S 039 97

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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S-039-97

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA  

Magistrado  Ponente:  Doctor  PEDRO  LAFONT  PIANETTA   

Santafé de Bogotá, D.C., agosto doce (12) de  mil novecientos noventa y siete (1997)   

Referencia: Expediente No. 6174  

Se  decide  por  la  Corte sobre la solicitud  formulada  por JORGE EDUARDO BERNETT YANCES para que se conceda exequatur por la  Corte  Suprema  de  Justicia a la sentencia proferida el 19 de junio de 1995 por  el  “Tribunal Superior de Los Angeles -Distrito Central-”, Estados Unidos de  Norteamérica,  en el proceso promovido por el peticionario contra CARMEN ESTHER  YANCES DE CASTRO, allí radicado como “Caso No. BC 107391”.   

          ANTECEDENTES   

1.            Mediante  demanda que obra a folios 93 a  97,  del  cuaderno No. 1, el  señor  JORGE EDUARDO BERNETT YANCES, domiciliado y residenciado en la ciudad de  Los  Angeles,  Estado de California, Estados Unidos de Norteamérica, solicita a  la  Corte  Suprema  de Justicia se conceda exequatur a la sentencia proferida el  19  de  junio  de  1995  por  el  “Tribunal  Superior de Los Angeles -Distrito  Central-”,  Estados  Unidos  de  Norteamérica, en el proceso promovido por el  peticionario  contra CARMEN ESTHER YANCES DE CASTRO, allí radicado como “Caso  No. BC 107391”.   

2.1.  JORGE EDUARDO  BERNETT  YANCES  convocó  a  CARMEN ESTHER YANCES DE CASTRO a un proceso que se  surtió  ante  el  “Tribunal Superior del Estado de California para el Condado  de  Los Angeles”, Estados Unidos de Norteamérica, para que con su citación y  audiencia  se  declarara  “la  nulidad  de  un  poder  general  que  en  forma  irregular,  y al parecer fraudulenta”, le había sido conferido a la demandada  por RAUL BERNETT Y CORDOBA, padre del demandante.   

2.2.          El  aludido  poder fue inscrito el 12 de  enero  de 1990, en la página 181 del “libro de escrituras” del Consulado de  Colombia  en Los Angeles, California, Estados Unidos de Norteamérica, poder que  fue  “enmendado”  luego  el  22  de  marzo  de  1991,  modificación que fue  “registrada”  en  la  página  139 del libro citado (fl. 93, cuaderno No. 1,  Corte).   

2.3.          El  Tribunal  Superior  de  Los  Angeles  Distrito  Central,  en  la  sentencia  para  la  cual  se solicita el exequatur,  dictada  el  19  de  junio  de  1995,  en el proceso promovido por JORGE EDUARDO  BERNETT  YANCES  contra  CARMEN  ESTHER  YANCES DE CASTRO, «Caso No. BC 107391»,  declaró  la  nulidad  del  poder  otorgado  por  RAUL  BERNETT  Y  CORDOBA a la  demandada  a  que  ya  se  hizo  mención  y,  además,  así mismo declaró que  “cualquiera  y  todos  los  actos  de  la  demandada” mediante los cuales se  hubiere  transferido  “cualquier  propiedad  de  cualquier  carácter,  bienes  muebles  o  inmuebles que pertenecen o pertenecieron a RAUL BERNETT Y CORDOBA, y  específicamente  esa  transferencia  de la propiedad de inmuebles al hijo de la  demandada,  estuvo  mas  allá  de  la  autoridad  de dicho poder y enmienda del  mismo,  y  cualquier transferencia tal, es nula e inválida” (fl. 94, cuaderno  Corte).   

2.4.          La  sentencia  para  la  que se solicita  conceder  el exequatur en la demanda que obra a folios 93 a 97 de este cuaderno,  se  declaró “de carácter concluyente y sin apelación” por el Tribunal que  la  profirió,  es  decir,  que  se encuentra ejecutoriada (fl. 94, cuaderno No.  1).   

2.5.           La  señora  CARMEN  ESTHER  YANCES  DE  CASTRO,  en  ejercicio del poder que le había sido conferido por el señor RAUL  BERNETT  Y  CORDOBA  y  cuya nulidad se declaró por el Tribunal Superior de Los  Angeles  -Distrito  Central-  en  la sentencia proferida el 19 de junio de 1995,  enajenó  la totalidad de los bienes muebles e inmuebles de su poderdante, “al  parecer,  según  dice  el  Tribunal  de  Los  Angeles”,  al hijo de la propia  apoderada,  causando de esta manera inmenso detrimento económico al solicitante  del  exequatur  a  que  se  ha  hecho  referencia,  señor JORGE EDUARDO BERNETT  YANCES,  quien,  para  hacer  valer  sus  derechos respecto de algunos bienes de  propiedad  en  vida  de  su  ascendiente  RAUL  BERNETT  Y  CORDOBA, requiere la  autorización  de  la  Corte  Suprema  de Justicia para que la aludida sentencia  extranjera   surta   efectos  en  Colombia  (fls.  94  a  95,  cuaderno  No.  1,  Corte).   

