AC2580-2014 [2009-00114-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    REPÚBLICA    DE  COLOMBIA      

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado Ponente  

AC2580-2014  

Radicación           N°  73001-3103-002-2009-00114-01   

Discutido  y  aprobado en sesión de la fecha  cinco de febrero de dos mil catorce (2014)   

Bogotá D.C., quince (15) de mayo de dos mil  catorce (2014)   

Se  decide  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda       de       casación       con       la       que       XXXXXXXXXXXXXXXX   sustenta   el  recurso  extraordinario  que  interpuso  contra la sentencia del 14 de diciembre de 2011,  proferida  por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagué, Sala Civil  Familia,  dentro del proceso ordinario de responsabilidad civil de la recurrente  y              XXXXXXXXXXXXXX              contra              XXXXXXXXXXXXXXXX,  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX y XXXXXX.   

I.           ANTECEDENTES   

A.            En  la  demanda,  repartida  al  Juzgado  Segundo  Civil del Circuito de Ibagué, pretenden las actoras que se declare que  las  demandadas  incumplieron  su obligación contractual de transportar en buen  estado  a  XXXXXXXXXXXX,  al accidentarse el bus de placas WGY-636 afiliado a la  Cooperativa  demandada,  así  como que son solidariamente responsables en forma  contractual  y  extracontractual,  por lo que deben pagar a la víctima el monto  -indexado  y  con  intereses-  de  la  indemnización  demostrada,  calculada en  $15.065.213,oo  por  daño  emergente,  $207.200.000,oo  por  lucro  cesante,  o  subsidiariamente  el  equivalente  a  400  salarios  mínimos  legales mensuales  vigentes  al  momento  del  pago,  así  como el equivalente a 200 y 400 de esos  salarios  por daño moral y por daño a la vida de relación, respectivamente. Y  para  XXXXXXXXXXXXXXXXXXX  en  la  demanda  se  pidió  que  se  condenase a las  demandadas  a pagar el equivalente a 200 salarios mínimos legales mensuales por  daño moral.   

B.  Narra  la  demanda que XXXXXXXXXX, de 40  años  y  docente  con  ingresos  mensuales  que  le  permitían sufragar gastos  familiares  del  orden  de  los  $2.500.000,oo,  iba  como pasajera en el bus de  placas  WYG-636,  cuyo conductor transitaba a exceso de velocidad, a resultas de  lo  cual  se  accidentó  entre  Ataco  y  Coyaima,  dejando  a  XXXX herida, al  golpearse  contra  la  parte superior del vehículo. Ello le produjo una ruptura  de  la  columna  con  secuelas  permanentes,  deformidad  física, perturbación  funcional   del   órgano   de   soporte,   así   como   una   abertura  en  su  cabeza.   

C. XXXXXXXXXXXXXXXXse opuso a la demanda (f.  145,  c.  1). Formuló como excepciones de mérito las que denominó “ausencia  de  los  requisitos  sustanciales para la vinculación de XXXXXXXXXXXXXXXXXXX en  su  condición de demandada”, “ausencia de responsabilidad civil contractual  y   extracontractual   del  asegurador”,  “inexistencia  de  solidaridad”,  “inexistencia  de  la  eventual obligación indemnizatoria por ausencia de los  requisitos   que   acreditan   la   cuantía  de  la  pérdida”,  “falta  de  legitimación  en  la  causa  por  activa”, “carencia de prueba del supuesto  perjuicio”,  “tasación  excesiva  del  perjuicio”, “enriquecimiento sin  causa”,  “imposibilidad jurídica para reclamar doble indemnización por los  eventuales  perjuicios que haya sufrido el demandante con ocasión del accidente  de  tránsito a que aluden los hechos de la demanda”, así como cualquier otra  que se encuentre probada.   

La   XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  XXXXXXX,  igualmente se opuso (f. 165, c. 1) con la aducción de las excepciones  de  mérito  de  “carencia  de  los presupuestos para la responsabilidad civil  extracontractual”,  “de  la  intervención de un elemento extraño que no le  es  imputable  al  demandado”,  “caso  fortuito”, “exceso en la cuantía  reclamada” y “la genérica”.   

D.             La   primera  instancia  culminó  con  sentencia  inhibitoria  (f.  277,  c.1),  por  cuanto  el  juzgado  a  quo consideró que había una indebida  acumulación  de  pretensiones  al invocarse simultáneamente la responsabilidad  civil  contractual  y  la  extracontractual, a resultas de lo cual dedujo que el  presupuesto    procesal    de    “demanda    en   forma”   no   se   hallaba  presente.   

