S 003 99

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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S-003-99

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA  

Magistrado Ponente:  

NICOLAS BECHARA SIMANCAS  

Santafé de Bogotá D.C., veinticinco (25) de  febrero de mil novecientos noventa y nueve (1999).-   

Ref: Expediente No. 6844  

Decide  la  Corte  sobre  la  solicitud  de  Exequatur  presentada  por  la señora ESTELLA DE JESUS  PIEDRAHITA,  en  la  que demanda se conceda efectos en  Colombia  a  la  sentencia  del  13  de junio de 1995, proferida por el Tribunal  Municipal  de  Mannheim (Alemania), mediante la cual se decretó el divorcio del  matrimonio  civil  celebrado  por  aquella,  de  nacionalidad colombiana, con el  señor   HEINRICH   ALFREG  BREICHLER,  de  nacionalidad  alemana,  el  30  de  diciembre  de  1987  en  la Notaría de Registro Civil del  Municipio de B. Wortteemberg, Departamento Walzanachtal (Alemania).   

A N T E C E D E N T E S:  

I.             Son   fundamentos  de  la  demanda  de  exequatur los que seguidamente se resumen:   

a.-           La demandante contrajo matrimonio civil,  con  el  señor  HEINRICH ALFREG BREICHLER, en el lugar y fecha ya indicados.   

b.-           Dicho acto civil fue registrado el 13 de  junio  de 1997 en el Consulado Honorario Colombiano del municipio de Stutgart de  la  República  Federal  de  Alemania, bajo el código 6557, hecho que según lo  indica  la  demanda, hace que el matrimonio surta sus efectos en las repúblicas  de Colombia y Alemania.   

c.-            Dentro   del   matrimonio   no  fueron  procreados hijos.   

d.-             Mediante  sentencia  de 13 de junio de  1995,  proferida  por  el Tribunal Municipal de Mannheim (Alemania), se decretó  el  divorcio  o  cesación  de los efectos civiles del matrimonio contraído por  los señores BREICHLER – PIEDRAHITA.   

e.-           En  la  sentencia  se dispuso que no hay  lugar  a  realizar  ajuste  de  rentas, teniendo en cuenta que no se adquirieron  bienes  dentro  del  matrimonio.  Se  compensaron  los  gastos del procedimiento  judicial.   

f.-           Tal  sentencia de divorcio no se opone a  las leyes ni a otras disposiciones de orden público de Colombia.   

g.-           El trámite que culminó con el divorcio,  fue  promovido  por  la  cónyuge  hoy  demandante,  y  aceptado  por  el señor  HEINRICH ALFREG BREICHLER.   

h.-           Afirma  la demanda que la sentencia para  la  que  solicita  el exequatur, no recae sobre asuntos de competencia exclusiva  de  los jueces colombianos; que en Colombia no se ha pronunciado sentencia sobre  el  mismo  asunto,  y que aquella fue rituada conforme a las leyes alemanas, con  observancia   del  debido  proceso  y  contradicción,  hallándose  debidamente  ejecutoriada,  copia  de la cual se incorpora traducida al español y refrendada  por la autoridad competente.   

II.            Luego   de  enmendada  una  causal  de  inadmisibilidad  advertida  por la Corte, se admitió la demanda, disponiéndose  su  traslado al cónyuge demandado, y al señor Procurador Delegado en lo Civil;  ante  la  manifestación  de ignorar el domicilio, residencia y lugar de trabajo  del  primero,  se ordenó su emplazamiento. Por su parte la Procuradora Delegada  asignada  al  asunto,  la  contestó manifestando que se atiene a lo que resulte  probado;  el  curador  ad  litem  designado para que represente al demandado, no  manifestó  oposición  alguna  a  las pretensiones y respecto a los hechos dijo  estarse a los que resulten probados.   

