AC2096-2015

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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      República          de Colombia                    

Corte          Suprema de Justicia          

Sala          de Casación Civil    

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN  CIVIL  

AC2096-2015  

Radicación nº  11001-02-03-000-2015-00303-00  

Bogotá D.C.,  veinticuatro (24) de abril de dos mil quince (2015).  

Se decide de plano el cambio de  radicación que busca Ana Leonor Córdoba de Baquero del  proceso divisorio que adelanta contra Fanny Cirila Romero de Baquero,  en el Juzgado Civil del Circuito de Acacías.  

            

I. ANTECEDENTES:  

            

1. La solicitante aspira que se          traslade a la capital de la República la referida contienda,          con la que persigue la partición material del inmueble rural          denominado Los Naranjos, ubicado en la vereda Alto Corozal,          jurisdicción de Castilla La Nueva.  

Aduce para el efecto una  «demora  injustificada de ocho (8) años»  en decidir el proceso y más de tres (3) en realizar la  diligencia de entrega, las «arbitrariedades»  cometidas por las autoridades y agresiones físicas sufridas.  

            

            

1. En el Juzgado Civil del          Circuito de Acacías cursa, bajo el radicado 1999-0417, el          litigio instaurado para finalizar la comunidad existente sobre un          bien inmueble, de que es copropietaria con Fanny Cirila Romero de          Baquero.  

            

2. Ese Despacho «rechazó»          las súplicas, no obstante haberse acreditado «el          área superficiaria»          con la inspección judicial y la sentencia emitida en el          juicio de deslinde y amojonamiento (23 oc. 2007).  

            

3. La Sala Civil Laboral del          Tribunal Superior de Villavicencio «revocó          lo resuelto por dicho juez y aprobó el trabajo de partición          donde se adjudica 61 hectáreas 2650 metros cuadrados (…)          a la parte actora y el otro 50% (…) a la demandada».  

            

4. Hubo «una          demora injustificada de ocho (8) años en el trámite          del proceso por parte del señor Juez Civil del Circuito de          Acacias».  

            

5. El a          quo encomendó          al Juzgado Promiscuo de Castilla La Nueva la entrega de lo asignado,          autoridad que señaló el 24 de enero de 2012 para ese          propósito, «es          decir, que hasta la fecha van tres años sin que realice dicha          diligencia».  

            

6. El comisionado admitió          como opositores a Guillermo Baquero Baquero y Tito Omar Baquero          Romero, esposo e hijo de Fanny Cirila Romero de Baquero, pero «no          los identificó como poseedores (…) y no se identificó          el sector a que se refieren las oposiciones».  

            

7. El circuito,          «inexplicablemente          y sin fundamento legal»,          no practicó los testimonios de Guillermo y Tito Omar, ni los          interrogatorios de parte e «invalidó»          parcialmente lo actuado, devolviendo el despacho número 040          para su evacuación, lo que «permite          concluir que no es imparcial en sus decisiones».  

            

8. El 30 de septiembre de 2014, a          «escondidas»          suyas y de su apoderado, se continuó con la entrega y «ahora          se habla de coordenadas y no de mojones y linderos, esto sólo          con el ánimo de crear confusión, para no entregar las          61 hectáreas (…), modificando de esta manera el          trabajo de partición aprobado por el Honorable Tribunal».  

            

9. Existe un «marcado          interés al querer entregar a la demandada además de          las 61 hectáreas 2650 metros cuadrados de la finca Los          Naranjos una extensión superficiaria de tres (3) hectáreas          ubicadas dentro de las 61 hectáreas 2650 metros cuadrados»          del otro lote, tal y como se constata en el acta de 14 de octubre de          2014.  

            

10. Tito Omar Baquero Romero          intentó agredirla físicamente, mientras que Guillermo          Baquero Baquero golpeó a Hernando Baquero Baquero, abogado          que la representa, lo cual demuestra con dos citaciones efectuadas          por la Inspección Segunda Municipal de Acacías y con          la declaración rendida por Carlos Julio Morales Romero en la          Notaría Única de ese municipio.  

            

3. Previo a resolver se dispuso          (20 feb. 2015) enterar de este asunto a quien se desea relevar;          oficiar a la Sala Administrativa del Consejo Superior de la          Judicatura para que conceptuara sobre el particular, en un plazo de          diez (10) días; y requerir al apoderado de la interesada          acreditar el mandato, dentro de los cinco (5) días siguientes          (folio 96).  

            

4. Ana Leonor Córdoba de          Baquero confirió poder en tiempo (25 feb. 2015) y, en un          nuevo escrito (24 mar. 2015), dice que «insisto          en el cambio de radicación»,          pidiendo como medida preventiva que «se          oficie al señor Juez Promiscuo Municipal de Castilla La Nueva          (Meta) que en el diligenciamiento de los despachos comisorios Nos          040 y 051, debe aplicar el debido proceso y que debe cumplir con el          fallo proferido por el Honorable Tribunal Superior de Villavicencio»          (folios 97, 98 y 102 al 104).  

            

5. La Sala Administrativa del          Consejo Superior de la Judicatura no se pronunció,          encontrándose vencido el lapso concedido con tal fin (folio          106).  

            

II. CONSIDERACIONES  

            

1. El numeral 8° del artículo          30 de la Ley 1564 de 2012, establece que la Sala Civil de la Corte          Suprema de Justicia conoce, entre otros asuntos, de «las          peticiones de cambio de radicación de un proceso o actuación          de carácter civil, comercial, agrario o de familia, que          implique su remisión de un distrito judicial a otro»,          cuando «en el          lugar en donde se esté adelantando existan circunstancias que          puedan afectar el orden público, la imparcialidad o la          independencia de la administración de justicia, las garantías          procesales o la seguridad o integridad de los intervinientes».  

Debe por lo tanto ser el  producto de situaciones ajenas al despacho y no una simple  manifestación de inconformidad frente a las decisiones tomadas  para el impulso del pleito, para lo cual se cuentan con otros medios  de contradicción o formas de protección, como son los  incidentes y la recusación de los funcionarios  

Esta figura excepcional, al  decir de la Sala,  

(…) se  constituye en una medida de protección extraordinaria para  evitar la lesión de la prerrogativa constitucional al debido  proceso, y con el ánimo de que se cumplan los fines de prestar  pronta y cumplida justicia, a quienes confían la solución  de sus pendencias a las autoridades debidamente instituidas para ello  (…) Este paliativo o remedio procesal, en consecuencia, sólo  procede cuando en la sede del Despacho de conocimiento se evidencien:  (…) a.-) Factores que puedan perturbar el orden público,  la imparcialidad o la autonomía de la administración de  justicia, las garantías en el trámite, o poner en  riesgo la seguridad o integridad de los intervinientes (…)  b.-) Deficiencias de gestión y celeridad de los procesos (CSJ  AC de 5 de agosto de 2013, rad. 2013-00699-00, reiterado en el  AC7501-2014).  

            

2. La prontitud con que se debe          resolver una exigencia en este sentido, obliga a los interesados          anexar a su escrito todos los elementos de convicción          necesarios para demostrar sus razonamientos, de allí que la          norma en cita exprese que «a          la solicitud de cambio de radicación se adjuntarán las          pruebas que se pretenda hacer valer y se resolverá de plano          por auto que no admite recurso».  

Por ende, no es posible agotar  etapas de decreto y práctica de pruebas, ni de permitir su  contradicción, sin que ello quiera decir que las aducidas  estén exentas de los condicionamientos que para su validez  contemplan las normas adjetivas, pues, de conformidad con el artículo  174 del Código de Procedimiento Civil «toda  decisión judicial debe fundarse en las pruebas regular y  oportunamente allegadas al proceso».  

Como señaló la  Corte, los alcances de este tipo de actuaciones  

(…) no  constituyen una intromisión en el litigio, sino un amparo para  taxativos casos de riesgo, que deben ser acreditados suficientemente  desde su formulación, por lo que ni siquiera existe la  posibilidad de practicar pruebas o admitir confrontaciones entre  quienes se pueden ver afectados con el resultado (CSJ  AC de 2 de septiembre de 2013, rad. 2013-00699-00; reiterado en  AC7501-2014).  

            

3. En sustento de lo deprecado,          la solicitante aportó lo siguiente:  

            

1. Copias informales de:  

            

            

ii. Proveído del Tribunal          (13 may. 2008) revocando esa última decisión del a          quo y aprobando          otra partición obrante en el expediente (folios 18 al 34).  

            

iii. Levantamiento planimétrico          de la finca «Los          Naranjos»          (folio 41).  

            

iv. Fallos de las Salas Civil y          Laboral de la Corte (20 nov. 2008 y 3 feb. 2009), negando la tutela          de Fanny Cirila Romero de Baquero contra la Sala Civil – Familia –          Laboral del Tribunal Superior de Villavicencio.  

            

v. Diligencias de entrega (24          ene. 2012, 30 sep. y 14 oct. 2014), inconclusas (folios 62 al 70 y          73 al 79).  

            

vi. Pronunciamientos del fallador          de primer grado (15 ago. y 11 dic. 2012), comisionando para la          «entrega del          50% del bien materia de la presente acción a la demandada          Fanny Cirila Romero de Baquero»           y rechazando una nulidad (folios 71 y 72).  

            

vii. Citaciones de la Inspección          Segunda Municipal de Policía de Acacías (23 jun. y 2          jul. 2005), dirigidas a Guillermo Baquero Baquero, la primera de          ellas con constancia de inasistencia al reverso (folios 80 y 81).  

            

viii. Declaración rendida          ante la Notaría Única del Círculo de Acacías          (10 nov. 2008), en la cual Carlos Julio Morales Romero afirmó          que Guillermo Baquero agredió a Hernando Baquero Baquero          «hace          aproximadamente dos años y medio»          (folio 82).  

            

2. Reproducción auténtica          de la división que tuvo en cuenta el ad          quem (folios 36 al          40).  

            

4. No se accede al cambio de          radicación porque de los medios de convencimiento agregados          no aflora una razón cierta y actual que lo justifique, como          pasa a verse:  

            

1. Los documentos anexados, salvo          el trabajo de partición, corresponden a duplicados informales          sin mérito probatorio, al tenor del artículo 254 del          Código de Procedimiento Civil.  

            

2. Haciendo abstracción de          esa falencia, lo cierto es que si se apreciaran en su contenido,          tampoco de ellos emergen los motivos invocados para el traslado,          consistentes en una «demora          injustificada»          en la realización de la entrega, la incursión en          «arbitrariedades»          por parte de las autoridades y el padecimiento de agresiones          físicas, como pasa a verse:  

            

i. La «demora          injustificada de ocho (8) años»          en resolver el proceso, pierde relevancia con la aprobación          de la partición por el Tribunal Superior de Villavicencio (13          may. 2008), que puso fin a dicha etapa procesal.  

ii. Si bien se adosó copia          del rechazo de una «solicitud          de nulidad»          con posterioridad a ese momento (11 dic. 2012), no se acompañó          el escrito contentivo de la misma, para conocer las razones de          disconformidad y la fecha en que se radicó.  

            

iii. En lo que concierne a la          entrega, no se incorporó al expediente elemento de convicción          en aras a establecer qué pasó con las audiencias          programadas (24 ene., 27 mar. y 20 abr. 2012), a fin de recibir los          testimonios e interrogatorios decretados en curso de la oposición          formulada, es decir, si éstas se llevaron a cabo, si se          suspendieron o aplazaron.  

            

iv. Como en la última          oportunidad de que se tiene noticia sobre la suspensión de la          «diligencia de          entrega» (14.          Oct. 2014), se indicó que continuaría luego (14 nov.          2014), era trascendental saber qué aconteció en esa          ocasión, sin que se sepa si se materializó o no.  

            

v. Las dos citaciones de la          Inspección Segunda de Policía (23 jun. y 2 jul. 2005),           fueron expedidas nueve años antes de intentar el cambio de          radicación (10 feb. 2015) y no demuestran la presunta          vulneración de «la          integridad y seguridad»          de la demandante y su vocero judicial, porque su contenido no          permite identificar la persona convocante ni su objeto.  

            

vi. La declaración          extraproceso (10 nov. 2008) alude a hechos ocurridos «hace          aproximadamente dos años y medio»          y, por sí sola, no es prueba idónea que acredite una          lesión a la integridad física del apoderado de la          promotora.  

            

3. El silencio de la Corporación          administrativa a la que se ofició para que conceptuara sobre          este trámite, ninguna trascendencia tiene en la resolución          a tomar, por la debilidad y falta de acreditación de los          argumentos de la promotora, fuera de que no se vislumbra          irregularidad en el proceder de los encargados de administrar          justicia que han intervenido en la solución del pleito.  

Además, como lo dijo la  Sala en AC de 9 de mayo de 2013, rad. 2013-00699-00, citado en  AC2590-14, «si  el motivo consiste en “deficiencias de gestión y  celeridad de los procesos”, es necesario obtener concepto  previo de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la  Judicatura, sin que ello implique su obligatoriedad».  

            

5. En relación con la          situación excepcional propuesta, tiene dicho la Sala que          «[i]ndependientemente          de la causal invocada, deben demostrarse a cabalidad los supuestos          que la originan, pues, [el          cambio de radicación]          no es una medida que se aplica a conveniencia del solicitante sino          para evitar diligenciamientos y fallos viciados, por graves          anomalías ajenas al decurso normal del conflicto»          (AC de 5 de agosto de 2013, rad. 2013-00699-00, referido en          AC7501-2014, entre otros).  

Por lo tanto, al no apreciarse  alguna circunstancia que justifique el pretenso desplazamiento  territorial, se desatará adversamente.  

            

6. Toda vez que de conformidad          con el artículo 30 del Código General del Proceso esta          clase de determinación se toma «de          plano», con          efectos definitivos e inmediatos, al ser inimpugnable, y sin que se          suspenda «el          trámite del proceso»,          no son admisibles las «medidas          preventivas»          que procura la litigante.  

Eso sin perder de vista que el  llamado de atención insinuado no difiere del cumplimiento  propio de los deberes que conlleva el cargo.  

            

7. Se prevendrá a la          Secretaría para que dé estricto cumplimiento a lo          reglado en el artículo 107 del Código de Procedimiento          Civil, sobre pasar «al          despacho de modo inmediato y con el respectivo expediente, aquellos          [memoriales] que          requieran decisión o los agregará a éste si se          encuentran allí para que resuelva simultáneamente          todas las peticiones pendientes»          (folios 92 al 105).  

Se observa en este caso que del  primer auto donde se impartieron las órdenes (20 feb. 2015) y  el ingreso a Despacho para definir la situación planteada (17  abr. 2015), se superó en varios días el lapso allí  concedido.  

            

8. Finalmente, en atención          a que se arrimó el poder que legitima al memorialista para          actuar, se le tendrá como vocero autorizado de la suplicante,          en la forma indicada en el artículo 67 del Código de          Procedimiento Civil.            

III. DECISIÓN  

En mérito de lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación  Civil,  

RESUELVE:  

Primero:  Negar el cambio de radicación pretendido.  

Segundo:  Advertir que contra este pronunciamiento no proceden recursos.  

Tercero:  Comunicar lo concluido al Juzgado Civil del Circuito de Acacías.  

Cuarto:  Reconocer personería al abogado Hernando Baquero Baquero para  representar a Ana Leonor Córdoba de Baquero, en los términos  del escrito aportado.  

Quinto:  Requerir a la Secretaría de la Sala para que, en lo sucesivo,  ingrese con prontitud las actuaciones que ameriten impulso.  

Sexto:  Archivar la actuación.  

Notifíquese  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado  

      

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