A- 14-01-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

Sala de Casación Civil  

Magistrada Ponente  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

                   Bogotá D. C.,  catorce (14) de enero de dos mil catorce (2014).   

                      Ref: Exp.,  11001 3103 008 2008 00057 01   

                      Decide  la  Corte  sobre  la  admisión  de  la demanda a través de la cual, GLADYS AMANDA,  LILLY,   LEONEL  y  ALIRIO  REYES  MORA,  demandantes,  sustentaron  el  recurso  extraordinario  de  casación que presentaron frente a la sentencia proferida el  31  de  enero  de  2013,  por  la  Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá, dentro del proceso ordinario que promovieron en contra de  la sociedad FLOTA LA MACARENA S.A.   

                             Se  considera:   

                    1.  Por  sabido  se tiene que el recurso de casación,  por  expreso  mandato  de  los  artículos 374 del C. de P. C., y 51 del Decreto  2651  de  1991, convertido en legislación permanente por el artículo 162 de la  Ley  446  de  1998,  es  un  mecanismo  impugnativo  de  carácter dispositivo y  formalista.  Por  estas  razones,  atendiendo  su  naturaleza, cuando una de las  partes  evoca  los  efectos  de  dicha impugnación, debe acometer un mínimo de  exigencias,  pues no hacerlo la torna frustránea y, la condena a su deserción.   

                    2.  Por  ello,  en función de formalizar un recurso idóneo, su gestor no puede  olvidar  que  esta  censura  extraordinaria  no atañe al aspecto fáctico de la  controversia  judicial  (thema decidendum);  no  es  una nueva oportunidad para debatir el factum del litigio,  amén  de  que  dicha  impugnación  no  constituye  una  tercera  instancia. El  propósito  es  escudriñar el texto de la sentencia emitida por el ad-quem  (thema  decissus),   en   procura  de  demostrar  los  yerros  denunciados y, así, quebrar el fallo adoptado.   

                    En  esa  dirección,  al  recurrente  le  sobreviene el compromiso ineludible de  abordar  y  confrontar la labor cumplida por el Tribunal, tratando de establecer  si  el  funcionario  de  segunda instancia incurrió en alguna irregularidad que  responda   a   las  causales  previstas  en  el  artículo  368  del  C.  de  P.  C.   

                    3.  Ahora, como el fallo recurrido asciende a esta Corporación impregnado de la  presunción  de  legalidad,  el  casacionista,  entre otros aspectos anejos a la  debida  sustentación  del  recurso  aducido,  al  exponer  las  razones  de  la  acusación,  formulará  un  ataque simétrico y completo, es decir, el discurso  impugnativo,  sin  exclusión,  debe  comprender  todos  los  aspectos sobre los  cuales  el  sentenciador  hizo  descansar  la decisión proferida, por tanto, si  desdeña  combatir  alguno  de  los  argumentos  basilares  de la determinación  recurrida,  implica  dejarlos  en  firme  y,  en  esa  dirección,  continuarán  sirviéndole   de   soporte,  evidenciando,  de  paso,  que  el  recurso  devino  inidóneo.   

                      También le  corresponde  formular  una acusación sin mixturar los motivos que darían lugar  a  una  u  otra,  pues,  cada  causal  o  razón para reprochar la sentencia, es  autónoma   e   independiente,   por   consiguiente,   no   se  pueden  agrupar,  indistintamente, en una misma senda casacional.   

                        4.1.  En  efecto,  la  censura,  en  lo  fundamental,  cuestiona  al  juzgador  de segunda  instancia  por  no  acoger, en su verdadera dimensión, la cláusula tercera del  contrato  de  afiliación,  en  donde,  expresamente,  limita  el  porcentaje de  descuentos  por  administración y, de manera concreta, lo reduce al 15%; si eso  fue  lo  pactado,  dijo,  debió hacerse operar en los precisos términos en que  las  partes lo convinieron, habida cuenta que el contrato es ley para quienes lo  forman;  empero,  el  fallador, al decidir el conflicto olvidó tal premisa y se  apartó de esos referentes.   

                   Agregó que la  falta  de  valoración  integral  del contrato consolidó el error del Tribunal.  Por  último,  sumó  a  lo  dicho que: “Las pruebas  deben  ser analizadas en su conjunto por parte del señor Juez bajo las premisas  de  la sana crítica  sin perjuicios de las solemnidades que exigen para la  existencia  y  validez de ciertos actos” –folio  19,  cuaderno  de  la  Corte-.   

