AC6733-2014 [2010-00187-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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                         CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado ponente  

AC6733-2014  

Radicación    n.°  05001-31-03-010-2010-00187-01   

(Aprobado  en sesión de quince de octubre de  dos mil catorce)   

Bogotá, D. C., cuatro (4) de noviembre de dos  mil catorce (2014).   

Se  decide  la  admisibilidad  de la demanda  presentada  por  la  demandante Angélica María Gil Parra tendiente a sustentar  el  recurso  extraordinario  de  casación  que  interpuso frente a la sentencia  proferida  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín el 29 de  agosto  de  2013,  dentro  del  proceso ordinario promovido por Sascha Jouling e  Indira  María Vargas Muñoz, Nubia de Jesús Blandón de Estrada, Gelmer Darío  Robledo Cartagena y aquélla contra Rápido Humadea S. A.   

1. ANTECEDENTES  

          1.1.  Ante  el  Juzgado  Décimo Civil del Circuito de Medellín los  demandantes  pidieron declarar a la accionada responsable de los daños causados  por  los  decesos, en accidente de tránsito, de Néstor Mario Vargas Cifuentes,  Jhoan  Stiven  Robledo  Gil,  Néstor  Mario  Estrada  Blandón  y  «(…)  un  feto  de sexo femenino de ocho (8) meses de gestación  (…)»,  ocurridos  el  19  de  marzo de 2008, cuando  colisionaron  los  vehículos de placas SND-862 y FCR-844; condenarla a pagarles  los perjuicios materiales y morales.   

          1.2.   En   sentencia  de  22  de  marzo  de  2013  el  a   quo   desestimó  las  súplicas.  La  decisión   fue   recurrida  por  vía  de  apelación.  Al  desatar  la  alzada  interpuesta   por   los  actores  el  29  de  agosto  de  2013  el  Tribunal  la  confirmó.   

          1.3.  Contra  esa  determinación la demandante Angélica María Gil  Parra  interpuso  recurso  de  casación.  La  sustentación  presenta un cargo,  apoyado  en  la  causal  primera  del artículo 368 del Código de Procedimiento  Civil.   

2. CONSIDERACIONES  

          2.1.  Conforme  al  numeral tercero del artículo 374 del Código de  Procedimiento  Civil el libelo a través del cual se sustente el señalado medio  extraordinario  debe contener la “(…) formulación  (…)  de  los  cargos  contra la sentencia recurrida, con la exposición de los  fundamentos  de  cada  acusación, en forma clara y precisa (…)”;  además, de invocarse algún cargo con base en la causal primera,  han   de  citarse  “(…)  las  normas  de  derecho  sustancial  que  el  recurrente estime violadas(…)”  y,   cuando   en  la  misma  “(…)  se  alegue  la  violación  de  norma  sustancial como consecuencia de error de hecho manifiesto  en  la  apreciación  de  la  demanda  o  de  su contestación, o de determinada  prueba,  es  necesario  que  el  recurrente  lo  demuestre  (…)”.   

                        2.2.  Es  indudable,  entonces,  cuando  la  acusación  se funda en el motivo primero del  artículo  368  ibídem, ya  por  vía directa ora por la indirecta, su proponente tiene la carga procesal no  solo  de  identificar  las  normas positivas de carácter sustancial infringidas  con   la  decisión,  sino  de  explicar  cómo  o  de  qué  manera  devino  el  quebrantamiento,  requisitoria que acompasa con el artículo 51 del Decreto 2651  de  1991.  Según este precepto, cuando se aduzca la violación de un mandato de  la  señalada  estirpe,  basta  con  indicar  uno  cualquiera  de  los que hayan  constituido  base  esencial  del  fallo  o  que  debieron  serlo, exigencia cuya  satisfacción  no  es  posible soslayar por cuanto de cara a la señalada causal  la  labor de la Corte se circunscribe, ante el carácter enteramente dispositivo  de  esta  vía extraordinaria, a cotejar el canon con la resolución judicial en  orden   a   establecer   si   se   trasgredió   la  voluntad  abstracta  de  la  ley.                                 

