AC6658-2014 [2014-01101-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC6658-2014  

Radicación n. 11001 02 03  000 2014 01101 00   

Bogotá, D. C., veintinueve (29) de octubre de  dos mil catorce (2014).   

            Se   decide   el  conflicto  de  competencia  suscitado  entre los Juzgados de Familia de Riohacha  (Guajira)  y el Noveno de Familia de Bogotá, en relación con el trámite de la  demanda  ejecutiva  de  alimentos  que  fuere formulada por SANDRA YINED SALCEDO  GONZÁLEZ  en  representación  de  su  menor  hijo (xxxxxxxxxxxx) contra FLAVIO  CÉSAR SÁNCHEZ RIVERA.   

          1.  La  parte  actora,  a  través  de apoderado, demandó, para que  mediante  los  trámites  propios  del  proceso  de  ejecución  alimentaria  se  profiera  mandamiento  de  pago  en  contra  del ejecutado por la suma de quince  millones  de pesos ($15.000.000.oo), más los intereses moratorios sobre la suma  adeudada  desde  la fecha en que se hizo exigible la obligación hasta cuando se  verifique la cancelación de la deuda.   

          2.   Sustentó  su  petitum,  entre otros, en que:   

          2.1  De  la  relación  sentimental  que  sostuvo la señora SALCEDO  GONZÁLEZ  con  el  demandado,  nació  el  menor  (xxxxxxxxxx)  “el  día  21 de septiembre de 1995, contando a la fecha con 17 años  11 meses”.   

          2.2  Mediante  acta  de conciliación celebrada el 1º de octubre de  1999  en  Villavicencio, “se pactó, entre otros, que  el  padre  del  menor,  consignara  cada  mes  la  cuota alimentaria”, pero el compromiso lo ha venido incumpliendo.   

          2.3  La  referida  acta  de  conciliación  contiene una obligación  clara, expresa y actualmente exigible.   

          3. Por auto de 28 de febrero hogaño, el  Juzgado  Noveno  de  Familia  de Bogotá rechazó la demanda formulada y ordenó  remitir  las  diligencias  a  los Jueces Promiscuos de Familia de Riohacha. Para  ello  argumentó:  “Teniendo en cuenta lo manifestado  en  escrito  que antecede donde se establece que el demandado tiene su domicilio  en  el  municipio  de  Riohacha Guajira, este Juzgado carece de competencia para  conocer  del  presente asunto en razón del domicilio del demandado. Lo anterior  de   conformidad  con  el  numeral  primero  del  art.  23  del  CPC”.   

          4.   A  través  de  proveído de 10 de abril, el órgano de la  judicatura   de  destino  también  se  declaró  incompetente  para  asumir  el  adelantamiento  del  caso, proponiendo el conflicto negativo de competencia y el  envío de lo actuado a la Corte Suprema de Justicia (folios 38-40).   

Fundó  su falta de competencia, en la regla  establecida  en  el  artículo 8º del Decreto 2272 de 1989 que, según dijo, no  fue  modificado  por  la  ley  1098  de  2006. Alusivo al precepto señalado del  Decreto  ibídem,  advirtió  que  conforme  lo  ahí  regulado “el competente para  conocer  de  este  juicio es el Juez Noveno de Familia de Bogotá, por cuanto el  domicilio   y  la  residencia  del  menor  (xxxxxxxxxx),  es  esa  ciudad.    

Observa  el  Despacho,  que  el  día  20 de  septiembre  de  2013,  fecha  en  que  se  presenta  en  el  centro de servicios  administrativos  y  jurisdiccionales  para  los juzgados civiles y de familia la  demanda  ejecutiva de alimentos por la señora SANDRA SALCEDO GONÁLEZ en nombre  y  representación  de  su  hijo  (xxxxxxxxxx), éste aún era adolescente, pues  según  su  registro civil de nacimiento obrante en el infolio le faltaba un (1)  día  (sic)  para ser mayor de edad es decir para cumplir 18 años, debido a que  su   fecha   de   nacimiento   es   21   de   septiembre   de   1995”.   

          5.  El  caso,  en  esta  Corporación,  cumplió  con  los trámites  previstos   en   la  normatividad  vigente  dado  que  se  surtió  el  traslado  determinado  en  el  precepto  148  instrumental  civil, el cual transcurrió en  silencio.   

CONSIDERACIONES   

          1.  Sea  lo  primero  anotar,  que como el conflicto planteado se ha  suscitado  entre  dos  despachos  de  diferente  distrito  judicial,  Riohacha y  Bogotá,  la  Corte  es  la  competente para definirlo, tal y como lo señala el  artículo  16  de  la  ley  270  de  1996,  estatutaria de la administración de  justicia,  reformado  como  quedó  por  el  artículo  7º  de  la  ley 1285 de  2009.   

2. En todos aquellos asuntos tocantes con la  resolución  de  conflictos,  en  donde  corresponda  valorar la competencia del  funcionario  emplazado  para  tales  efectos, habida cuenta que atañen al orden  público   de   la  Nación,  inexorablemente  deben  observarse las directrices que la ley ha dispuesto sobre  el  particular,  pues,  sin duda alguna, temas de esas características devienen  reservados  exclusivamente  a la normatividad pertinente (Artículo 6º C.P.C.).   

