AC4849-2014 [2011-00236-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada ponente  

    AC4849-2014  

Radicación  n°   54498  31 84 001 2011  00236 01   

     (Aprobado  en  sesión de  veintitrés de julio de dos mil catorce)   

Bogotá,  D. C., veintidós (22) de agosto de  dos mil catorce (2014).   

          Decide  la  Corte  sobre  la admisión del recurso extraordinario de  casación  que  la  demandada  ADIELA  PÉREZ  VERGEL, presentó en contra de la  sentencia  dictada  por la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  el  veintisiete (27) de febrero de dos mil trece (2013),  dentro  del  proceso  ordinario  que  en  su  contra instauraron OSCAR ARÉVALO;  YULIETH,  BETSY  MARÍA Y  JAVIER EDUARDO ARÉVALO NAVARRO; OSCAR RODOLFO y  ANGÉLICA   LILIANA  ARÉVALO  SÁNCHEZ;  MIGUEL ÁNGEL MONTAGUTH ARÉVALO,  LUÍS  CARLOS ÁLVAREZ VERGEL en representación de su hijo CARLOS JULÍAN   ÁLVAREZ  ARÉVALO y MARTHA  ARÉVALO PEÑARANDA.   

I. ANTECEDENTES  

          1.  El  libelo  narra  que los señores Oscar Abel Arévalo Ortíz y  Adiela  Pérez  Vergel,  desde  el  quince (15) de enero de mil novecientos  setenta  y  ocho  (1978),  iniciaron  una  unión marital de hecho,  que se  prolongó  hasta  el  veintiséis  (26) de marzo de dos mil once (2011), data en  que el señor Pérez falleció.   

          2.  Del  esfuerzo  común  en  dicha  unión marital, se adquirieron  algunos  bienes  inmuebles,  dos,  en  concreto,  ubicados  en  el  Municipio de  Ocaña.   

3.  El  proceso  iniciado  cursó las etapas que la ley tiene reservadas  para  esta  clase  de  asuntos  y,  el veintinueve (29) de junio de dos mil doce  (2012),  el  juez  de  primera  instancia  definió  el  litigio  con  sentencia  estimatoria  de  las pretensiones, es decir, declaró la existencia de la unión  marital  entre  compañeros  permanentes y la sociedad patrimonial  surgida  de  esa  relación.  Además,  dispuso  que  esta  última  quedara en estado de  disolución    y    liquidación    –folios  285  a  315-,  cuaderno principal-. Dicha determinación fue  impugnada   en   apelación   por   la   parte   demandada  y,  el  ad-quem,  el  veintisiete  (27) de febrero  del dos mil trece (2013), decidió confirmarla en su totalidad.   

          4.  La  parte  demandada  recurrió  en  casación  y,  el  Tribunal  acusado, accedió a su concesión.   

II. CONSIDERACIONES  

         

          1.   A  propósito  del  recurso  extraordinario  de  casación,  el  artículo 371 del C. de P. C., expresamente, contempla:   

«La concesión del  recurso    no    impedirá    que    la   sentencia   se   cumpla   (…)».   

No obstante esa contundente premisa, existen  algunas  salvedades,  que  dicho  sea  de  paso,  están  reguladas  en la misma  disposición  y  aluden a las siguientes hipótesis: i) que el proveído emitido  refiera   exclusivamente  al  estado   civil   de  las  personas;  ii)  que  la  determinación  adoptada  sea  meramente  declarativa;  y,  iii) que el recurso provenga de todas las partes.   

          Además,  la  normatividad  procesal  civil  (art.  371 ib.),  regula  otro  evento  en  el que la  decisión  recurrida  podría  no  cumplirse  y  refiere a la prestación que el  impugnante  haga  de una caución para ‘responder  por  los  perjuicios  que  dicha  suspensión cause a la  parte         contraria        (…)’.   

Sólo en esos eventos, la sentencia emitida y  objeto  de la impugnación no se ejecuta. En las restantes situaciones, el fallo  deberá cumplirse.   

          2.          En esa dirección, la satisfacción de la  determinación  proferida,  en  la medida en que el original del expediente debe  ser  remitido  a  la  Corte  para efectos del trámite del recurso de casación,  debe  surtirse  con  las  copias  que  el  Tribunal,  al  momento de conceder el  recurso,  le corresponde ordenar expedir y, en el caso en que no lo disponga, al  recurrente le compete promover su compulsa.   

           En los siguientes términos lo ha expresado la Corte:   

(….) el tribunal  al  conceder  el  recurso  tendrá que ordenarle al impugnador que suministre lo  necesario  para  la  expedición  de  las copias pertinentes, a fin  de que  sean  enviadas  al juez de primera instancia con el propósito de que proceda al  cumplimiento  del  fallo.  Ahora, si el sentenciador deja de impartir esa orden,  no  por  eso  el  censor  queda  relevado de cumplir con la carga de solicitar y  pagar  las  copias  que correspondieren, pues, como expresamente lo determina el  inciso  cuarto  del  citado  artículo,  en eventos como los señalados a él le  corresponde  ‘solicitar su  expedición    para   lo   cual   suministrará   lo   indispensable’   (…).   

