STC12247 2022

SEPTIEMBRE

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

STC12247-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

Radicación  n.° 05001-22-03-000-2022-00455-01  

(Aprobado  en sesión de catorce de septiembre de dos mil veintidós)  

Valledupar,  catorce (14) de septiembre de dos mil veintidós (2022).  

Se  decide la impugnación interpuesta por los convocantes frente a  la sentencia del pasado 12 de agosto, emitida por el Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Medellín, Sala Civil, en la  acción de tutela impulsada por Yadira  Dobaibe Gil Sánchez; y Jhon Jaime y Edison Colorado Pino  contra  el Juzgado 12° Civil del Circuito de la misma ciudad.  

ANTECEDENTES  

            

1. Los          promotores deprecaron, con la ayuda de apoderado, el patrocinio de          sus prerrogativas esenciales al debido proceso y          «[ACCESO]          A          LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA»,          presuntamente conculcadas por la dependencia jurisdiccional          repelida.  

Y  en concreto, se ordene restar  valor a las más recientes resoluciones adoptadas dentro del  expediente ejecutivo hipotecario n.° «2021-00397».  

            

2. Son          hechos importantes, los que enseguida se develan:  

                              

1. Ante                  el Juzgado 12° Civil del Circuito de Medellín se surtió                  el descrito litigio, por demanda que en contra de los aquí                  precursores Jhon                  Jaime y Edison Colorado Pino instaurara                  la también tutelante Yadira                  Dobaibe Gil Sánchez.    

                              

2. De la                  controversia provino, luego de surtido los enteramientos de rigor,                  auto de 10 de mayo de la anualidad en curso, a través del                  cual el despacho dispuso conferir plazo a las partes para el                  cumplimiento de una carga1,                  de cara a la terminación por aquellos solicitada respecto de                  la ejecución, con base en documento transaccional -«dación                  en pago»-.    

                              

3. Posteriormente,                  y dada la insistencia de los contendientes en la fórmula de                  arreglo, la                  sede judicial de conocimiento optó por no aprobar la                  transacción acopiada, mediante proveído de 15 de                  julio postrero, en el que además hubo de seguir adelante con                  el cobro en los términos del artículo 440 (inc. 2°)                  del Código General del Proceso2,                  decretando la venta en pública subasta del inmueble                  hipotecado.

4. Los                  precursores del pedido de amparo de marras criticaron la solución                  adversa al arreglo transaccional que presentaran de común                  acuerdo, pues con tal proceder (soportado en la existencia de un                  «embargo                  de remanente»)                  la agencia jurisdiccional encausada pasó por alto la                  certificación obrante en pronunciamiento de 25 de febrero de                  la anualidad en curso, en punto a que en la litis                  no existía «concurrencia                  de embargos»;                  error que les fue ajeno.    

                              

5. Añadieron                  adolecer de implementos ordinarios de defensa, toda vez que el                  proveído que dio continuidad al proceso no es susceptible de                  recursos.    

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

1.  El Juzgado 12° Civil del Circuito de Medellín dijo que sus  decisiones están sujetas a derecho. Compartió copia del  dossier  disentido.  

2.  No se produjeron más respuestas.  

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

Rehusó  conceder la salvaguarda por carecer de «relevancia  constitucional»,  comoquiera  que más allá del yerro cometido por el despacho  encartado a partir del auto de 25 de febrero de los cursantes (en  cuanto certificara una inexistencia de remanentes a pesar de la  inscripción en el folio de matrícula del fundo  hipotecado de un embargo personal previo), lo cierto es que tampoco  podía aprobarse la transacción acopiada por los acá  gestores, merced al «objeto  ilícito»  de la dación en pago materia del referido acuerdo de partes  -ordinal 3° del canon 1521 del Código Civil-.  

LA  IMPUGNACIÓN  

La  intentaron los convocantes, quienes validos del mandatario  perseveraron en sus reproches y en recalcar que el desacierto no  derivó de ellos.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Al          tenor del precepto 86 de la Carta Política, la tutela es un          mecanismo jurídico en respaldo de las premisas fundamentales,          susceptible de invocar siempre resulten conculcados o en peligro          inminente por los actos u omisiones de las autoridades públicas          y, en ciertos supuestos, de los particulares, que por su connotación          residual no permite sustituir o desplazar los canales comunes de          auxilio.  