                       4.2.  Sin  embargo,  el  actor  olvidó  confrontar  aspectos  de  suyo  importantes  en el  argumento  del  fallador.  Por  ejemplo,  quedó  sin  cuestionamiento alguno la  siguiente afirmación de la sentencia:   

                     “(…) con  los  documentos  obrantes en el expediente, se pudo determinar, que no es verdad  que   los   contratista  no  hayan  autorizado  un  descuento  por  concepto  de  ‘Fondo   de   Auxilio  Mutuo’,  pues conforme lo  prevé  la  cláusula  décima de todos los contratos de vinculación automotriz  prenombrada,    los   contratistas   ‘aceptaron  los  descuentos  que  se  hagan por concepto de fondo de  auxilio  mutuo  y  fondo  para reposición de equipo, valores que serán tomados  mensualmente  por  la  empresa  del  producido  arrojado  por el bus’”   

                      Y alrededor  del porcentaje como tal, el funcionario judicial dijo:   

                       “Ahora,  si bien en dichos contratos no se especifica el monto  o  porcentaje en que se debe contribuir con tal fondo,  los  documentos   que  sirvieron   de  base  a la peritación permiten  concluir   que mediante el acta No. 315 del 21 de julio de 1988, se aprobó  dicho  fondo,  luego de lo cual, periódicamente se ha  reglamentado    su    cuantía     por   la   Asamblea    General   de  Accionistas  (ver  actas No. 048 de 1991, 050 de 1993,  346  de  1994,  358  de  1995,  052 de 1995, 368 de 1996, entre otras); sumado a  ello,    los    descuentos    de    papelería    y  publicidad,     están  soportados  en  las Actas de Junta Directiva No. 376 de  1996,  387  de 1998, 397 de 1999, 4108 de 200, 418 de 2001, 424 de 2002 y 444 de  2004,  motivo  por el cual, hacen parte del reglamento  de    la    empresa,    al    cual    igualmente   acordaron   los   demandantes  someterse”.               –hace  notar la Sala-, (folios 46 y 47,  cuaderno del Tribunal).   

                        4.3.  En  conclusión,  sobre este tópico, el promotor del recurso no aludió, para nada,  a  lo  sostenido  por el juez en cuanto que los porcentajes objeto de descuentos  (Fondo  de  Auxilio  Mutuo),  y  algunos  conceptos  (papelería  y publicidad),  habían  sido autorizados por la Asamblea de accionistas, así como por la Junta  Directiva;  facultad  que unos y otros ejercieron conforme está regulado en los  estatutos  de la empresa, que los demandantes se habían comprometido a cumplir,  luego,  en  sentir  del  juzgador,  la  variación  de  esos  porcentajes  y  la  inclusión de varios descuentos estaban justificados.   

                    Al quedar esa  motivación  desprovista de ataque, continúa vigente y, por tanto, sigue siendo  soporte     del     fallo,     dejando,     simultáneamente    la    acusación  incompleta.   

                    4.4. Además,  el  recurso  mixtura  los  motivos  de  la  impugnación,  habida  cuenta que al  trazarse  el  cargo  se  aludió  a  errores  de  hecho;  empero, al final, como  recientemente  se  señaló  (parte final numeral 4.1.), el actor refirió a que  los  yerros del Tribunal, en la valoración de las pruebas, lo constituyó la no  apreciación  conjunta  de  las  mismas  y olvidando la sana crítica, reproches  estos   que,  como  lo  ha  reiterado  la  Corte  Suprema,  de  haber  acaecido,  constituyen equivocaciones de derecho.   

                    5.  Las  razones  expuestas  conducen,  inevitablemente,  a  la deserción de la  censura,  por  ello,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Civil,   

RESUELVE:  

Primero.  Inadmitir  la  demanda de casación  atrás citada.   

                     Segundo.  Subsecuentemente,  declarar desierto el recurso de casación formulado  por la parte demandante.   

                     Tercero.  Ejecutoriada  esta  providencia,  el  expediente  deberá  retornar al  Tribunal   de   origen.   La  Secretaría  dejará  las  constancias  del  caso.   

Notifíquese  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ    

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