AC1995-2014 [2013-02752-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia   

     

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC1995-2014  

Radicación           No.  11001-02-03-000-2013-02752-00   

Bogotá, D.C., veintidós (22) de abril de dos  mil catorce (2014).   

          Se  decide  el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados  Segundo  Promiscuo  de  Circuito  de  Turbaco  (Bolívar)  y Único Promiscuo de  Familia  de  Corozal  (Sucre), para conocer del proceso divisorio instaurado por  Nilson  Manuel  Sierra  Barrios, Francisco José Sierra Barrios, Franklin Manuel  Sierra  Barrios  y  Albeiro José Sierra Barrios contra herederos indeterminados  de Diana Patricia Sierra Barrios.   

            

I. ANTECEDENTES     

  1.          Los  demandantes  procuran  la  venta en pública  subasta   del   «lote  de  terreno  rural  denominado  parcela  No. 154, situado en el municipio de Turbaco  (…)  con  folio  de matrícula inmobiliaria No. 060-0011222»  y  de «una   casa  de  habitación  (…)  ubicad[a]  en  Arroz  Barato  o  Cospique,  sector  de  Albornoz,  jurisdicción  del municipio de Cartagena, con  matrícula  inmobiliaria  No.  060-0113184»,  de  los  cuales son propietarios en común y proindiviso con la  fallecida  Diana  Patricia  Sierra  Barrios.   La  demanda expresó que era  competente  el  juez  promiscuo  del  circuito de Turbaco, por ubicarse en dicha  localidad   el   primero   de   los  referidos  inmuebles  y  por  la  cuantía.     

  2.          El  conocimiento  del  proceso  fue  asignado  al  Juzgado  Segundo Promiscuo del Circuito de la mencionada municipalidad, despacho  que  tras admitir el libelo (9 de noviembre de 2007) y adelantar el trámite del  asunto,    por    auto   de   5   de   diciembre   de   2012,   decidió   dejar  «sin efecto todo lo actuado  a      partir      del  auto   admisorio   de  la  presente       demanda,      inclusive»,              «rechazar[la]      de      plano      (…)     por     falta     de  jurisdicción» y remitir la  actuación  al  juez  de  familia de Corozal.  Para el efecto, apuntaló su  decisión   en   que   a   partir   de  «una  revisión exhaustiva de la presente actuación en armonía con  los  hechos  y  pretensiones  relacionados  en el libelo, pudo precisarse que la  vía  procesal propia para el trámite de las mismas es la del proceso sucesoral  (…)», mediante el cual los  demandantes,  como  herederos  legítimos  de  la causante Diana Patricia Sierra  Barrios     podrían     obtener     «la    adjudicación    de    la    cuota   parte»,  para una vez adquirida «la calidad de dueños comunes»,   solicitar   su   venta     «mediante  proceso  divisorio».  De  manera  que  atendiendo  a  que  el  último  domicilio  de  la  causante fue el  municipio  de  Morroa  (Sucre), a la autoridad judicial con competencia en dicha  localidad debía remitirse el asunto.   

3.            Por su parte, el Juzgado Único Promiscuo  de   Familia  de  Corozal,  receptor  del  proceso,  provocó  la  colisión  de  competencia,  aduciendo  que:  i.  la pretensión principal de los actores es la  atinente  a  que  se  ordene  «la  venta en pública  subasta   de   unos   bienes  inmuebles  de  los  que  son  condueños  con  los  demandados»;  ii.  en  parte  alguna de la demanda se  alude  a  que se trate de un proceso de sucesión de la fallecida Diana Patricia  Sierra  Barrios, como lo expresa el juez remitente; y iii. los jueces de familia  no   tienen  competencia  para  tramitar  procesos  divisorios  (fl.  52,  cdno.  1).    

4.             Arribadas   las   diligencias  a  esta  Corporación  para  dirimir  la colisión, se dispuso el traslado previsto en el  artículo    148   ídem,  término  durante  el  cual  las  partes  guardaron silencio (fls. 4 al 6, cdno.  Corte).   

     

I. CONSIDERACIONES    

1.            Por tratarse de un conflicto negativo de  competencia   que   involucra  a  despachos  judiciales  de  diferente  distrito  judicial,  atañe  dirimirlo a esta Corporación por virtud de los artículos 28  ídem, 16 (modificado por el  7º de la Ley 1285 de 2009) y 18 de la Ley 270 de 1996.   

2.            La competencia del juez, se determina por  varios   factores,   uno   de  los  cuales  es  el  territorial,  «‘para  cuya  definición  la misma ley  acude  a  los denominados fueros o foros: el personal, el real y el contractual.  El  primero atiende al lugar del domicilio o residencia de las partes, empezando  por  la regla general del domicilio del demandado (art. 23 numeral 1º del C. de  P.C.),  el segundo consulta el lugar de ubicación de los bienes o del suceso de  los  hechos  (art.  23, numerales 8, 9 y 10, ibídem), y el contractual tiene en  cuenta  el  lugar  de  cumplimiento  del  contrato,  conforme al numeral 5º del  artículo  citado,  fueros  estos  que  al  no ser exclusivos o privativos, sino  concurrentes,    su    elección   corresponde   privativamente   a   la   parte  demandante’   (CCLXI,  48)»  (AC  10  dic.  de  2009,  rad.  2009-01285-00,  reiterado  el  29  jun.  2010,  rad.  2010-00775-00  y el 20 de sept. 2013, rad.  2013-01290-00; entre otros).   

Cosa  distinta  es que finalmente advertidas  las  consecuencias  prácticas  de la particular situación en que se encuentran  los  comuneros,  y los problemas atinentes a la integración del contradictorio,  hubiere  avizorado  eventuales dificultades para tramitar y resolver el proceso,  lo  cual  en  todo  caso  no  lo  habilita  para  desfigurar  la voluntad de los  accionantes plasmada en los hechos y pretensiones de la demanda.   

4.  Por  lo  brevemente  expuesto  deviene  palmario  el  yerro  en  que incurrió el Juez Segundo Promiscuo del Circuito de  Turbaco  al desprenderse sin fundamento plausible del conocimiento que ya estaba  radicado  en  su  despacho, y en ese orden, la Corte ordenará que continúe con  el  trámite  del  proceso  divisorio  aludido, para lo cual se lo exhorta a dar  cumplida  aplicación  a  los deberes consagrados en el artículo 37 del Código  de Procedimiento Civil.   

     

I. DECISIÓN     

En  mérito  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Civil  de la Corte Suprema de Justicia,  DECLARA   que  el  Juzgado  Segundo  Promiscuo  del  Circuito  de  Turbaco,  es el competente para continuar  conociendo  del  proceso  divisorio referido, al que se le enviará de inmediato  el expediente.   

Comuníquese  lo  aquí  decidido,  mediante  oficio al otro despacho judicial involucrado en el conflicto.   

Notifíquese y cúmplase,  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado    

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