AC1147-2014 [1999-00358-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

AC1147-2014  

Radicación           n°  2530731030011999-00358-01   

Bogotá,  D.C., diez (10) de marzo de dos mil  catorce (2014).   

Decide  la Corte sobre la admisibilidad de la  demanda  presentada  por  quien manifiesta ser apoderada de Gloria Inés Galeano  Fajardo  para  sustentar  el  recurso  de  casación  que  interpuso frente a la  sentencia  de  2  de  mayo de 2012 y la complementaria de 19 de junio siguiente,  proferidas  por  la  Sala  Civil  de  Descongestión  del  Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Bogotá, dentro del proceso ordinario promovido por Juan  Carlos,  Holman,  María  Elizabeth,  María  Angélica y César Augusto Ibagón  Cruz,  María  Rocío  y Jeannette Ibagón Díaz, Javier y Jorge Enrique Ibagón  Melo,  Maricela  Ibagón  Herrán  y  Nubia Ibagón Pulido contra la recurrente,  Oscar  Andrés Ibagón Galeano, las sociedades Ibagón-Galeano y Barrero y Cía.  Limitada  e Inversiones Gloria Galeano Fajardo y Compañía S. en C., litigio al  que  fueron  vinculados  Jairo  Alfonso y Hernando Ibagón Pulido, en calidad de  litisconsortes facultativos de los accionantes.   

ANTECEDENTES  

          1.-  Se  pidió  en  el  libelo  inicial  declarar  que Gloria Inés  Galeano  Fajardo  y  Oscar  Andrés  Ibagón  adquirieron bienes de propiedad de  Hernando  Ibagón  en  forma  simulada,  con  el  propósito  de defraudar a los  herederos  de éste, y que luego los traspasaron a la sociedad Ibagón Galeano y  Barrero  y Cía. Ltda. para evitar su persecución; consecuentemente, deprecaron  condenarlos  a  restituir  tal  patrimonio  a la sucesión del causante o, en su  defecto,  a  pagar  un  valor  equivalente,  al  igual que a cancelar los frutos  civiles  y  naturales producidos desde la transferencia o notificación del auto  admisorio hasta su entrega efectiva (fls. 176 a 194, c. 1).   

2.-  La  primera  instancia  culminó con la  sentencia  de 20 de mayo de 2009, que negó las aspiraciones de la demanda (fls.  845  a  871  del  c  1).  Los  perdedores apelaron tal decisión, salvo Maricela  Ibagón  Herrán,  María Angélica y César Augusto Ibagón Cruz (fls. 871, 875  a 877 ibídem).   

3.-  El  2  de mayo de 2012, el ad-quem  revocó el fallo del a-quo  y,  en su lugar, resolvió declarar  la  simulación  relativa  frente  a  los actos contenidos en algunas escrituras  públicas  y  los  traspasos  de ciertos vehículos; desestimó las súplicas en  torno  a  otros  instrumentos;  decretó  la  nulidad absoluta de las donaciones  efectuadas  en  las  e.  p. 308, 311, 423, 1745, 502 y 2490, en lo que supere el  monto  permitido  por  la  ley,  por  falta de insinuación; y no reconoció ese  efecto  a las donaciones realizadas en las escrituras 309 y 310, y los traspasos  de  los  carros  JVE  135, JVC 721, WXJ 509, WXJ 216, WXJ 391, JRE 841, WZC 260,  JSJ  536,  SNF 797, WXJ 391, WXJ 509, JPA 931 y ABG 157. Por último, condenó a  los  opositores  a  restituir  los  bienes  cuya transferencia se invalidó a la  sucesión  de Hernando Ibagón, con la advertencia de que si están en cabeza de  terceros  deberán  reembolsar el valor actualizado de los mismos, deduciendo el  monto  de  la  donación;  como  también a pagar los frutos naturales y civiles  producidos, en la cuantía señalada.   

4.-  El  19  de junio del precitado año, el  Tribunal  adicionó  su  decisión,  en  el  sentido  de  que la declaratoria de  nulidad  relativa  del acto contenido en la escritura pública n° 1034 de 27 de  mayo  de  1999  otorgada  en  la  Notaría Cuarenta del Círculo de esta ciudad,  obedece a las razones expuestas en ese proveído (fls. 209 a 214).   

5.-  El  apoderado  de  Gloria Inés Galeano  Fajardo,  Henry  Alberto  Becerra  León,  entre  otros,  interpuso  recurso  de  casación  (fl. 215), que le fue concedido por el juzgador de segunda instancia.  Posteriormente,  a  la  abogada  Carolina  Solano  Medina  le fue otorgado poder  especial  por  Oscar  Andrés  Ibagón  Galeano (fl. 234) y Gloria Inés Galeano  Fajardo,   esta   última   “obrando   en    representación    de   la   sociedad   Ibagón   Galeano   y  Barrero”  (fl.  239), y en  tales  términos  el  Tribunal la tuvo en cuenta: “Se  reconoce  personería  a  la  doctora Carolina Solano Medina, para que actúe en  calidad  de apoderada judicial de los demandados Oscar  Andrés  Ibagón  Galeano  e  Ibagón Galeano y Barrero y Cía. Ltda” (resaltado adrede).   

