AC1424-2014 [1999-01651-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

RUTH   MARINA   DÍAZ  RUEDA   

Magistrada Ponente  

AC1424-2014  

Radicación           n°  11001-3103-040-1999-01651-01   

(Aprobado  en sesión de veintinueve de enero  de dos mil catorce)   

Bogotá  D.  C., veintiséis (26) de marzo de  dos mil catorce (2014).   

Se  procede  a decidir sobre la solicitud de  aclaración  formulada  por  la  parte  actora respecto de la sentencia de 13 de  diciembre  de 2013, proferida dentro del proceso ordinario promovido por Leasing  Superior   S.A.  Compañía  de  Financiamiento  Comercial  contra  Juan  de  J.  Piraquive  &  Cia.  S.A.  en liquidación, BBV Banco Ganadero S.A., Banco de  Bogotá,  Corporación  Financiera Colombiana S.A., Banco del Estado S.A., Banco  Cafetero,  Corporación  Financiera  de  Caldas S.A., Corporación Financiera de  Occidente  S.A.,  Banco  Standard Chartered Colombia, Midland Bank P.L.C., Banco  Anglo,  Banco Agrario de Colombia y Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero  en liquidación.    

I.  ANTECEDENTES  

1.  Como  consecuencia de haberse casado la  sentencia  de segundo grado proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior de  Bogotá  en  el litigio ab initio citado, la Corte emitió fallo de reemplazo en  el que adoptó las siguientes determinaciones:   

«Primero:  Revocar  la  sentencia de 4 de  abril  de  2005  y  la  adicional de 10 de mayo del mismo año, salvo el numeral  séptimo  incluido  en  esta  última,  proferidas  por  el Juzgado 40 Civil del  Circuito del Distrito Judicial de Bogotá (….).   

Segundo:  Desestimar    las    defensas   planteadas   por   integrantes   de   la   parte  accionada.   

Cuarto: En virtud  de  lo  decretado  por  la Fiscalía 179 Seccional con sede en esta ciudad y las  órdenes  impartidas  para  su cumplimiento, que ya se hicieron efectivas, no se  adoptan  medidas para la cancelación del mencionado título ni del registro que  se  había  efectuado  en  el  citado  ‘folio         de         matrícula        inmobiliaria’;  tampoco  para la entrega del bien,  al   haberse  cumplido  de  manera  voluntaria  por  las  entidades  financieras  accionadas.   

Quinto: Declarar  improcedente  el  reconocimiento  de  frutos  a favor de la sociedad demandante.  Así  mismo,  no  se  ordena el abono de expensas necesarias o mejoras útiles a  las convocadas, porque no se demostraron.   

Sexto: Confirmar  el  numeral  séptimo de la parte resolutiva del fallo complementario, en el que  se  ordenó  ‘cancelar el  registro   de  la  demanda  que  este  Juzgado  dispuso  respecto  del  inmueble  identificado  con  la  matrícula  inmobiliaria  N°  50N-20294221 y que aparece  inscrito  en  la  anotación  8  del correspondiente certificado de tradición y  libertad  del  citado  bien,  para  lo  cual,  por  Secretaría, se oficiará al  Registrador  de  Instrumentos  Públicos  correspondiente,  ello en razón de lo  expuesto   en   las   motivaciones   de  este  fallo  complementario’.   

Séptimo: Declarar  no   probada   la  objeción  por  error  grave  del  dictamen  a  que  se  hizo  mención.   

Octavo: Condenar a  las  demandadas al pago de las costas procesales en ambas instancias, a favor de  la  actora,  reduciéndose  el  valor  de las correspondientes a la ‘primera     instancia’,  al  50%  del  monto previsto en la  respectiva  reglamentación,  por  lo  expuesto  en  la  parte motiva y, dada la  pérdida   patrimonial  que  soportan  las  vencidas.  La  cancelación  de  esa  obligación    la    efectuarán    de   la   siguiente   manera:   ‘Juan  de J. Piraquive y Cía. S.A. en  liquidación’,  la mitad  de  la  suma  que  se  fijare  por  dicho  concepto  y las entidades financieras  citadas,  solucionarán  el  saldo restante, en proporción a los porcentajes de  la cuota de dominio que se les había transferido en el inmueble.   

Por  concepto  de agencias en derecho en el  trámite    de    la    alzada,    se    fija   la   suma   de   $35’000.000.  Secretaría  practique  la  liquidación…».   

    

2.  El  memorialista,  luego de exponer los  motivos  que  en su sentir configuran errores del fallo sustitutivo, solicita su  aclaración     con    miras    a    que    se    absuelvan    los    siguientes  interrogantes:   

«¿Implica  la  sentencia  cuya aclaración solicito, que la demandante no tiene ningún derecho  a  reclamar  de  las  entidades  financieras demandadas los frutos que produjo o  pudo   producir   el   bien   objeto   del   proceso   mientras   estuvo  en  su  posesión?».   

«¿Que  significa,  respecto del derecho a  obtener  los  frutos por parte de la demandante y de las decisiones adoptadas en  la  parte resolutiva de la sentencia, la afirmación según la cual ‘en  principio  lo  concerniente a los  frutos  producidos o que hubiere podido generar el inmueble, habrá de dirimirse  con   base   en   el   contrato   de  ‘leasing    inmobiliario’,  que se hallaba vigente para la época inmediatamente anterior al  ‘negocio  jurídico’    cuya  inexistencia  se  ha  deducido  en  este  asunto, lo que sustrae del ámbito del  presente  conflicto  ese  debate  (…)».           

