AC7501-2014 [2014-02395-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC7501-2014  

Radicación      nº         11001-02-03-000-2014-02395-00  

Bogotá  D.C.,  cinco (5) de diciembre de dos  mil catorce (2014)   

Se  decide  de plano el cambio de radicación  que  busca  Marlen  Yeyci Monsalve Hernández del proceso ejecutivo de alimentos  que  adelanta  en  representación  de las menores María Fernanda y Flor Jineth  Ruiz  Monsalve  contra Kenny Alberto Ruiz Villa, en el Juzgado Segundo Promiscuo  Municipal de Malambo.   

     

I. ANTECEDENTES:    

    

1. La solicitante aspira que se traslade  a  la  capital  de la República el cobro de la cuota alimentaria que propuso en  favor  de  sus  hijas  menores  y  a cargo del padre, en un Despacho de la Costa  Atlántica,   porque  el  lugar  donde  se  tramita  actualmente  «no  permite  el  ejercicio  de las garantías procesales»   y  «puede  afectar  la  seguridad  o  integridad»,    tanto   suya   como   la   de   sus  representadas.     

    

1. Expone como razones de su reclamo las  que a continuación se compendian (folios 31 al 39):     

     

a. Con   la  colaboración  de  la  Defensoría  Pública inició el recaudo compulsivo de la obligación periódica  convenida   con  Ruiz  Villa,  para  el  sostenimiento  de  las  hijas  comunes,  obteniendo  del Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Malambo (27 oct. 2010) la  orden  de  «seguir  adelante  con  la ejecución y la  práctica    de    la    liquidación   del   crédito   alimentario».     

a. Radicó un memorial de embargo del  sueldo  del  ejecutado (2 dic. 2013) «sin que hasta la  fecha    se    haya    efectuado   algún   trámite   al   respecto».     

     

a. Desde el nacimiento de las infantes  ha  debido  acudir  al  ICBF  para  regular  la  custodia  y visitas, al Juzgado  referido  en  proceso  de  alimentos,  así  como  la Inspección de Policía de  Malambo  y  la  Fiscalía  General  de  la  Nación por el incumplimiento de los  deberes  del progenitor, lo que ha conllevado una «una  sistemática  y grave violencia de género en mi contra en particular, violencia  física,  psicológica  y  verbal  que han afectado mi salud física, mental, mi  integridad  física  y mi derecho humano a vivir libre de violencias».     

     

a. El   demandado   la   agredió  físicamente  en  muchas  ocasiones «al punto de haber  llegado  a  amenazarme  de  atentar  contra mi vida e integridad cada vez que lo  requiero     y     le    exijo»    satisfacer    su  carga.     

     

a. En febrero de 2012 se vio obligada a  desplazarse  del  lugar  de  residencia  y  venirse  para  Bogotá,  huyendo  de  las     «agresiones  y  amenazas  en  contra de [su]  vida», pasando necesidades y  dedicándose  a  labores  de vendedora ambulante, sin un ingreso fijo, lo que le  impide  «regresar  a Malambo-Atlántico e impulsar el  proceso  ejecutivo  de  alimentos»,  afectándose los  derechos fundamentales de las menores.     

    

1. Previo a resolver se dispuso enterar  al  funcionario  de conocimiento sobre esta actuación (6 nov. 2014), sin que se  pronunciara (folios 42 al 47).     

     

I. CONSIDERACIONES    

    

1. El numeral 8° del artículo 30 de  la  Ley  1564  de  2012,  establece  que  la  Sala  Civil de la Corte Suprema de  Justicia   conoce,   entre  otros  asuntos,  de  «las  peticiones  de  cambio  de  radicación  de un proceso o actuación de carácter  civil,  comercial,  agrario  o  de  familia,  que  implique  su  remisión de un  distrito  judicial  a  otro»,  cuando  «en  el  lugar  en  donde se esté adelantando existan circunstancias  que  puedan afectar el orden público, la imparcialidad o la independencia de la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales  o  la  seguridad  o  integridad de los intervinientes».     

