AC1887-2014 [2011-00168-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

Magistrada Ponente  

AC1887-2014  

Radicación           nº  17001-31-03-006-2011-00168-01   

(Aprobado en sesión de  treinta y uno de  marzo de dos mil catorce).   

Bogotá,  D.C., diez (10) de abril de dos mil  catorce (2014).   

Decide  la  Corte  sobre la admisibilidad del  recurso  de  casación formulado por la demandada Seguros Generales Suramericana  S.A.,  frente  a la sentencia de 17 de enero de 2014 proferida por la Sala Civil  Familia  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales, en el proceso  ordinario   que   en   su   contra   le   promovió   Gustavo   Eliseo  Ramírez  Gómez.   

ANTECEDENTES  

a).  $297.900.000 por la pérdida total de la  casa  de habitación asegurada, ubicada en la calle 9 nº 38-22, Villa Kempis de  la ciudad de Manizales.   

b).  $400.000 correspondientes al trasteo de  los enseres del reseñado inmueble.   

c).  $200.000  por  acarreo de herramientas,  repuestos y equipos.   

d).   $160.000,   valor  del  bodegaje  de  «bienes       y  equipos»,    sufragados  mensualmente  desde  el  27  de  marzo  de  2011  hasta  la  presentación de la  demanda.   

e).  $2.080.000  causados  por  el  pago  de  cánones   de   arrendamiento   del   15   de  diciembre  de  2010  «hasta  la  fecha de presentación de la  demanda».   

f).  $556.000  generados por la cancelación  del  parqueadero  del automóvil de placas MAL-035, durante el lapso comprendido  entre el 14 del mes y año antes citados y el 14 de junio de 2011.   

g).  $280.000  igualmente  de  parqueo  de 2  grúas  de  propiedad  del accionante, por el tiempo transcurrido entre el 27 de  marzo  y  el  26  de  abril  y  del  27  de  este  último  mes al 26 de mayo de  2011.   

h).  $8.000.000  por la pérdida total de un  «troquel  de  9½  equipo  pesado».   

i).  $3.000.000  «por  concepto  del  peritazgo  en  consultoría estructural y geotécnica».   

j). Los intereses moratorios sobre las sumas  previamente relacionadas desde cuando se causaron, hasta su pago.   

2. La primera instancia culminó con el fallo  de  31  de mayo de 2013 (fls. 468-523 c. 1),  en  el  que  se declararon no probadas las excepciones de mérito  formuladas  por  la  demandada  y  se  condenó  a  ésta  a  pagarle  al  actor  $292.500.000   correspondientes   al   valor  de  reposición  de  la  vivienda;  $3.000.000  por  concepto  de  cánones  de arrendamiento durante el término de  seis  meses;  $600.000  como  gastos  para  la preservación de los bienes, más  réditos  de  mora sobre dichos valores a partir del 13 de enero de 2011 y hasta  cuando se verifique su solución.   

3.  Apelada la aludida determinación por la  aseguradora   convocada,   el  Tribunal,  en  fallo  de  17  de  enero  de  2014  (fls.  144-172  c.  4),  la  confirmó.   

          4.  La demandada formuló recurso de casación frente a la sentencia  de    segundo    grado   (fls.   174-175),  el  que  fue  concedido  mediante  proveído de 17 de febrero del  presente   año   (fls.   177-179  c.  4),  sin  que  se hubiere examinado lo atinente a su cumplimiento, por  lo  que no se hizo pronunciamiento relacionado con la expedición de copias para  esa finalidad.   

1.  En  cuanto  atañe  a  la  impugnación  extraordinaria  que  ocupa  la atención de esta Corporación, el inciso 2° del  artículo  370  del  Código  de  Procedimiento  Civil  dispone que «interpuesto  el  recurso  en  tiempo  y  por parte legitimada, el  tribunal  lo  concederá  en sala de decisión si fuere procedente, y dispondrá  el  envío del expediente a la Corte una vez ejecutoriado el auto que lo otorgue  y  efectuadas las diligencias para el cumplimiento de la sentencia».   

A su turno, el precepto 371 ibídem establece  que  «[l]a concesión del recurso no impedirá que la  sentencia  se cumpla, salvo en los siguientes casos: Cuando verse exclusivamente  sobre  el  estado  civil de las personas; cuando se trate de sentencia meramente  declarativa;  y  cuando  haya  sido  recurrida  por  ambas  partes».   

Igualmente,  el tercer aparte de dicha norma  prevé  que  «en  el  auto que conceda el recurso se  ordenará  que  el  recurrente suministre, en el término de tres días a partir  de  su  ejecutoria,  lo necesario para que se expidan las copias que el tribunal  determine  y que deban enviarse al juez de primera instancia para que proceda al  cumplimiento  de  la  sentencia,  so pena de que el tribunal declare desierto el  recurso.  Para  estos  efectos  se tendrá en cuenta lo dispuesto en los incisos  tercero y cuarto del artículo 356».   

En  la  misma  dirección,  el  párrafo 4°  ejusdem   determina   que  «sí  el  tribunal  no  ordenó  las  copias  y  el  recurrente  las considera necesarias, este deberá solicitar su expedición para  lo  cual  suministrará  lo  indispensable», cometido  frente  al  cual,  la doctrina jurisprudencial de esta Corporación ha precisado  que  si  el  ad  quem guarda  silencio  acerca  de  la  mencionada exigencia, le compete a la parte impugnante  reclamar  para  que  se  cumpla  el  aludido  requisito y que si no lo hace, ese  descuido    debe   conducir   a   que   se   declare   la   deserción   de   la  censura.   

