AC2582-2014 [2014-00251-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

Magistrado ponente  

AC2582-2014  

Radicación           n°  11001-02-03-000-2014-00251-00   

Bogotá  D.C., quince (15) de mayo de dos mil  catorce (2014).   

Se decide el recurso de queja que interpuso la  parte  demandante contra la providencia proferida el veintiséis de noviembre de  dos  mil  trece, por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca,  mediante  la  cual  negó  la concesión del recurso extraordinario de casación  formulado  contra  la  sentencia  de  dieciocho  de  octubre  de  dos  mil doce.   

I. ANTECEDENTES  

1.   Los   demandantes   acudieron   a   la  jurisdicción  para  que  se  declarara a la demandada civilmente responsable de  los  perjuicios  ocasionados  con la privación de la libertad de que fue objeto  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  y  en consecuencia, se le condenara a indemnizarlos.  [Folio 52]   

2.  En   el  libelo  introductor  del  litigio,  se  pidió  imponer  la  obligación  de  reparar el menoscabo moral en cuantía de mil salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes a favor de los demandantes, actualizados al momento  en que se efectúe el pago. [Folio 53, c. 1]    

3.  La  pretensión  relativa  al  resarcimiento  del  daño emergente a  favor   de   XXXXXXXXXXXXXXXXXXX   se   estimó   de  la  siguiente  manera:  i)  $1’000.000,oo,  indexado a  partir     del     7     de    diciembre    de    2004;    ii)    $1’000.000,oo  que  se actualizaría desde  el  18  de  diciembre  de 2004 y iii) $2’000.000,oo  con  corrección  monetaria  a partir del 15 de enero de  2005,  todo  a  liquidar  hasta  la  cancelación  efectiva  de  las  cantidades  resultantes. [Folio 54, c. 1]   

5. El conocimiento del asunto correspondió al  Juzgado  Civil  del  Circuito de Funza, el que después de agotar el trámite de  rigor,     dictó    sentencia    en    la    que    negó    el    petitum  contenido  en el escrito que dio  inicio a la acción. [Folio 215, c. 1]   

6.  Apelada  la  decisión  por  los  actores,  el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca, en fallo dictado el 18 de octubre de 2012,  confirmó   lo   resuelto  por  el  a-quo. [Folio 44, c. 3]     

7.  Contra  la  anterior  providencia,  los  demandantes  formularon  el  recurso  de  casación,  el cual fue concedido por la Sala de Decisión mediante  auto de 19 de diciembre de 2012.  [Folio 52, c. 3]   

8.  En proveído de 11 de febrero de 2013, la  Corte  Suprema  de  Justicia  declaró  prematura  la  decisión  del tribunal y  devolvió  el  diligenciamiento  al  juez de segunda instancia, a efectos de que  estableciera  el  interés  para  recurrir  para cada uno de los integrantes del  extremo activo de la litis. [Folio 10, c.4]   

9. En determinación de 10 de octubre de 2012,  el   ad   quem,  negó  la  concesión  de  la  impugnación  extraordinaria,  con  fundamento  en  que para  establecer  el  monto  que  habilita dicho mecanismo, se debe atender el valor a  pagar  a  cada  uno  de  los  demandantes,  considerados  éstos como litigantes  separados,  lo  que arroja una suma inferior al monto exigido por la ley. [Folio  114, c.3]   

10. Frente a la determinación precedente, los  recurrentes   interpusieron   reposición   y,   en   subsidio,  solicitaron  la  expedición  de  copias  para  que  se  surtiera  la queja ante el superior, con  sustentó  en  que  para  determinar el interés a recurrir se debieron tener en  cuenta  todos  y  cada  uno  de  los  montos  pedidos  en las pretensiones de la  demanda,  esto  es,  las  sumas correspondientes a los perjuicios morales, daño  emergente  y  lucro cesante, indexación y los intereses moratorios. [Folio 117,  c. 3]   