II.  CONSIDERACIONES  

1.   De conformidad con lo previsto en  el  artículo  309  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  la  sentencia no es  revocable  ni  reformable por el juez que la pronunció; no obstante permite que  se  aclaren  aquellos  conceptos o frases que ofrezcan verdadero motivo de duda,  siempre  que  se consignen en la parte dispositiva de la providencia, o influyan  en ella.   

En relación con los alcances de la aludida  disposición,   esta   Corporación,   en   auto  CSJ  SC,  8  Oct.  2013,  Rad.  2008-00284-01 reiteró:   

La aclaración de las providencias adoptadas  por  un  funcionario  judicial,  (…), procede únicamente con el propósito de  precisar     su     verdadero     sentido    en    cuanto    que    ‘por su redacción ininteligible o por  la  vaguedad  de  su  alcance  puedan  servir  para  interpretar confusamente la  resolución’  (G.J.,  t.  LXXXIII,  pág. 599), desde luego, en la medida en que tales expresiones oscuras  o  confusas  aparezcan  en  la  parte  resolutiva o influyan en ella’.   

Igualmente en decisión CSJ SC, 6 abr. 2011,  precisó:   

Con  base  en  tal  precepto,  la  Sala, de  antaño,  tiene  precisado que el derecho que de ella surge para las partes para  solicitar  la  aclaración  de una providencia judicial, exige las satisfacción  de   los   siguientes   requisitos:   ‘a)   Que   se   haya   pronunciado  una  sentencia  susceptible  de  aclaración…b)  Que   el  motivo de duda de conceptos o frases utilizados  por  el  sentenciador  sea  verdadero  y  no simplemente aparente…c) Que dicho  motivo  de  duda sea apreciado como tal por el propio fallador, no por la parte,  por  cuanto  ‘es  aquel y no ésta quien debe explicar el sentido de lo expuesto  por   el  fallo…’  (G.J.,  XVIII,  pág.  5)…d)  Que  la  aclaración  tenga  incidencia  decisoria  evidente,  pues  si  lo  que  se  persigue  con  ella son  explicaciones  meramente especulativas o provocar controversias semánticas, sin  ningún  influjo  en  la  decisión,  la  solicitud  no  procede.  Y…e) Que la  aclaración  no  tenga  por objeto renovar la discusión sobre la juridicidad de  las  cuestiones  ya  resueltas  en  el  fallo, como tampoco buscar explicaciones  tardías  sobre  el  modo  de  cumplir’    las    decisiones   en   él   incorporadas   (…).   

Si  como ha quedado visto, la figura de que  se  viene  hablando,  en  principio  procede únicamente respecto de conceptos o  frases  contenidos en su parte resolutiva que carecen de comprensión, con miras  a   precisar   su  verdadera  orientación,  debido  a  que  por  su  redacción  ininteligible  o  por  la  vaguedad de su alcance puedan servir para interpretar  equivocadamente  lo  resuelto,  circunstancia  que  excluye  la  posibilidad  de  replantear  aspectos que ya fueron objeto de debate, es del caso señalar que en  el     presente     asunto,    la    «sentencia    sustitutiva»  no  muestra ninguna confusión que haga viable la aplicación del  precitado remedio procesal.   

En efecto, el fallo es diáfano al señalar  las  razones por las cuales fueron adoptadas cada una de las determinaciones que  la  integran  y  en  lo  atinente  al  reconocimiento  y  pago de los frutos que  hubieren  podido  causarse, en el punto 14 de las motivaciones se expusieron los  fundamentos   que   impedían  su  reconocimiento,  lo  que  condujo  a  que  en  consonancia  con  tales  explicaciones  y  de  manera  concreta,  se emitiera el  pronunciamiento   recogido   en   el   numeral   quinto   de   su   «parte      resolutiva»,     esto     es,     «declarar[ndo]    improcedente    el  reconocimiento   de   frutos  a  favor  de  la  sociedad  demandante (…)».   

Lo  anterior pone de presente que, si en la  sentencia  de  reemplazo  proferida  por  la  Corte  no  hay  ideas o locuciones  generadoras  de  confusión, la aclaración pretendida no puede prosperar, menos  cuando  dicho  instituto  sólo  faculta  al  juzgador  para  moverse  dentro de  parámetros  que le permitan explicar lo que parece oscuro respecto de oraciones  o  razonamiento  ininteligibles  contenidos en la parte decisiva del fallo, más  nunca  para  exponer  nuevos puntos de vista que comporten una revisión total o  parcial  de  los aspectos que fueron planteados en la providencia, que es lo que  se aprecia de los interrogantes formulados por el peticionario.   

4.  En conclusión, como en este caso no se  estructuran  los  supuestos  que  el mecanismo de la aclaración de providencias  judiciales  reclama,  la negación del pedimento que concita a la Sala, debe ser  la consecuencia.   

III.  DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

Negar       la       «aclaración» solicitada por la recurrente respecto  de   la   sentencia   proferida  el  13  de  diciembre  de  2013  (fls.  1254  y  ss).   

Notifíquese  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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