ATC921-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE  SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  CIVIL   

FERNANDO    GIRALDO  GUTIÉRREZ   

MAGISTRADO   PONENTE   

ATC921-2014  

       Radicación    nº  11001-22-03-000-2013-02215-01   

Aprobado en sesión de veinticinco de febrero  de dos mil catorce.   

Bogotá, D.C., veintiséis (26) de febrero de  dos mil catorce (2014)   

La  Sala  resuelve  sobre  el  impedimento  manifestado  por  la  Honorable Magistrada Ruth Marina Díaz Rueda, para conocer  de  la  tutela  instaurada  por  el  Procurador  Judicial II de la Procuraduría  General  de  la  Nación  –  Delegada  para  Asuntos Civiles, frente a los Juzgados Once Civil del Circuito y  Sesenta y Siete Civil Municipal de esta ciudad.   

CONSIDERACIONES  

1.-  Con  el  propósito de garantizar a las  partes  e  intervinientes  la  imparcialidad y transparencia de los funcionarios  encargados  de  decidir  litigios,  el  legislador ha previsto que el respectivo  juez  o  magistrado  se  aparte  del  conocimiento de la controversia en caso de  estructurarse  las precisas circunstancias que configuren las causales taxativas  de recusación e impedimento.   

En  ese orden de ideas, la jurisprudencia ha  señalado que:   

Los  impedimentos fueron establecidos en la  ley  procesal, para preservar la recta administración de justicia, uno de cuyos  más  acendrados  pilares  es  la  imparcialidad  de  los  jueces, quienes deben  separarse  del  conocimiento  de  un  asunto  cuando  en  ellos se configura uno  cualquiera  de  los  motivos  que,  numerus  clausus,  el  legislador consideró  bastante  para  afectar  su buen juicio, bien sea por interés, animadversión o  amor propio del juzgador.   

  Destacando, asimismo que:  

(…) según  las  normas  que  actualmente  gobiernan  la materia, sólo  pueden  admitirse  aquellos  impedimentos  que,  amén de encontrarse motivados,  estructuren  una  de  las  causales  específicamente previstas en la ley -en el  caso  de la acción de tutela, del Código de Procedimiento Penal-, toda vez que  en  tema  tan  sensible,  la  ley  fue  concebida  al amparo del principio de la  especificidad,  de  suyo  más acompasado con la seguridad jurídica.  (auto de 8 de abril de 2005, expediente  00142-00, reiterado el 18 de agosto de 2011, exp. 2011-01687).   

2.-  En  el  presente  asunto,  la Honorable  Magistrada  señaló  que  en  ella  concurren  las  hipótesis previstas en los  numerales   4°   y   5º   del   artículo  56  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

El   primero,   porque   ya   expresó  su  “concepto  públicamente  cuando  fu[e] interrogada  por    un    medio    de   comunicación   sobre   el   punto”,   agregando,  a  petición  expresa  de la Sala para que precisara las  circunstancias  en  las  que se produjo su “concepto  públicamente” emitido, que   

“[C]uando la juez civil municipal de esta  ciudad  celebró  el contrato atípico entre dos personas del mismo sexo, asunto  del   que   se   ocupa   la   acción  de  tutela  de  la  referencia,  expresé  extraprocesalmente  mi  concepto particular sobre el tema que involucra ahora la  tutela…”.    

El   otro,  en  atención  a  “los  vínculos de amistad que [la] unen con el señor Procurador  General  de  la  Nación,  doctor  Alejandro  Ordoñez  Maldonado”.   

3.-  Se  aceptará  el  impedimento  por las  siguientes razones:   

a.-) Sobre la causal cuarta del artículo 56  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  Corte ha sostenido que no cualquier  opinión  o  concepto  estructura  el  motivo  de apartamiento allí consagrado,  pues,  se  requiere  que  ellos  sean trascendentales,  vinculantes y se hayan producido por fuera del proceso judicial.   

En efecto, se dijo en auto de 6 de junio de  2012, que   

“La  opinión  o  concepto anticipado que  constituye  motivo  de impedimento, debe ser sustancial, vinculante y sobre todo  emitido    fuera   del   proceso   y   no   dentro   del   mismo,   ‘pues  sólo  aquella  que  se produce  extraprocesalmente  puede  conducir  a la separación del asunto (…) Asimismo,  la  opinión con virtualidad suficiente para la separación del conocimiento del  asunto,  debe  ser  de  fondo,  sustancial,  esto  es que vincule al funcionario  judicial  con  el  asunto  sometido  a  su consideración al punto que le impida  actuar  con  imparcialidad  y  ponderación  que  de  él espera la comunidad, y  particularmente   los   sujetos   intervinientes  en  la  actuación’”.   

Acá, la Honorable Magistrada que expresó su  impedimento,  indicó  primero  que  en torno a “las  uniones  o  matrimonios  entre  personas del mismo sexo, ya expresé mi concepto  públicamente  cuando  fui  interrogada  por  un medio de comunicación sobre el  punto”  (folio  10),  a  lo  que  añadió luego que  “cando  la  juez  civil  municipal  de  esta ciudad  celebró  el contrato atípico entre dos personas del mismo sexo, asunto del que  se  ocupa  la acción de tutela de la referencia, expresé extraprocesalmente mi  concepto  particular  sobre  el  tema que involucra ahora la tutela…”.    

En  los anteriores términos, el impedimento  invocado  se adecua a la hipótesis cuarta en comento, pues, en verdad que si la  funcionaria     emitió    su    opinión    particular    sobre    “el     contrato    atípico    entre    personas    del    mismo  sexo”,  esa  manifestación previa  hoy en día  la  amarra,  impidiéndole  actuar  con  absoluta libertad e imparcialidad sobre  idéntica  temática,  planteada  ahora  sí,  en  el  escenario jurisdiccional.   

En ese orden de ideas, el debido proceso para  el  accionante  y  todos los intervinientes, que lleva ínsito el juzgamiento de  la   cuestión   por   un   juzgador   totalmente   imparcial,   sin   conceptos  extrajudiciales  preliminares  y  meditados  sobre  el asunto, impone aceptar el  impedimento  expuesto por la doctora Ruth Marina Díaz Rueda, toda vez que, como  lo indicó la Corte Constitucional en su momento,   

“…cualquier   decisión   judicial  o  administrativa,  es  la  concreción  de  un  orden  normativo  abstracto  a una  situación  particular  y  específica,  lo  que  impone  que el juez o servidor  público,  sea que actúe en primera o segunda instancia, intervenga con la más  absoluta  imparcialidad, despojado de cualquier atadura que pueda comprometer su  recto   entendimiento   y   aplicación  del  orden  jurídico…” (C.C., C-095 de 2003).   

b.-)  Ante  la  acogida  de  la  prenombrada  causal, innecesario el análisis de la restante.   

3.- Por lo expuesto, la circunstancia aducida  es  suficiente  para  separar a la Honorable Magistrada del conocimiento de este  asunto.   

DECISIÓN  

En   mérito   de  lo  expuesto,  la  Sala  ACEPTA   el   impedimento  manifestado  por  la  Magistrada  Ruth  Marina  Díaz  Rueda, para conocer de la  presente  acción  de  tutela  y  la  declara  separada de su conocimiento. Como  subsiste  el  quorum, no es  necesaria la designación de conjueces.   

NOTIFÍQUESE   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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