AC7739-2014 [2014-02266-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE  SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC7739-2014   

Radicación    n°  1100102030002014-02266-00   

Bogotá  D. C., doce (12) de diciembre de dos  mil catorce (2014).   

Se  decide lo pertinente sobre el escrito con  el    que   se   aspira   a   subsanar   la   demanda   de   revisión   de   la  referencia.   

I.- ANTECEDENTES  

1.- El 11 de noviembre de 2014, se inadmitió  el   libelo   para  que  el  interesado  lo  enmendara  precisando  “los  hechos  en  que  se  apoya  la causal invocada, atendido las  particularidades   de   la  misma,  esto  es,  indicará  el  o  los  documentos  preexistentes  que  se  encontraron  después  del fallo y las razones de fuerza  mayor   o   caso   fortuito   que  impidieron  llevarlos  tempestivamente  a  la  litis”.   

Lo   anterior,   por  cuanto  “al  analizar  el  libelo  introductor,  se  observa  que  no  son  precisos  los  hechos en que se apuntala la causal esgrimida [primera], toda vez  que  el  documento  que  la  recurrente  dice  haber encontrado data, según sus  palabras,   de   10  de  julio  de  2014,  valga decir,  que   es   posterior   a   la   decisión  confutada  expedida  el  27  de  septiembre  de  2012,  lo  que no  encuadraría    en   la  exigencia  de  preexitencia  que  se  reclama  del  instrumento”.   

2.-  En  tiempo,  el  recurrente  presentó  memorial  con  el  que  pretende  corregir  los  defectos  anotados  (fls.  67 a  70).   

II.- CONSIDERACIONES  

1.-  Por  el  carácter  extraordinario y la  taxatividad  de las causales que constituyen su fuente, la revisión no se erige  como  una  nueva instancia para debatir la manera como en la sentencia censurada  se  apreciaron  las  pruebas  o  se interpretaron y aplicaron las normas, de tal  forma   que  desde  un  comienzo  el  escrito  de  formulación  y  los  que  lo  complementen  deben  definir  adecuadamente  el ataque con claro sustento en las  causales  establecidas  en el artículo 380 del Código de Procedimiento Civil y  expresión  “…de los hechos concretos que le sirven  de    fundamento”   (numeral   4,   artículo   382  ídem).   

En ese sentido se ha pronunciado la Sala, al  advertir que   

“No  se trata de insistir indefinidamente  en  los  argumentos  planteados  en  el  curso  del  proceso,  sino que desde un  comienzo  debe  el recurrente justificar por qué considera fundada la causal de  revisión  que  alega.  Desde  luego  que,  en ese contexto, el recurrente tiene  ‘una carga argumentativa  cualificada,  consistente  en  formular  una  acusación  precisa  con  base  en  enunciados  fácticos  que guarden completa simetría con la causal de revisión  que  se  invoca,  al  punto  que  pueda  entenderse  que  la demostración   de   esos   supuestos, en principio, haría venturoso el ataque. Dicho  de  otro  modo,  corresponde  al  recurrente  explicar por qué considera que la  sentencia  debe  revisarse  y,  para  ello,  ha  de  hacer una presentación que  permita  establecer,  desde  un  comienzo,  que  existen  motivos  idóneos  que  justifican  el  inicio  de  este trámite, destinado, como se sabe, a impedir la  solidificación  definitiva  de la cosa juzgada. De ahí que si el recurrente no  expresa  la  causal de revisión que pretende hacer valer, o no pone de presente  los  hechos  que  la configurarían, la demanda no puede servir de percutor para  la  actividad  de  la Corte; igual sucede, cuando se advierte que los hechos que  expone  el impugnador no tienen idoneidad para configurar la causal de revisión  que  se  alega,  caso  en  el  cual  la demanda tampoco tiene vocación para ser  admitida,  no sólo por el incumplimiento de un perentorio requisito legal, sino  porque  si  en  gracia  de  discusión se tolerara esa deficiencia, tendría que  adelantarse  una  actuación  judicial  que,  a  buen  seguro, ningún resultado  arrojaría,  máxime si se tiene en cuenta que por la dispositividad del recurso  y  por  la  importancia  que  para  el  ordenamiento  tiene  el  principio de la  seguridad  jurídica,  el  juez  de la revisión no puede hacer pronunciamientos  oficiosos,  ni  salirse del preciso marco de referencia planteado por el censor.  Así  pues, cuando la Corte admite a trámite una demanda de revisión, no puede  emprender  un  camino  incierto,  de  la  mano  de  las  simples  conjeturas del  recurrente,  sino  que  ha  de  saber cuáles son los hechos que de acreditarse,  dejarían  sin  efecto la sentencia y que, por supuesto, constituyen el tema del  debate  probatorio,  circunstancia  que  justifica un análisis exhaustivo de la  demanda  en  cuanto  a  su aptitud para hacer descaecer una providencia judicial  ejecutoriada  que,  por  haber agotado las instancias, ha hecho tránsito a cosa  juzgada  formal”  (CSJ AC, de 2 de dic. de 2009, Rad.  2009-01923,    reiterado   CSJ   AC,   de   27   de   agost.   de   2012,   Rad.  01285-00).   

2.-  La  subsanación  allegada no satisface  cabalmente la orden que se impartió, toda vez que:   

a.-) No se relacionó el documento encontrado  después  de  proferida  la sentencia atacada y preexistente a la misma, como se  exige,  sino  que por el contrario, el censor insistió en el reporte de sistema  expedido  por  el  Inspector  jefe  del  Área  Técnica  de  la Sub-Delegación  Barquisimeto,   Tipo   A,  Estado  Lara,  Venezuela,  expedido  el  10  de julio de 2014, argumentado que dicha  probanza  “no  se puede descalificar por la fecha de  su  solicitud  puesto que dicho reporte siempre que se solicite se expedirá con  fecha  en  la cual se requiere, pero que dicho reporte de sistema, constituye un  documento  autónomo,  independientemente  de  su  fecha  pues  es contentivo de  hechos    ciertos    de    tiempo,    modo    y    lugar   que   originaron   su  creación”.   

