STC12976 2022

SEPTIEMBRE

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

STC12976-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC12976-2022  

Radicación  n.°  66001-22-13-000-2022-00238-01  (Aprobado  en sesión de veintiocho de septiembre de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., veintiocho (28) de septiembre de dos mil veintidós  (2022).  

Se  decide la impugnación interpuesta por el  convocante  frente a la sentencia del pasado 24 de agosto, emitida por el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, Sala  Civil-Familia, en la acción de tutela promovida por Nilton  Ruge contra  el Juzgado  Tercero Civil del Circuito de la misma ciudad.  Al trámite fueron vinculados Javier  Elías Arias Idárraga y la Alcaldía y Personería  municipales de ese lugar, así como la Defensoría del  Pueblo y la Procuraduría de la regional Risaralda.  

ANTECEDENTES  

            

1. El          promotor deprecó la inmediata protección de su          prerrogativa esencial al debido proceso, presuntamente          conculcada por la dependencia jurisdiccional repelida.  

En  concreto, se ordene «CUMPLIR  [LOS]  T[É]RMINOS…  PERENTORIOS QUE (…) IMPONE LA LEY 472 DE 1998»,  dentro de la demanda popular n.° «2022-00386»  y divulgar cuántas tutelas contra asuntos de esa índole  «se  han presentado (…) desde (…) 2015»,  en demostración de las trasgresiones a aducir.  

            

2. Como          sustento sostuvo, en síntesis, que el despacho judicial          requerido aún no se ha pronunciado sobre el estudio de          admisibilidad del libelo colectivo arriba descrito, por él          instaurado. Criticó, entonces, una actitud dilatoria por          cuenta del juez cognoscente al mantener «estancada»          la demanda, en contravía del lapso previsto en el artículo          20 de la ley 472 de 1998.  

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

            

1. El          Juzgado Tercero Civil del Circuito de Pereira compartió          enlace del pleito disentido.  

            

2. La          Procuraduría y Defensoría de la regional risaraldense          adujeron, por separado, que las censuras les son extrañas.  

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

LA  IMPUGNACIÓN  

La  intentó el convocante con discrepancia de la condena  pecuniaria infligida por el tribunal a-quo,  en tanto que  si bien propuso parecidos escritos constitucionales ello tuvo origen  en un «error  involuntario»,  que no por «actitud  torticera»  alguna. Dijo que en respeto de su «buena  fe»  (sobre la base de que el juzgado ha incumplido los «TÉRMINOS  PERENTORIOS»  de ley) lo correcto sería simplemente «negar»  la acción supralegal  e hizo cita de los fallos STL14431-2014  y STC7016-2021.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Al          tenor del canon 86 de la Carta Política, la tutela es un          mecanismo jurídico en respaldo de los derechos esenciales,          susceptible de activar siempre que estos resulten vulnerados o en          peligro inminente por los actos u omisiones de las autoridades          públicas y, en ciertos supuestos, de los particulares, que          por su connotación residual no permite sustituir o desplazar          a los canales comunes de auxilio.  

Por  lineamiento jurisprudencial, en lo que concierne a las actuaciones  judiciales, el resguardo cabe de manera excepcional y sujeto a la  consumación de un irrefutable desafuero,  si «no  es dable removerlo a través de los medios ordinarios previstos  en la ley»  (CSJ  STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01) y, por antonomasia, de aparecer el  imperativo de la inmediatez.  

            

2. Deviene          palpable, circunscrito el          debate a los reparos impugnatorios (que a fin de cuentas se inclinan          a abogar por la revocatoria de la condena en costas infligida desde          el tribunal a-quo)          que, en          este caso se impone estudiar exhaustivamente la controversia a          partir de la alegación del quejoso tendiente a inferir un          incumplimiento, por el Juzgado Tercero Civil del Circuito de          Pereira, de los términos legales para impulsar su demanda          popular.  

                              

1. Lo                  dicho, porque si bien el escrito iniciador de la querella                  constitucional de marras es similar al de la acción tutelar                  n.° «2022-00242»,                  lo cierto es que el promotor de ambos trámites recibió                  la respectiva reprensión por su proceder temerario en ese                  último decurso, conocido por la Sala en segunda instancia                  por virtud de fallo CSJ STC12615,                  22 sep. 2022, en el que, agréguese, no hubo estudio de fondo                  en torno a la problemática por él planteada con                  ocasión de la supuesta mora en la calificación del                  libelo colectivo. Por ende, corresponde abordar a fondo el reproche                  ya descrito, dentro de estas diligencias.    

            

3. Así          las cosas, se tiene que el despacho encartado optó por          rechazar el libelo popular del acá convocante (por falta de          competencia) y remitirlo al reparto de los jueces competentes,          mediante auto de 16 de agosto postrero.  

Por  el demarcado sendero, como  la  trasgresión atribuida se torna superada –toda vez que en  el interregno de la tramitación tutelar se produjo el impulso  procesal echado de menos (aunque quizás no en la orientación  querida por el interesado)–, ningún tipo de injerencia  al respecto encontraría razón de cabida;  acerca de lo que la Corte tiene delineado:  

…[S]i  la omisión por la cual la persona se queja no existe, o ya ha  sido superada, en el sentido que la pretensión erigida en  defensa del derecho conculcado está siendo satisfecha o lo ha  sido totalmente(…) la tutela pierde su eficacia y razón  de ser, por lo que la posible orden que llegase a impartir el juez  del amparo carecería de sentido…  (CSJ  STC, 13 mar. 2009, rad. 00147-01; reiterada en STC, 7 nov. 2012, rad.  02211-01; y STC, 17 sep. 2013, rad. 00184-01).  

            

4. Lo          consignado conlleva, entonces, a enmendar lo dirimido por el          Tribunal de origen y, consecuentemente, a restar efecto a la          amonestación enrostrada contra el promotor, habida cuenta de          lo plasmado en el numeral «2.1.»          de          estas consideraciones. En lo restante, se desestimará el          resguardo, por la cuestión venida de aludirse en el numeral          «3.».  

DECISIÓN  

Notifíquese  por el conducto más expedito. En oportunidad, envíense  las diligencias a la Corte Constitucional, para la eventual revisión.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS      

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *