ATC868-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    REPÚBLICA    DE  COLOMBIA      

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

ATC868-2014  

Radicación           N°  11001-02-03-000-2014-00346-00   

Bogotá, D.C., veintiséis (26) de febrero de  dos mil catorce (2014)   

Procede la Corte a resolver lo que corresponde  frente  a  la  demanda  de  amparo  constitucional  presentada  por Edgar  Eulises  Torres  Murillo  contra la  Sala     de     Casación     Penal     de     esta  Corporación.   

ANTECEDENTES  

1.   El   promotor   del  amparo  reclamó  protección  constitucional del derecho al debido proceso que dice vulnerado con  ocasión  del  auto  de  única  instancia,  de  1° de septiembre de 2009, y la  posterior  sentencia  condenatoria, de 25 de septiembre de 2013, proferida en su  contra  por la Colegiatura accionada por el delito de tráfico de influencias de  servidor público.   

Solicitó, en consecuencia, sea declarada la  nulidad  de  lo  actuado  en  el  proceso  penal  en  donde fueron dictadas esas  decisiones  y  se  ordene  la  remisión  del  trámite  a  un Juzgado Penal del  Circuito.   

          2.  Como  fundamentos  del  amparo  señaló  que cuando ejercía el  cargo  de Representante a la Cámara del Congreso de la República, fue iniciada  en  su  contra una investigación penal en la que todas las pruebas evidenciaban  su  inocencia,  las cuales relacionó, pero a pesar de ello presentó renuncia a  la  referida  plaza.  Sin embargo, no obstante que había perdido competencia la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia expidió el proveído  de  1°  de  septiembre  de  2009,  mediante  el  cual  dispuso continuar con el  trámite  del  proceso  y  posteriormente,  con sentencia de 25 de septiembre de  2013,  lo  condenó  por  el  delito  de  tráfico  de  influencias  de servidor  público.   

CONSIDERACIONES  

De  lo reseñado en precedencia es claro que  la  demanda  de tutela no puede ser admitida a trámite, porque está dirigida a  cuestionar  decisiones  emitidas  en  la  actuación  penal seguida en contra de  Edgar  Eulises Torres Murillo procedente del órgano límite de la jurisdicción  ordinaria  en  materia  penal,  en las cuales esa Sala Especializada llegó a la  conclusión  de  que sí era competente para conocer del referido juicio a pesar  de  que  el  accionante ya no ocupara el cargo de Representante a la Cámara del  Congreso  de  la  República,  y  posteriormente  lo  condenó  por el delito de  tráfico     de     influencias     de     servidor    público,    “…siendo  inadmisible su control por  mecanismos  diversos  a  los  consagrados  en  el  ordenamiento  jurídico en el  interior  del  trámite  o  proceso,  menos  por  la  vía de tutela, por cuanto  atentaría  contra sus funciones constitucionales privativas, el debido proceso,  el  carácter  ‘intangible  e   inmutable’  de  sus  decisiones,  la cosa juzgada, la seguridad jurídica e  infirmaría   su   naturaleza   de   ‘máximo   tribunal   de   la   jurisdicción  ordinaria’  artículo  234  de la Constitución  Política”   (auto  10  de  abril  de  2008,  exp.  11001-02-03-000-2008-00468-00).   

Es necesario, entonces, aplicar el precedente  atrás  citado  y,  por  ello,  no hay lugar a admitir la demanda del gestor del  amparo  y  el  expediente  no  se  remitirá  a  la Corte Constitucional para su  eventual  revisión  al no tratarse de sentencia (artículos 86 inciso 2° de la  Carta Política y 33 a 36 del Decreto 2591 de 1991).   

Por  lineamiento de la Sala esta providencia  la  dicta  el  magistrado  ponente,  ya  que  “[d]e  conformidad  con  el  inciso  primero del artículo 15 del Decreto 2591 de 1991,  ‘[l]a tramitación de la  tutela  estará  a  cargo del juez, del presidente de la sala o del magistrado a  quien      éste      designe,      en      turno     riguroso,(…)’  y  con  arreglo al artículo 29 del  Código  de  Procedimiento  Civil,  cuyos principios generales son aplicables al  trámite  en  todo cuanto no se oponga a sus normas (art. 4º del Decreto 306 de  1992),  ‘[c]orresponde a  la  Sala  de  Decisión  dictar las sentencias y los autos que decidan la (…);  contra  estos  autos  no  procede recurso alguno. El magistrado ponente dictará  los  autos de sustanciación y los interlocutorios que no correspondan a la Sala  de               Decisión’”1.   

Así  mismo, adviértase que el actual texto  del  artículo 29 del ordenamiento adjetivo en lo civil, luego de ser modificado  por  el  artículo  4°  de  la  Ley 1395 de 2010, es el siguiente: “[c]orresponde  a  las salas de decisión dictar las sentencias y  los  autos que resuelvan sobre la apelación contra el que rechace o resuelva el  incidente  de liquidación de perjuicios de condena impuesta en abstracto.   El  magistrado  sustanciador  dictará los demás autos que no correspondan a la  sala de decisión”.   

En  sentido  análogo  se  pronunció  esta  Corporación   en   autos  de  6  de  junio  de  2012,  exp.11001-02-03-000-2012-01323-00,  11  de septiembre  de  2012,  exp.  11001-02-03-000-2012-01929-00,  21 de  agosto de 2013, exp. 11001-02-03-000-2013-01805-00, entre otros.   

DECISIÓN   

          El  suscrito  Magistrado  de  la  Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Civil,  RESUELVE no  admitir   a   trámite   la   acción   de  tutela  promovida  por  Edgar   Eulises   Torres   Murillo,   con  fundamento   en    las  razones  expuestas  en  la  parte  motiva  de  esta  providencia.   

         

          Devuélvanse los anexos, sin necesidad de desglose.   

          Comuníquese      lo     resuelto     al     interesado     mediante  telegrama.   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado    

1  Auto   de  10  de  abril  de  2008,  cit.     

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