S 058 99

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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S-058-99

    CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA   DE   CASACION   CIVIL Y  AGRARIA   

Magistrado     Ponente:    Dr. JORGE SANTOS BALLESTEROS   

Santafé  de  Bogotá,  D.C., treinta (30) de  septiembre de mil novecientos noventa y nueve (1999).-   

Ref  :         Expediente No. 7245   

                                     Procede  la  Corte  a decidir el recurso extraordinario de revisión  interpuesto  por  la  Sociedad  QUINTERO  QUINTERO Y COMPAÑÍA S.C.S. contra la  sentencia  de  26  de  julio  de  1996, proferida por la Sala Civil del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Medellín, en el proceso ejecutivo singular  promovido   por   la   Sociedad   FINCA   S.A.   frente   a  la  sociedad  aquí  recurrente.   

                               

ANTECEDENTES  

                               

                                     1.  Mediante  demanda  que  por  reparto  correspondió  conocer  al  Juzgado  Segundo  (2º.) Civil del Circuito de Medellín, la Sociedad FINCA S.A.  convocó  a  la  Sociedad  QUINTERO  QUINTERO Y CIA. S.C.S., a proceso ejecutivo  singular  con  el  fin  de  que  se librara mandamiento ejecutivo en favor de la  demandante  y  en contra de la demandada en el que se le ordenara a esta última  cancelar     la    suma    de    $44’044.296.oo  como  capital,  mas  los intereses de mora a la tasa del  3.9%  mensual  causados desde la fecha del vencimiento del pagaré, 6 de mayo de  1994  y  hasta  el  día  del  pago  total,  y  las costas y gastos del proceso.   

2.  Los  hechos que sirvieron de fundamento a  las  pretensiones  del  actor  en  el  proceso  que  se  ha  indicado,  son  los  siguientes:   

    

1. El  señor  JESUS  EMILIO  QUINTERO  QUINTERO,  como  socio  gestor  y  en  nombre  y  representación de la sociedad  QUINTERO  QUINTERO Y CIA. S.C.S., con domicilio en Medellín, otorgó un pagaré  en   favor   de   la   sociedad   FINCA   S.A.,  por  valor  de  $44’044.296.oo, con intereses de mora a la  tasa  del  3.9%  mensual,  el  cual  debía  ser  cancelado el día 6 de mayo de  1994.     

                                     2.2.  Hasta la fecha de la presentación de la demanda, el deudor no  había efectuado ningún abono al título valor.   

                                     2.3.  La obligación a cargo de la deudora y a favor de la acreedora  es  expresa,  clara  y  exigible,  procede  del  deudor y consiste en pagar suma  líquida de dinero.   

                                     3.   Inadmitida  la  demanda  por  el  a-quo,  la  parte  actora  la  corrigió,  adjuntando la constancia del pago del impuesto de timbre del pagaré  base  de  la acción, luego de lo cual el juez dictó mandamiento de pago al que  se  opuso  la demandada y propuso las excepciones de: omisión de los requisitos  que  el  título  deba  contener y que la ley no supla expresamente, la derivada  del  negocio  jurídico  que dió origen a la creación del título, cobro de lo  no  debido, ausencia de carta de autorización, falta de cláusula aceleratoria,  falta  de  requerimiento  para  constituir  en mora al deudor, incumplimiento de  contrato,  petición  antes  de tiempo, temeridad y mala fe, la genérica, y las  que  surjan  del  examen probatorio, que fueron oportunamente respondidas por la  sociedad actora.   

                                     4.  Una vez trabada la litis, el juzgado de conocimiento citó a las  partes  para realizar la audiencia de conciliación, a la cual asistieron éstas  y  sus apoderados sin que lograran ponerse de acuerdo, y en consecuencia el juez  declaró fracasada la conciliación.   

                                     5.  Rituado  el  trámite,  el juzgado profirió sentencia en la que  deniega  las excepciones propuestas por el demandado y ordena seguir adelante la  ejecución  en  contra de la Sociedad Quintero Quintero & Cia. S.C.S. por la  suma   de  $44’044.296.oo  como  capital  e  intereses  de  mora al 3.9% mensual desde el 7 de mayo de 1994  hasta el pago total de la obligación.   

