SC16612-2014 [2013-00142-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada ponente  

                               

SC16612-2014  

Radicación n°. 11001 02  03 000 2013 00142 00   

Bogotá D. C., cuatro (4) de diciembre de dos  mil catorce    (2014).   

                    Decídese  la  solicitud  de  exequátur  presentada por la señora MARIA ALCIRA  HURTADO,  respecto  de  la  sentencia  de divorcio proferida el 04 de octubre de  2001, por el Juzgado Municipal de Munich (Alemania).   

ANTECEDENTES  

                    1.  La  actora  solicitó,  a  través de apoderada judicial, que la providencia  referida,  que  declaró  disuelto  el matrimonio civil contraído con el señor  KLAUS  PRIMC  de  nacionalidad alemana, el 9 de junio de 1997, en Munich ante el  Registrador del Estado Civil de la misma ciudad, fuera homologada.   

                   2. Acorde a lo  narrado   en  la  petición  pertinente,  dicho  matrimonio  fue  registrado  de  conformidad  con  las leyes de la República Federal Alemana y en Colombia en la  Notaria  Primera  de  Bogotá el día 1 de Julio de 1999. Los cónyuges, durante  la  vigencia  del  «vínculo matrimonial» no tuvieron hijos, ni adquirieron bienes.   

                   3. Frente a la  demanda,    el    accionado    aceptó   la   disolución   del   «matrimonio»  por  lo que la extinción de  la unión se dio por mutuo acuerdo.   

                            EL TRÁMITE OBSERVADO   

Admitida  la  solicitud,  se  procedió a dar  traslado  de  la  misma  al Ministerio Público (folios 68 – 75), entidad que en  tiempo  dio  respuesta  a  la  petición  elevada,  señalando  en  esencia  que  «de  encontrarse  debidamente probada la existencia y  ejecutoria  de  la  providencia  proferida  por  el Juzgado Municipal de Munich,  Alemania,  promulgada  el  4  de  octubre  de  2001,  por  la cual se decreta el  divorcio  en  el  matrimonio celebrado el 9 de junio de 1997 entre KLAUS PRIMC y  MARIA  ALCIRA  HURTADO, se trataría entonces, de un acto de autoridad legítima  en  el  concierto judicial internacional que, además, en su contenido y efectos  guarda  consonancia  con  el  régimen  de  divorcio  que  bajo  las directrices  generales  de  la  Constitución  Política  de  Colombia, instituyó el Código  Civil».   

Posteriormente,  mediante  auto de fecha 2 de  mayo  de  2013  el  proceso  fue abierto a pruebas (folios 77 y 78), habiéndose  incorporado  las  pedidas  por  las  partes,  como  fueron, certificación sobre  ausencia  de  convenio  en  torno  a  la eficacia de sentencias extranjeras y la  constancia  alusiva  a  la  existencia  de reciprocidad legislativa. También se  glosó    copia   de   la   legislación   alemana   sobre   el   «divorcio     del     matrimonio».    

                    Vencido  el  término  probatorio,  se  concedió  a  los  sujetos procesales un  término  común  de  cinco días (art. 695.6 C. de P. C.), con el propósito de  que  presentaran sus alegaciones finales (folio 101), facultad de la que no hizo  uso ninguna de las partes.   

                    2.  El trámite reservado para esta clase de asuntos fue agotado plenamente, por  tanto,  corresponde  resolver  sobre  el fundamento y viabilidad de la petición  elevada.   

CONSIDERACIONES  

                    1.   La   resolución   de   los  conflictos  es  un  asunto  que  atañe  a  la  administración  de  justicia  y,  por  ello,  aspectos  como  el orden público  resultan  involucrados,  particularmente,  la  soberanía  del Estado. Bajo esta  perspectiva,  en  el  país,  sólo  pueden  cumplir  ese encargo quienes están  autorizados  expresamente por la ley para tales propósitos. Esa premisa pone de  relieve  que, en principio, las sentencias y/o decisiones equivalentes, emitidas  por  jueces  o funcionarios extranjeros, no tienen o no pueden surtir efectos en  Colombia.   