6.-   La   Corte   admitió   el   recurso  extraordinario  interpuesto por “Gloria Inés Galeano  Fajardo,   Oscar   Andrés   Ibagón   Galeano,   Nubia   y   Hernando   Ibagón  Pulido”,  y corrió traslado a los recurrentes en la  forma  y  término  contemplada en el artículo 373 del Código de Procedimiento  Civil (fl. 6 del c. de la Corte).   

7.-  Dentro de la oportunidad prevista en el  citado  precepto,  la  abogada  Solano Medina presentó demanda sustentatoria de  casación   por   cuenta   de   Gloria   Inés   Galeano  Fajardo,  “en  nombre  propio  y  en  su  calidad  de  representante  de las  sociedades  Ibagón  Galeano  y Barrero y Cía. Ltda. e Inversiones Gloria Inés  Galeano Fajardo y Cía. S. en C.”.   

8.- El 8 de mayo pasado, esto es, ya vencido  para   Gloria   Inés   el   plazo   otorgado   en  el  canon  373  ibídem,  ella  aportó poder conferido el  día   anterior   a   la   profesional   Carolina   Solano  Medina  “con    el    fin    de    representar[la]    dentro   de   [este]  proceso”;     precisando     que     “ratific[a]  todas  las  actuaciones  realizadas por [esa] doctora  dentro del proceso…”.   

CONSIDERACIONES  

1.-  El  artículo  229  de la Constitución  Política  establece  como derecho fundamental de toda persona, el del acceder a  la  administración de justicia, dejando a la ley la regulación de los casos en  los   que   el   interesado   puede   hacerlo   sin  la  representación  de  un  abogado.   

Así las cosas, la capacidad para comparecer  al  proceso  cuando  no  se  es  abogado  y  así  lo exige la ley, “legitimatio  ad  processum”, impone a  las  partes  o  a  los  demás  intervinientes, la designación de un mandatario  judicial  a  través  de  un  poder especial, para ese específico asunto, o uno  general, acatando las formalidades previstas para uno u otro.   

Sobre el tema, la Sala tuvo la oportunidad de  señalar:   

“[E]n  el  nivel  superior  de  nuestro  ordenamiento  jurídico  se estatuye que se garantiza el derecho de toda persona  para   acceder  a  la  administración  de  justicia   y  que  ‘la ley indicará en qué casos podrá  hacerlo       sin       la      representación      de      abogado’  (art. 229 Constitución Política),  de  lo cual se infiere que por regla general la actuación de los asociados ante  la  jurisdicción  exige  la intermediación de un apoderado o representante, lo  cual  constituye el llamado derecho de postulación (jus postulandi), encaminado  al  logro  de  la  justicia  como  fin  supremo  del  Derecho y al amparo de una  adecuada  defensa  de  sus  derechos (…) En ese sentido, en el orden legal, el  Estatuto  Procesal  Civil vigente ha contemplado, con fundamento en lo prescrito  por  el art. 40 de la anterior Constitución Política, coincidente con la norma  superior      en      vigor      antes      transcrita,     que     ‘las  personas que hayan de comparecer  al  proceso  deberán  hacerlo  por conducto de abogado inscrito, excepto en los  casos   en   que   la   ley   permite   su   intervención   directa’  (art. 63), mandato éste de índole  imperativa    y,    por    ende,   de   obligatorio   cumplimiento   (art.   6°  ibídem)…”  (CSJ AC, 23  Nov    2011,    Rad.    2007-00081,    reiterado    el   8   Feb.   2013,   Rad.  00102-01).   

2.-  En  el  caso  objeto  de estudio están  probados  los  siguientes  hechos  relevantes  en  la  decisión  que  se  está  adoptando:   

a.-)   Que  Juan  Carlos,  Holman,  María  Elizabeth,  María  Angélica  y  César  Augusto  Ibagón Cruz, María Rocío y  Jeannette  Ibagón  Díaz, Javier y Jorge Enrique Ibagón Melo, Maricela Ibagón  Herrán  y  Nubia  Ibagón  Pulido  formularon  demanda ordinaria de simulación  contra  Gloria  Inés  Galeano  Fajardo,  Oscar  Andrés  Ibagón  Galeano,  las  sociedades  Ibagón-Galeano  y  Barrero  y  Cía.  Limitada e Inversiones Gloria  Galeano Fajardo y Compañía S. en C. (fls. 176 a 194 del c. 1).   

b.-) Que en el proceso, Oscar Andrés Ibagón  Galeano  confirió  poder  al  abogado  Carlos  Bernardo Medina Torres, en tanto  Gloria  Inés  Galeano  Fajardo,  en  nombre  propio y en representación de las  sociedades  Ibagón-Galeano  y  Barrero  y  Cía.  Limitada e Inversiones Gloria  Galeano  Fajardo  y  Compañía  S.  en C., otorgó mandato al profesional Henry  Alberto      Becerra      León     (fls.     305     y     351     ibídem).   