Por  lineamiento doctrinario, en lo que concierne a las actuaciones  judiciales, el resguardo cabe de manera excepcional y ceñido a  la presencia de una irrefutable anomalía,  si «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ  STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por antonomasia, de aparecer el  imperativo de la inmediatez.  

            

2. Refulge          la vocación de improsperidad de la súplica de marras,          pero porque los ahora quejosos omitieron recurrir en reposición3          el          auto de 15 de julio postrero, por cuya virtud el despacho judicial          fustigado dispuso improbar la transacción (dación en          pago) que ellos acopiaran en conjunto dentro de la ejecución          disentida; circunstancia que se traduce como un repudio de la          oportunidad para ventilar ante el fallador natural los reproches          aquí traídos en torno a la supuesta viabilidad del          descrito arreglo transaccional.  

De  ahí que cuando no se emplean los implementos previstos en el  orden jurídico, los contendientes quedan atados a las  consecuencias de las decisiones judiciales adversas, por ser el  resultado de su propia incuria. Y no es recibo la excusa tendiente a  inferir que aquel proveído era impasible de recursos, en la  medida en que ello se predica sólo de la continuación  del cobro ejecutivo, que no de lo relacionado con la denegación  de la transacción.  

Entonces,  si los promotores rehuyeron  ejercer las alternativas habituales de inconformidad:  

…[N]o  se puede  acudir  a la justicia constitucional en pos de oportunidades defensivas  adicionales, ya que la falta de proposición oportuna de los  medios de resguardo diseñados para las correspondientes  actuaciones, constituye una desidia procesal que no puede sanearse  con la subsidiaria acción de tutela, toda vez que, como se ha  reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando las partes dejan  de utilizar los mecanismos de protección previstos por el  orden jurídico, quedan sujetas a las consecuencias de las  decisiones que le sean adversas, que serían el fruto de su  propia incuria, tanto más si se tiene en cuenta que al  conductor de esta herramienta le está vedado injerir en las  decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de  invadir su órbita funcional autónoma y quebrantar el  debido proceso (CSJ  STC, 14 en. 2003, rad. 23023;  reiterada  en STC, 27 may. 2016, rad. 00401-01 y en STC8508-2018).  

Y  en cuanto a la eficacia del remedio horizontal (que fue el aquí  desaprovechado), la Sala ha insistido:  

…y,  no se diga que el recurso de reposición es ineficaz porque el  funcionario que emitió el proveído recurrido es quien  lo resuelve, ya que de aceptarse tal aserto lo que se pondría  en entredicho sería la idoneidad y utilidad de dicho medio  impugnativo, supuestamente porque la autoridad judicial, en  principio, no variaría su decisión, razonamiento que la  Corte considera deleznable, si se tiene en cuenta que lo que animó  al legislador para instituirlo como mecanismo de defensa fue el de  brindarle al juez de conocimiento una oportunidad adicional para que  revise su determinación y, si hubiere lugar a ello, que la  enmiende, propósito que, aparte de acompasar con los  principios de economía y celeridad procesal, asegura desde un  comienzo el derecho de contradicción de los sujetos  intervinientes, especialmente en asuntos que se tramitan en única  instancia …  (CSJ  STC,  28 mar. 2012, rad. 00050-01; reiterada el 15 may., y 17 oct. 2012,  rads. 00017-01 y 02127-00; STC12585, 7 sep. 2016, rad. 02476-00).  

            

3. Se          impone, ergo,          resolver de modo ratificatorio, aunque por lo atrás          consignado.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,  confirma la  sentencia impugnada.  

Comuníquese  por el conducto más expedito a los interesados.  Remítanse  las diligencias a la Corte Constitucional, para la eventual revisión.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

Ausencia  justificada  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Allegar          «autorización          (…) o (…) constancia de pago del remanentista…».  

2          Pues los          ejecutados no excepcionaron.  

3          Artículo          318 del Código General del Proceso.          (…)[E]l          recurso de reposición procede contra los autos que dicte el          juez…      

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *