AC2462-2014 [2005-00024-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

Magistrado Ponente  

AC2462-2014  

Radicación    nº  41001-31-03-005-2005-00024-01   

(Discutido  y  aprobado en sesión de doce de  marzo de dos mil catorce)   

Bogotá  D.C.,  nueve (09) de mayo de dos mil  catorce (2014)   

I. ANTECEDENTES  

1.           XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  y XXXXX XXXXXXXXXXXX promovieron proceso  ordinario,  a fin de que se declararan absolutamente simulados unos contratos de  compraventa  celebrados  por  los demandados, y en consecuencia se ordenara a la  Oficina  de  Registro  de  Instrumentos  Públicos y a la Cámara de Comercio de  Neiva,  cancelar  la  inscripción  de  dichos  negocios. [Folio 44, c. 1]    

          2.  En  fallo  de  16  de  marzo  de 2011,  el    a-quo   negó   las  pretensiones  elevadas  por  los  demandantes,  quienes  apelaron  la decisión.  [Folio 360, c. 1A]   

          3. El 16 de abril de 2013, el Tribunal   revocó   lo   decidido   por  el  juez de primera instancia  y  en  su  lugar,  acogió  los  pedimentos de la parte actora. [Folio 81, c. 3]   

          4.  Los  demandados recurrieron en vía de  casación,   y   presentaron   el   libelo   para   sustentar   la  impugnación  extraordinaria. [Folios 14 a 34, c. 9]   

          5. En auto de 20 de enero de 2013, la Sala  declaró  inadmisible  la demanda y por ende, desierto el recurso. [Folio 36, c.  9]   

          6.  El  apoderado  de  los  casacionistas  formuló  reposición  frente  a  la  anterior  providencia, argumentando que de  conformidad  con  lo  establecido  en  el artículo 51 del Decreto 2651 de 1991,  «es  suficiente  la  mención  de  cualquiera  de las  normas»,   razón   por  la  que  los  preceptos  de  «alcance   procesal»  que  señaló  quebrantados  por  el  Tribunal  al valorar las pruebas, soportaban su  acusación    sin    que    fuera    necesario    citar    las   de   naturaleza  sustancial.   

En  relación con al segundo ataque, indicó  que  las  normas  sustanciales  que  fueron  desconocidas  por  el  a-quem,   regulan   el   tema  objeto  de  controversia  y  por  último,  si bien la demanda «en  algunos  aspectos  determinó  lineamientos generales pero no puede desconocerse  que  también  la  censura  recayó  sobre  temas específicos por la ostensible  violación  de  la  norma procesal o probatoria y lo más importante, que dedujo  en  dónde  y  porqué  [sic]  consideró  que  el Tribunal había equivocado la  apreciación probatoria…».   

II. CONSIDERACIONES  

          1.  Es  preciso  reiterar  -tal  como  se  señaló  en  el pronunciamiento que es objeto de crítica- que la sustentación  de  la  demanda  de  casación  debe  cumplir  con  un mínimo de requerimientos  formales  para  su admisión, cual lo reclaman los artículos 374 del Código de  Procedimiento  Civil  y  51  del  Decreto 2651 de 1991, y lo ha manifestado esta  Corte en invariable jurisprudencia.   

          En    ese    sentido,    se    ha    explicado    que   «…relativamente  a  tales requisitos,  el  artículo  374  del  C.  de  P.  C.  establece  que la demanda que recoja la  acusación  debe  contener  por separado la formulación de los cargos contra la  sentencia  recurrida;  además,  explicitar  los fundamentos de cada acusación,  proceder   que   corresponde   asumir   en  forma  clara  y  precisa»  (CSJ  AC,  Auto 12 May. 2009, Rad. 2001-00922-01).   

          La  claridad  consiste  en que sea fácilmente inteligible; en tanto  que  la  precisión  implica  que  sus  expresiones puedan entenderse en un solo  sentido,  es  decir  que  no  sean  equívocas,  de ahí que un cargo en sede de  casación  solo  alcanzará  exactitud  si  guarda  perfecta  simetría  con  el  supuesto  error  al  que  alude,  por  eso se dice que la precisión apareja una  plena  correspondencia  entre  el ataque y las razones en las que se soportó el  fallo censurado.   

