STC8863 2022

JULIO

Asistente Jurídico Inteligente

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STC8863-2022

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC8863-2022  

Radicación  n.° 54001-22-13-000-2022-00146-01  

(Aprobado  en sesión de trece de julio de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., trece (13) de julio de dos mil veintidós (2022).  

Se  decide la impugnación interpuesta por el convocante  frente a la sentencia del pasado 25 de mayo, emitida por el Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, Sala Civil-Familia,  en la acción de tutela impulsada por Héctor Orlando  Villamizar Vera contra los Juzgados Civiles, Cuarto del Circuito y  Octavo Municipal, ambos de la misma ciudad.  

ANTECEDENTES  

            

1. El promotor          suplicó la protección de sus prerrogativas esenciales          al debido proceso, «igualdad,          acceso a la administraci[ó]n          de justicia, petición, (…) contradicci[ó]n          y defensa»,          presuntamente conculcadas por las dependencias jurisdiccionales          requeridas, dentro del expediente de similar naturaleza al presente          (rad. n.° «2021-00419»).  

Y  en concreto, se conmine a dejar  sin valor lo ahí dirimido,  para recibir respuesta a lo por él pedido.  

            

2. El          sustrato fáctico relevante, es el que enseguida se devela:  

                              

1. Ante el                  Juzgado Octavo Civil Municipal de Cúcuta se surtió el                  paginario constitucional arriba descrito, por demanda del acá                  quejoso contra la                  Alcaldía Municipal de la misma urbe dirigida a la obtención                  de respuesta frente a un «derecho                  de petición».    

                              

2. De                  la controversia provino, tras algunas incidencias, fallo adverso el                  13 de julio de 2021, confirmado por el estrado Cuarto Civil del                  Circuito mediante sentencia de 7 de octubre siguiente, en sede de                  impugnación del allí reclamante (ahora accionante).    

                              

3. El                  precursor del debate de marras criticó las anteriores                  determinaciones, porque, en estricto compendio, los jueces                  convocados prefirieron encontrar contestada su petición –de                  tiempos laborados y liquidación– por parte del ente                  gubernativo, bajo la figura del «hecho                  superado»,                  cuando lo cierto es que dicha respuesta no fue clara, congruente,                  completa ni adecuada, máxime si «RESPONDIERON                  (sic)                  POR                  RESPONDER»                  y después de «OCHO                  (8) MESES».    

Sostuvo,  entonces, que tales falladores omitieron el deber de analizar a fondo  la problemática.  

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

            

1. El          órgano dispensador de justicia del circuito allegó          copia magnética del dossier          disentido.  

            

2. El          de rango municipal se opuso al éxito de la clama, por          ausencia de vulneración y de prontitud en la acudida.          También adosó duplicado del pleito sub          examine.  

            

3. La          Alcaldía de Cúcuta aseveró que las censuras le          son ajenas.  

            

4. No          se produjeron más informes.  

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

Rehusó  conceder la salvaguarda, por improcedencia respecto a veredictos  proferidos en decursos «de  la misma especie»  al de marras, con más veras si no fue alegado ni mucho menos  demostrado un escenario de «fraude».  Añadió que el interesado aún puede rogar la  «eventual  revisión»  y que la respuesta al derecho de petición aquí  implorada hubo ser el tema de aquellas decisiones constitucionales.  

LA  IMPUGNACIÓN  

La  propuso el convocante, con persistencia en sus ataques y en  discrepancia del tribunal a-quo,  porque sí ha alegado una situación fraudulenta como  consecuencia de la falta de contestación de fondo a su  pedimento.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Conforme          al artículo 86 de la Carta Política, la acción          de tutela es un mecanismo jurídico en respaldo de los          derechos fundamentales, susceptible de invocar cuandoquiera que          estos resulten vulnerados o en peligro inminente por los actos u          omisiones de las autoridades públicas y, en ciertos          supuestos, de los particulares, que por su connotación          subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a los          canales comunes de ayuda.  

Por  lineamiento jurisprudencial, en lo que concierne al desempeño  de los jueces, el resguardo cabe de manera excepcional y ceñido  a la presencia de una irrefutable anomalía,  siempre que «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por antonomasia, cada que  sobrevenga el imperativo de la inmediatez.  