          No  obstante,  circunstancias  diversas  han conducido a alterar esa  regla  y,  hoy por hoy, es posible que una determinación adoptada por un juez o  funcionario foráneo genere consecuencias en territorio patrio.   

                    2.  Empero,  esta última posibilidad está supeditada al cumplimiento de varios  requisitos  y,  principalmente,  a  la acreditación de que en el país de donde  proviene  el  fallo  objeto  de homologación, se brinde a las decisiones de los  juzgadores  nacionales  un  tratamiento  similar, es decir, que allí, también,  puedan  ser  cumplidas  las sentencias de los jueces o funcionarios de Colombia.   

                    Esa  directriz  está  regulada  expresamente en el artículo 693 del Código de  Procedimiento    Civil,    en    los    siguientes   términos:   «Las  sentencias  y  otras  providencias  que revistan tal carácter,  pronunciadas  en un país extranjero en procesos contenciosos o de jurisdicción  voluntaria,  tendrán  en  Colombia  la  fuerza  que  les  concedan los tratados  existentes  con  ese  país,  y  en  su  defecto la que allí se reconozca a las  proferidas en Colombia».   

                    Alrededor  de  esta  exigencia,  la  Corte,  en  forma reiterada y constante, en  varios  pronunciamientos ha plasmado: (…) «en primer  lugar  se  atiende  a  las  estipulaciones  de los tratados que tenga celebrados  Colombia  con  el  Estado de cuyos tribunales emane la sentencia que se pretende  ejecutar  en  el  país. Y en segundo lugar, a falta de derecho convencional, se  acogen  las  normas de la respectiva ley extranjera para darle a la sentencia la  misma  fuerza  concedida  por esa ley a las proferidas en Colombia (…)»  (G. J. t. LXXX, pág. 464, CLI, pág. 69, CLVIII, pág. 78 y  CLXXVI, pág. 309, entre otras).   

          3.  Pero  además, así se demuestre lo anterior, corresponde agotar  otros   requerimientos   como,   por   ejemplo,   el  trámite  de  exequátur,  el  que,  por disposición de  los  artículos  25  y  695 del Código de Procedimiento Civil, está atribuido,  exclusivamente,  a  la  Corte  Suprema  de Justicia, Sala Civil; solo ella puede  expedir  esa autorización. Agrégase que en este procedimiento, adicionalmente,  deben  cumplirse  las  exigencias  establecidas en el artículo 694 ibidem.   

                    En  conclusión,  la  eficacia  de  la  providencia  extranjera  depende  de  la  existencia  del  tratado  bilateral  o  multilateral  sobre  la  validez  de las  sentencias  de  los jueces colombianos en el país de origen del fallo objeto de  homologación  o,  en defecto de tal convenio, que haya reciprocidad legislativa  sobre  el  tema.  Luego,  deberá  cumplirse  el  procedimiento  de exequátur   y,   dentro   de   este,  la  acreditación  de  los  demás  requisitos,  ya  provengan de esos acuerdos o ya  tengan origen en las leyes nacionales pertinentes.   

                    4.  En  el  presente  asunto, la decisión emitida por el funcionario extranjero  alude  a  la  declaración  del  divorcio  del vínculo  matrimonial que la  señora  MARIA  ALCIRA HURTADO contrajo con el señor KLAUS PRIMC, en territorio  alemán.   

                    En  la  página 80 del expediente se encuentra la certificación proveniente del  Ministerio  de  Relaciones  exteriores de Colombia, según la cual entre nuestro  país  y  Alemania no existe tratado vigente respecto a la ejecución recíproca  de  sentencias. Sin embargo, en folios que van del 30 al 50, aparecen documentos  que   reconocen  la  fuerza  de  los  fallos  extranjeros,  expresando  que  las  providencias  foráneas  se  pueden  hacer  efectivas  sin necesidad de proceso,  salvo     aquellas     relativas     a     «causas  matrimoniales».   

