ATC122-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

         Bogotá,   D.   C.,   veintitrés   (23)   de   enero   de   dos   mil   catorce  (2014).   

ATC 122-2014  

         Radicación no.  011001 02 03 000 2014 00031-00   

     

ANTECEDENTES  

1.  El  peticionario  demanda la protección  constitucional  de los derechos fundamentales al debido proceso y los contenidos  «en  el  Preámbulo  y  el  artículo  segundo  de la  Constitución  Nacional», supuestamente vulnerados por  las  autoridades  judiciales acusadas dentro del trámite penal adelantado en su  contra  en  el  que fue condenado a purgar 212 meses de prisión por los delitos  de homicidio agravado y porte de armas de fuego   

2. Expone que “la  negativa  a  la  aceptación  de  mi  RETRACTACION DEL ALLANAMIENTO ante el JUEZ  NOVENO    PENAL    DEL    CIRCUITO    CON    FUNCIONES    DE   CONOCIMIENTO   DE  CALI-VALLE,  vulnera derechos  fundamentales     consagrados     en     la     constitución”    (folio 16).   

3. Solicita que se declare la nulidad de las  sentencias  de  primera  y  segunda  instancia y, en  como consecuencia, se  ordene  “mi libertad, por cuanto se me vulneraron mis  derechos fundamentales” (folio 18).   

4.  La Sala Jurisdiccional Disciplinaria del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  en  proveído  de  6 de diciembre de 2013  dispuso  enviar  el  expediente  a  la  Sala  Penal  de   esta Corporación  y,   esta  a  su  tuno ordenó el 16 de diciembre siguiente la remisión de  las  diligencias a esta Sala por considerar que la queja involucra el auto de 27  de  julio  de  2011  mediante  el  cual «inadmitió la  demanda   de   casación   propuesta   por  el  defensor  del  actor».   

CONSIDERACIONES   

          Resulta  palmario  que  aun  cuando la petición de amparo objeto de  estudio  no  fue  dirigida,  en  principio, contra la Sala de Casación Penal de  esta  Corporación, sí involucra la decisión proferida por ella el 27 de julio  de  2011, mediante la cual inadmitió la demanda de casación advirtiendo que no  concurre  «circunstancia  vulneradora  de  garantías  fundamentales  que  imponga  superar  los  desaciertos técnicos para decidir de  fondo»  ; evidenciándose que la acción de tutela no  puede  ser  admitida  a  trámite  de  acuerdo con la  posición  que  ha sustentado esta Sala, que, como es  sabido,  se  afinca  en la intangibilidad de las decisiones de carácter  judicial  emitidas  por  las  Salas  de  Casación    de    la    Corte    Suprema   de  Justicia  (Crf., entre otros, autos de 7 de septiembre  de  2004, exp. No. 00933 00, 27 de enero de 2006, exp. No. 00017 00; 14 de marzo  de   2007,   exp.   No.  00291  00  y  10  de  diciembre  de  2009,  exp.  02195  00).        

      Así las cosas, se  impone  inferir  que  los  pronunciamientos  judiciales  de  esta  Corporación,  proferidos  por  las distintas Salas que la integran, precisamente al emanar del  órgano  de  cierre de la jurisdicción ordinaria, tienen carácter definitivo e  inmutable,  salvo  el  caso  del  recurso  extraordinario  de  revisión  en los  términos  previstos por la ley; de tal modo que so pretexto de la guarda de los  derechos  fundamentales  que,  por supuesto, ella garantiza con sus actuaciones,  no  pueden  ser  objeto  de  interferencias  o  manipulaciones  por ninguna otra  autoridad  pública,  porque  si  así  fuese  se  desconocería  su  calidad de  tribunal   más   alto   en   la   órbita  de  sus  atribuciones,  amén   del   quebranto   evidente   que  sufrirían  los  principios  de desconcentración, autonomía e independencia de  la   función   judicial,   que  en  los  casos  de  decisiones  definitivas  se  complementan con la institución de la cosa juzgada.   

De  otra  parte,  si  bien  es  cierto que  resoluciones  como la de esta estirpe venían siendo adoptadas por toda la Sala,  es  palpable  que revisada una vez más la competencia de esta para proferir esa  determinación  se  ha  advertido que corresponde al magistrado ponente resolver  lo pertinente.   

           La  Corte   al  decidir  una  petición  de  amparo  similar  a  la  aquí  expuesta  puntualizó  que  “(…) de conformidad con el inciso  primero  del  artículo  15 del Decreto 2591 de 1991, “[l]a tramitación de la  tutela  estará  a  cargo del juez, del presidente de la sala o del magistrado a  quien  éste  designe,  en turno riguroso,(…)” y con arreglo al artículo 29  del  Código  de  Procedimiento Civil, cuyos principios generales son aplicables  al  trámite  en todo cuanto no se oponga a sus normas (art. 4º del Decreto 306  de  1992),  “[c]orresponde  a la Sala de Decisión dictar las sentencias y los  autos  que  decidan  la apelación o queja, o una acumulación de procesos, o un  conflicto  de  competencias;  contra  estos  autos no procede recurso alguno. El  magistrado  ponente  dictará  los autos de sustanciación y los interlocutorios  que no correspondan a la Sala de Decisión”.   

    “Desde esta perspectiva,  corresponde  al  ponente la decisión a propósito de la admisión a trámite de  la  demanda  de  tutela  y, por lo expresado, será inadmitida…” (auto de 10 de abril de 2008, exp.T. No. 00468-00).   

       De  otro  lado,  respecto  de la eventual revisión por parte de la Corte Constitucional, la Sala  entiende  que  no  hay lugar a disponerla por las mismas razones que fundamentan  la determinación que así se tomará.   

DECISIÓN   

      Por  lo  expuesto,  se    RESUELVE   no   admitir  a  trámite  la  acción  de  tutela  de  la  referencia.   

    Comuníquese lo resuelto a  los interesados mediante telegrama.   

Notifíquese  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada    

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