   

c.-) Que el 2 de mayo de 2012, la Sala Civil  de  Descongestión  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Bogotá  revocó   en   su   integridad  la  sentencia  desestimatoria  del  a-quo,   para   a   cambio,  declarar  la  simulación  relativa  de algunos de los actos jurídicos cuestionados (fls. 167  a 201 del c. de apelación).   

d.-) Que esa decisión fue complementada por  el  ad-quem  el  19 de junio  siguiente,  indicando que la declaratoria de “nulidad  relativa”  del  negocio  contenido  en  la escritura  pública  n°  1034  de  27 de mayo de 1999 otorgada en la Notaría Cuarenta del  Círculo  de  esta  ciudad,  obedece a las consideraciones allí expuestas (fls.  209 a 214 id).   

e.-)  Que  Henry  Alberto  Becerra  León,  “como apoderado de la demandada Gloria Inés Galeano  Fajardo”   y   Carlos   Bernardo   Medina   Torres  “actuando  como  apoderado  del  demandado  Andrés  Ibagón  Galeano” interpusieron recurso de casación  contra  lo  resuelto en segundo grado (fls. 215 y 216); remedio concedido por el  Tribunal  en  relación  con esos demandados, el 3 de agosto de 2012 (fls. 227 a  231).   

f.-) Que el 13 de agosto de dicho año, Oscar  Andrés   Ibagón   Galeano   y   Gloria   Inés  Galeano  Fajardo  “obrando  en  representación  de  la  sociedad  Ibagón Galeano y  Barrero”,   dieron  sendos  poderes  a  la  abogada  Carolina  Solano  Medina  para que gestionara sus intereses en este juicio (fls.  234  y  239), y en tales términos se les reconoció personería en proveído de  20 de septiembre de tal anualidad (fl. 257).   

g.-)  Que  la Corte admitió la impugnación  extraordinaria  planteada por Gloria Inés Galeano Fajardo como persona natural,  Oscar   Andrés   Ibagón  Galeano,  Nubia  y  Hernando  Ibagón  Pulido  y,  en  consecuencia,  corrió  traslado a los recurrentes por el término individual de  treinta  días,  comenzando  por  los litisconsortes de los actores, luego a los  demandados,  en  su  orden,  Gloria  Inés  Galeano  Fajardo  y  Andrés Ibagón  Galeano,  “apoderados  por  distinto profesional del  derecho”    (fls.   6   y   7   del   c.   de   la  Corte).   

h.-)  Que dentro del plazo otorgado a Gloria  Inés  Galeano  Fajardo como persona natural (corrió entre el 1° de marzo y el  19  de  abril  de  2013),  la  abogada  Carolina Solano Medina presentó demanda  sustentatoria  de casación a nombre de aquella, contentiva de ocho cargos (fls.  58        a        105        ibídem).   

i.-) Que el 7 de mayo de ese año, vencida la  oportunidad    para   formular   la   “demanda   de  casación”,  Galeano  Fajardo  como  persona natural  confirió  poder  a  Solano  Medina  para  que  la  represente  en  el litigio e  igualmente   indicó   que   “ratifico   todas  las  actuaciones  realizadas  por  la  doctora  Carolina  Solano  Medina en mi nombre  dentro   del   proceso   de   la  referencia  en  el  trámite  del  recurso  de  casación”      (fl.      110      id).    

3.-   Acá,   la   anterior  relación  de  actuaciones  permite  determinar  que  quien  presentó el libelo para apoyar el  recurso  de  casación, Carolina Solano Medina, no es la persona a la que en ese  momento  se  le  había  reconocido  personería para actuar en nombre de Gloria  Inés  Galeano Fajardo como persona natural, siendo Henry Alberto Becerra León,  por  lo que al no ostentar el derecho de postulación, la consecuencia necesaria  es  la  de  tener  por  no  radicada  la  respectiva  demanda,  imponiéndose la  deserción  del recurso con la consecuente condena en costas para la recurrente,  según  lo  previsto  en  el  inciso  tercero  del  artículo 373 del Código de  Procedimiento  Civil:  “Cuando  no  se  presente  en  tiempo  la  demanda,  el  magistrado  ponente  declarará  desierto el recurso y  condenará en costas al recurrente”.   

