AC 5473 2021

NOVIEMBRE

Asistente Jurídico Inteligente

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AC5473-2021 (2021-03876-00)

        

AC5473-2021  

Radicación  n.° 11001-02-03-000-2021-03876-00  

Bogotá  D.C., veintidós (22) de noviembre de dos mil veintiuno (2021)  

Se decide el  conflicto de competencia suscitado entre el Juzgado Promiscuo del  Circuito de la Virginia (Risaralda) y el Despacho Segundo Civil del  Circuito de Villavicencio, atinente al conocimiento de la acción  popular instaurada por Uner Augusto Becerra Largo contra Bancolombia  S.A.  

I.  ANTECEDENTES  

1.  En defensa del bien colectivo, el demandante interpuso acción  popular en contra de la aludida entidad, argumentando que «…no  cuenta en sus inmuebles donde presta el servicio al público a  nivel país, con baño público apto para  ciudadanos que se movilizan en silla de ruedas, cumpliendo normas ntc  y normas icontec»1.  Asimismo,  tras pregonar que «la  vulneración o  agravio  ocurre a lo LARGO Y ANCHO DEL TERRITORIO PATRIO»,  precisó  que el sitio «(…)  del domicilio y de la vulneración, los aporto en la parte  final de mi acción Constitucional (…)» y  “Sitio de Vulneración y AMENAZA [la] CALLE 38 Nº  32-37 / VILLAVICENCIO META ».  Además, resaltó que las «notificaciones»  del «accionado»  se han de efectuar en la dirección de «Bancolombia  (…) en el municipio de La Virginia Rda»2.  

A  partir de la anterior denuncia, el gestor solicitó a la  judicatura, ordenar a la sociedad accionada que «…construya  unidad sanitaria pública apta para ciudadanos con movilidad  reducida que se desplacen en silla de ruedas, cumpliendo normas ntc y  normas icontec, en un término NO MAYOR A 30 DIAS en la agencia  o sede accionada (…) conceder costas a mi favor [sic]»;  entre  otras3.  

2. El escrito  inicial fue asignado al despacho Promiscuo del Circuito de la  Virginia, el cual, con proveído del 23 de marzo de 20214  admitió la demanda. Posteriormente, por auto del 22 de abril  siguiente, declaró la nulidad de todo lo actuado y rechazó  por falta de competencia el asunto.  Por  consiguiente, remitió el expediente a los Juzgados Civiles del  Circuito de Villavicencio, en tanto consideró que:  

«Siendo  así las cosas, aunque el actor popular decidió  presentar estas acciones populares ante el Juez Promiscuo del  Circuito de La Virginia – Risaralda, tal proceder no se ajusta a las  opciones que le otorga el artículo 16 de la Ley 472 de 1998,  pues dicho funcionario no es el juzgador del territorio de ocurrencia  de los hechos narrados, ni el del domicilio principal de la  demandada, por cuanto pese a que en este municipio existe un  corresponsal bancario de la entidad financiera accionada, ese motivo  no es suficiente para que se radique el conocimiento sobre el asunto  en esta localidad, como quiera que la norma no establece dicho factor  como determinante para fijar la competencia en las acciones  populares».  

Inconforme  con esa determinación, el actor interpuso recurso de  reposición y en subsidio apelación. Sin embargo, la  citada autoridad judicial, con auto del 18 de junio del año en  curso mantuvo su postura.  

3.  Cumplidos  los trámites, el expediente fue entregado al  Juzgado  Segundo Civil del Circuito de Villavicencio.  No obstante, en  resolución de 5 de octubre de 2021, optó por manifestar  que no le correspondía asumir este asunto. En consecuencia,  promovió el conflicto de competencia que ocupa la atención  de la Corte. Para ello, expresó que  

«(…)  Así las  cosas, por haber avocado su conocimiento y en virtud del principio de  perpetuatio iurisdictionis, la competencia se halla prorrogada para  continuar el trámite y, subsecuentemente, hasta que aquella  sea discutida por alguna de las partes o acaezca alguno de los  presupuestos previamente señalados por la Corte, la actuación  del primer juez cognoscente desplaza la potestad que cualquier otra  célula judicial -incluyendo, por supuesto, a este Despacho-  potencialmente tuviere para dirimir esa controversia.  

En  suma, dada la ausencia de competencia radicada en este Juzgado, de  acuerdo con lo previsto el inciso primero del artículo 139 del  C.G. del P., el cual establece que “siempre que el juez declare  su incompetencia para conocer de un proceso ordenará remitirlo  al que estime competente. Cuando el juez que reciba el expediente se  declare a su vez incompetente solicitará que el conflicto se  decida por el funcionario judicial que sea superior funcional común  a ambos, al que enviará la actuación […]”,  esta Sede Judicial promoverá, ante la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Civil, el respectivo conflicto  negativo de competencia. (…).».  

6.  Así  las cosas, conforme al canon 139 del Código General del  Proceso, se entra a desatar el tópico en cuestión.  

II.  CONSIDERACIONES  

1.  Habida cuenta que se  enfrentan juzgados de distinto distrito judicial -Pereira y  Villavicencio-, la Corte es la competente para resolver el conflicto  negativo suscitado entre ellos, de conformidad con los artículos  139 ibidem  y 16 de la Ley 270 de 1996, modificado por el 7º de su par 1285  de 2009.  

2.  El  ordenamiento jurídico establece factores de competencia para  definir a qué funcionario judicial le corresponde el  conocimiento de determinado asunto. Tales criterios, incluso, pueden  ser concurrentes.  