3.            Admitida que fue la demanda en la que se  solicita  conceder  el  exequatur  a  la  sentencia extranjera a que se ha hecho  referencia,  por  auto de 3 de junio de 1996 (fl. 99, cuaderno No. 1, Corte), se  notificó  de  ello  al  señor  procurador  delegado en lo civil y a la señora  CARMEN    ESTHER   YANCES   DE   CASTRO,   quienes   le   dieron   contestación  así:   

3.1.          El  primero,  como aparece a folio 104 a  107,  del cuaderno No. 1), en la que manifiesta estar a lo que resultare probado  en  el proceso y se opone a que se concedan efectos a la sentencia proferida por  el  Tribunal Superior de Los Angeles -Distrito Central-, el 19 de junio de 1995,  en  cuanto  a  la declaración de nulidad de enajenaciones de inmuebles situados  en  el  territorio  Colombiano,  por  considerar que ello resulta contrario a lo  dispuesto  por  el  artículo  694,  numeral  1°  del  Código de Procedimiento  Civil.   

3.2.          Por  su  parte, la señora CARMEN ESTHER  YANCES  DE  CASTRO,  interpuso contra el auto admisorio de la demanda recurso de  reposición  (fls.  114  a  122, cuaderno No. 1, Corte), el cual le fue resuelto  negativamente  (fls.  124  a  134, cuaderno citado), y contestó a la demanda en  escrito  visible  a folios 135 a 139 del mismo cuaderno. En este, se opuso a las  pretensiones  de  las parte actora en el trámite de este exequatur y afirma que  el  poder  general  cuya  nulidad  fue  declarada en la sentencia dictada por el  Tribunal  Superior  de  Los  Angeles  -Distrito Central- el 19 junio de 1995 fue  otorgado  conforme a la legislación colombiana ante el Consulado de Colombia en  la  ciudad  de  Los Angeles, California, Estados Unidos de Norteamérica, y que,  como  en  su  ejercicio se enajenaron bienes inmuebles de RAUL BERNETT Y CORDOBA  situados  en  Colombia,  actos  de  los  cuales  se predica su nulidad, no ha de  concederse  el  exequatur  solicitado  porque  “la  sentencia extranjera versa  sobre  derechos  reales”  y,  además, porque en el proceso en que fue dictada  dicha  sentencia  “no  hubo  debida citación a la demandada y por lo tanto se  desconoció  su  derecho de defensa”, circunstancia que impide darle efectos a  ese fallo, conforme a la legislación colombiana.   

4.            Practicadas  las  pruebas decretadas por  auto  de  30  de  septiembre de 1996 (fls. 140 a 142, cuaderno No. 1, Corte), se  corrió  traslado  a  las  partes  para  alegar mediante auto de 4 de febrero de  1997,  en cumplimiento del cual se presentaron las alegaciones por las partes en  escritos visibles a folios 162 a 165 y 173 a 185 de este cuaderno.   

5.            La  Corte, en auto de 4 de marzo de 1997  (fl.  186  a  187, cuaderno No. 1), hizo uso de la facultad que le confieren los  artículos  179  y  189 del Código de Procedimiento Civil para decretar pruebas  de  oficio  y,  luego  de  practicadas,  procede  entonces  a  decidir  sobre la  solicitud   de  exequatur  a  que  se  ha  hecho  referencia  en  los  numerales  precedentes, conforme a derecho.   

          CONSIDERACIONES   

                                   2.            Como es suficientemente  conocido,  en  razón  de  lo  preceptuado  por  el artículo 693 del Código de  Procedimiento  Civil,  las sentencias y otras providencias judiciales que tengan  el   carácter   de   tales,  dictadas  por  autoridad  extranjera  en  procesos  contenciosos  o de jurisdicción voluntaria, «tendrán en Colombia la fuerza que  les  concedan  los  tratados  existentes  con  ese país, y en su defecto la que  allí  se reconozca a las proferidas en Colombia», lo que quiere decir que será  procedente   el   exequatur   si  se  acredita  la  existencia  de  reciprocidad  legislativa  o  la de reciprocidad diplomática por parte del Estado extranjero,  criterio  éste  que  ha sido reiterado por la Corte, entre otras, en sentencias  de  26  de  noviembre  de  1984  y 19 de diciembre de 1992, en la primera de las  cuales,   se   expresó  que  «según  los  alcances  del  artículo  693  antes  transcrito,  se  tiene  que  en  Colombia en materia de exequátur se acogió el  sistema  combinado  de  reciprocidad diplomática con la legislativa, lo cual se  traduce  en  que  prioritariamente  debe  atenderse  a las estipulaciones de los  tratados  que  haya celebrado Colombia con el Estado de cuyos jueces provenga la  sentencia  que  se  pretenda ejecutar en nuestro territorio nacional; a falta de  derecho  convencional  se  impone,  entonces, acoger las normas de la respectiva  ley  extranjera  para darle al fallo la misma fuerza concebida por esa ley a las  sentencias  proferidas  en  Colombia por sus jueces» (G. J. T. CLXXVI, No. 2415,  1984, pág. 309).   