III.           Fueron  decretadas  y  practicadas  las  pruebas  solicitadas  por  las  partes;  hizo  uso del derecho de alegaciones la  parte  demandante,  y cumplido el trámite procesal, procede la Corte decidir lo  pertinente con sustento en las siguientes   

CONSIDERACIONES:  

1.-           Uno  de  los  efectos  fundamentales que  fluyen  del  ejercicio  de la soberanía del Estado, es precisamente su facultad  exclusiva  de  ejercer  la  administración de justicia dentro del entorno de su  territorio   y   por   medio   de   su   propia   organización  jurisdiccional.  Excepcionalmente  procede  el  reconocimiento  de  efectividad  al  interior  de  nuestras  fronteras  a  fallos  extranjeros,  a condición de que en el país de  procedencia  de  la  sentencia  foránea,  se  le  otorgue  igual  fuerza  a las  sentencias  judiciales dictadas por los jueces nacionales. Tal confrontación se  verifica  primeramente  dentro  del  contexto  de  los  tratados internacionales  suscritos  entre  Colombia  y el país de origen del acto jurisdiccional para el  que  se  demanda  el  amparo,   método  mediante  el  cual  se confirma la  existencia           de           reciprocidad  diplomática.  No existiendo tratado en el que se  consagre  esa reciprocidad, ha de acudirse a confrontar la fuerza que la ley del  país  del  que  proviene  el  acto  otorgue  para  reconocerle  efectos  a  las  sentencias  dictadas  aquí,  en  claro desarrollo del principio de reciprocidad legislativa.   

Las  mencionadas formas de reconocimiento de  los  fallos extranjeros se ponen de relieve al analizar el precepto contenido en  el  artículos  693  del  C.  de  P.  Civil,  el cual establece que “Las  sentencias  y otras providencias que revistan tal carácter,  pronunciadas  en un país extranjero en procesos contenciosos o de jurisdicción  voluntaria,  tendrán  en  Colombia  la  fuerza  que  les  concedan los tratados  existentes  con  ese  país,  y  en  su  defecto la que allí se reconozca a las  proferidas en Colombia”.   

Está demostrado en el presente asunto que no  existe  tratado  bilateral  exclusivo  entre  Colombia  y  Alemania,  ni tratado  multilateral  que  establezca o regule el reconocimiento recíproco del valor de  las  sentencias proferidas por las autoridades judiciales de ambos países. Así  lo  expresa  el  informe  proveniente  de la Oficina Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de  nuestro  país (fl. 44)   

Pero  en  cambio  si está demostrado con la  prueba  documental  recaudada  en  el  proceso,  traducida  oficialmente, que en  Alemania  se  le  reconoce  fuerza  a  los  fallos  extranjeros,  por  lo que se  encuentra   plenamente  establecida  la  reciprocidad  legislativa  (fls.  50  y  ss.).   

3.-           Visto  lo  anterior, le corresponde a la  Corte  examinar  si  el  fallo  extranjero  del  que  aquí  se trata cumple las  exigencias  del  artículo  694 del C. de P. Civil, según las cuales, cuando se  demande  el  exequatur  de  la  sentencia extranjera, ésta no debe versar sobre  derechos  reales  constituidos  en  bienes situados en territorio colombiano, la  decisión  no  puede ser opuesta a leyes de orden público interno nuestro; debe  hallarse  ejecutoriada  conforme  a la ley del país de origen, requisito apenas  obvio  dada  la  necesidad  de  firmeza de la decisión cuyos efectos en nuestro  país  se  demandan;  su  asunto  no  puede  estar  reservado  a  la competencia  exclusiva  de  los  jueces  colombianos,  y  finalmente,  no  ha de existir acá  proceso en curso, o sentencia, con la misma finalidad.   

Además,  para que la sentencia proferida en  país  extranjero  sea de recibo para los fines del exequatur, debe incorporarse  al  proceso  en  copia  que ha de venir revestida de las formalidades necesarias  para  que  aquí  sean  consideradas  auténticas  y  debidamente  legalizada de  acuerdo  con  la  ley  colombiana,  con  la  constancia  de  hallarse legalmente  ejecutoriada;  además,  la  parte  demandada  debe  haber  sido  notificada  en  términos  aceptables  para  el  derecho  colombiano,  lo  que  se  erige  en la  garantía  del debido proceso y del derecho de contradicción de la parte pasiva  y seguridad de su defensa.   