          Únicamente  invoca  el  artículo  6°,  ordinales  cuatro,  quinto  y   sexto,  de   la  Ley 75 de 1968;  empero  las   normas  de  estas  disposiciones no son aquellas que el Tribunal ha debido hacer  actuar,  por  la  sencilla  razón  de  que  ellas  son propias de la acción de  filiación  extramatrimonial,  la  cual muy distante está de ser la incorporada  en  el  proceso.  Ésta  concretamente  es  una acción de responsabilidad civil  extracontractual,  tal y como se deduce de los antecedentes, respecto de la cual  son el artículo 2341 y siguientes sus preceptos reglamentarios.   

          Al  diseñarse  el canon aducido para un recurso judicial por entero  diverso  del  recogido  en  esta  foliatura,  el  fallador no estaba precisado a  hacerlo  actuar,  y,  por  ende, tampoco podía acusárselo de quebrantarlo, por  resultar del todo extraña a esta contienda.   

          Con   fundamento  en  el  Decreto  2651  de  1991,  la  Corte  tiene  dicho:   

«(…)  hoy,  tras  su  expedición,   basta  con  citar  una.   Eso  sí,   no  una cualquiera que apenas si  cumpla  con  ser  sustancial;   necesítase  que  sea  una  de aquellas que  constituyendo  «base  esencial  del  fallo  impugnado  o  habiendo debido serlo»  estime    quebrantada    el   impugnante.     No   se   satisface   el  requisito,   pues,   invocando una norma que,  aunque ciertamente  sustancial,   antes  que  constituir  base  esencial  del fallo,  haya  desempeñado   allí,   por  el  contrario,  un  rol  meramente  accidental  o,   peor  aún,   resulte  extraña al litigio decidido»1.   

          2.4.  Es  incontrovertible la deficiencia técnica que en el aspecto  analizado  reside  en  la  particularizada  pieza, situación que lleva, por sí  sola  e independiente de cualquiera otra que contenga, a su inadmisión, cual lo  prescribe     el     inciso    cuarto    del    artículo    373    ejusdem.             

          Ello   es   así,   porque  como  la  sentencia  llega  a  casación   

«(…)  precedida  de  la  presunción  de  verdad  y  acierto, en orden a destruir ese sello le incumbía al acusador, como  primera  medida,  atacar  la  argumentación  respectiva, y luego, si lo quería  hacer  por  la causal primera, invocar como quebrantada la norma en que el fallo  se  apoyó o debió fundarse, siendo por ello mismo requisito ineludible indicar  en  la  demanda  “las  normas  de  derecho  sustancial  que  estime  violadas,  imperativo  este que se encuentra moderado por el citado artículo 51, según el  cual  será  ´suficiente  señalar  cualquiera  de las normas de esa naturaleza  que,  constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, a  juicio  del  recurrente  haya  sido  violada´, de donde se infiere que sobre el  impugnador  continúa  recayendo la carga de enunciar siquiera una de las normas  de  carácter  sustancial en que el fallo esté o deba estar apoyado” (auto de  16    de   febrero   de   2004,   exp.#00387-01)»2.   

3.  DECISIÓN   

          En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de  Casación Civil,   

RESUELVE:  

          Primero:  Inadmitir la demanda presentada  por  la actora Angélica María Gil Parra para sustentar el recurso de casación  interpuesto contra la sentencia antes mencionada.   

          Segundo:  Declarar,  como consecuencia de  lo anterior, desierta dicha impugnación.   

          Tercero:  Devolver  el  expediente  a  la  oficina de origen, una vez quede ejecutoriada esta providencia..   

Notifíquese y cúmplase  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Presidente de Sala  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

1  CSJ  SC,  120 de 09 de diciembre de 1999, Radicación  5352.   

2  CSJ   SC,   Auto  de  1º  de  septiembre  de  2010,  radicación 2005-00593-01.     

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