                                     6.  Inconforme con esta decisión, la demandada interpuso recurso de  apelación  que  fue  admitido  por  el Tribunal mediante auto del 3 de junio de  1996  (fl.  1 vto. cd. 6). Corridos los traslados correspondientes, ambas partes  hicieron  uso  de  él, luego de lo cual se profiere sentencia el 26 de julio de  1996  (fls.  11 a 18 cd. 6), en la que el ad-quem analiza las normas pertinentes  relativas  al  otorgamiento  de  títulos  valores  con  espacios en blanco y la  correspondiente  carta  de  instrucciones para ser llenados, y señala que en el  caso  en estudio la sociedad demandante no quebrantó las precisas instrucciones  dadas  por  el  otorgante  para  llenar el pagaré, sin que la demandada hubiera  allegado  las  pruebas  necesarias  para  controvertir  la  autenticidad  de las  afirmaciones  hechas por FINCA S.A. sobre el monto del valor del título valor o  la  fecha  de  emisión. Igualmente señala el ad-quem que no se demostró en el  proceso  que la ejecutante hubiera mezclado en el pagaré, deudas personales del  representante  legal  de  la  sociedad  ejecutada  con las deudas sociales, y en  relación  con  el  pretendido  incumplimiento de un contrato de venta celebrado  entre  las  partes, indica que también quedó en el vacío probatorio. De todos  estos   argumentos   deduce  que  ninguna  de  las  excepciones  propuestas  fue  demostrada  y  en  consecuencia confirma el fallo impugnado por estar ajustado a  derecho.   

EL RECURSO DE REVISION  

                                     La  sentencia del Tribunal fue notificada por Edicto desfijado el 13  de  agosto  de  1996. La sociedad demandada en el proceso que se dejó reseñado  interpone  recurso  extraordinario  de revisión el 9 de julio de 1998 con apoyo  en  la  causal  8ª. del artículo 380 del Código de Procedimiento Civil, en el  que  se  pide que con citación de la Sociedad FINCA S.A. se revise la sentencia  proferida  por  la  Sala  Civil  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Medellín  de  fecha  26 de julio de 1996 y declare fundada la causal 7ª. (sic)  de  revisión  por  presentarse  la  nulidad  de  que  trata el numeral 2º. del  artículo  140  ib.,  para  lo  cual  relata  de  forma detallada los hechos que  sirvieron  de base a las excepciones propuestas y en especial lo relacionado con  el  diligenciamiento de los espacios en blanco en el pagaré y solicita declarar  la  nulidad  de  todo  lo  actuado  en el proceso ejecutivo y si fuere del caso,  resolver sobre las restituciones y condenas que fueren conducentes.   

                                     En  razón  a  que  el  recurso  fue interpuesto dentro del término  legal  fijado  en  el  artículo  381  del  C. de P.C. y se constituyó en forma  adecuada  la  caución  señalada,  la  Corte,  luego  de recibir el expediente,  admitió  la demanda y dispuso su traslado a la sociedad demandada en revisión,  la  que  mediante apoderado se opuso a la pretensión afirmando que la causal de  revisión  invocada  no  se estructura, pues no existe la nulidad que se predica  originada  en  una  falta  de competencia funcional, ni se está en presencia de  sentencia  que  haya  puesto  fin al proceso, por lo que, la inconducencia de la  demanda es incontrastable.   

                     

                                     Decretadas  las  pruebas  y surtido el traslado para alegar, del que  sólo  hizo  uso la demandada en revisión, corresponde ahora decidir el recurso  de  revisión  impetrado, ya que no se observa causal de nulidad que invalide la  actuación  y  que  imponga  la  aplicación  del  artículo  145 del Código de  Procedimiento Civil.   

CONSIDERACIONES  

1. En forma por demás reiterada ha predicado  la  Corte la condición de extraordinario del recurso de revisión, no sólo por  explícita  declaración  hecha  en tal sentido por el artículo 379 del Código  de  Procedimiento  Civil,  sino  por  ser  procedente  sólo contra determinadas  resoluciones  judiciales  y  por  los  motivos expresamente previstos en la ley,  aspecto  que  tiene  su  explicación  por  rebasar  y  manifestarse  así  como  excepción,  o  al  menos como límite, a la autoridad y seguridad que brinda la  cosa juzgada.   