Los   requisitos  precedentes,  se  hallan  reunidos  en  este  evento,  en  cuanto  que la copia de la sentencia extranjera  adjuntada  viene  revestida  de  las  formalidades  que  permiten  establecer su  autenticidad,  incluida  la  constancia  de  su  ejecutoria  y  la  concurrencia  personal  del  demandado al proceso de divorcio en que aquella se dictó (fls. 4  a  9);  la  documentación viene ajustada a las exigencias del artículo 259 del  C. de P.C..   

Dada  la  vecindad  de  los  cónyuges  en  Alemania,  el  sentenciador  que  profirió la decisión tiene competencia en la  esfera  internacional  para  juzgar  el  divorcio, según la exigencia de la ley  colombiana  al  respecto,  en atención al domicilio del demandado que la radica  en aquel, según nuestras reglas generales de competencia.   

4.-           De  otra  parte,  es  necesario  que  la  sentencia  extranjera  no  contraríe manifiestamente los principios y las leyes  de  orden  público  del  Estado  Colombiano;  requisito  éste que la sentencia  cumple  cabalmente  dado  que,  de  un  lado,  no  existe exclusión alguna para  privarla  de  eficacia  extraterritorial,  y,  de  otro,  también  lo es que en  nuestro  país,  produce  plenos efectos civiles el divorcio de matrimonio civil  legalmente   declarado,  aún  respecto  de  la  disolución  del  vínculo,  de  conformidad  con  la  Ley  1ª de 1976, artículo 1, modificatorio del artículo  152  del  C.C., si además existe competencia en el juez ante quien se adelantó  el  trámite. Estos aspectos permiten establecer que el divorcio decretado no se  opone  ni  en  lo  formal ni en lo sustancial a las disposiciones colombianas de  orden  público,  en  cuanto  que  aparte  de lo anterior, la causal de divorcio  alegada  y  aceptada  en  el  proceso  donde  se  dictó la sentencia materia de  exequatur,  está  consagrada  con  la  misma  finalidad  en  el  régimen legal  colombiano;  nótese  que según se desprende de los autos los esposos Breichler  Piedrahita  estuvieron  separados  de  hecho  por  más  de  dos  años antes de  solicitar el aludido divorcio, como lo exige la ley colombiana.   

          5.-  Síguese  de  todo  ello  que  la Corte dispondrá el exequatur  propuesto,  cuyos  efectos patrimoniales en Colombia serán los que correspondan  a  la  circunstancia  manifestada por la demandante en el sentido de que durante  el matrimonio no se adquirieron bienes sociales.   

DECISION:  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Civil  y  Agraria, administrando justicia en  nombre   de   la   República   y   por   autoridad   de  la  ley,  CONCEDE  EL EXEQUATUR a la sentencia del 13  de  junio  de  1995, proferida por el Tribunal Municipal de Mannheim (Alemania),  mediante  la  cual  se  decretó  el divorcio del matrimonio civil celebrado por  ESTELLA  DE JESUS PIEDRAHITA,  de  nacionalidad  colombiana,  con  el  señor HEINRICH  ALFREG  BREICHLER,  de  nacionalidad  alemana,  el  30  de  diciembre  de  1987 en la  Notaría  de  Registro  Civil  del  Municipio  de  B. Wortteemberg, Departamento  Walzanachtal (Alemania).   

Para los efectos previstos en los artículos  6,  106  y  107 del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con el Decreto 1873 de  1971,  se  ordena  la  inscripción  de  esta  providencia  y  de  la  sentencia  reconocida,  tanto  en  el  folio  de  registro  de  matrimonio  como  en  el de  nacimiento   de   la   cónyuge.   Líbrense   las  comunicaciones  a  que  haya  lugar.   

   

Costas a cargo del demandado.  

CÓPIESE Y NOTIFÍQUESE.  

JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES  

NICOLAS BECHARA SIMANCAS  

CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS  

PEDRO LAFONT PIANETTA  

JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ  

RAFAEL ROMERO SIERRA   

JORGE SANTOS BALLESTEROS    

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