E.             Apelado el fallo por la parte actora, el  Tribunal   lo  revocó,  y  en su lugar dispuso denegar las pretensiones de  XXXX  XXXXXXX  (atinentes  sólo  al  daño  moral),  declarar  a la Cooperativa  demandada  y  a  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  solidariamente  responsables  del pago de  estos  perjuicios  causados  a  XXXXXXXXXXXXXXX:  por  lucro  cesante la suma de  $800.679,oo,  por  perjuicio  moral  la  suma de $15.000.000,oo y por daño a la  vida   de   relación   la   suma   de   $15.000.000,oo.   Condenó  asimismo  a  XXXXXXXXXXXXXXXX  a  responder  por  la condena impuesta a la Cooperativa en los  términos  de  la  póliza  de  seguros  y  denegó  las  excepciones de mérito  propuestas por la Aseguradora y la Cooperativa.   

LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL  

En  lo  que  tiene  que  ver  con el recurso  extraordinario,  destaca  la  Corte  que  el Tribunal, luego de precisar que XXX  XXXXXXXXXXXXX  impetra  una  acción de responsabilidad contractual, al paso que  XXXXXXXXXXXXXX  una  de responsabilidad extracontractual, y encontrar acreditado  el  presupuesto  procesal  de demanda en forma, aborda el examen de esta última  clase  de  responsabilidad,  para desestimar la reclamación que por daño moral  incoó  la  señora  XXXXXXXX en vista de que no probó su vínculo afectivo con  la víctima directa.   

Al   examinar   los   elementos   de   la  responsabilidad  civil  contractual  pretendida  por XXXXXXXXXXXXXXXXX, concluye  que  está  demostrado  el contrato de transporte, su incumplimiento  y los  daños  que  como  consecuencia le fueron ocasionados a ésta. Luego de predicar  la  responsabilidad  de  la  sociedad  transportadora,  la sentencia señala las  razones  por las cuales el Tribunal entendió comprometida la responsabilidad de  la persona vinculada como propietaria y la de la aseguradora.   

Para   su   tasación  argumenta  de  este  modo:   

A.            En  lo  relacionado  con el daño  emergente,  el  Tribunal   lo  deniega,  teniendo  en  cuenta  que  en las pruebas documentales aportadas no es  posible   identificar   la   persona   que  asumió  los  pagos  “derivados  de las lesiones causadas”, ni  si  fueron  adicionales  a  los  cubiertos  por  el  SOAT;  no figura prueba que  respalde  la  naturaleza  del  gasto  de  transporte  o  de  los servicios de la  enfermera  asistente;  ni, en fin, se acreditó que el contrato de arrendamiento  celebrado  por  la  demandante  con  XXXX  XXXXX  haya  obedecido a las lesiones  padecidas por aquella.   

B.               En    cuanto    al    lucro  cesante, lo tasa en $692.250, suma  que  indexada  a  la  fecha  de  la  sentencia  asciende a $800.679. Llega a esa  cuantificación  con base en la incapacidad médico legal definitiva determinada  por  el  Instituto  de  Medicina  Legal  -de  45  días-, y el monto del salario  mínimo  a  la  fecha  del  accidente  -$461.500-,  por cuanto la certificación  aportada  para  acreditar  ingresos  por  $600.000,oo  mensuales,  fue  expedida  “por  una  persona  jurídica  cuya  existencia  se  desconoce,  además  de  hacer  mención  a  un contrato verbal sin que se hayan  allegado  las constancias de pagos mensuales” (f. 377  y 378, c. 5).   

C.                Respecto     del     daño     moral,     manifiesta    que  “es  posible  inferir  una afectación emocional en  XXXXXXXXXXXXXXXXXXX  con  ocasión del trauma mismo, la atención médica que ha  tenido  que  recibir  y lógicamente, por la perturbación en la locomoción que  ahora  padece  como  consecuencia  de las lesiones, lo que amerita reconocer una  indemnización  por  ese concepto de $15.000.000” (f.  378).   

D.             Cuanto al daño a la vida de relación,  indica  que “está probado que las lesiones causadas  a  la  demandante  XXXX  XXXXXXXXXXXXX  afectaron  su  órgano de locomoción, y  aunque  no  se conoce la magnitud de la afectación, es razonable inferir que el  desarrollo  normal  de  sus actividades se ha visto alterado, pues ya no podrán  efectuarse  en las condiciones usuales, sino que exigirá un esfuerzo adicional,  por  mínimo  que  sea.  Por  este  concepto  entonces  reconocerá  la Sala una  indemnización de $15.000.000” (f. 380).   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

La  recurrente  eleva cinco cargos contra la  sentencia  del  Tribunal,  cuatro  de  ellos  por la causal primera y uno por la  segunda,  de  cuyo  examen  halla  la  Corte que el cuarto no debe ser admitido,  conforme  a  las  razones  que  se  exponen,  a  continuación  del  resumen del  mismo.   