Si bien la recurrente procuró justificar con  ese  escrito  la causal primera de revisión, su tesis no es de recibo, pues, se  reitera,  el  ordenamiento jurídico vigente reclama que el instrumento, en este  caso,  el mentado reporte, “exista con anterioridad a  la  iniciación  del proceso en el que se dictó la sentencia impugnada o por lo  menos    anteceda   al   vencimiento   del   último   término   para   aportar  pruebas”;  situación que acá no se concreta, en la  medida  que  la determinación confutada se emitió el 27 de septiembre de 2012,  mientras     que     el    “reporte”,  como  documento público expedido por autoridad extranjera, tiene  como  data  específica  de expedición el 10 de julio de 2014, sin importar que  las  declaraciones  que  contiene  o  los  registros que incorpora sean de años  pasados,     toda     vez     que     una     cosa     es     el    “documento”  y  otra bien diferente el  “hecho” que con aquel se  pretende demostrar.   

En el anterior orden de ideas, lejos se está  de  cumplirse  con  los  requisitos  propios  de  la causal en comento, a saber:   

“a)   El  descubrimiento  o  hallazgo  ulterior  a  la  sentencia de una prueba documental  preexistente    descartando   todo   otro   elemento  probatorio  y  aún  los  documentos  elaborados o confeccionados después de la  decisión; b) Su relevancia de tal magnitud que tenga  aptitud  para  variar  el  pronunciamiento;  y c) Su falta de aportación en las  oportunidades  procesales por una causa objetiva, extraña o ajena al recurrente  o   por  obra  de  la  otra  parte”  [Sentencia  de  veinticinco  (25)  de  junio  de  2009,  exp.  00251;  subrayas fuera de texto],  resultando  insuficiente  cualquier  demanda  que  no  se  fundamente o no logre  acreditar  el  cumplimiento  de  todos  y  cada  uno  de  ellos; iterando que la  probanza  “debió  existir  desde  el  momento  mismo  en  que se presentó la  demanda,  o por lo menos desde el vencimiento de la última oportunidad procesal  para   aportar   pruebas,  no  siendo  admisible,  en  consecuencia,  la  que  se  encuentre  o  configure  después  de pronunciada la  sentencia”  [Sentencia  de  doce  (12)  de junio de  1987,   sin   publicar  (subrayas  fuera  de  texto);  reiterada  en  Sentencias  S-063-2003  de  veintiséis  (26)  de  junio de 2003, exp. 0072, de once (11) de  febrero  de  2004,  exp.  00182,  y  de  veinticinco  (25)  de  junio  de  2009,  exp.00251],  sin  que el solo hecho “‘de  que  con  posterioridad al fallo, se encuentre un documento que  hubiera  podido  hacer  variar la decisión combatida,  [sea]   suficiente   para   sustentar   el   recurso  extraordinario     de     revisión’  (Sentencia  No.  047  de  22  de  septiembre  de 1999, reiterando  jurisprudencia  (CCLXI-339)  (ídem)” CSJ AC de 5 de may. de 2010, Rad. 2009-01386-00).   

b.-) Es más, que el documento no se hubiera  podido  aportar al proceso debido a que la recurrente no es ciudadana venezolana  y  a  su  situación  económica,  no se advierte por la Sala como circunstancia  constitutiva  de fuerza mayor o caso fortuito, pues, según la copia traída del  fallo,  en  el  juicio no se informó de las vicisitudes financieras de la parte  como  para  haber  decretado el amparo de pobreza, y la obtención de una prueba  en  el  exterior  era  posible en los términos del artículo 193 del Código de  Procedimiento Civil.   

Sobre   el  particular,  ha  expresado  la  Corporación que   

“…  la  ausencia  de  aportación  del  documento      al      proceso      debe      originarse     en     ‘una  causa objetiva, extraña o ajena  al     recurrente     o     por    obra    de    la    otra    parte’, sin que el hecho de que la probanza  no  haya  sido  aportada al proceso por la demandante con la demanda, sea por si  solo  motivo  suficiente  para  la revisión del fallo; ello, por cuanto son las  partes  quienes  deben  propender  porque  a la litis se arrimen las pruebas que  soportan       su       pretensiones       o       excepciones      –según   el   extremo   en   que  se  encuentren-,  contando  para  ello  con  todo un catálogo de medios probatorios  –entre  los que se halla  la  inspección  judicial  con exhibición de documentos-, con los que, de haber  sido   adecuadamente  utilizados,  se  habría  podido  superar  el  motivo  que  supuestamente  impidió  aportar  la  documental,  que en el caso en estudio, se  reitera,   no  existía  al  momento  de  proferirse  el  fallo”  (CSJ AC de 5 de may. de 2010, Rad. 2009-01386-00).   

3.- En consecuencia, al no haberse saneado la  irregularidad  advertida,  se  dará aplicación al inciso tercero del artículo  383 id.   

III.- DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

Primero: No aceptar  la corrección de la demanda.   

Segundo: Rechazar  el  recurso  de  revisión  de  Blanca  Fabiola  Espejo  Benavides  frente  a la  sentencia  de  17  de  febrero de 2012, proferida por la Sala Civil del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Bogotá dentro del proceso ordinario de la  aquí recurrente contra Kía Plaza S. A.   

Tercero: Devolver  los anexos sin necesidad de desglose.   

Cuarto: Archivar la  actuación.   

Notifíquese   

Magistrado     

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