Sobre  lo  anterior,  conviene  memorar  lo  sostenido  por  la  doctrina  jurisprudencial de esta Corporación conforme a la  cual    la    carga    procesal    atribuida    al   recurrente   «reclama   que  su  crítica  guarde  adecuada  consonancia  con  lo  esencial  de  la  motivación  que  se  pretende descalificar, vale decir que se  refiera  directamente  a  las  bases  en  verdad  importantes  y decisivas en la  construcción  jurídica  sobre  la  cual  se  asienta  la sentencia» (CSJ SC, 19  Dic.  2005,  Rad.  7864;  CSJ  SC, 9 Abr. 2008, Rad. 2000-00435; CSJ AC, 29 Jul.  2010, Rad. 2005-00366).   

La   precisión   o   exactitud   de   una  explicación,  por  lo  tanto,  está estrechamente relacionada con su atinencia  frente  a  lo  que  constituye  el  objeto  del  enunciado,  así  como  con  su  completitud,  esto  es  con  su  cualidad para erigirse en condición suficiente  para minar las bases de la providencia impugnada.   

2.  Las anteriores  aclaraciones   resultan   necesarias  para  desvirtuar  la  afirmación  de  los  recurrentes,  según la cual no incurrieron en los defectos técnicos señalados  por  la  Corte  porque  lo cierto es que se presentaron insalvables deficiencias  que  tornaron  imprecisa  la  acusación,  lo que de suyo, constituye obstáculo  para adentrarse en el examen de fondo de la censura.   

En efecto, en el primer cargo formulado bajo  el  amparo  de  la  causal  primera  de  casación, en razón de yerros de orden  fáctico  que  habría  cometido el ad quem  al  valorar los medios de convicción, el extremo censor denunció  la  violación  de  los  artículos  78,  174, 187, 228, 229, 236, 298 y 299 del  Código de Procedimiento Civil.   

Al respecto, la Corporación indicó que tal  reparo  carecía  de  sustento,  por cuanto no se cumplía la exigencia legal de  citar  alguna  norma  de  carácter  sustancial  que  en  criterio  de  la parte  recurrente  constituyera o debiera constituir base esencial del fallo recurrido,  omisión  que  no  permitía  que  la  Corte cumpliera la función asignada como  Tribunal  de  casación,  que  en  el  ámbito de la causal primera, consiste en  determinar  si  la  sentencia  violó o no la ley, sin que fuera posible suplir,  enmendar  o  complementar  la  acusación del recurrente, en razón al principio  dispositivo que rige el recurso extraordinario.   

En  esa materia, es necesario reparar en que  frente  al  señalado  requerimiento,  esta  Sala  ha indicado que: «la  acusación  por  el  quebranto  de  normas  de derecho sustancial requiere su individualización o singularización,  pues,  de  no  hacerlo, no es posible el cotejo con la sentencia impugnada, esto  es,  el  estudio  del  cargo,  defecto que no puede suplir esta corporación por  razón    del    carácter   estrictamente   dispositivo   de   tal   medio   de  impugnación» (CSJ  AC,  11 Feb. 2013, Rad. 2009-00602; CSJ AC, 28 Ago. 2013, Rad.  1996-07480-01).   

Se  ha  dicho también que a pesar de que el  Decreto  2651  de  1991,  atenuó las requerimientos de la demanda de casación,  «se  mantuvo el deber de invocar por lo menos una de  las  normas  de carácter sustancial, sin que tal exigencia se colme con referir  disposiciones     de    disciplina    probatoria».  (CSJ AC, 7 Mar. 2006, Rad. 2000-00478)   

No  basta, por lo tanto, invocar el referido  motivo  casacional  y  abstenerse  de  explicar  qué  normas  materiales fueron  infringidas,  independientemente  de  la vía que se escoja, pues una acusación  así  formulada  queda apenas  enunciada y no  cumple con la exigencia  del numeral 3º del artículo 374.   

El  censor  no  puede relevarse de esa carga  cuando  ha  acudido  a  la  vía  indirecta, ni siquiera por haber enderezado la  acusación  a  la  demostración  de desaciertos  en la apreciación de los  medios  de  convicción  por  causa  de  errores  de hecho o de derecho, pues la  Corte,  al analizar el cargo así formulado, no podría establecer oficiosamente  cuáles  disposiciones  de  derecho  sustancial habrían  sido quebrantadas  como consecuencia de los aludidos yerros.   