CARGO CUARTO  

En este cargo se acusa la sentencia de haber  violado  en  forma indirecta las normas contenidas en los artículos 1613, 1614,  1615  y 2356 del código civil, 187, 241, 251 y 252 del Código de Procedimiento  Civil  y  16  de  la  Ley  446  de  1998,  como  consecuencia  de error de hecho  manifiesto  en  que  incurrió  el  Tribunal, en punto del daño moral, al haber  desfigurado  el  informe  médico legal del 8 de agosto de 2011 producido por el  Instituto  de Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, ordenado de oficio  por  el  mismo  Tribunal,  por  cuanto lo deformó, error que además soporta el  recurrente  al  endilgarle  al  juzgador  haberse  apartado de la jurisprudencia  administrativa,  que  sienta  el  criterio  de que en el juez radica la facultad  discrecional  de  tasar  el  monto a reconocer por daño moral dependiendo de la  intensidad del dolor o la afectación.   

En procura de su demostración, indica que el  colegiado  incurrió  en  error  de  hecho  derivado  de  falso raciocinio en la  valoración  de  las pruebas con las cuales encontró probada la responsabilidad  y  el  daño  causado,  pues  en  ellas  quedó  demostrada  la  magnitud de los  perjuicios  y  sin  embargo  sólo reconoció un 7% de lo pedido. Agrega que ese  valor  no corresponde con lo acreditado, para lo cual se apoya en jurisprudencia  de  esta  sala  en  la que, a más de reiterarse el carácter discrecional de su  tasación,  se  indica  que  en sentencia del 10 de enero de 2009 reconoció por  daño moral la suma de $40 millones.   

De  conformidad  con  el  artículo  374 del  Código  de  Procedimiento  Civil, atinente a los requisitos que debe cumplir la  demanda  de  casación  y  que,  de  acuerdo con el inciso 4º del artículo 373  ibídem,   la  Corte  está  llamada  a  examinar  para  decidir  sobre  su  admisibilidad,   dicho  escrito de sustentación del recurso extraordinario  debe    contener,   entre   otras   exigencias,   la  “exposición   de   los   fundamentos   de   cada   acusación,   en    forma    clara    y   precisa”.   

La  primera  parte  del  último  inciso del  artículo     mencionado     establece,     además,     que     “cuando   se   alegue   la   violación  de  norma  sustancial  como  consecuencia  de error de hecho manifiesto en la apreciación de la demanda o de  su   contestación,   o  de  determinada  prueba,  es  necesario  que el recurrente lo demuestre. Si se trata  de  la  causal  primera,  se señalarán las normas de derecho sustancial que el  recurrente estime violadas”.   

La  precisión en la fundamentación, cuando  se  trata  de la demostración de un error de hecho del que se acusa al Tribunal  cimentado  en  haber desfigurado una prueba, es decir, en haberla apreciado pero  en  forma  tal  que  recortó  su  alcance  o  incluyó agregados que terminaron  desfigurándola,  exige  partir  de la precisa determinación de la prueba sobre  la  cual  recae  esa acusación y a continuación demostrarla, lo que supone una  comparación  entre  lo  que  la  prueba  evidencia  y  lo que de ella dedujo el  Tribunal,  a  fin  de  que  aflore,  sin mayores esfuerzos dialécticos el error  achacado.  Por  lo  demás,  no  sólo  ello  basta,  pues  el recurrente debe a  continuación  explicar  la  trascendencia  de  esa  falencia  en  la  decisión  adoptada  por  el juzgador y de allí pasar a explicar la violación de la norma  sustancial que enuncia como infringida por aquel.   

De  cara  a  las anteriores enseñanzas, que  recogen  la  uniforme directriz de la Corte en el punto, resulta palmario que en  este   cargo,   sólo  se  determinó  la  prueba  sobre  la  que  atribuyó  el  recurrente   el  error  de apreciación al Tribunal, sin avanzar más, esto  es,  sin  indicar  en dónde radicó la tergiversación del juzgador, y cómo la  misma  le condujo a no evidenciar la magnitud del daño moral en las dimensiones  que,  al  decir de la censura, imponían por trato una tasación mayor. En otras  palabras,  dada  su  insuficiente  fundamentación, el cargo- en lo tocante  al  error  fáctico  que  le  arroga  a  la  Corporación  ad  quem- quedó solo  enunciado  pero  no  demostrado;  y  ello es exigencia formal que el precepto al  principio  citado  impone,  sin  que  la  Corte  pueda,  dado lo dispositivo del  recurso, entrar de oficio a enmendar falencias o suplir omisiones.   

El    cargo   por   tanto,   habrá   de  inadmitirse.   

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de      Justicia,      Sala      de      Casación      Civil,      INADMITE  el  cargo  cuarto y ADMITE los demás formulados en la demanda  de casación identificada en el epígrafe de esta providencia.   

En consecuencia, con entrega del expediente,  y  por  sendos  términos  de  quince  días,  días  dése  traslado a la parte  opositora.    En    primer    lugar    a   XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX   XXXXXXXXXXXXXX,    XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX    y    en   último   lugar   a  XXXXXXXXXX.   

Notifíquese,  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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