STC 16752 2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado ponente  

STC16752-2014  

Radicación           n.º  11001-02-03-000-2014-02758-00   

(Discutido y aprobado en sesión de cuatro de  diciembre de dos mil catorce)   

Bogotá,  D.C., nueve (9) de diciembre de dos  mil catorce (2014).   

Decide  la  Corte  la  acción  de  tutela  instaurada     por    el    Liceo    Campestre    La  Misión,  a  través  de apoderado judicial, contra la  Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Cali y los Juzgados Quince  Civil  del  Circuito, Quinto  Civil  del  Circuito  de  Descongestión  de  la misma  ciudad,  Primero Civil Municipal de Yumbo y  la  Inspección  Urbana  de Policía de  Primera Categoría de este municipio.   

ANTECEDENTES  

          1.  La  promotora  del  amparo reclama protección constitucional de  sus   derechos   fundamentales   al   debido   proceso,  a  la  igualdad,  a  la  «defensa»,    a    la  «contradicción»  y  al  acceso  a  la administración de justicia, que dice conculcados con ocasión del  auto  de  16  de  mayo de 2014  proferido por la Colegiatura accionada y la  sentencia  de  22 de abril de 2013 emanada del primero de los Juzgados atacados,  en  el juicio de restitución de inmueble arrendado promovido por Continental de  Bienes «BIENCO S.A. INC.» contra Luis Carlos Rengifo Suárez.   

Demandaron,  en  consecuencia,  ordenar a la  Corporación   censurada   «dejar  sin  efectos  la  anunciada  decisión,  en consecuencia se tengan en cuenta los precedentes de la  Honorable  Corte Suprema de Justicia […] ordenándose  las  adecuaciones  procesales  necesarias  urgentes y  perentorias  en  la  Corporación accionada, garantizándose así la efectividad  de    los    derechos»    (folio    53    de   este  cuaderno).   

Agregó  que  Continental de Bienes «BIENCO  S.A.  INC.»  carecía  de  legitimación  para  incoar tal acción toda vez que  aportó  un  acuerdo  de  voluntades  que  hace  alusión  a  un establecimiento  comercial   donde   funciona  el  Colegio  Marco  Antonio  pero  no  precisa  la  identificación  del  bien  raíz;  tal demandante adquirió la tenencia de este  porque  le  fue  entregada  por  la  Dirección  Nacional de Estupefacientes con  ocasión  del  secuestro  realizado  en  el proceso de extinción de dominio que  adelanta  la  Fiscalía General de la Nación, pero el contrato de arrendamiento  aportado  fue  celebrado por Diana Sarmiento M., como arrendadora, y Luis Carlos  Rengifo  Suárez,  como arrendatario; este convenio había expirado desde hacía  1  año,  8  meses  y  13  días anteriores a la citada diligencia de secuestro;  porque  en  el  predio  que  se  pretende  en  ese juicio de restitución el que  desarrolla  su  objeto  social  es  el Liceo Campestre La Misión, donde reciben  clases  177  alumnos  y  laboran  16 personas; y porque, según se desprende del  certificado  de  tradición  y  libertad  del  predio, la Dirección Nacional de  Estupefacientes   lo   había  entregado  en  depósito  provisional  a  Activos  Especiales  S.A.S.  con  anterioridad  a  la  iniciación del litigio censurado.   

También  manifestó que Luis Carlos Rengifo  Suárez  contestó  la  demanda  y propuso excepciones de mérito, las cuales no  fueron  tramitadas  debido  a  que  no  consignó  el  valor  de los cánones de  arrendamiento  denunciados  como  insolutos en la demanda, lo que dio lugar a la  expedición  de  la  sentencia  de  22  de  abril  de  2013  estimatoria  de  la  pretensión  restitutoria,  la  cual  fue  recurrida en apelación, pero la Sala  Civil  del  Tribunal  Superior  de Cali, con auto de 16 de mayo de 2014 declaró  bien  denegada la concesión de dicha alzada, decisión que, agregó la quejosa,  desconoce  jurisprudencia  que  en  un  caso similar adoptó la Corte Suprema de  Justicia.   

