AC4488-2014 [2006-00028-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA     DE     CASACION   CIVIL   

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada Ponente  

AC4488-2014  

          Radicación n° 63001 31 03 002 2006 00028 01   

(Aprobado  en  sesión veintiocho de mayo de  dos mil catorce)   

Bogotá D. C., cinco (5) de agosto de dos mil  catorce (2014).   

La  Corte  procede  a  decidir el recurso de  reposición    formulado,    en    tiempo,    por   el   opositor   –demandado-,  frente  a  la providencia  proferida  por la suscrita Magistrada el diecisiete (17) de febrero del presente  año,  a  través  de  la  cual  se  admitió  la demanda presentada tendiente a  sustentar la impugnación extraordinaria.     

I. ANTECEDENTES  

1.  Las  presentes  diligencias informan que  ante  el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Armenia, Quindío, se tramitó el  proceso   ordinario   instaurado   por   el   señor   J……   I…………..  G……………     S…………….    contra    la    C…………………  E…………      T……………      D..      T…………………     D..  A…………….   

2.  La  primera  instancia  fue  resuelta en  sentencia  de  dieciocho  (18)  de  mayo  de  dos  mil  doce  (2012).  La  parte  demandante,  desfavorecida  con  dicho fallo, interpuso recurso de apelación y,  por  esa  razón,  el  Tribunal  acusado  conoció de la misma en segundo grado.   

4. Sustentada la impugnación extraordinaria  (folios  87  a  151,  del  mismo  cuaderno),  el  libelo pertinente fue admitido  (folios  158  y  159, ib.), a  través del auto de diecisiete (17) de febrero de este año.   

5.  La  sociedad  demandada,  opositora  del  recurso  de  casación,  planteó  recurso  de  reposición contra ese proveído  buscando  que  la admisión de la demanda sea sólo respecto de algunos cargos y  no   todos,  habida  cuenta  que  varios  de  ellos,  según  lo  argumentó  el  inconforme,  no  cumplen  con  los  requisitos  formales previstos en las normas  vigentes.   

6.  De  manera  concreta,  el  memorialista  sostiene  que  en  los cargos propuestos en los capítulos 7, 8, 9, 10, 12 y 14,  trazados   por  la  causal  primera  de  casación,  no  obstante  denunciar  la  violación  de  normas  de  carácter  sustancial,  el  actor  desdeñó invocar  disposiciones  de  ese  linaje  porque  las  señaladas no tienen tal carácter.  Enfatizó  el  censor  que,  respecto  de  las  acusaciones  incorporadas en los  capítulos  7,  8,  9 y 10, del libelo, que condensan parte de la trasgresión a  que  alude la censura, refieren, como desconocidos,  los artículos 82, 85,  396  y  445   del  C.  de  P.C.,  en  cuanto que fueron mal interpretados o  aplicados  indebidamente por el sentenciador; empero, los mismos  condensan  reglas  jurídicas  de  orden  procesal más no material. Lo propio acontece con  los  artículos  49  y  86  de  la Ley 675 de 2001, cuya violación también fue  denunciada  en  los  mismos  ataques;  sin embargo, no son de naturaleza tal que  admitan la censura extraordinaria.   

Situación similar, arguyó, acontece con los  cargos  incluidos  en  los  capítulos  12 y 14, cuya denuncia concierne con los  artículos  304,  305,  352,  parágrafo  1º  y 357 de la legislación procesal  civil,  los  que,  en  manera  alguna,  responden a la categorización de normas  sustanciales.   

7. Presentados bajo esas características, es  notorio  el  desconocimiento  de las exigencias contempladas en el artículo 374  del  C.  de  P.C.,  en  cuanto  que  al invocarse la causal primera de casación  regulada   en  el  artículo  368  ibidem,   vía   directa   o   indirecta,   el  impugnante  debe  cumplir,  ineludiblemente,  el compromiso de señalar las normas que teniendo el carácter  de  sustanciales  fueron  desconocidas por el Tribunal, requisitos que al no ser  acatados  irrestrictamente  por el censor comporta la inadmisión de la demanda.   

En   ese  orden,  sostuvo,  tal  como  fue  reclamado, la revocatoria deprecada procede.   

8.  El  promotor  del  recurso  de casación  (demandante),   al   descorrer   el   traslado  de  la  reposición  presentada,  manifestó   que:  «la Corporación  tiene  la  facultad  de  integrarlos y es ahí donde se verá la legalidad y justeza de  las  acusaciones,  por  eso  hay  que llegar al fallo para analizar los aspectos  propuestos por el reclamante».   

