AC3083-2014 [2009-00479-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia   

     

Corte   Suprema   de  Justicia   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado Ponente  

AC3083-2014  

Radicación           N°  11001-31-03-001-2009-00479-01   

(Discutido  y aprobado en sesión de doce de  febrero de dos mil catorce)   

Bogotá,  D.C., seis (6) de junio de dos mil  catorce (2014)   

Decide  la  Corte  sobre  el  recurso  de  reposición  formulado  contra  la  providencia  del  20  de septiembre de 2013,  mediante  la  cual  la  Sala  de  Casación  Civil  admitió  el cargo primero e  inadmitió  el  segundo  de la demanda sustentatoria del recurso extraordinario,  interpuesto  respecto  de  la sentencia del 26 de abril de 2012 de la Sala Civil  del  Tribunal  Superior  de Bogotá, dictada dentro del proceso ordinario de los  recurrentes           (CIRDZ……………..           …………           y  JAZG…………………………….)       contra       Banco      XXXXXXXXXX  S.A.   

I. ANTECEDENTES  

A.          Mediante  la  providencia recurrida, la  Sala  decidió inadmitir el cargo segundo, pues, fundamentado en la violación     directa    de    normas  sustanciales,  no contenía el señalamiento de normas de esa estirpe esenciales  al  fallo,  dado  que  las indicadas (artículo 170 numeral 2º inciso 2º, 509,  575  numeral  2º,  97 numeral 10º del Código de Procedimiento Civil así como  el  artículo  2341  del  Código  Civil) eran bien procesales o, en el caso del  Código Civil, impertinentes al caso.   

Indica  además  que  el artículo 2341 del  Código  Civil  ha sido tenido cuenta por la Corte Suprema como norma sustancial  pilar  del  abuso del derecho, que es lo que se está pidiendo sea reconocido en  el  proceso  y  cuestionar  su  pertinencia  supone  calificar  el  mérito  del  cargo.   

II. CONSIDERACIONES  

A.          En  relación  con  el primer argumento  invocado  en  el  recurso  de reposición, debe manifestarse, de entrada, que el  cargo  inadmitido  estaba  sustentado en la violación  directa  de  normas  sustanciales,  esto  es,  en  el  desconocimiento   de   preceptos   de   esta  especie  al  margen  de  cualquier  cuestionamiento  sobre  la base fáctica tenida en cuenta por el fallador, y por  ende  con  total  apego  a  las  cuestiones  que  en  el  campo probatorio éste  concluyó.  De  modo  que, si ello fue así, resulta desatinado aplicar la parte  del  artículo 374 del Código de Procedimiento Civil que ordena que se precisen  normas   de   carácter  probatorio,  pues  tal  previsión  está  destinada  a  disciplinar  los  casos  en  los  cuales  el  censor escoge la vía indirecta de  violación  de la ley, y en concreto, el error de derecho.  Dicha exigencia  legal  apunta  a  consagrar requisitos atinentes exclusivamente al referido tipo  de  error  (“si la violación de la norma sustancial  ha  sido  consecuencia  de  error  de derecho, se deberán indicar las normas de  carácter  probatorio  que se consideren infringidas explicando en qué consiste  la  infracción”)  lo cual, por lo demás, no suple  en  manera  alguna  el señalamiento de normas propiamente sustanciales, que son  el eje o razón de ser de la causal primera.   

Si  en  el  cargo se hizo alusión a que la  violación  directa  de  la  norma  sustancial  ocurrió  por la “errada    aplicación    de   normas   sustantivas   de   carácter  probatorio”  (fl.  22,  cdno.  Corte)  y la Sala no  llamó  la  atención  acerca de tal afirmación, fue porque la ineptitud formal  del  cargo  refulge  con  contundencia  ante  la  falta de invocación de normas  sustanciales  que  “constituyendo base esencial del  fallo  impugnado  o  habiendo  debido  serlo,  a juicio del recurrente haya sido  violada”  (artículo  51  del Decreto 2651). Y ello  era suficiente.   

B.          De otra parte, el recurrente estima que  el  artículo  2341  del  Código  Civil (“el que ha  cometido  un  delito  o  culpa,  que  ha inferido daño a otro, es obligado a la  indemnización,  sin  perjuicio  de  la pena principal que la ley imponga por la  culpa  o el delito cometido”) es aplicable al caso y  por  tanto  señala  que  descartar  su  aplicación  en  este  momento,  con la  inadmisión   del   cargo,  implica calificar el mérito del mismo.   

Sobre  el punto debe señalarse que si bien  es  cierto  que  la  Corte, en un comienzo prohijó la tesis de que el abuso del  derecho  era  una  especie de culpa aquiliana (cfr. entre otras, cas civ. del 21  de  febrero de 1938, G.J. XLVI, págs.. 56 y ss.), con lo cual daba pie a que el  artículo  2341  del  Código  Civil  fuese  una  de  las  normas  de la cual se  desprendiera  la  citada  teoría,  como  así  mismo  lo  fue  en su momento el  artículo  669  ib.  en  relación  con  el  abuso del derecho de propiedad, tal  postura  de  la  primera  mitad de la centuria pasada, vino a ser paulatinamente  ensanchada  a  lo largo de los años de modo que, del estrecho marco del derecho  de  dominio  y  de  las  relaciones  de  vecindad  (inmissio), se abrió paso la  aplicación  de  la  teoría  a  otros, como al derecho de litigar, hasta quedar  contemplada  la posibilidad, hoy totalmente decantada, de aplicar  el abuso  del  derecho  en  el  ámbito  contractual (posibilidad que por lo demás había  sido  ya  reconocida  en  forma aislada en 1899. Cfr. G. J. XV, 8, mencionada en  cas.  civ.  del  16 de septiembre de 2010, exp. 11001-3103-027-2005-00590-01). Y  todo   ese  desarrollo  jurisprudencial  vino  finalmente  a  quedar  consagrado  positivamente  en  el artículo 830 del Código de Comercio, y más tarde, en el  artículo       95      de      la      Constitución      Política.   