Debe  por  lo  tanto  ser  el  producto  de  situaciones  ajenas  al despacho y no una simple manifestación de inconformidad  frente  a  las  decisiones  tomadas  para el impulso del pleito, para lo cual se  cuentan  con  otros  medios  de contradicción o formas de protección, como son  los incidentes y la recusación de los funcionarios   

Esta figura excepcional, al decir de la Sala,   

(…)  se  constituye  en  una  medida  de  protección   extraordinaria   para   evitar   la  lesión  de  la  prerrogativa  constitucional  al  debido  proceso, y con el ánimo de que se cumplan los fines  de  prestar  pronta  y cumplida justicia, a quienes confían la solución de sus  pendencias  a  las  autoridades  debidamente  instituidas  para  ello (…) Este  paliativo  o  remedio procesal, en consecuencia, sólo procede cuando en la sede  del  Despacho  de  conocimiento  se  evidencien:  (…) a.-) Factores que puedan  perturbar   el   orden   público,  la  imparcialidad  o  la  autonomía  de  la  administración  de  justicia,  las garantías en el trámite, o poner en riesgo  la  seguridad  o  integridad  de  los  intervinientes (…) b.-) Deficiencias de  gestión  y  celeridad de los procesos (CSJ AC de 5 de  agosto  de 2013, rad. 2013-00699-00, reiterado en el de 15 de mayo de 2014, rad.  2014-00143-00).   

    

1. La  prontitud  con  que  se  debe  resolver  una  exigencia  en  este sentido, obliga a los interesados anexar a su  escrito  todos  los  elementos  de  convicción  necesarios  para  demostrar sus  razonamientos,  de  allí  que  la  norma  en  cita  exprese  que «a  la  solicitud de cambio de radicación se adjuntarán las pruebas  que  se  pretenda  hacer  valer  y se resolverá de plano por auto que no admite  recurso».     

Por  ende,  no  es  posible agotar etapas de  decreto  y  práctica de pruebas, ni de permitir su contradicción, sin que ello  quiera  decir  que las aducidas estén exentas de los condicionamientos que para  su  validez  contemplan  las  normas  adjetivas,  pues,  de  conformidad  con el  artículo    174    del    Código   de   Procedimiento   Civil   «toda  decisión  judicial  debe  fundarse  en  las pruebas regular y  oportunamente allegadas al proceso».   

Como señaló la Corte, los alcances de este  tipo de actuaciones   

(…) no constituyen una intromisión en el  litigio,  sino  un  amparo  para  taxativos  casos  de  riesgo,  que  deben  ser  acreditados  suficientemente  desde  su  formulación,  por  lo  que ni siquiera  existe  la  posibilidad  de  practicar  pruebas  o admitir confrontaciones entre  quienes  se pueden ver afectados con el resultado (CSJ  AC de 2 de septiembre de 2013, rad. 2013-00699-00).   

    

1. A pesar de que la peticionaria dice  que  se  están  afectando  «garantías  procesales»,   lo  cierto  es  que  ciñe  sus  expectativas  a  la  existencia   de   riesgos   contra  su  «seguridad  o  integridad», por las continuas agresiones y conductas  violentas del contradictor.     

En sustento aporta lo siguiente:  

     

a. Copias informales de:    

     

i. Memorial dirigido a la Fiscalía 33  de  Bogotá  (  2  dic.  2013) informando la localización de Kenny Alberto Ruiz  Villa, en un proceso de inasistencia alimentaria (folio 2)     

     

i. Registros civiles de nacimiento de  María  Fernanda  (3  sep.  1999)  y Flor Jinneth Ruíz Monsalve (21 mar. 2003),  así  como  sendos  certificados  de  estudio  en el Colegio Gran Yomasa de esta  ciudad por el año lectivo que corre (folios 3, 4, 6 y 7).     

     

i. Acta  de  conciliación  (14  feb.  2005),  en  la  que Kenny Alberto Ruíz Villa y Marlen Yeyci Monsalve Hernández  convinieron  ante  la  Defensora  de  Faimilia,  que  la  madre  tuviera bajo su  custodia a María Fernanda y Flor Jinneth (folios 8 y 9).     

     

i. Acta  parcial  de la Comisaría de  Familia  de  Malambo  (18  sep. 2008) conminando a ambos padres a «respetarse   mutuamente»  y  ordenando  a  Ruíz  Villa  no  acercarse  a  la  casa  de  Monsalve Hernández «hasta   tanto   se   resuelva   el   proceso   que   cursa  en  este  Despacho» (folio 10).     