En un caso análogo, la Corte al advertir que  “el  abogado que suscribe la demanda de casación no  es  la  persona  reconocida  en  el  proceso como apoderada judicial de la parte  recurrente;  que  no  hay  poder  otorgado  por  ésta a aquél y que tampoco se  allegó  escrito  de  sustitución”, resolvió tener  “por  no presentada la misma, por no satisfacerse el  derecho  de postulación reglado en el artículo 63 del Código de Procedimiento  Civil”,         declarando        “desierto  el recurso, toda vez que ya transcurrió el término de  traslado  otorgado  para  el  efecto…” (CSJ AC, 23  may. 2003, rad n° 11287-01).    

4.-  Adicionalmente, como los términos para  realizar    los    actos    procesales    de   las   partes   son   “perentorios  e  improrrogables”, esto  es,  de obligatorio cumplimiento; la ratificación que luego de vencido el plazo  efectuó  la  impugnante Gloria Inés Galeano Fajardo no tiene la virtualidad de  superar  el  estado  de  deserción  en el que quedó el recurso extraordinario,  más  aún  cuando  la  “ratificación”  de  los  actos que efectúa un abogado sin poder sólo es valedera  en  tratándose  de la agencia oficiosa, predicable, exclusivamente, del escrito  inicial de un proceso.   

En torno a este último aspecto, enseñó la  Corte que   

“(…)   hoy  por  hoy  la ‘agencia  oficiosa  procesal’ tiene  una  procedencia  muy  restringida,  pues,  como  se sabe, la posibilidad que en  vigencia  del  código  judicial  existía  de  acudir  a ella para presentar la  demanda,  para  contestarla y para interponer recursos, quedó reducida única y  exclusivamente  a  la  primera de dichas hipótesis cuando entró en vigencia el  nuevo  estatuto  procesal civil expedido en 1970, restricción que se mantiene a  pesar  de  las  distintas  reformas  que  ha sufrido esta codificación desde su  promulgación.     (…)     Establece  a  este  propósito  el  artículo  47  del ordenamiento  citado,  que  el agenciamiento oficioso sólo viene posible cuando se invoca con  el   fin   de   promover   demanda   ‘a  nombre  de  persona  de  quien  no  se  tenga  poder’,  limitación  que no sólo acompasa  con  las sustanciales modificaciones que se hicieron al régimen procesal con la  aludida   reforma,   sino   que   resulta   comprensible  si  se  advierte  que,  encontrándose  la  parte  debidamente  vinculada  al litigio, es a ella a quien  incumbe  asumir  la  defensa  de  sus  intereses. Y, si puede incluso renegar de  ella,  abandonarse  a  las  resultas  del  mismo  sin  mostrar interés sobre lo  decidido,  es  claro y así lo entiende el legislador, que nadie está facultado  para   sustituir  o  contrariar  esa  voluntad.   (…)    Ante  una  perspectiva como esa, es patente que si el agenciamiento  invocado  en  este  caso  tuvo  como  fin la interposición de un recurso -no la  presentación  de  la  demanda-  éste no resulta de recibo, como tampoco lo es,  desde  luego,  el  recurso  mismo,  el  cual  ningún efecto pudo, por lo tanto,  derivar  dentro  del proceso a favor de la quejosa. Ni aún con la ratificación  del  poder  en cabeza de quien fungió de agente. Tal manifestación no tendría  como  efecto la ratificación de la gestión, sino propiamente la interposición  del  recurso,  aspiración  vana de todos modos, por haber sido presentada fuera  del  término  con  que contaba para recurrir”   (CSJ  AC,  27  febrero  de  2002,  rad.  n° 0206 01).   

5.-  En  esas condiciones, se tendrá por no  presentada  la demanda, se declarará desierto el recurso interpuesto por Gloria  Inés Galeano Fajardo y se le impondrán costas.   

DECISIÓN  

                     

Con  fundamento  en  lo  expuesto,  la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil,   

RESUELVE   

Primero: Tener por no  presentada  la  demanda  con  la  que  se  pretendió  sustentar   el  recurso  de  casación  interpuesto  por  Gloria  Inés  Galeano  Fajardo.   

Segundo:  Declarar  desierto  el remedio extraordinario que ella  formuló.   

Tercero: Condenarla en  costas,  las  que  liquidará  Secretaría  teniendo  en  cuenta las agencias en  derecho    por    setecientos   cincuenta   mil   pesos   ($750.000).   

Cuarto:  Agotado   lo  anterior,  se  procederá  a  hacer  el  pronunciamiento  a  que  haya  lugar  respecto  de  la  demanda de Oscar Andrés  Ibagón Galeano.   

NOTIFÍQUESE  

                    

Magistrado    

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