11.  En  auto de 22 de enero de 2014, el Tribunal resolvió no reponer el  auto  cuestionado,  y  en consecuencia, ordenó la expedición de copias para el  recurso  subsidiario,  lo  que  explica  la presencia de las diligencias en esta  sede. [Folio 124, c. 3]   

12.  En  sustento  del  reproche,  ante esta instancia se esgrimieron los  mismos   argumentos  que  sirvieron  de  apoyo  a  la  reposición.  [Folio  10]   

II. CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad  con lo estipulado por el  artículo    377    del   Código   de   Procedimiento   Civil,   «cuando  el  juez  de  primera  instancia  deniegue  el  recurso  de  apelación,  el  recurrente podrá interponer el de queja ante el superior, para  que  éste  lo conceda si fuere procedente… El mismo  recurso    procede    cuando    se    deniegue   el   de   casación». [Se subraya]   

Frente  a  la  no  concesión  del recurso de  casación,  específicamente,  el  fin primordial de la queja es que el superior  examine  si  estuvo  bien  o  mal denegado por el inferior, con lo que se quiere  significar  que  la competencia funcional de la Corte se circunscribe a precisar  si  el  recurso extraordinario es procedente de conformidad con los lineamientos  del  artículo  366  de  la  ley adjetiva; si se propuso en la forma y términos  establecidos  en  el artículo 369 ejusdem;  y  si la parte que lo formuló se encuentra legitimada para ello,  según las previsiones de ese mismo canon.   

Dentro  de  los  requisitos de procedibilidad  para   otorgar   el   recurso   de   casación,   se   encuentra  «el    valor    actual    de    la   resolución   desfavorable   al  recurrente»,  tal como lo refiere el artículo 366, y  que  se  determina  por  el monto de los perjuicios que la sentencia ocasiona al  impugnante, estimados al momento en que ésta se profiere.   

Dicho interés, por tanto, está supeditado a  la  tasación  económica  de la relación jurídica sustancial que se conceda o  niegue  en la sentencia, vale decir a la cuantía de la afectación o desventaja  patrimonial   que  sufre  el  recurrente  con  la  resolución  que  le  resulta  desfavorable,  evaluación  que  debe efectuarse para el día del fallo, aunque,  valga  decirlo, cuando la «sentencia es íntegramente  desestimatoria,  se  determina  a partir de lo pretendido en el libelo genitor o  su  reforma»  (CSJ  AC,  28 Ago 2012, Rad. 01238-00),  siendo   imperativo   someterse   a  los  parámetros  que  el  aludido  escrito  establece.   

   

Ahora  bien,  de  conformidad  con  el citado  artículo  366  del  Código  de  Procedimiento  Civil, el interés mínimo para  recurrir  en  casación  es de 425 salarios mínimos legales mensuales vigentes,  monto  que  para  el  año  en  el  que  se  profirió la sentencia ascendían a  $240.847.500.   

2.   Respecto   de   los   litisconsortes  facultativos,  esa  relación  jurídica  debe valorarse de manera separada para  cada  uno de sus integrantes como sucedería si en lugar de acudir conjuntamente  al  pleito, hubieren accedido a la justicia en forma independiente; sin embargo,  la  situación  es distinta para la contraparte, pues es su único patrimonio el  que ha de soportar la resolución judicial desfavorable.   

La Corte, en forma consistente y reiterada ha  explicado que en este tipo de vínculo:   

(…) a la pluralidad de partes corresponde  también  la pluralidad de relaciones sustanciales controvertidas, que sólo por  economía  procesal  o  por conveniencia, los sujetos activos de esas relaciones  debatidas  demandan  en  un solo proceso que puede culminar respecto de cada uno  en  forma  diversa,  de  lo cual se deriva que, como lo advierte el artículo 50  del  Código de Procedimiento Civil , ‘los   litisconsortes   facultativos   serán  considerados  en  sus  relaciones  con  la contraparte como litigantes separados. Los actos de cada uno  de  ellos  no  redundarán en provecho ni en perjuicio de los otros, sin que por  ello  se  afecte  la unidad del proceso’.   Lo  que  significa  que  cada  litisconsorte  facultativo  pudo  formular  su  propia  demanda  separadamente, o reunirse con otros para formular  una  sola,  podrá  impetrar su propio recurso, incidente, en fin cualquier acto  sin    afectar    los    derechos    o    las    obligaciones   de   los   otros  litisconsortes”.  (CSJ  AC,  20  Nov  2012,  Rad.  2004-00197-01).    