Al   respecto,  la  Sala  en  auto   CSJ   SC,   28   Nov.   2013,   Rad.,  2003-00016, reiteró:   

(…)          ‘Sienta  el  artículo 371 del código  de  procedimiento  civil  la regla de que la concesión del recurso de casación  ‘no  impedirá  que  la  sentencia   se  cumpla’,  salvedad  hecha  de aquellas que versan exclusivamente sobre el estado civil, de  las  sentencias  meramente  declarativas  y  de  las que han sido recurridas por  ambas  partes.  Entraña  la  dicha preceptiva, la consagración positiva de ese  postulado  de tan singular importancia en el ámbito de la casación, cual es el  de  que  la  concesión  del recurso extraordinario no obsta la ejecución de la  sentencia.   

(…)          ‘Desarrollo  del  aludido principio es  lo  dispuesto en el inciso 3o. del artículo 371 del citado código, conforme al  cual  ‘[e]n  el auto que  concede  el recurso se ordenará que el recurrente suministre, en el término de  tres  días  a  partir  de  su  ejecutoria, lo necesario para que se expidan las  copias  que  el  tribunal  determine  y  que  deban  enviarse al juez de primera  instancia  para  que  proceda al cumplimiento de la sentencia, so pena de que el  tribunal  declare  desierto  el recurso’.   

(…)          ‘Mas   como   puede  ocurrir  que  el  juzgador,  por  cualquier razón, omita ordenar la expedición de dichas copias,  entonces  la  ley,  previsiva  en  el  punto,  traslada  la carga al impugnante,  disponiendo  que  ‘si el  tribunal  no  ordenó las copias y el recurrente las considera necesarias, éste  deberá    solicitar   su   expedición,   para   lo   cual   suministrará   lo  indispensable’, precepto  entonces  que  impone  al  impugnador,  so  pena de que el recurso sea declarado  desierto,  el  deber de solicitar las copias con el fin de dar el cumplimento al  fallo   (cuando   tal   cosa  procede)’.   

(…)  En  estas  condiciones  no  se puede  trasladar  a  quien resultó vencedor en el proceso y a cuyo favor se impusieron  condenas  que  están a cargo de la recurrente el gravamen procesal de solicitar  la  expedición  de  las  copias  y  mucho  menos la de insistir en que tal cosa  ocurra   cuando   el   Tribunal  por  cualquier  motivo  permanezca  silente  al  respecto.   

(…) No se le quebranta a la impugnante el  derecho  de  defensa  toda  vez  que  en  su  momento  tuvo  ante  el ad quem la  posibilidad  de  cuestionar  directamente la conducta de abstenerse de emitir el  pronunciamiento  echado  de  menos  y  no  lo hizo, razón por la que fatalmente  tiene  que  concluirse  que  fue  su  inacción  la que condujo a que el recurso  llegara a la Corte en estado de deserción.   

(…)       La       ‘carga       procesal’,  en  atención a que constituye una  facultad  de  la  cual  se  puede o no hacer uso, implica como secuela, tal como  aquí  aconteció, que su no ejercicio por la titular de ella genere la sanción  inherente  a  su  omisión,  que  no  es  otra  distinta  a  la que se impuso al  declararse   inadmisible   y,   en   consecuencia,   desierto   el   recurso  de  casación.   

3.  Al  revisar la decisión adoptada por el  ad  quem, objeto del recurso  de  casación,  se  verifica  que  la  accionada  fue  condenada  a  pagarle  al  demandante  varias  sumas  de  dinero,  lo  cual es indicativo de que la aludida  determinación es susceptible de ejecución.   

De  acuerdo  con lo anterior, se imponía la  expedición   de   las  respectivas  piezas  procesales  para  ser  enviadas  al  a   quo   a  fin  de  que  procediera   al  cumplimiento  del  fallo;  sin  embargo,  se  constata  que  el  sentenciador  de  segundo  grado omitió el mandato legal contenido en el inciso  tercero  del señalado precepto 371, lo que le trasladaba al recurrente la carga  de   solicitar  y  sufragar  su  obtención,  como  lo  manda  el  4º  apartado  ibídem,  deber  que  éste  desatendió,  pues no promovió actuación alguna encaminada a superar el olvido  judicial,  sin  que  válidamente pudiera sustraerse a ese deber, dado que en la  oportunidad      prevista      en      el      inciso      5º      ejusdem, no ofreció caución para que se  suspendiera      “el      cumplimiento      del  fallo”  y, tampoco acreditó que se hubieran acatado  las órdenes impartidas.   

4.  Así  las  cosas,  se  inadmitirá  la  impugnación   extraordinaria  propuesta,  porque  no  se  satisfizo  el  citado  requisito   y   se   adoptarán   las  medidas  consecuenciales  que  legalmente  correspondan.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

Primero: Declarar  inadmisible,  por  hallarse  en  estado  de  deserción, el recurso de casación  formulado  por  la  accionada  Seguros  Generales Suramericana S.A., frente a la  sentencia  de  17  de  enero  del  presente  año, proferida por la «Sala   Civil   Familia   del  Tribunal  Superior      del      Distrito      Judicial      de      Manizales»,   en   el  proceso  reseñado  en  el  encabezamiento de esta providencia.   

Segundo: Devolver  el expediente a la Corporación de origen.   

Notifíquese  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

    

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