            

2. Ahora,          en          lo atinente a las actuaciones desplegadas en trámites de esta          misma naturaleza,          la Corte Constitucional          en sentencia T-353 de 2012, con citación de lo afirmado en la          SU-1219 de 2001, puntualizó:  

…[L]a  Corte ha admitido la posibilidad de interponer acciones de tutela  contra actuaciones judiciales arbitrarias, incluso actuaciones  arbitrarias de jueces de tutela, pero nunca con respecto a sentencias  de tutela, sino con relación a incidentes de desacato, o  contra autos emitidos en el curso del proceso de tutela. A partir de  la Sentencia SU-1219 de 2001, la Sala Plena de esta Corporación  unificó su posición frente a este tema, precisando que  las sentencias de tutela, y  en general las decisiones que se tomen en el trámite de estos  procesos, no pueden ser objeto de controversia constitucional  mediante la formulación de una nueva solicitud,  ya que tal proceder, además de mutar la naturaleza jurídica  de la acción de tutela, haría que los conflictos  jurídicos que se discuten en esa sede tuvieran un carácter  indefinido, lo cual atenta no solo contra los principios de seguridad  jurídica y cosa juzgada, sino que también genera un  grave perjuicio al goce efectivo y real de los derechos  constitucionales que la tutela se encamina a garantizar de manera  cierta, estable y oportuna (T-353  de 2012; SU-1219 de 2001; reiterada por la CSJ en STC178,  21 en. 2016, rad. 2015-03107. Subraya fuera de texto).  

Y  en tratándose de la protección superlativa en el  descrito supuesto, esta Sala también decantó:  

…“ante  una equivocación o arbitrariedad en que puedan incurrir los  jueces en sede de tutela al ocuparse de la pertinente decisión,  no sería una nueva queja de tal naturaleza la idónea  para contrarrestar el supuesto quebranto, sino únicamente la  impugnación y la revisión eventual, instrumentos que  deben surtirse ante los funcionarios habilitados para ello, aspecto  que pone de relieve la existencia de otros medios de defensa  judicial, a los que debe acudir el interesado en procura de dilucidar  las inconformidades referidas, pues, la tutela no puede convertirse  en un mecanismo paralelo”  (expedientes  2006-01425-01 y 2007-02023-00).  

Bajo  esa perspectiva, surge palmario que son dos los mecanismos previstos  en el ordenamiento para recurrir una decisión en materia de  tutela, esto es, por medio de la impugnación de la providencia  de primera instancia y la eventual revisión ante la Corte  Constitucional, quedando, por consiguiente, cerrada la oportunidad de  que se examine una determinación tomada por otro juez en sede  constitucional  (CSJ STC, 2 ag. 2013, rad. 00851-01, reiterada en STC8097, 16 jun.  2016, rad. 2015-00243-02).            

3. Así          las cosas, no          será abordado estudio alguno de los reproches reproducidos          por el quejoso sobre la ausencia de valoración de los fallos          de tutela disentidos, ni frente a la petición cuya respuesta          se volvió a deprecar ahora, en tanto que el          paginario objeto de tales resoluciones fue excluido de la eventual          revisión el 15 de diciembre de 2021, conforme se verificó          en el portal web          de la Corte Constitucional (Cfr.          Exp. T8505995);          esto es, previo al presente acudimiento, sin que aquel los pregonara          en ese escenario idóneo.  

Se  agrega que en la demanda iniciadora del trámite sub  lite  no fue alegada ni acreditada situación alguna de fraude; sin  embargo, las censuras enrostradas a los falladores de aquella acción  de amparo tampoco denotan, per  se,  apariencia de cosa juzgada fraudulenta.  

            

4. Lo          consignado          conlleva, ergo,          a resolver de modo confirmatorio.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley, confirma  la  sentencia impugnada.  

Oportunamente,  envíense  las diligencias a la Corte Constitucional, para lo de su atribución.  

Notifíquese  y cúmplase.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

Ausencia  justificada  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

Ausencia  justificada  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS      

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