De  los lineamientos precedentes se sigue que  al  ser  varias  las  relaciones  sustanciales debatidas en el caso que ahora se  analiza,  las cuales devienen del reclamo tendiente a obtener el pago del riesgo  amparado  en el contrato de seguro, los demandantes obran en su propio interés,  de  donde  deriva  no  sólo que no era necesaria la comparecencia de todos para  resolver  de  mérito  la  litis  y  que  la  resolución de la misma podía ser  diversa  frente  a  cada integrante de la parte actora, sino que, al recurrir en  casación   –  que  bien  podían  hacerlo  todos  o  algunos-,  se  les mira de acuerdo con la previsión  contenida  en  el  artículo  50  del  ordenamiento  procesal,  es  decir,  como  litigantes  separados.   Por  eso,  sus actos no benefician ni perjudican a  los demás litisconsortes.     

La  circunstancia  expuesta  impone que en la  labor  de  constatar  la  procedencia  de  la  impugnación  extraordinaria,  la  cuantía    del    agravio   «debe   ser   valorada  individualmente  y  no  en forma conjunta» (CSJ AC, 4  Mar     2003,     Rad.    1998-00282-01),  es  decir,  era  necesario  justipreciar  el  interés  que  cada  demandante,  considerado  separadamente, tuviera frente al recurso de casación,  el  que,  como  líneas  atrás  se  expresó,  se limita a la proporción de la  condena  que  le  hubiera  correspondido de haber sido prosperas sus peticiones.   

3.   Ahora   bien   al  revisar  el  libelo  introductor,   se   encuentra   que   todos  los  accionantes  al  acudir  a  la  jurisdicción,  reclamaron  además  de la declaratoria de responsabilidad civil  de  la  demandada,  que  se  le condenara a pagar «la  suma  equivalente  a  MIL  SALARIOS  MINIMOS  LEGALES MENSUALES, actualizados al  momento  en  que  se  efectúe  el pago de los mismos, que corresponden al daño  moral»,  los  cuales  para  la  fecha  en  el  que el  Tribunal  profirió el fallo confirmatorio de la denegación de las pretensiones  ascendían  a  566’700.000,  que  repartidos  entre todos los demandantes, corresponde a cada uno el valor de  $80’957.142, 86.   

De  otro lado el señor XXXXXXXXXXXXXXXXXXXX,  reclamo  únicamente  a  su  favor, por concepto de daño emergente «La   suma  de  CUATRO  MILLONES  DE  PESOS  ($4.000.000),  MONEDA  CORRIENTE  COLOMBIANA,  indexados  con  base  en  el  I.P.C… a partir del 7 de  diciembre  del  año  2.004..  hasta  el  día en que se efectúe el pago de los  mismos,  causado  por  concepto de los honorarios que mi representado le pago al  doctor  XXXXXXXXXXXXXXXX»  y  como  lucro cesante los  valores  de:  «CINCUENTA  Y (SIC) CUATRO MILLONES DE  PESOS   ($54’000.000)»  y   «CUARENTA  Y  CUATRO  MILLONES  DE  PESOS  ($44.000.000)  indexados con base en I.P.C. desde el 1º de  septiembre  del  año  2.005,  hasta  el  día en que se efectúe el pago de los  mismos»,  junto  con «los  intereses  legales  de valores que resultantes de las condenas, liquidados desde  la  fecha  en  que se efectúe el pago la demandada….  [Folios 2 y 3, c. 1 de copias]   

Cifras  que  de acuerdo con lo indicado en la  demanda  del  juicio  ordinario,  deben  actualizarse  hasta  la fecha en que el  juzgador  de segunda instancia decidió el asunto, es decir, el 18 de octubre de  2012 [Folio 25, c. 3 de copias]    