Por  último, añadió que el Juzgado Quinto  Civil  del  Circuito de Descongestión de Cali, a quien correspondió el proceso  por  redistribución,  comisionó  al  Juzgado  Civil Municipal de Yumbo para la  práctica  de  la  diligencia de restitución y este a su vez subcomisionó a la  Inspección   Urbana  de Policía de Primera Categoría de ese municipio, a  pesar  de  que  la  figura  de  la  subcomisión  no  existe  en el ordenamiento  procesal;  y  que  la falta de correspondencia entre el inmueble secuestrado por  la  Fiscalía  General  de la Nación y el que fue arrendado por Diana Sarmiento  M.  a  Luis Carlos Rengifo Suárez fue manifestada como oposición en el proceso  de  extinción  de dominio sin que haya sido adoptada una decisión de fondo con  efectos  de  cosa  juzgada  que  habilitara  la  instauración  de la demanda de  restitución de inmueble arrendado.   

          3.        La  Corte  admitió  a trámite la demanda de la referencia, dispuso  tener  en  cuenta  como  prueba  la  documental  aportada  por  los accionantes,  requirió  copia  de  las  piezas  procesales  pertinentes  y ordenó librar las  comunicaciones de rigor.   

          4.  El  Juzgado  de  Descongestión  accionado  manifestó que en el  proceso  censurado  no  ocurrió  la vulneración denunciada por vía de tutela,  que  una vez expedida la sentencia que dirimió dicho litigio la parte demandada  se  ha dedicado a dilatar tal tramite mediante la interposición de los recursos  de  reposición,  apelación  y  queja frente a todas las decisiones expedidas a  continuación,  al punto que la presente solicitud de resguardo fue radicada por  una persona jurídica que no es parte en ese trámite.   

          5.  El  Juzgado  Quince  Civil  del  Circuito de la Oralidad de Cali  manifestó  que  conoció  del  litigio  aludido  cuando  no había ingresado al  procedimiento  oral y que fue notificado acerca de que una trabajadora del Liceo  accionante  y  la  madre de un menor que allí estudia también promovieron, por  separado,  sendas  solicitudes de resguardo «donde la  problemática  y  queja  constitucional  es  idéntica  a  la que hoy convoca la  presente   atención»   (fl.   77,  cuaderno  de  la  Corte).   

CONSIDERACIONES  

          1.  En  virtud  de  su  finalidad tutelar  exclusiva  de los          derechos         fundamentales    y   sus   características  residual  y  subsidiaria,  la  constante  jurisprudencia ha  puntualizado  la  procedencia  excepcional  del amparo  respecto    de    actuaciones    y   providencias   judiciales,   única   y   exclusivamente   en   presencia   de   una   irrefutable  actuación  ilegítima  no  susceptible     de     corregir    mediante    los    mecanismos    ordinarios   previstos  en  la  ley,  en  cuanto  no  se  oriente  a  sustituir,  desvirtuar  e  infirmar  los medios, recursos, acciones e instrumentos  normales  de  protección o defensa del derecho, desconocer e invadir la órbita  de  los  jueces naturales, ejercer sus funciones, discrepar de sus decisiones y,  naturalmente, siempre que se ejerza en término razonable.   

         2.  Respecto de  la   legitimación  para  actuar   en   tutela  los  artículos   10  y  31  del  Decreto  2591  de  1991  establecen  como  presupuesto para su formulación que  quien   así   obre   tenga  un  interés  que  habilite  su  intervención,  el  cual,    cuando    se    trata   de   la   presunta  violación de los derechos fundamentales generada por  actuaciones  o providencias judiciales, está radicado  en  cabeza  de  los  extremos  del  litigio o de quienes fueron reconocidos como  intervinientes.   

A  partir de la premisa anterior, observa la  Corte   que   en  el  proceso  en  cuestión  fueron  partes,  como  demandante,  Continental  de  Bienes  S.A.  «BIENCO  S.A.»,  y  como demandado, Luis Carlos  Rengifo   Suárez,   circunstancia   que   pone   al  descubierto  la  falta  de  legitimación  de la institución ahora accionante, pues surge evidente que esta  no   ocupó   ninguno  de  los  extremos  procesales  en  el  referido  trámite  incidental.   

