STC8865 2022

JULIO

Asistente Jurídico Inteligente

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STC8865-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC8865-20221  

Radicación  n.°  11001-22-10-000-2022-00469-01  

(Aprobado  en sesión de trece de julio de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., trece (13) de julio de dos mil veintidós (2022).  

Se  decide la impugnación interpuesta por el  convocante frente  a la sentencia del pasado 26 de mayo, emitida por el Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bogotá, Sala de Familia, en  la acción de tutela promovida por Reinaldo  Rodríguez  contra  el Juzgado 24° de Familia de esta misma capital. Al trámite  fueron integrados la Procuraduría Delegada, así como  los partícipes e interesados en el asunto que suscita la  presente queja constitucional.  

ANTECEDENTES  

            

1. El          convocante deprecó la protección de sus prerrogativas          esenciales al debido proceso y «defensa»,          presuntamente          conculcadas por la dependencia jurisdiccional requerida, dentro del          expediente ejecutivo de alimentos n.°          «20…-00…».  

Y  en concreto, se entiende, dejar sin valor las determinaciones ahí  adoptadas.  

            

2. El          sustrato fáctico relevante, es el que enseguida se devela:  

                              

1. Ante                  el Juzgado 24° de Familia capitalino se surte el descrito                  litigio, por demanda de Bárbara                  Córdoba (como representante legal -madre- de los menores                  Sofía2                  y Mateo Rodríguez Córdoba) y Arturo Rodríguez                  Córdoba contra el titular del pedido de resguardo de marras,                  padre de ellos.    

                              

2. De                  la contienda provino, previa notificación del mandamiento de                  pago al allá enjuiciado (aquí tutelante), auto el 3                  de febrero de la anualidad en curso, a través del cual se                  dispuso continuar con la ejecución.    

                              

3. Tal                  resolución fue “confirmada” a través de                  providencia de 7 de abril postrero, en sede de “reposición”                  interpuesta por el ahí demandado (acá promotor), cuya                  apelación subsidiaria hubo de ser rechazada, por inviable.    

                              

4. El                  precursor del amparo criticó, en estricto compendio, la                  continuación del cobro en contra, pues le fue impedido                  «controvertir»                  apropiadamente los basamentos de la demanda ejecutiva, «aportar                  las pruebas»                  para el efecto e incoar «los                  recursos que por ley correspond[ier]a»,                  a lo que añadió que su «abogado»                  inicial fue omisivo en la respectiva defensa al interior del                  pleito.    

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

            

1. El          ente dispensador de justicia acusado se opuso al éxito de la          clama, por ausencia de vulneración.  

Adjuntó  enlace del dossier  disentido.  

            

2. Quien          dijo comparecer como apoderado de Bárbara          Córdoba también se mostró en contra de la          petición de amparo.  

            

3. Julio          Domínguez, del cual el promotor adujo que fue su inicial          defensor, relató que este no le proporcionó los medios          para adelantar la representación atañedera en la          ejecución alimentaria.  

            

4. La          Procuraduría Delegada concluyó que la súplica          no estaba llamada a prosperar.

5. No          se produjeron más contestaciones.  

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

Rehusó  conceder la salvaguarda, en tanto que «el  actor dejó fenecer en silencio el término legal con que  contaba para contestar»  el libelo ejecutivo censurado. Sostuvo, en adición, que esta  no es la senda para alegar las conductas de los mandatarios  judiciales.  

LA  IMPUGNACIÓN  

Fue  intentada por el convocante, quien insistió en sus ataques.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Al          tenor del artículo 86 de la Carta Política, la tutela          es un mecanismo jurídico en respaldo de los derechos          fundamentales, susceptible de invocar siempre que resulten          vulnerados o en peligro inminente por los actos u omisiones de las          autoridades públicas y, en ciertos supuestos, de los          particulares, que por su connotación residual no permite          sustituir o desplazar a los canales comunes de auxilio.  

Por  lineamiento jurisprudencial, en lo que concierne a las actuaciones  judiciales, el resguardo cabe de manera insólita y ceñido  a la presencia de una irrefutable anomalía, si «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por antonomasia, cada que  sobrevenga el imperativo de la inmediatez.  

            

2. Deviene          evidente que el          quejoso omitió proponer excepciones (como demandado) dentro          de la ejecución de alimentos por él cuestionada, a fin          de rebatir el correspondiente mandamiento de pago y          «aportar          las pruebas»          para el efecto;          motivo por el cual el despacho repelido dictó auto de seguir          adelante con el cobro3          el 3 de febrero de los corrientes.          Tal circunstancia, en consecuencia, se traduce como un repudio de la          oportunidad para ventilar las censuras ahora traídas.  