Del  mismo  modo,  también  se señalan los  eventos  que constituyen obstáculos para lograr ese reconocimiento,  así:  1.  que  las  disposiciones emitidas lo hayan sido por parte de funcionarios sin  competencia  para  ello;  2. cuando a uno de los actores, no fue informado sobre  el  documento  que inicia el proceso, o no fue comunicado a tiempo; 3. cuando la  determinación  es  incompatible  con una fallo expedido en territorio alemán o  una  decisión  extranjera anterior ha resuelto el tema debatido, o si el juicio  en  el  cual se basa esta sentencia no es compatible con un procedimiento que en  Alemania,  anteriormente,  se  ha  vuelto  legalmente  corriente;  4.  cuando la  homologación  solicitada lleva a un resultado que es evidentemente incompatible  con los fundamentos basilares de la ley alemana. (Folio 33).   

5.   Acreditada   la   existencia   de  la  reciprocidad  legislativa,  procede entonces, la constatación de las exigencias  previstas  en el artículo 694 de la reglamentación Procesal Civil nacional, es  decir:    i)    que    la    «sentencia»  proferida  en país extranjero se halle en copia auténtica; ii)  que  esté  debidamente  legalizada  de  acuerdo  con  la  normativa colombiana,  incluyendo,  dado  el  caso,  la traducción pertinente; y, iii) que aparezca la  constancia de estar en firme o haber adquirido ejecutoria.   

6.  En  el  asunto  bajo  estudio todos esos  requisitos  fueron  cumplidos  por  la  parte  actora,  habida  cuenta que en el  expediente  aparece  copia  de  la  sentencia extranjera debidamente traducida y  legalizada  (arts.  259  y  188  C.  de P. C.); la determinación emitida por el  funcionario  foráneo  no  trasgrede  principios o leyes de orden público de la  nación;  el  caso  no  es competencia exclusiva de los jueces nacionales, ni se  conoce  que  haya  sido  adelantado  o se adelante proceso por la misma causa en  nuestro  país,  menos  refiere  a derechos reales constituidos en bienes que se  encontraban  en  territorio  patrio; en cuanto a la citación del otro cónyuge,  debe  decirse  que  el  juicio  de divorcio fue de común acuerdo, por tanto, en  ausencia de contención, no era necesario ese trámite.   

                   7. En Colombia  se  admite  el  divorcio para el matrimonio civil por el consentimiento de ambos  cónyuges,  causa  que,  a  la  postre,  fue la que condujo a la disolución del  vínculo.   

                  8.  En ese orden, el divorcio decretado por el juez  extranjero  y  la homologación pretendida del fallo pertinente resulta viable, pues, por un  lado,  el  artículo  154  del Código Civil, numeral 9º modificado por el art.  6º  de  la  Ley  25 de 1992 de Colombia, autoriza culminar el vínculo conyugal  por  mutuo  consenso, modalidad que, itérase, inspiró la sentencia judicial en  el  país  de  origen,  y  por otro, los restantes requisitos establecidos en el  ordenamiento  procesal  (arts.  693  y  ss),  fueron  acatados cabalmente por el  interesado.   

                          9.  En  conclusión,  la  validación  será autorizada, ordenándose la inscripción de  esta  decisión,  junto  con  la sentencia extranjera, en el respectivo registro  del estado civil.    

DECISIÓN  

                    En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación  Civil,  administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la  ley,   

RESUELVE:  

                    CONCEDER  el  exequátur conforme a lo expresado en la  parte  motiva,  solicitado  por  la señora MARIA ALCIRA HURTADO, respecto de la  sentencia  de  divorcio proferida el 04 de octubre de 2001,  por el Juzgado  Municipal de Munich (Alemania).   

                     Para  los efectos previstos en los artículos 6º, 106 y 107 del Decreto 1260 de  1970  y  de  conformidad con el artículo 13 del Decreto 1873 de 1971, ordénase  la  inscripción de esta providencia junto con la sentencia reconocida, tanto en  el  folio  correspondiente  al  registro  civil  del  matrimonio  como  en el de  nacimiento   de  la  cónyuge.  Por  Secretaría  líbrense  las  comunicaciones  pertinentes.   

                    Sin costas en la actuación.   

                                              Notifíquese   

                                                

JESUS VALL DE RUTEN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ALVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA  VILLABONA  

                               

    

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