          Al  respecto,  conviene  memorar  que esta Corporación ha precisado  que cualquier actuación   

sin  importar el sentido y el alcance de la  misma,  derivada  de  aquél  trámite procesal, cuando se someta a examen en el  escenario   de   la  tutela  por  considerar  que  se  vulneró  algún  derecho  fundamental,  debe  ser  impetrada  por  quienes allí participaron como partes;  contrario  sensu, carece de atribución para adelantar por este medio la defensa  de  los  derechos  esenciales  de  cara a determinada actuación judicial, quien  allí  no  tuvo  la  calidad de sujeto procesal (sentencia de 26 de noviembre de  2010,               exp.              11001-22-03-000-2010-01168-01).   

En  un  asunto  de  contornos  similares al  presente,    expuso   la   Sala   que   ‘al  ser  evidente que la promotora de  la  queja  carece de atribución para adelantar por este medio la defensa de los  derechos  fundamentales  reclamados  dentro  de  un  juicio donde no ostentó la  calidad  de  parte  ni  de  tercero,  emerge  ostensible  la improcedencia de la  protección  impetrada,  no  siendo  menester  adentrarse  en el contenido de la  queja     por    cuanto    lo    primero    excluye    lo    segundo’  (sentencia  de  26  de noviembre de  2010,  exp.  11001-22-03-000-2010-01168-01, reiterada en fallo de 26 de julio de  2012,  exp. No. 13001-22-13-000-2012-00198-01) (CSJ STC  de 24 de octubre de 2012, rad. N° 85001-22-08-000-2012-00171-01).   

En  esas  condiciones,  no  es  procedente  pretender  atacar en esta sede actuaciones de un juicio en el cual la accionante  no ostenta la calidad de sujeto procesal.   

          3.  En  relación  con  la  supuesta  vulneración  al  derecho a la  igualdad  de la promotora de la queja constitucional, tras aducir que en un caso  de  contornos  similares  esta  Corporación  otorgó  la solicitud de resguardo  deprecada,  necesario  resulta  precisar  que la sentencia invocada deja ver que  las  circunstancias de ambos casos son disímiles en la medida en que en el caso  respecto  del  cual  se  plantea  la  comparación quien radicó la petición de  amparo  fue  directamente  la  parte  demandada  en el juicio de restitución de  inmueble  arrendado criticado, y alegó estar al día en el pago de los cánones  de   arrendamiento   cobrados   para   lo  cual  aportó  pruebas  documentales,  situaciones  que  no  concurren  en  esta  ocasión, a más de que la segunda de  ellas  ni  siquiera  fue  alegada  en la queja constitucional que ahora ocupa la  atención de la Sala.   

          4.        Por  último  y  como  al  parecer  las  alegaciones  de  la entidad  accionante  tienden  a  poner  de  presente  que el inmueble donde desarrolla su  labor  docente  difiere  del  arrendado  por  Diana  Sarmiento  M. a Luis Carlos  Rengifo  Suárez  y  que es objeto del proceso de restitución atacado, advierte  la  Corte  que el amparo solicitado tampoco tiene vocación de prosperidad, como  quiera  que  la  quejosa  en  el  evento  de adquirir un interés concreto en la  actuación  tiene  a  su  alcance  poner  de  presente esa alegación una vez se  inicie  la diligencia reseñada, pues es deber del operador judicial identificar  el  bien  objeto  de la misma (parágrafo 4º, art. 337 del C. de P.C.) al punto  que  su  actuación  podría  verse  incursa  en  causal  de  nulidad  (art.  34  ibídem).   

En  suma,  colige  esta  Corporación que la  demandante  constitucional  cuenta  con  otros  medios  judiciales  idóneos  de  defensa  para  obtener  lo  pretendido  por  vía  de  tutela, lo cual revela la  improcedencia  de  la  petición de amparo de conformidad con el numeral 1° del  artículo 6° del Decreto 2591 de 1991, puesto que   