     

i. Escrito de alegatos de la Defensora  Pública  en  el  cobro compulsivo de alimentos rad. 00542-2009-00 (folios 11 al  14).     

     

i. Fallo  siguiendo  adelante  con la  ejecución  «en  la forma que corresponda» (folios 15 al 18).     

     

i. Denuncia  (14 dic. 2010) de Marlen  Yeyci  por  amenazas  y  maltrato  psicológico  inferido  por  Kenny  Alberto y  «la    mujer    con    quien    convive» (folio 19).     

     

i. Solicitud de medida de protección  del  Fiscal  Local  Primero  de  Malambo  (26  ene. 2011) dirigida al Comandante  estación   de   Policía   de   allí,   para   que  se  provea  «protección  policiva  y  evitar  afectaciones  futuras en la vida e  integridad  del  señor(a)  Marlén  Monsalve  Hernández  (…)  y  su  núcleo  familiar» (folio 20).     

     

i. Formato único de noticia criminal  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación (2 may. 2011) por hechos ocurridos en  diligencia  realizada  en  la  Comisaría  de  Familia  de  Malambo  y  acta  de  conciliación  con  acuerdo  sobre  alimentos en esa misma entidad (folios 21 al  26).     

     

i. Respuesta  del  Juzgado  Segundo  Promiscuo  Municipal  de Malambo (20 may. 2013) al derecho de petición sobre el  estado  del  debate  bajo  su  conocimiento, advirtiendo que el anterior arreglo  «presta mérito ejecutivo, lo que indica que usted en  calidad  de  representante  de la infante tiene la oportunidad procesal de hacer  valer  el  mismo,  a  través  de  vía  ejecutiva» o  impulsar el que está en curso (folios 27 al 29).     

     

i. Memorial dirigido a esa autoridad  (2   dic.   2013)   pidiendo   el   embargo   del   sueldo   del  deudor  (folio  30).     

     

a. Declaración extraproceso de que es  madre  cabeza  de  familia,  vive  con  sus  dos niñas y no cuenta con el apoyo  económico del padre (folio 5).     

    

1. No   se  accede  al  cambio  de  radicación  porque  de  los  medios  de  convencimiento aportados no aflora una  razón cierta y actual que lo justifique, como pasa a verse:     

     

a. Los  documentos anexados, salvo la  declaración  extraproceso, corresponden a reproducciones informales sin mérito  probatorio,   al   tenor   del   artículo  254  del  Código  de  Procedimiento  Civil.     

     

a. Haciendo  abstracción  de  esa  falencia,  lo  cierto  es que si se apreciaran en su contenido, tampoco de ellos  emerge  la  existencia,  hoy  en  día,  de  situaciones  fácticas  que atenten  contra    «las  garantías  procesales  o  la  seguridad  o  integridad  de los  intervinientes»   que   se   invoca   como   razón  justificante.     

A  pesar  de  que  se  anexan  fotocopias de  denuncias  por  maltrato  e  incumplimiento  de  los  deberes  de  colaboración  dineraria  de  Kenny Alberto Ruiz Villa, de las cuales conoció la Comisaría de  Familia  y  la Fiscalía de Malambo, la última de ellas por hechos ocurridos el  2  de  mayo  de  2011,  no  se  sabe  el  resultado  de  las  mismas,  salvo  un  requerimiento  de  respeto  mutuo  a los involucrados (según acta parcial de 18  sep.  2008)  y  una  conciliación  incrementando  la  cuota alimentaria (2 may.  2011).   

Con  posterioridad  a  mayo de 2011 sólo se  advierte  un  reporte  a  la  Fiscalía  sobre  la  actualización  de  datos de  ubicación   de   Ruíz   Villa,   en   unas   diligencias   de   «inasistencia    alimentaria»    y    la  formulación  de derecho de petición para saber el estado del proceso ejecutivo  de  alimentos,  así  como  un memorial para que se decrete un embargo de sueldo  dentro del mismo.   

De dicho material no se extrae la ocurrencia  de  un  proceder  violento  o  intimidatorio  continuado  y  reciente  hacia las  demandantes  o  quien  las  representa,  ni  que el traslado de ciudad de éstas  fuera consecuencia de tal clase de comportamientos.   