                    

3.          En el caso de  autos,  se observa por la Corte que la solicitud para que se conceda exequatur a  la  sentencia  proferida  el  19 de junio de 1995 por el “Tribunal Superior de  Los  Angeles  -Distrito  Central-”,  Estado  de  California, Estados Unidos de  Norteamérica,  en  el proceso promovido por JORGE EDUARDO BERNETT YANCES contra  CARMEN  ESTHER  YANCES  DE CASTRO, allí radicado como, «Caso No. BC 107391», ha  de  denegarse,  como  ya  se  dijo,  conforme  al  artículo  693 del Código de  Procedimiento   Civil,  para  conceder  efectos  en  Colombia  a  una  sentencia  extranjera  o  a  otra  providencia  que  revista  tal  carácter,  es requisito  ineludible  la  existencia  de  tratado que consagre la reciprocidad al respecto  para  conceder  eficacia a las sentencias de los jueces colombianos en el Estado  respectivo,   o   en   defecto  de  la  reciprocidad  diplomática,  que  exista  reciprocidad   legislativa  sobre  el  particular,  ninguna  de  las  cuales  se  encuentra demostrada en este proceso. En efecto:   

3.1.          La  Jefe  de  la  Oficina  Jurídica del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de Colombia, en constancia suscrita el 18  de  octubre de 1996 (fl. 1, cuaderno No. 2), expresa que en ese Ministerio “no  reposa   ningún  tratado  vigente  entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de  Norteamérica  relativo  a la ejecución y/o efectos de sentencias proferidas en  uno  u  otro  país”, lo que significa que no está demostrada la reciprocidad  diplomática  sobre  el  particular,  para  que, con fundamento en ella, pudiere  concederse el exequatur solicitado.   

3.2.          De otro lado, examinados los anexos de la  demanda,  así  como  el  cuaderno de pruebas de la Corte en el trámite de este  exequatur,  no  aparece  demostrada,  de acuerdo a su ordenamiento jurídico, la  existencia  de  ley o norma jurídica de los Estados Unidos de Norteamérica que  le  conceda  efectos  allí  a  las  sentencias  proferidas  por  jueces civiles  colombianos  en  procesos  de la índole de aquél a que se refiere la sentencia  para  la cual se solicita el exequatur a que esta providencia se refiere, razón  esta  por la cual, tampoco se cumple por este aspecto la exigencia del artículo  693  del  Código  de  Procedimiento  Civil  para acceder a la pretensión de la  parte actora.   

         

                                              DECISION   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Civil  y  Agraria, administrando justicia en  nombre   de   la   República   y   por   autoridad   de  la  ley,  RESUELVE:   

DENEGAR la solicitud  formulada  por  JORGE  EDUARDO BERNETT YANCES para que se conceda el exequatur a  la  sentencia  proferida  el 19 de junio de 1995 por el Tribunal Superior de Los  Angeles   -Distrito   Central-,   Estado   de   California,  Estados  Unidos  de  Norteamérica,  en  el proceso promovido por JORGE EDUARDO BERNETT YANCES contra  CARMEN  ESTHER  YANCES  DE  CASTRO,  allí  radicado  como «Caso No. BC 107391».             

Condenar     en     costas    a    los  demandantes.   

                                 Cópiese,     notifíquese     y  archívese.   

JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ  

NICOLAS BECHARA SIMANCAS  

(En permiso)  

                     

JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES  

CARLOS ESTEBAN JARAMILLOS SCHLOSS  

PEDRO LAFONT PIANETTA  

RAFAEL ROMERO SIERRA  

JORGE SANTOS BALLESTEROS  

Santafé de Bogotá, D.C.,  

La  presente  providencia  no la suscribe el  Magistrado  doctor  NICOLAS  BECHARA  SIMANCAS  por  cuanto  no participó en su  discusión y aprobación por encontrarse en uso de permiso.   

ROBERTO PEÑUELA ALFONSO  

Secretario    

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