9.  El trámite que corresponde a esta clase  de asuntos, previo a su definición, fue cumplido cabalmente.   

II. CONSIDERACIONES  

1.  En  función  de  resolver el recurso de  reposición  presentado  cumple asentar, primeramente, que el auto que admite la  demanda  de  casación lo profiere el Magistrado ponente y el que la inadmite la  respectiva  Sala.  En  ese  orden,  la  providencia  que  decide  el  recurso de  reposición  (art.  348 C. de P. C.),  dependiendo del resultado del mismo,  debe  ser  proferida por la Magistrada que conoce del asunto  o por la Sala  de  Decisión;  en  otras palabras, si el auto recurrido no acoge la revocatoria  peticionada,  es  decir,  se  mantiene  incólume,  la  decisión será adoptada  únicamente  por  la suscrita Magistrada; empero, si la determinación favorece,  parcial  o  totalmente,  las  razones  del  recurso   planteado,  generando  inadmisión  de  la  demanda,  el  proveído  que  así  lo disponga deberá ser  adoptado  por  la  totalidad  de Magistrados que conforman la Sala de Decisión,  pues ya no sería competencia, exclusiva, del Magistrado ponente.   

          2.  Bajo  esas circunstancias (en defecto de una norma expresa sobre  el  particular,  en  la  medida  en  que  no  existe en el ordenamiento procesal  civil),  se  impone,  en el caso presente, por avizorarse una acogida parcial de  la  reposición,   inadmitir  la  demanda  de  casación,  por  las razones  siguientes:   

          2.1.  El  artículo 374 del C. de P. C.,  dispone:  «la demanda de casación deberá contener:  (…)   Si  se  trata de la causal primera, se  señalarán   las   normas  de  derecho  sustancial  que  el  recurrente  estime  violadas».  El  texto  del  artículo   51   del  Decreto  2651  de  1991,  sobre  el  mismo  tema,  ordena:  «Sin  perjuicio  de  lo dispuesto en los respectivos  códigos   de  procedimiento  acerca  de  los requisitos  formales que  deben  reunir  las  demandas  de  casación, cuando mediante ellas se invoque la  infracción  de  normas  de  derechos  sustancial  se observarán las siguientes  reglas:  1º.  Será  suficiente   señalar cualquiera de las normas de esa  naturaleza  que,  constituyendo  base  esencial  del  fallo impugnado o habiendo  debido   serlo   (….)».   

          2.2.  No  obstante las normas señaladas, el actor, de los once (11)  cargos  formulados  en  el escrito que reposa a folios 87 a 151, del cuaderno de  la     Corte,     los     que    se    contraen    a    los    ‘capítulos   7,   8,   9,  10,  12  y  14’,   ciertamente,  se  abstuvo  de  invocar  norma  material  cuya  violación  devino del proceder del  Tribunal de segunda instancia.   

          2.3.  En  efecto, los cargos 3º, 4º y 6º, que corresponden, en su  orden,  a  los  capítulos  7,  8 y 10, refieren a una violación directa de las  normas  citadas; sin embargo, cuando se precisan las disposiciones trasgredidas,  sólo  enuncian  los  artículos  82, 85, 396 y 445 del Código de Procedimiento  Civil;  49  y  86  de  la Ley 675 de 2001, sin que alguno de ellos responda a la  naturaleza de norma sustantiva.   

         

          2.5.  Esos  mandatos,  todos integrantes de la normatividad procesal  civil,  no  contienen  reglas  que  crean,  modifiquen  o  extingan  situaciones  jurídicas  concretas,  aspecto  que  denota  la naturaleza de norma sustancial;  refieren      a      la      «acumulación     de  pretensiones»     (art.     82);    «inadmisibilidad  y  rechazo  de  plano  de  la  demanda»  (art.  85);  «los asuntos sujetos al  trámite    del    proceso   verbal»   (art.   396);  «separación  de  bienes»  (art.  445),  y, si esta última norma corresponde al artículo 435, relacionado  con    «proceso   verbal   sumario   -asuntos   que  comprende-»,  igual que las anteriores, están, todas,  desprovistas de esa característica.   

          Lo  propio  acontece  con  los  artículos  49 y 86 de la Ley 675 de  2001,  que, en su orden, tratan temas relativos a la propiedad horizontal, tanto  en  cuanto  a  la  posibilidad  de  impugnar  las  decisiones  de la asamblea de  copropietarios  como  a  la  vigencia  de  las  normas  adoptadas  en ese cuerpo  normativo.   