Se trata entonces de un recurso otorgado para  atacar  sentencias ejecutoriadas y dotadas por consiguiente de la presunción de  acierto  y  legalidad  que  las  ampara. La excepción a que se hizo alusión se  presenta,  como  es dable constatarlo, en el artículo 380 ejusdem, en atención  a  profundos  motivos  de  equidad.  Sin  embargo  esa  orientación  general  e  histórica  del  recurso  no  se  ve  alterada  por la presencia en el artículo  mencionado,  de  motivos  de  revisión  que  atienden  a otros valores, como la  seguridad  jurídica  que  descansa  en  el instituto de la cosa juzgada (causal  9ª.),  o  en  el  derecho  de defensa y contradicción, el debido proceso, o el  derecho  a  ser  oído  y  vencido  en  juicio  con  la  plenitud  de las formas  procesales  (artículo  29  de  la  Constitución  Política),  que  es el valor  tutelado  en  el  numeral  8º. del artículo 380 del C. de P.C., invocado en el  presente  caso,  sobre  el  cual  esta Corporación ha reiterado que se presenta  cuando  concurren  los  siguientes  presupuestos:  1.  Que  se  incurra  en  una  irregularidad  estructurante  de  la nulidad al proferirse la sentencia que puso  fin  al  proceso,  y  2.  Que  dicha  decisión  no  sea  susceptible de recurso  alguno.   

                                     En  relación  con  el  primero  de  los presupuestos señalados, ha  precisado  la  Corte  que: “…no se trata, pues, de  alguna  nulidad del proceso nacida antes de proferir en este el fallo que decide  el  litigio, la que por tanto puede y debe alegarse antes de esa oportunidad, so  pena  de  considerarla  saneada; ni tampoco de indebida representación ni falta  de  notificación o emplazamiento, que constituye causal específica y autónoma  de  revisión,  como  lo  indica  el  numeral 7º. del texto citado, sino de las  irregularidades  en  que,  al  tiempo de proferir la sentencia no susceptible de  recurso  de apelación o casación, pueda ocurrir el fallador y que sean capaces  de  constituir  nulidad,  como  lo sería, por ejemplo, el proferir sentencia en  proceso  terminado  anormalmente por desistimiento, transacción o perención; o  condenar  en  ella a quien no ha figurado como parte; o cuando dicha providencia  se  dicta  suspendido  el  proceso.  Lo  cual es apenas lógico porque si la tal  nulidad  solamente  aparece  para las partes cuando éstas conocen la sentencia,  no   existiendo   legalmente  para  ellas  otra  oportunidad  para  reclamar  su  reconocimiento,   lo   procedente   es   que   se   les  abra  el  campo  de  la  revisión”. (G.J. T. CLVIII, pág. 134).   

                                     La  Corte  sobre  este  particular  ha  señalado  que  “el   recurso   extraordinario   de   revisión  no  autoriza  al  recurrente  para  asumir  en  su  formulación una conducta amplia, porque dicho  motivo  de  impugnación  no  es el campo propicio para replantear nuevamente el  litigio  decidido, ni menos para subsanar omisiones, ni le ofrece la oportunidad  para  mejorar  las  pruebas, proponer medios exceptivos preteridos o no alegados  en  el debate original”. (Sent. de 12 de noviembre de  1986).   

                                     En  el presente caso considera el recurrente que por haberse llenado  los  espacios  en blanco del pagaré sin seguir estrictamente las autorizaciones  dadas  por  la sociedad demandada, se configura la causal de nulidad contemplada  en el numeral 2º. del artículo 140 del C. de P.C.   