          (…)   

En  este  asunto  es claro que la sentencia  objeto  del recurso propuesto por el demandado no se encuentra dentro de ninguna  de  las hipótesis ya precisadas, como quiera que si bien declaró la existencia  de  la  unión marital de hecho entre compañeros permanentes conformada por las  partes  y  de  la  consiguiente  sociedad  patrimonial, ha de verse que, en todo  caso,  no  es  exclusivamente declarativa, por cuanto además, como consecuencia  de  esos  pronunciamientos, ordenó, por un lado, el adelantamiento del trámite  correspondiente  a la liquidación de dicha sociedad y, por el otro,  la  cancelación  de  registros de las  transferencias  de  propiedad,  gravámenes y limitación al dominio, sin que se  afectara  el  registro  de  otras  demandas,  en  orden a lo cual dispuso que se  emitieran las respectivas comunicaciones.   

Entonces,  por no tratarse de una sentencia  impugnada  en  casación  por ambas partes, ni meramente declarativa y no versar  ella  en  forma  exclusiva  sobre  el  estado  civil  de  las  personas,  debía  disponerse   lo   pertinente   para  que  las  decisiones  allí  impartidas  se  cumplieran,  en  orden a lo cual al recurrente le competía desarrollar el deber  procesal  de  solicitar  y pagar la expedición de las copias necesarias para su  cumplimiento,  lo  que  no  hizo,  o,  en  últimas,  si  pretendía  obtener la  suspensión   de   su  ejecución,  ofrecer  caución  para  responder  por  los  perjuicios  que  con  ello  se causara a la demandante, lo que tampoco deprecó,  pues    al    respecto    simplemente    se   limitó   a   guardar   hermético  silencio.   

De   suerte  que  como  el  acusador,  al  interponer   el   recurso   no  manifestó  otorgar  caución  para  diferir  el  cumplimiento  de  la  sentencia,  el  tribunal, al concederlo, debió ordenar la  compulsación  de copias para su ejecución, pero como nada dijo al respecto, la  parte  interesada  debió  desplegar  la  actividad  para  que  se  produjera la  expedición,  toda  vez que a través aquellas decisiones por las que se dispuso  adelantar  la liquidación de la sociedad cuya existencia declaró y  la  cancelación de las transferencias  de  propiedad,  gravámenes y limitación al dominio se crearon unas situaciones  jurídicas  nuevas  y  concretas; por ende, como así no procedió, se impone la  inadmisión  del  recurso,  para,  en  su lugar, declararlo desierto  -La Sala hace notar-(Auto de 15 de junio  de     2005,    rad.    2003-00481-01).  En  este  mismo  sentido, la Corte se pronunció en autos de 10 de  abril  de  2012,  Exp.  2008  00424  01  y  11 de marzo de 2014, Exp. 2010 00132  01.   

          3.  En  el  caso  analizado,  la  controversia que dio origen a esta  litis  refiere  a  la  declaratoria  de  la  unión  marital  entre  compañeros  permanentes  y  la existencia de la sociedad patrimonial derivada de ella: una y  otra  súplica  fueron acogidas en el  fallo adoptado en segunda instancia.  La  decisión  prohijada,  en  definitiva,  dispuso  que la sociedad patrimonial  declarada  además de quedar disuelta, entraba en estado de liquidación. En ese  orden,  la sentencia proferida es de aquellas cuyo cumplimiento puede llevarse a  cabo,  habida  cuenta que no es de naturaleza  eminentemente declarativa ni  alude,  exclusivamente,  al  estado civil de las personas; tampoco fue impugnada  por  ambas  partes.  En  otros términos, no existe ninguna circunstancia de las  señaladas  líneas  atrás  que  impidan  la  ejecución  de  la  decisión del  ad-quem.   

          Y  si bien el recurrente ofreció prestar caución y el Tribunal, en  su  momento,  indicó  la naturaleza de la misma así como señaló su cuantía,  en últimas, tal garantía no fue presentada por el interesado.   

          Puestas  así  las  cosas,  era evidente que al recurrente, como fue  anunciado,  le  correspondía  asumir  la  carga de la expedición de las copias  para que pudieran ejecutarse las órdenes allí adoptadas.   

          4.  No  obstante,  en  el expediente no hay registro alguno ni de la  orden  sobre  la expedición de copias, ni la petición expresa, en ese sentido,  del  impugnante.  En  definitiva,  no  se  compulsó  el material requerido para  satisfacer dicha actividad.    

          Situación  semejante  comporta  la  aplicación  del  artículo 372  idem.,  en cuanto a declarar  inadmisible el recurso de casación.   

          Por        todo       lo       expuesto,       se       RESUELVE:   

          Primero.         Declarar    inadmisible    (Art.   372  ib),    el    recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto por la parte  demandada.   

          Segundo.           Ejecutoriada  esta  providencia,  el  expediente deberá retornar al  Tribunal   de   origen.   La  Secretaría  dejará  las  constancias  del  caso.   

NOTIFÍQUESE  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ALVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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