2.6.  En las restantes acusaciones (8º y 10  –capítulos 12 y 14), los  artículos  304,  305,  352  y 357 idem., señalados  como  objeto  de  la  trasgresión  denunciada, tampoco,  ninguno de ellos, atienden a la naturaleza de norma sustancial.   

          Aluden    al    «contenido    de    la  sentencia»   (art.   304);   a   la   «congruencia  de los fallos» (art. 305); a  la     «oportunidad    y    requisitos»  del  recurso  de  apelación  (art. 352); y, a la «competencia  del  superior»  (art- 357).  Ninguna  de  tales  reglas jurídicas incorpora hipótesis normativas que puedan  responder a disposiciones materiales.   

          2.7.  Así,  al no plantearse  ninguna norma de carácter   sustancial  se  hace  procedente  acceder  a la reposición  propuesta para  mantener parcialmente la admisión.   

3.  Ahora, en lo que a acumular o juntar los  cargos  presentados,  tal  cual  lo  insinúa  el  recurrente  en casación y lo  validan,  ciertamente,  los  numerales  2º  y 3º del referido artículo 51 del  Decreto  2651  de  1991, convertido en legislación permanente por la Ley 446 de  1998,   no   resulta   viable,   en  función  de  admitir  los  defectuosamente  estructurados,  en  la medida en que las omisiones enunciadas precedentemente no  están exentas de ser cumplidas por la normatividad vigente.   

Es bueno reiterar que, por lo dispositivo del  recurso  de  casación,  la  Corte  no  podría realizar confrontación alguna o  constatación  de  ninguna  índole,  de  las  normas materiales violadas por el  Tribunal,  cuando  el  actor  no  las enuncia. Uno de los motivos que viabilizan  esta  censura y que constituye fin del recurso extraordinario, es determinar si,  efectivamente,  con el actuar del ad-quem se  violó  el derecho sustancial, circunstancia que impone al actor  la  tarea de precisar los mandatos jurídicos afectados con el propósito de, se  repite,   analizar si, realmente, fueron o no desconocidas por el fallador.  No  proceder  por  el  recurrente  de  conformidad  con la ordenación explicada  equivale  a dejar a la Sala la definición de las normas desconocidas, ejercicio  que  no  puede  delegársele  en  virtud  de  las  características  del recurso  extraordinario,  es  decir,  la  tarea  de esta Corporación se circunscribe, en  rigor,  a lo denunciado por el casacionista; más allá no le está permitido ni  aún  bajo  el  argumento  de  autorización  legal para juntar cargos, pues esa  posibilidad  solo  se  patentiza  cuando  los  mismos  reúnan  las  condiciones  estrictas  formales  de  admisión  consagradas en el artículo 374 del C. de P.  C.   

Así  se  pronunció  en reciente decisión:   

Las  pautas  que sienta el artículo 51 del  Decreto  2651  de  1991,  son de recibo, entre otras cosas, cuando, existiendo   cargos   formalmente   presentados   y   adecuadamente  demostrados,   se   desarrollan  en  ellos  diversas  acusaciones  susceptibles  de  juntarse  o  escindirse,  evento  que aquí no se  presenta  porque,  se  insiste,  los yerros enrostrados al Tribunal carecían de  claridad  y  no  estaban  acreditados,  pues se basaban en simples discrepancias  probatorias  que  no  servirían  para  quebrar  la  presunción  de  acierto  y  legalidad    con    que    se    reviste   la   sentencia   que   clausura   las  instancias  (A C  18 de  julio de 2011, rad. 2001 01090 01).   

          4.  En  ese  orden,  asistiendo  la  razón  al  demandado, surge la  procedencia de la revocatoria solicitada.   

III. DECISION  

          Por lo expuesto, se resuelve:   

Primero.  Revocar,  parcialmente,  la providencia de diecisiete (17) de febrero del presente año, a  través de la cual se admitió la demanda de casación presentada.   

Segundo.  Subsecuentemente,  por  las  razones  expuestas, inadmitir el libelo en cuanto a  los cargos insertos en los capítulos «7, 8, 9, 10, 12 y 14».   

Tercero.  Declarar,  respecto   de   tales   acusaciones,   desierto   el   recurso  formulado.    

Cuarto.   Los  restantes  no  sufren  modificación  alguna  y,  consiguientemente,  la demanda  presentada permanece incólume.   

La Secretaría cumplirá lo ordenado en aquel  proveído,   en  cuanto  al  traslado  al  opositor  refiere.  Se  dejarán  las  constancias del caso.   

Notifíquese  

             JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ   

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ALVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTÍERREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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