                                     Sobre  este particular observa la Sala que examinados los argumentos  que  sustentan  el  motivo de revisión impetrado por la recurrente, fácilmente  se  advierte  que  no  constituyen  vicio  o irregularidad cometida al tiempo de  proferir  la sentencia que se censura, sino que, por el contrario, atañen a una  situación,  que,  con  independencia  de estructurar o nó el motivo de nulidad  procesal  que  se  trata  de  tipificar,  es  claro que estaba presente desde la  presentación misma de la demanda.   

                                     2.  Ahora bien, en el proceso ejecutivo, la causal 8ª. de revisión  hace  referencia  a  aquellas  sentencias con las cuales termina el proceso y no  son   susceptibles   de  recursos,  es  decir  las  que  declaran  probadas  las  excepciones  esgrimidas  por  el ejecutado, pero las que ordenan seguir adelante  la  ejecución  no le ponen fin al proceso y en consecuencia no son susceptibles  del recurso de revisión.   

                                     En  efecto,  lo  normal  y  corriente  es  que  el proceso ejecutivo  termine,  no con una sentencia como sucede en la casi totalidad de los procesos,  sino  con  el  pago  de  la  acreencia; únicamente cuando en ella se acogen las  excepciones  propuestas  por el demandado termina el proceso por sentencia, esta  sí recurrible en revisión.   

                                     La  causal  invocada  por  la  recurrente  fue  establecida  por  el  legislador  a fin de que pudiere impetrarse la nulidad originada en la sentencia  que  ponga  fin  al proceso cuando contra ella no proceda recurso alguno, porque  al  terminarse  el  litigio  desaparece  la  oportunidad  para  solicitarla como  incidente  o  de  alegarla  por  medio  de  los recursos extraordinarios. Por lo  tanto,  no hay duda que en la especie en estudio no cabe la invocación de dicha  causal  para pretender la revisión del fallo proferido por el Tribunal Superior  del  Distrito Judicial de Medellín, pues la sentencia que confirmó la orden de  seguir  con  la  ejecución,  no  es  una  sentencia  que le pone fin al proceso  ejecutivo.  Así,  por lo demás lo ha reiterado esta Corporación al considerar  que  la causal de revisión mencionada, “sólo surge  cuando  la  nulidad  se  origina  en  la  sentencia  que  pone  fin  al proceso,  característica  que  es  ajena  a  la providencia que ordena seguir adelante la  ejecución,  ya  que en este caso es únicamente un paso, aunque muy importante,  en  el camino que lleva al pago de la obligación, fin verdadero  y último  del  proceso  ejecutivo”.(Sentencia de revisión, 17  de noviembre de 1993).   

                                     Bastan  pues  estas consideraciones para concluir que no prospera el  recurso extraordinario.   

DECISION  

                                     En  armonía  con lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Civil  y Agraria, administrando justicia en nombre de la República y  por autoridad de la ley.   

RESUELVE:  

                                     PRIMERO:  Declarar  infundado el recurso extraordinario de revisión  interpuesto  por la Sociedad QUINTERO QUINTERO Y CIA. S.C.S. contra la sentencia  de  26 de julio de 1996 proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Medellín  -Sala  Civil-,  en el proceso ejecutivo promovido por la Sociedad  FINCA S.A. contra la recurrente.   

                                     SEGUNDO:  Condenar  a  la  recurrente  a  pagar los perjuicios y las  costas  causadas con ocasión del presente recurso, lo cual se efectuará con la  caución  prestada.  Liquídense  los  perjuicios  mediante  trámite incidental  (art.  384  inciso final, C. de P.C.). Tásense las costas. Para su conocimiento  y  fines  pertinentes  comuníquese  lo  anterior  a  la  Compañía  de Seguros  otorgante de la caución.   

                                     TERCERO:  Devolver  el  expediente  al  Juzgado  de  origen,  previa  incorporación  al mismo de copia de esta sentencia expedida por la Secretaría,  salvo el cuaderno correspondiente a lo actuado en la Corte.   

                                     CUARTO:   Archivar   en   su   oportunidad   procesal   la  presente  actuación.   

COPIESE Y NOTIFIQUESE  

JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES  

MANUEL ARDILA VELASQUEZ  

NICOLAS BECHARA SIMANCAS  

CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO  

JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ  

JORGE SANTOS BALLESTEROS  

SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO    

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