En  esa  dirección,  cumple precisar que la  selección  del  juez a quien, previa autorización legal, le corresponde asumir  el  conocimiento  de  una  causa  litigiosa,  surge  como  el  resultado  de  la  conjugación  de  algunas  circunstancias  o  aspectos  subjetivos  u objetivos,  vinculados,  verbigracia,  a  la  persona  involucrada,  al  sitio  en  donde el  accionado  tiene  su  domicilio,  al  lugar en donde acontecieron los hechos, la  cuantía  o  naturaleza  del  asunto,  etc.  Por  supuesto, en ciertas ocasiones  aunque  algunos  de  esos  factores  se  entremezclan y se vuelven concurrentes,  prevalecen unos sobre otros.   

3.  El  factor  territorial,  que es en esta  especie  el tema discutido por los juzgadores en conflicto, se define atendiendo  las  pautas  consagradas  en el artículo 23 del Código de Procedimiento Civil,  dentro  de  las cuales despunta como regla general aquella según la cual en los  procesos  contenciosos,  salvo disposición legal en contrario, es competente el  juez  del  domicilio  del  demandado  empero,  como  excepción  a  ese foro, el  artículo   8º   del   Decreto   2272   de  1989,  con  un  criterio  netamente  proteccionista           del          menor1, establece que en los procesos  de  “alimentos”,  entre  otros,   “en  que  el  menor sea demandante, la  competencia  por  el factor territorial corresponderá al juez del domicilio del  menor”.   

Habida cuenta de ello, resulta patente que la  competencia  de  este  asunto,  por  el  factor territorial, se determina por el  domicilio   del   joven,   tal   como   se   desprende   de   la   norma   antes  señalada.   

Al   efecto,  recientemente  sostuvo  esta  Corporación que:   

“(…)  por  expresa disposición legal y  atendiendo  a  las circunstancias propias de cada litigio, junto con la referida  concesión,  en  forma  concurrente  pueden  presentarse  otras  que  se  hallen  consagradas  específicamente, como ocurre con la regla prevista en el artículo  8°  del  Decreto  2272  de  1989,  al  señalar  que  “[e]n  los  procesos de  alimentos,  pérdida  o  suspensión  de  la  patria  potestad, investigación o  impugnación  de  la  paternidad  o maternidad legítima o extramatrimonial, los  que  deban  resolverse  de  conformidad  con  la  letra j) del artículo 5° del  presente  Decreto; custodia, cuidado personal y regulación de visitas; permisos  para  salir  del  país  y,  en  las  medidas cautelares sobre personas o bienes  vinculados  a tales procesos, en que el menor sea demandante, la competencia por  razón   del  factor  territorial  corresponderá  al  Juez  del  domicilio  del  menor”.   

Así,  entonces,  en  los asuntos en que la  parte   actora  la  constituya  un  menor,  como  aquí  acontece,  el  elemento  determinante  de  la  “competencia  territorial”  para  conocer  de ellos lo  será,    el    atinente    a    su   avecindamiento,   (…)”.   (CSJ   Auto   de   24   de  julio  de  2013,  radicación  n.  2012  1334).   

Siguese, entonces, que asiste razón al Juez  de  la  Guajira  cuando  consideró que al momento de presentarse la demanda, el  actor  aún  era  menor  de  edad,  pues  los  dieciocho  (18) años de vida los  cumplía  el  21  de  septiembre  de  2013,  y  la  reclamación  se radicó con  anterioridad (folio 14).   

En efecto, en un caso de similares contornos  al que aquí se analiza, precisó la Corte:   

“Por   lo  anterior,  resulta forzoso concluir que la competencia por el factor territorial  la  determina  la  situación  vigente  al  momento  de  la  presentación de la  demanda.  También  se colige de ello, que así se modifiquen las circunstancias  determinantes  de  la  asignación de la competencia, ésta, una vez radicada la  demanda, no se altera.   

(…)  

En consecuencia, como el domicilio del menor  demandante,  en  el  momento  de  la  presentación  de  la  demanda  era  la  ciudad  de  Istmina,  Departamento  del  Chocó, el juez  competente  para  proseguir  con  el  conocimiento  del  proceso  es  el Juzgado  Promiscuo  de  Familia  de esa localidad, de manera que a esa autoridad judicial  le  compete,  entonces, por mandato legal, tramitar y definir aquella demanda, y  a  ese  Despacho  judicial  se  ordena  remitir  el  expediente”. (Subraya  fuera  de  texto).  (CSJ  Auto  de 22 de Octubre de 2009,  radicación n. 2009-00913-00).   

Por  consiguiente  y sin que sean necesarias  adicionales  motivaciones,  se dispondrá la remisión del expediente al Juzgado  Noveno  de  Familia de Bogotá, y se comunicará lo aquí resuelto al Juzgado de  Familia de Riohacha, quien provocó el conflicto.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  el Despacho,   

RESUELVE  

          Primero.- DECLARAR  que  el  Juzgado  Noveno  de Familia de Bogotá, es el  competente   para   conocer   del   proceso   ejecutivo   de   alimentos  de  la  referencia.   

Segundo.- DISPONER,  en  consecuencia,  remitir  la  actuación  al  despacho  judicial  al que se le  asignó  su  conocimiento,  debiendo  también  comunicarse  esta  decisión  al  Juzgado de Familia de Riohacha.   

NOTIFÍQUESE  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada  

    

1 CSJ  Auto Mayo 21 de 2008, radicación 00312.     

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