Asistente Jurídico Inteligente
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ATC1604-2021
ATC1604-2021
Radicación n.° 11001-02-03-000-2021-03871-00
Bogotá, D.C., veinticinco (25) de octubre de dos mil veintiuno (2021).
Desata la Corte el conflicto negativo de competencia suscitado entre el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Oralidad de Soledad – Atlántico y el Tercero Civil Municipal de Oralidad de Itagüí, en la tutela instaurada por Marbel Luz Vargas Realez contra la Alcaldía y la Secretaría de Movilidad de Itagüí.
ANTECEDENTES
1. Ante el primero de los despachos, la precursora acusó a la convocada de quebrantar su derecho fundamental de «petición» (anexo 2), requerimiento que hizo con el fin de solicitar ordenar dar respuesta de fondo a su derecho de petición radicado el 22 de enero de 2021.
2. El Juzgado Cuarto Civil Municipal de Soledad repelió el resguardo y lo envió a los juzgados civiles municipales de Itagüí porque corresponde el conocimiento en primera instancia a los jueces del lugar donde ocurrió la presunta violación de los derechos fundamentales y, en este caso, «señala la tutelante en su escrito que la entidad accionada y donde ocurrió la presunta violación del derecho fue en el municipio de Itagüí – Antioquia » (anexo 3).
3. Por su parte, el Tercero Civil Municipal de Itagüí también rehusó el asunto porque la actora «indica que su domicilio es en el municipio de Soledad Atlántico y eligió al Juez de ese municipio, para instaurar su solicitud de amparo, así el accionado esté en el municipio de Itagüí como se observa en el acápite de notificaciones», por lo que en consonancia con el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991 y el Auto 002 de 2015 de la Corte Constitucional, dispuso la remisión del infolio a esta Corporación para dirimir la diferencia (auto nº 1625).
CONSIDERACIONES
Teniendo en cuenta que la presente colisión comprende despachos de distintos distritos judiciales, a esta Sala le atañe zanjarla, a través de Magistrado Sustanciador, de conformidad con el artículo 16 de la Ley 270 de 1996, modificado por el 7 de la 1285 de 2009, en armonía con los preceptos 35 y 139 del Código General del Proceso, aplicables con sustento en el canon 4 del Decreto 306 de 1992.
En orden a resolverlo, conviene recordar cómo el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, en armonía con el artículo 1° del Decreto 1382 de 2000, el cual fue compilado en el artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015, Único Reglamentario del Sector Justicia y del Derecho, precepto a su vez modificado por el artículo 1° del Decreto 333 de 2021, establece que son competentes para conocer de la acción de tutela, a prevención, los jueces con jurisdicción en el lugar donde ocurrió la violación o amenaza de los derechos fundamentales o donde razonablemente pueda colegirse que se producen los efectos de las mismas.
De cara al objeto de esas disposiciones, esta Judicatura ha enfatizado que:
[s]u designio es facilitar al presunto afectado la escogencia del juez que ha de resolver, con la celeridad propia de esta acción, sobre la protección de sus derechos fundamentales, según fluye claramente de su texto, de lo cual se deduce que la competencia por el factor territorial debe establecerse por el lugar donde, según las afirmaciones de la respectiva demanda, adquiera materialidad la violación o amenaza de tales atributos, es decir, donde se producen los efectos de la actuación u omisión que se acusan, y que regularmente coincide con el sitio donde el peticionario se desenvuelve en forma cotidiana (…). De ahí, además, que se trate de una competencia preventiva, significando con ello que, si son varios los jueces llamados a asumir el conocimiento, el primero que lo haga excluye a los demás (resalte fuera de texto) (CSJ ATC420-2021, entre otras).
En esa misma dirección, se ha aceptado que para saber cuál es la célula que debe ocuparse de la salvaguarda, se exhibe definitiva la elección que libremente haga el requirente al presentar su reclamo ante cualquiera de las respectivas agencias, de tal suerte que la escogida queda habilitada para resolverla (Autos 10 sep. 2002, 22 en. 2004, reiterados en CSJ ATC1322-2018 y ATC008-2019).
En el caso bajo examen, la promotora aspira que la Alcaldía y la Secretaría de Movilidad de Itagüí le ofrezcan respuesta a sus requerimientos. Para ello, escogió la unidad judicial de Soledad – Atlántico donde se sitúa su domicilio, por lo que podría afirmarse tiene fácil acceso a la administración de justicia y se extienden las consecuencias del trámite censurado.
Véase que, ese supuesto encaja en uno de los que trae el artículo 37 del citado Decreto (en torno al aspecto «territorial») y, por consiguiente, era preciso respetar la selección de la censora, y no, como lo hizo el primer servidor, desechar el aludido ruego tuitivo, pues como se tiene decantado
(…) el artículo 37 del Decreto 2591, en concordancia con el 86 de la Carta Política, dispone que el conocimiento de la tutela corresponde “a prevención”, a los jueces o tribunales con jurisdicción en el lugar donde se produce el menoscabo o la amenaza para los derechos constitucionales fundamentales, vale decir, se deben ponderar para resolver asuntos de esta especie varios factores a saber: la sede de la autoridad demandada, el lugar donde se producen los efectos de la vulneración y el lugar donde el titular del derecho instaura la acción de tutela (resalto propio) (CSJ AT421-2021).
Nótese que, aun cuando se admitiera que la presunta infracción igualmente proyecta «efectos» en Itagüí, no le era permitido al juez de Soledad apartase de las diligencias, pues incluso en esos eventos se confiere prevalencia a «la elección del accionante».
Lo dicho constituye razón suficiente para que la Sala asigne el estudio de esta disputa a la célula donde inicialmente fue radicado el ruego, a la cual se dispondrá el envío inmediato del expediente a fin de que, sin más dilaciones, le dé el impulso correspondiente.
DECISIÓN
En mérito a lo expuesto, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,
Primero: Declarar que el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Oralidad de Soledad – Atlántico es el competente para conocer de la disputa en referencia.
Segundo: Enviar el expediente al citado Despacho judicial e informar lo decidido al Juzgado Tercero Civil Municipal de Oralidad de Itagüí.
Tercero: Comuníquese la libelista lo aquí dispuesto, por el medio más expedito posible.
NOTÍFIQUESE
OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE
Magistrado