tres  días  a  partir  de  su ejecutoria, lo necesario para que se expidan las copias  que  el  tribunal  determine  y  que deben enviarse al juez de primera instancia  para  que proceda al cumplimiento de la sentencia», so  pena de que lo declare desierto.     

La expedición de las copias debe ordenarse a  solicitud  del  interesado o de manera oficiosa en caso de que éste no lo haga,  mas,  si el fallador guarda silencio al respecto «y el  recurrente  las  considera  necesarias,  éste  deberá solicitar su expedición  para  lo cual se suministrará lo indispensable» (inc.  4 ídem).   

    

    

1. No obstante ello, situación diversa  acontece    ante   la   negativa   expresa   del   ad  quem  de ordenar la expedición de las reproducciones,  por  considerar  que  la  sentencia  es meramente declarativa, o que no contiene  decisiones susceptibles de cumplirse.     

          Al  respecto,  en otros asuntos donde ello ha acontecido la Corte ha  sostenido:   

No  obstante, cuando el sentenciador sí se  pronuncia  en relación con la procedencia de las reproducciones concluyendo que  no  son  necesarias, genera un cierto margen de certidumbre al respecto, a pesar  de  que  exista  un  yerro en tal proceder, que justifica la omisión del censor  sobre    el    particular   e   imposibilita   la   deserción   inmediata   del  recurso.   

En  tales casos, como la pasividad de quien  cuestiona  la  providencia  está  justificada,  lo  apropiado  es  requerir  el  cumplimiento  del gravamen en el plazo que señala la ley, ante la Corte, con el  fin de evitar dilaciones innecesarias.   

La  Sala  ya  se  ha  pronunciado  en  esos  términos,  entre  otros  en  auto  de  5  de abril de 2013, Rad. 2007-00139-01,  según  el  cual   “(…)  en atención a que por la determinación de la  segunda  instancia  se privó al extremo recurrente de cumplir la carga procesal  contemplada  en  el  artículo  371  del  Código  de  Procedimiento  Civil y el  expediente  se  encuentra en esta Corporación, se procederá de la misma manera  que  en  casos  similares  al  presente,  en  los que acudiendo a los principios  generales  del  derecho,  en especial al de economía procesal, no se devolverá  el  diligenciamiento  al  Tribunal, sino que el acto de expedición de copias se  verificara  en  la  secretaría  de  la  Sala,  pues “ningún sentido tendría  permitir  en  este  momento  el regreso del expediente sólo para que el ad-quem  disponga  unas  copias  que  a la Corte, donde ahora se encuentra el proceso, le  resulta  viable  ordenar,  y  cuya  expedición  así  como remisión al juez de  primera  instancia  la  puede  hacer  la  citada  secretaría, en caso de que el  interesado  sufrague  lo  necesario  dentro  del  plazo  que al efecto prevé el  aludido  precepto  legal” (autos de 21 de agosto de 2008, exp. 1996-08781-01 y  5  de  abril  de  2011,  exp.  2006-00385-01;  17  de  septiembre  de 2008, exp.  2005-00014-01;  15  de abril de 2009, exp. 2005-00292-01;  21 de septiembre  de  2010,  exp.  2003-00455-01;  8  de  marzo de 2011, exp. 2008-00685-01; 28 de  junio  de  2012, exp. 2003-00163-01 y 11 de febrero de 2013, exp. 2008-00215-01,  entre  muchas  otras)”.  CSJ SC, 25 mar. 2014, rad.  2005-00493-01.   

    

1. Descendiendo  al caso concreto, el  juzgador  de  segundo  grado  al  considerar  que  su  sentencia  era  meramente  declarativa,  pasó  por alto que en ella decidió revocar la denegación de las  pretensiones  de  la  demanda  de  reconvención,  para en su lugar acceder a la  petición  reivindicatoria  del  inmueble objeto del proceso, resolución que es  susceptible de ejecución.     

Así  las cosas, no se ha agotado uno de los  pasos  imprescindibles  en aras de surtir esta impugnación excepcional, como es  el   pago   de   los  duplicados  necesarios  para  el  envío  al  a  quo,  con  el  fin de que se proceda al  cumplimiento  del  fallo  del  superior,  sin  que tal falencia sea imputable al  recurrente y por ende, se le brindará tal oportunidad.   

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

Primero: Disponer  que  el  impugnante,  dentro de los tres (3) días siguientes a la ejecutoria de  este  proveído,  so  pena  de  que se declare desierto el recurso de casación,  suministre   las  expensas  para  tomar  copia  auténtica  de:  la  demanda  la  reconvención;  poder  conferido por la reconviniente; sentencias de instancia y  sus correspondientes edictos de notificación.   

Segundo: Ordenar a  la Secretaría:   

     

a. Computar   los   términos   de  rigor.     

     

     

a. Dejar las constancias del caso, de  no satisfacerse el deber previsto.     

Notifíquese   

JESÚS  VALL  DE  RUTÉN  RUIZ   

Magistrado     

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