2.1. De la revisión  del  libelo  se  advierte  que  los  recurrentes  no citaron ningún precepto de  carácter  sustancial  pertinente a la controversia debatida en juicio, como era  su   deber,  limitándose  a  exponer  disposiciones  de  carácter  probatorio.   

La  omisión  comentada,  evidencia falta de  sustento  en  la  primera  de  las acusaciones, pues al no exponer los preceptos  materiales  presuntamente violadas, la misma se convirtió en un mero alegato de  instancia,  en  el  que  los  demandados discuten la ponderación que hiciera el  Tribunal  de  algunas  probanzas,  pero  que no da cuenta de la transgresión de  normas  de  la  naturaleza que se exige para invocar la primera causal dispuesta  en     el    artículo    368    ejusdem.   

En ese contexto, se hace patente la carencia  de  exactitud  y  precisión  exigidas  en  la  sustentación que del cargo debe  efectuar  el  recurrente,  y  por  ende,  no resultaba idónea para que respecto  suyo, pudiera admitirse la impugnación extraordinaria.   

2.2.  Frente  al  segundo  ataque,  fundado  en  la  causal  primera,  por  violación  directa de  preceptos  sustanciales,  no  es  suficiente  con  invocar  uno cualquiera de la  indicada  naturaleza, sino que deben señalarse aquellos que, en criterio de los  impugnantes,  fueron  o  debieron  ser  la  base esencial del fallo cuestionado,  amén  de  explicar  cómo se produjo el quebrantamiento y en que forma incidió  en la definición del litigio.   

En relación con lo precedente, la Sala tiene  aceptado  que «no puede se cualquier norma sustancial  la  que  debe invocarse en el escrito de sustentación “pues esto sería tanto  como  admitir  que  es  posible plantear debidamente una acusación perfilada al  margen  de  los  extremos del litigio, convirtiéndolo, subsecuentemente, en uno  distinto,  cuando,  por  el  contrario,  la  función  de la censura trazada con  sustento  en la causal primera, es la de establecer si la sentencia recurrida se  ajustó  al  derecho  objetivo  que  se  aplicó  o  debió aplicarse en el caso  debatido  y no a otro». (CSJ  SC,    16    Dic.    2005,   Rad.   4772;   CSJ   SC,   30   Ago.   2013,   Rad.  2007-00124).   

Sin  embargo,  el  cargo  no  atendió a los  anteriores  presupuestos,  toda  vez  que no sólo se sustentó en normas que no  constituyeron  la  base  esencial  de la decisión acusada, sino que careció de  claridad  como  quiera  que  no  se  precisó  por  qué  debían  aplicarse las  disposiciones   citadas   y   cómo   su   desconocimiento  incidió  de  manera  determinante  en  la  solución  que  se  di  a  la  controversia,  es decir, el  quebrantamiento en el que incurrió el Tribunal.   

          Los  recurrentes  no  demostraron  cuál  fue  la  trascendencia del  supuesto  error  en  la  sentencia al no aplicar el artículo 882 del Código de  Comercio  y  los  otros  preceptos  citados  en  la  acusación, ni de cómo tal  omisión   condujo   a  que  la  litis  se  resolviera  en  forma  contraria  al  ordenamiento jurídico.    

En  ese  orden  de ideas, si la Corporación  declaró   inadmisible   la   demanda   por  cuanto  advirtió  que  los  cargos  fundamentados  de  la  manera  expuesta  no  se ajustan satisfactoriamente a las  formalidades  del  artículo  374  del  estatuto  procesal,  se  concluye que no  procede   revocar   o   reformar   en  algún  sentido  aquella  determinación.   

3.  Por   las   razones   que  se  dejaron  consignadas,  se  mantendrá  inmodificable el auto materia del reproche.   

III. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE:  

NO   REPONER  la  providencia  dictada  el  trece  de enero de dos mil catorce dentro del presente  asunto.   

Notifíquese.  

JESÚS VALL DE RUTEN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS  ARMANDO  TOLOSA  VILLABONA   

    

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