Cuando  se dejan de emplear las alternativas directas de ayuda previstas en  el orden jurídico, los contendientes quedan atados a los  efectos de las decisiones judiciales adversas, por ser el resultado  de su propia incuria.  

…[N]o  (…) puede  acudir  a la justicia constitucional en pos de oportunidades defensivas  adicionales, ya que la falta de proposición oportuna de los  medios de resguardo diseñados para las correspondientes  actuaciones, constituye una desidia procesal que no puede sanearse  con la subsidiaria acción de tutela, toda vez que, como se ha  reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando las partes dejan  de utilizar los mecanismos de protección previstos por el  orden jurídico, quedan sujetas a las consecuencias de las  decisiones que le sean adversas, que serían el fruto de su  propia incuria, tanto más si se tiene en cuenta que al  conductor de esta herramienta le está vedado injerir en las  decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de  invadir su órbita funcional autónoma y quebrantar el  debido proceso… (CSJ  STC, 14 ene. 2003, rad. 23023;  reiterada  en STC, 27 may. 2016, rad. 00401-01 y STC8508-2018, rad. 00306-01).  

            

3. En          complemento, la afirmación del peticionario que          sugiere negligencia de su inicial «abogado»          resulta          insuficiente para abrir paso al resguardo, pues          si esgrime que la labor de dicho profesional fue inapropiada, puede          poner ese parecer en conocimiento de las autoridades competentes,          punto sobre el que esta Magistratura ha decantado:  

(…)[E]n  relación con las afirmaciones efectuadas referentes a una  inadecuada defensa técnica, tal situación no conlleva  la vulneración de garantías fundamentales, pues,(…)  según las pruebas aportadas a la actuación, el  convocante estuvo asistido dentro del proceso por un abogado y el  hecho de no estar conforme con su actuar, no lo legitima para  controvertir las decisiones judiciales o justificar las omisiones por  él presentadas. No obstante, en caso de considerarse un  proceder negligente(…) por parte del profesional del derecho  designado, existen vías para denunciar tal situación, a  las que puede acudir directamente quien se considere afectado, frente  a ello, esta Corporación ha expuesto que ‘Tampoco son de  recibo las manifestaciones del actor respecto a la negligencia que  endilga a su apoderado en el patrocinio de sus derechos, pues esa  circunstancia, con independencia de la eventual responsabilidad del  abogado en el ejercicio de su profesión, y que el interesado  puede reclamar por otras vías, no sirve para edificar una  acción de tutela contra decisiones judiciales’ (…)  porque el derecho de postulación no puede llevar aparejada la  consecuencia de que las omisiones o negligencias de ‘(…) los  apoderados judiciales deban reportarse en contra de la seguridad que  se predica del orden jurídico procesal (…)’, ya que  eso sería opuesto a la ordenación del proceso y a los  principios de eventualidad y preclusión… (CSJ  STC, 9 de junio de 2004, exp. 00448-01 y 21 de marzo de 2006, exp.  00228-01; reiteradas en providencias de 23 de octubre de 2012, exp.  62803-02 y STC9510, 13 jul. 2016, rad.  00905-01).  

            

4. Se          impone, sin más, ratificar el veredicto del tribunal a-quo,          por lo brevemente consignado.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,  confirma la  sentencia impugnada.  

Oportunamente  remítanse las diligencias a la Corte Constitucional, para la  eventual revisión.  

Notifíquese  y cúmplase,  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

Ausencia  justificada  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

Ausencia  justificada  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Como          anotación          preliminar,          de este fallo se conservan dos versiones, para protección de          los derechos del menor involucrado; una, «con          la información real y completa de las partes, que se          utilizará únicamente para notificación a los          sujetos procesales e intervinientes y que se mantendrá con          reserva a terceros interesados»          y la presente, «reemplazando          los nombres y los datos e informaciones (familiares), que permitan          conocer su identidad y ubicación, para efectos de          publicación».          Subrayas ajenas. Acuerdo de Sala 034, 16 dic. 2020.  

2          Hoy          es mayor de edad, si se tiene en cuenta que conforme al registro          civil de nacimiento obrante en la demanda ejecutiva de alimentos          ella nació el 5 de junio de 2004.  

3          Artículo 440 (inciso 2°) del Código General del          Proceso: (…)Si          el ejecutado no propone excepciones oportunamente, el juez ordenará,          por medio de auto que no admite recurso,          el remate y el avalúo de los bienes embargados y de los que          posteriormente se embarguen, si fuere el caso, o seguir          adelante la ejecución          para el cumplimiento de las obligaciones determinadas en el          mandamiento ejecutivo, practicar la liquidación del crédito          y condenar en costas al ejecutado… (Énfasis          adrede).      

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