Para indexar esos montos de dinero con base en  el  índice  de  precios  al consumidor – IPC, se tendrá en cuenta la siguiente fórmula:   

                            Íf   

Vp   =  Vh  ———-  :    

                  Íi   

En donde,  

Vp   es  el  valor  presente  que debe  calcularse;   

Vh es el valor histórico o aquel que se va a  actualizar,  que  para  este  caso es $4’000.000       y      98’000.000;   

Íf es el índice final para octubre de 2012,  que equivale a 111,87;   

Íi es el índice inicial del IPC, esto es, el  reportado  para  el  mes  de  diciembre  de 2004, que fue 80.21; y el del mes de  septiembre de 2005, esto es, 83.76.   

Realizada  la  operación,  se  obtiene  el  resultado                         que                         sigue:           

           

                                  111,87   

Vp   =   $4.000.000  X   ———-  =  $5.578.855    

                                                     80,21   

                                    111,87   

Vp   =  $98.000.000  X   ———-  =  $130.888.968    

                                                       83,76   

Luego,  lo  pretendido  por  el  demandante  XXXXXXXX  con  indexación  a  la  fecha  en que el Tribunal resolvió la litis,  asciende  a  $217.424.965,  mientras  que  para los demás alcanza $80’957.142,86,   guarismos   que   guardan  correspondencia  con  el valor actual de la determinación perjudicial, y que no  superan  el  fijado  en  la ley como monto del perjuicio que habilita el recurso  impetrado ($240.537.500 para el año 2012).    

4.  Por  otra  parte, es preciso señalar que para efectos de establecer  el  interés  para  recurrir  en  casación,  no  es  viable  incluir  el  rubro  correspondiente  a  las  costas,  toda vez que aquel únicamente está integrado  por  el «valor actual de la  resolución     desfavorable    al    recurrente»,  esto  es, el derecho material que se discute y, por el  contrario,  las  costas se generan «en los procesos y  en     las     actuaciones     posteriores    a    aquellos    en    que    haya  controversia»,  según  lo  define  el  inciso primero del artículo 392 de la normatividad adjetiva, por lo  que  corresponden  a  un  valor  futuro  y  no  actual  y de carácter objetivo.   

En  la  misma  forma sucede con los intereses  legales  que  se  solicitaron  respecto  de  las  sumas  que  resultaran  de las  condenas,  como quiera que se pidió se liquidaran a partir de la «fecha   en   que   quede   constituido   en  mora  de  su  pago  la  demandada», lo cual no tuvo lugar,  toda vez que  no  nació  la  obligación de cancelar suma alguna y en tal virtud, no se puede  determinar     desde    que    momento    se    causarían    los    mencionados  réditos.   

5.  Lo  hasta  ahora  discurrido  conduce  a  concluir  que  la  casación  estuvo  bien denegada y así será declarado, pues  ciertamente  los  impugnantes  no  tienen  el interés para recurrir que alegan,  toda  vez  que  considerada individualmente la lesión pecuniaria causada por la  sentencia    proferida    el   ad   quem,  no  se alcanza el rango determinado en la ley para cuestionar esa  providencia a través de la casación.   

III. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia,      en      Sala      de      Casación      Civil,      RESUELVE:   

PRIMERO.     DECLARAR     bien  denegado el recurso de casación que interpuso la parte actora  contra  la  sentencia  proferida  el  seis  de septiembre de dos mil doce por el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca.   

SEGUNDO. DEVOLVER la  presente  actuación  al  Tribunal de origen para que forme parte del expediente  respectivo.   

TERCERO.     DISPONER     que  por Secretaría se remita la presente actuación al Tribunal de  origen,  para  los efectos legales pertinentes, en particular, de ser necesario,  lo  previsto  en  el  artículo  371  del  C.  de P. C. Déjense las constancias  correspondientes.   

Notifíquese y cúmplase,  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

Magistrado   

    

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