[e]n  tal  sentido,  la  Sala  ha tenido la  oportunidad     de     señalar     que     este     resguardo:     ‘…es  un  mecanismo  subsidiario  o  residual  para  la  protección  de  los derechos fundamentales de las personas,  razón  por  la  cual,  sólo se debe acudir a [él] cuando no exista otro medio  alternativo  de  defensa  judicial  idóneo  y eficaz para su resguardo, sin que  pueda  el  interesado  pretender  emplearlo para subsanar, enmendar o suplir las  omisiones  en  que  incurrió, ni acudir a la justicia constitucional soslayando  los  mecanismos  ordinarios  establecidos  en  el  ordenamiento  procesal civil,  porque  este  amparo no se ha establecido para utilizarse en forma alternativa o  sustitutiva  de  dichos dispositivos…’  (Sentencia de 26 de enero de 2011, exp. 00027-00, reiterada el 11  de  abril de 2012, exp. 00616-00) (CSJ SCT, 25 de julio  de 2012, rad. 1100102030002012-01494-00).   

          5.  No  obstante  que no se advierte la existencia de derecho alguno  de  la  entidad  accionante  merecedor  de  amparo constitucional, en procura de  dejar  a  salvo la garantía a la educación de sus alumnos, se ordenará que la  diligencia  de  restitución  no  se  celebre  antes de la terminación del año  lectivo  actualmente  en  curso  en la institución promotora de la solicitud de  resguardo,  la que a su vez deberá suministrar a las Secretarías de Educación  de  Cali  y  del  departamento  del  Valle del Cauca, el listado de sus actuales  alumnos  con  indicación  del curso que adelantan, para que adopten a partir de  la  comunicación  de lo decidido las medidas que estimen pertinentes tendientes  a  procurar  la continuidad de los estudios una vez terminado el año lectivo en  curso en el Liceo Campestre La Misión.   

          Lo  anterior  habida  cuenta  de que, de un lado, es obligación del  Estado  adoptar  medidas  de  protección  de  los derechos fundamentales de los  niños,  niñas  y  adolescentes  de conformidad con el artículo 44 de la Carta  Política;  y  de otro lado, porque el derecho a la educación de los menores de  edad,  de  estirpe  fundamental, ha sido reconocido en la Declaración Universal  de  los  Derechos  Humanos  (art.  26),  en  el  Pacto Internacional de Derechos  Económicos,  Sociales y Culturales (art. 13) y en el artículo 67 inciso 3º de  la     Constitución     Política     al    establecer    que    «…[e]l  Estado,  la  sociedad  y la familia son responsables de la  educación,  que  será obligatoria entre los cinco y los quince años de edad y  que  comprenderá  como  mínimo,  un  año  de preescolar y nueve de educación  básica».   

          De   allí  que  ante  el  inminente  desalojo  de  la  institución  educativa  en  la  cual  varios  infantes  y  adolescentes reciben su educación  básica,  primaria y secundaria, no pueda la Corte permanecer impasible sino que  adopte  medidas  tendientes  a  garantizar el aludido derecho fundamental, aun a  pesar  de  que,  como  ya  se  anotó,  el  procedimiento  judicial criticado no  comporte    vulneración    alguna   a   las   garantías   de   la   accionante  constitucional.   

          6.  Las  anteriores  razones  son suficientes para denegar el amparo  deprecado.   

DECISIÓN   

Con  fundamento  en  lo  expuesto,  la Corte  Suprema  de  Justicia,  en  Sala  de  Casación Civil, administrando Justicia en  nombre   de   la   República   y   por   autoridad   de  la  Ley,  NIEGA   el   amparo   solicitado   y,  en  consecuencia,   LEVANTA  la  medida   provisional   decretada  en  auto  de  26  de  noviembre  del  año  en  curso.   

          Sin    embargo,   SE   ORDENA  a  los  despachos  accionados  que  la  diligencia de restitución  aludida  no  sea celebrada antes de la terminación del año lectivo actualmente  en  curso  en  la  institución promotora de la solicitud de resguardo, a la que  también   SE   ORDENA  que  suministre  a  las  Secretarías  de  Educación  de Cali y del departamento del  Valle  del Cauca, la información antes mencionada con la finalidad que también  ha sido antes expuesta.   

Comuníquese   mediante  telegrama  a  los  interesados,  y  si  la  decisión no es impugnada, remítase el expediente a la  Corte Constitucional para su eventual revisión.   

Por secretaría devuélvase el expediente al  juzgado origen.   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Presidente de la Sala  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Ausencia Justificada  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

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