Tampoco  se  evidencia  que  en el curso del  recaudo  coercitivo  existan anomalías o dilaciones injustificadas que lesionen  los  intereses de las menores, mucho menos que estén ajenas de vocería, siendo  que  cuentan  con  el  apoyo de Defensora Pública adscrita a la Defensoría del  Pueblo.   

Incluso,  ni  siquiera hay certeza de que la  movilización  de  Marlen  Yeyci  y sus hijas ocurriera en febrero de 2012, como  medida  de  protección  frente  a  las  agresiones  del esposo, como lo afirma,  siendo   que   los   certificados  de  estudio  se  refieren  al  «año lectivo 2014».   

En resumen, aunque las probanzas se refieren  a  incidentes  de violencia familiar ocurridos en febrero de 2005, septiembre de  2008  y  mayo  de  2011,  no  se  conoce  la  gravedad  de  los  mismos  ni  las  repercusiones  que  tuvieron  en la vida doméstica de las partes en el litigio,  mucho  menos  los  efectos procesales o que hayan resurgido con posterioridad al  último convenio entre los implicados.   

    

1. No  se está desconociendo en esta  providencia  la  especial  protección que se dio por la Sala en un conflicto de  competencias,  originado  en proceso ejecutivo de alimentos de menores en el que  la  madre  adujo  actos  de  violencia  intrafamiliar,  en  el  sentido  de  que     

(…)  debe  tenerse  presente el carácter  garantista  y  protector del ordenamiento jurídico vigente en relación con los  niños,   niñas   y   adolescentes,   por   lo  que  aun  cuando  la  tendencia  jurisprudencial   de  la  Sala  se  ha  orientado  a  preservar  la  perpetuatio  jurisdictionis,  este principio no puede considerarse como un parámetro pétreo  o  inalterable.  Por  el  contrario, debe ceder en su rigidez cuando se trata de  eventos  ciertamente  excepcionales  en los que el interés superior del menor o  menores   involucrados   se  pueda  ver  comprometido  (…)  Por  consiguiente,  inspirada  esta  Corporación  en el propósito de proteger con especial ahínco  los  derechos  de  los menores, y de facilitar su acceso a la administración de  justicia,   determinará   que   el   juez  competente  para  proseguir  con  el  conocimiento   del  proceso  ejecutivo  de  alimentos  es  el  de  su  domicilio  actual            (AC2806-2014).   

Esa excepcional medida garantista de ninguna  manera  conlleva  a  que  los  pleitos  en  que  estén  envueltos menores deban  deambular  por el territorio si estos y sus representantes cambian de domicilio,  sino  que,  únicamente  en  los  casos  en  que  se  demuestre  a  cabalidad el  acaecimiento  de  sucesos  extraordinarios  que  entraban  el diligenciamiento y  lesionan     sus     derechos,     amerita     replantear     el     funcionario  competente.   

Como lo dejó precisado la Sala en AC de 5 de  agosto de 2013, rad. 2013-00699-00,   

Independientemente  de  la causal invocada,  deben  demostrarse  a cabalidad los supuestos que la originan, pues,  [el  cambio  de  radicación] no es una  medida   que   se  aplica  a  conveniencia  del  solicitante  sino  para  evitar  diligenciamientos  y  fallos  viciados,  por graves anomalías ajenas al decurso  normal del conflicto.   

    

1. Consecuentemente, al no apreciarse  alguna  circunstancia  que justifique el pretenso desplazamiento territorial, se  desatará adversamente.     

    

1. En  vista  de  que los efectos del  presente  auto  son definitivos e inmediatos, toda vez que conforme al artículo  30  del Código General del Proceso no es impugnable, se harán las advertencias  y ordenamientos de rigor.     

     

I. DECISIÓN    

RESUELVE:  

Primero: Negar el  cambio  de  radicación  pedido por Marlen Yeyci Monsalve Hernández del proceso  ejecutivo  de  alimentos  que  adelanta en representación de las menores María  Fernanda   y   Flor   Jineth   Ruiz   Monsalve   contra   Kenny   Alberto   Ruiz  Villa.   

Segundo: Advertir  que contra este pronunciamiento no proceden recursos.   

Tercero: Comunicar  lo concluido al Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Malambo.   

Cuarto: Archivar la  actuación.   

Notifíquese  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado    

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