De suerte que, en la hora actual, pretender  sustentar  la  violación  de norma sustancial con base en un precepto tenido en  cuenta  dentro  del  desarrollo de la figura del abuso de derecho, en época muy  anterior,  ante  la  ya  superada  falta  de norma expresa  que consagra la  figura,  supondría  el desconocimiento del avance normativo sobre la materia, y  por  ahí,  de  las  mismas  normas que disciplinan positivamente la hipótesis,  antes  no  legislada.  Supondría  que figuras también en un comienzo adoptadas  jurisprudencialmente  por  falta  de  texto  positivo  y  que  hoy se encuentran  consagradas  en específicos texto legales (como la teoría de la imprevisión o  el  enriquecimiento  sin  causa),  tuviesen,  con  todo,  que  ser  explicadas o  reguladas  por  medio  de  la  aplicación  analógica  o  extensiva de normas o  invocando  los  principios  generales del derecho, previstos como fuente formal,  para  entrar  en  operación a falta de norma expresa, en el artículo 8º de la  Ley 153 de 1887.   

Por  eso,  en  Auto  del 30 de mayo de 2011  (exp.  11001-3103-034-1999-03339-01)  inadmisorio también de una demanda de casación,  indicó  la  Corte,  en  relación  con  el  artículo  2341  del Código Civil,  que   “si   bien  puede  ostentar  la  calidad  de  sustancial,  es, en principio, impertinente en el asunto que se resuelve, puesto  que  disciplina  la  responsabilidad  civil  extracontractual,  y  el objeto del  debate  en  el  proceso  que  ocupa  la  atención  de  la Sala es claramente de  contenido contractual”.   

Conclusión  que  es claramente aplicable a  este  proceso,  en donde, para abundar, se lee, desde la propia demanda genitora  del  mismo,  que  lo que se pretende, en lo tocante al abuso del derecho, es que  “se declare que la demandada hizo uso abusivo de su  posición  dominante  como  entidad financiera y parte  fuerte   en   el  contrato,  para  beneficio  propio,  actuando   de   forma   inconsulta,   unilateral   y   autónoma,   modificando  las  condiciones  del  contrato  de  mutuo  sin consultar ni obtener aprobación de mi poderdante” (fl. 43, cdno. 1, subraya la Corte).   

C.          Finalmente, resulta claro que la Corte,  al  momento  de  decidir  sobre  la admisión de un cargo, cuando estima que una  norma  sustancial  no fue base esencial del fallo ni debió haberlo sido, no por  ello  está  decidiendo  sobre  su  mérito, esto es, sobre el fondo del asunto,  pues  tal  laborío implicaría afirmar, anteladamente, si en efecto la norma en  mención  fue  violada  o no por el tribunal, juicio que no ha sido formulado en  la providencia que se impugna en reposición.   

III.  DECISIÓN   

Con  fundamento  en  lo  expuesto, la Corte  Suprema   de   Justicia,   en   Sala   de  Casación  Civil,  CONFIRMA  el  auto  recurrido.   

Notifíquese,  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

RESUMEN   

No. 11001-31-03-001-2009-00479-01  

CASO:  recurso  de  reposición contra auto  inadmisorio de un cargo   

1.         PARTES   

         Demandante:               Clara  Inés  Romero  de Zapata y Julio Antonio  Zapata González   

         Demandado:                Banco Davivienda S.A.   

2.           Antecedentes:  Se  inadmitió  el cargo  segundo  porque no tiene norma sustancial pertinente. La única sustancial es el  artículo 2341 pero el caso es de responsabilidad contractual   

3.             Argumento     del    recurso    y  respuesta   

         a)  El  artículo  374  permite  que  se invoque normas probatorias  cuando la violación se consecuencia de error de derecho.   

Se responde: la vía escogida fuera directa  sino la indirecta   

         b)  El  artículo  2341  del Código Civil ha sido tenido en cuenta  por   la   Corte   Suprema   como   norma  sustancial  y  pilar  del  abuso  del  derecho.   

Se  responde:  Este  artículo  fue  usado  cuando  no existía norma alguna expresa y se usó por vía analógica así como  también  se  usó  el  artículo  669  del  Código  Civil sobre el abuso en el  derecho  de  propiedad  y  el  artículo octavo de la ley 153 de 1887. Y como el  caso  se  circunscribe  a  un  abuso  de  la  posición  dominante  de una parte  contractual  frente  a  la  otra,  modificando  unilateralmente  cláusulas  del  contrato,   el   artículo  2341  es  completamente  impertinente,  pues  regula  situaciones de responsabilidad extracontractual.     

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