3.  Tratándose de acciones populares, el artículo 16 de la  Ley 472 de 1998, establece que «será  competente el juez del lugar de ocurrencia de los hechos o el del  domicilio del demandado a elección del actor popular.  Cuando por los hechos sean varios los jueces competentes, conocerá  a prevención el juez ante el cual se hubiere presentado la  demanda»  (se subraya).  

La  Corte, en un pronunciamiento que guarda simetría con el aquí  analizado, tuvo ocasión de señalar que:  

«[L]a  reseñada norma consagra un evento de “concurrencia de  fueros”, que en el ámbito del “factor Territorial”  posibilitan al “actor popular” la escogencia del  funcionario judicial para presentar el escrito introductorio, aspecto  este que la doctrina jurisprudencial de esta Corporación ha  explicado en reiteradas oportunidades, señalando que “el  gestor de la demanda al momento de seleccionar el funcionario  competente, bien puede encontrarse frente a la presencia de uno sólo  de los fueros o de varios de ellos, (…), evento ante el cual,  iterase, le corresponderá, a su arbitrio, determinar por cuál  de ellos se decide. Y, claro una vez defina sobre el particular, en  principio, en esos términos deja definida la competencia, la  que, por excepción, puede variar solo si el demandado,  mediante los mecanismos idóneos refuta la atribución  efectuada por el demandante» (CSJ  AC013-2016, 12 ene. 2015, rad. 2015-03159).  

El  anterior lineamiento, atribuye al actor popular la facultad de  definir ante que autoridad jurisdiccional ventila el asunto. Por  supuesto, teniendo como derroteros el juez del lugar de ocurrencia de  los hechos o el domicilio del demandado -a prevención del  gestor-. Una vez materializada dicha escogencia, resulta vinculante  para el funcionario ante el cual se efectúa.  

4.  En  el asunto objeto de estudio, la Sala advierte que no se configura el  cumplimiento del factor territorial mencionado. Por una parte, el  actor presentó la acción en el supuesto domicilio de la  demandada -la Virginia-. Y por otra, el lugar consignado como de  ocurrencia de los hechos fue en Villavicencio. No obstante,  inexplicablemente  el actor radicó  la demanda en la Virginia (Risaralda), no siendo esta municipalidad  ni el domicilio principal, ni el lugar de consumación de los  eventos presuntamente vulneradores de los derechos colectivos.  

Empero,  el Juzgado Promiscuo del Circuito de la Virginia no se percató  de dichas circunstancias. Por el contrario, mediante auto de fecha 23  de marzo de 2021 dio por acreditado los requisitos del artículo  18 de la Ley 472 de 1998 y avocó conocimiento de la demanda,  presentándose así, la prorrogabilidad de la  competencia.  

En  el punto, la Sala ha considerado que:  

«…Al  juzgador,  ‘en línea de principio, le está vedado sustraerse  por su propia iniciativa de la competencia que inicialmente asumió,  pues una vez admitida la demanda, sólo el demandado puede  controvertir ese aspecto cuando se le notifica de la existencia del  proceso. Dicho de otro modo, ‘en virtud del principio de la  «perpetuatio jurisdictionis», una vez establecida la  competencia territorial, atendiendo para el efecto las atestaciones  de la demanda, las ulteriores alteraciones de las circunstancias que  la determinaron no extinguen la competencia del juez que aprehendió  el conocimiento del asunto. “Si el demandado (…) no  objeta la competencia, a la parte actora y al propio juez le está  vedado modificarla…» (CSJ  SC AC051-2016, 15 ene. 2016, rad. 2015-02913-00).  

5.  Bajo dicha hermenéutica y revisadas las actuaciones  jurisdiccionales, se evidencia que el funcionario judicial avocó  el trámite de la acción asumiendo de esta manera su  competencia. Por tanto, no podía a su arbitrio separarse del  conocimiento del asunto, a menos que el demandado hubiese cuestionado  dicho proceder, circunstancia que no acaeció.  

Sobre  el particular la Sala ha indicado que «Una  vez el asunto es asignado a un operador judicial, a él le  corresponde verificar lo relativo a la competencia. Si admite la  demanda, ese acto comporta la asunción de la aptitud legal  para conocer de la causa, con lo cual afirma la misma y excluye a  todos los demás de todas las jurisdicciones y todas las  competencias, o bien puede, rechazarla y remitirla a la autoridad que  considere competente»5.  

Asimismo,  en un caso de análogo temperamento destacó que «…una  vez el caso fue admitido por el prenombrado estrado judicial de La  Virginia, éste se equivocó al repelerlo, desconociendo  el principio de la perpetuatio jurisdictionis, de manera que se le  remitirá para continúe el trámite que legalmente  corresponda y se pondrá al tanto de ello a la otra autoridad  judicial involucrada…» (CSJ  AC2959-2021, 22 jul. rad. 2021-02330-00).  

6.  Por  las razones antedichas, procede remitir la presente demanda al  Despacho Promiscuo del Circuito de la Virginia -Risaralda- para que  continúe con el trámite de  la acción emprendida.  

III.  DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto,  la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,  

RESUELVE  

PRIMERO.  Declarar  que el Juzgado Promiscuo del Circuito de la Virginia es el competente  para conocer de la acción popular de la referencia, quien  deberá continuar con su trámite.  

TERCERO.  Remitir  el expediente a la autoridad judicial referida en el numeral primero  de esta decisión.  

CUARTO:  Por  Secretaría, librar los oficios correspondientes y dejar las  constancias del caso.  

NOTIFÍQUESE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

Magistrado  

1          Folio 1, archivo 01DemandayAnexos.pdf. Expediente digital.  

2          Ibídem  

3          Ibídem.  

4          Folio 2, ibídem.  

5          CSJ AC1836-2019.      

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