AC3227-2014 [2009-00203-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    REPÚBLICA    DE  COLOMBIA      

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC3227-2014  

Radicación           N°  54405-3103-001-2009-00203-01   

Bogotá, D.C., trece (13) de junio de dos mil  catorce (2014)   

          Decide  la  Corte  sobre  la  admisibilidad del recurso de casación  interpuesto  por  N…. C……… C….. R….. y H…… J……. R….. G….  contra  la  sentencia  de  5  de  septiembre  de  2012,  proferida  por  la Sala  Civil-Familia  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Cúcuta, dentro  del  proceso  ordinario  instaurado  por H…….. J……. G…….. G………  contra los recurrentes.   

ANTECEDENTES  

          1.        Ante  el  Juzgado  Civil  del  Circuito de Los Patios (N. de S.), el  actor convocó a la pasiva a un juicio reivindicatorio.   

          2.        Mediante  sentencia  proferida  el 26 de octubre de 2011, adicionada  el  11  de enero de 2012, el despacho judicial en cuestión resolvió el litigio  acogiendo  las  pretensiones  del  libelo;  declaró no probadas las excepciones  esgrimidas  por  los  demandados, y les ordenó restituir el inmueble objeto del  proceso  junto  con  sus  frutos  e  indemnizaciones  por  el  deterioro  de  la  cosa.   

          3.        El  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Cúcuta, al desatar  la  alzada  interpuesta  por  los  convocados,  la  modificó  únicamente en lo  relativo a las condenas dinerarias a favor del demandante.   

          4.        N……  C………..  C…..  R…..  y  H……  J…….  R……  G…….  interpusieron oportunamente recurso extraordinario de casación contra  la  decisión  del ad quem,  sin solicitar la suspensión del cumplimiento de la misma.   

          5.        El  Tribunal,  por auto de 19 de marzo de 2013, concedió el recurso  extraordinario  sin  ordenar  la  expedición de copias para la ejecución de la  sentencia.  Dicha  providencia  fue  notificada  por  estado el día 21 de marzo  siguiente.   

          6.        Los  recurrentes  no  dieron cumplimiento al inciso cuarto (4º) del  artículo  371 del Código de Procedimiento Civil, es decir, ante la ausencia de  orden  de copias por parte de aquella colegiatura, no solicitaron su expedición  ni mucho menos procedieron a suministrar lo indispensable.   

          7.        No   obstante,   el   silencio   del   ad  quem y la inactividad de los recurrentes en casación,  desde  el  día  20  de  marzo  de  2013  el  actor  favorecido con la decisión  solicitó  la  emisión  de  las  reproducciones para el cumplimiento del fallo,  petición  a  la  que  accedió  el  juzgador  luego  de  despachar los recursos  interpuestos  contra la negativa inicial, y a pesar de la oposición manifestada  por los referidos impugnantes.   

CONSIDERACIONES  

          1.        En  atención a la finalidad del recurso extraordinario de casación  y  no  constituirse  éste en una tercera instancia, el inciso primero (1º) del  artículo  371  ídem, indica  con  precisión,  según  lo  ha determinado esta Corporación, que “la  parte  vencedora  en las instancias no ha de sufrir desmedro  por  el  hecho  de  que  uno  de  sus contradictores impugne en casación; y, en  consecuencia,  le  asiste derecho a que la decisión, hasta ahora a su favor, se  cumpla,  salvedad  hecha  de  aquellos  casos que versen exclusivamente sobre el  estado  civil  de  las personas, de las decisiones exclusivamente declarativas y  cuando  el  fallo  haya  sido  recurrido  por  ambas  partes.  Es  así  como el  legislador  le  impuso  al recurrente la carga pecuniaria de pagar en tiempo las  copias  necesarias  para  el aludido fin, según la norma citada, y, para evitar  equívocos,  puntualizó  que si el Tribunal se abstenía de ordenar las copias,  el  recurrente  solicitaría  su  expedición,  para  lo  cual suministraría lo  indispensable.”  (Auto  de 6 de agosto de 2003, exp.  1999-02195-01).   

De  lo  anterior  se  desprende  que, cuando  quiera   que   la  sentencia  no  encaje  perfectamente  en  aquellos  supuestos  consagrados  por  la  norma en comento como excepción a la regla general, quien  recurre  en  casación  debe solicitar a la corporación de segunda instancia la  expedición  de  las  copias  que  sean necesarias, de conformidad con el inciso  cuarto (4º) del artículo señalado.   

En  tal sentido, ha considerado la Corte que  “(…)  frente  a  cualquier  otro  fallo  que  sea  susceptible  de  cumplimiento,  que no necesariamente exclusivo de condena, bien  porque      haya      impuesto     ‘deberes     de     prestación    a    otros    sujetos’         o        ‘creado    situaciones    jurídicas  concretas  nuevas’ (autos  de  26  de  abril  y  27  de septiembre de 1999), excepto lo concerniente con el  ‘registro    de   la  sentencia,   la   cancelación  de  medidas  cautelares  y  la  liquidación  de  costas’  (inciso  2º),  debe  desplegarse  la  actividad  indispensable para cumplirlo, si es que dentro  del  término  para  interponer el recurso no se ofreció caución para mutar de  devolutivo  a  suspensivo los efectos del mismo (auto 081 de mayo 3 de 2002).”  (Auto   de   seis   6   de   agosto   de  2003,  exp.  1999-02195-01).   

2.             De   igual   forma   y  en  múltiples  pronunciamientos,  se  ha entendido con acierto que la consecuencia inmediata de  la  omisión  de  solicitud  de  copias  ante  la ausencia de un ofrecimiento de  caución  y  de  la orden que sobre aquellas debe dar el Tribunal al conceder el  recurso  es la deserción del mismo (Autos 101 de 4 de junio, 143 de 23 de julio  y  206  de 29 de septiembre de 2004; autos de 14 de septiembre y 15 de diciembre  de 2006).   

3.            El asunto que motiva este pronunciamiento  es  un proceso ordinario reivindicatorio que versa sobre un inmueble, resultando  vencidos  los  convocados  y condenados a restituirlo junto con sus frutos, así  como  a  resarcir  los perjuicios causados por el deterioro del bien; por tanto,  la   sentencia  recurrida,  no  es  exclusivamente  declarativa  al  ordenar  el  cumplimiento  de  prestaciones determinadas a los aquí recurrentes, o lo que es  igual,  la  restitución del predio a su propietario, el pago de los frutos y de  la  indemnización por el menoscabo de la cosa, órdenes que son susceptibles de  ejecución y cumplimiento.   

4.            Habida cuenta de lo anterior, al no haber  ofrecido  el  otorgamiento  de caución los recurrentes al interponer el recurso  para  así  diferir  el  cumplimiento  de  la  sentencia,  ni  el  Tribunal,  al  concederlo,  haber  ordenado  la  expedición de copias para la ejecución de la  misma,  correspondía a la parte que interpuso el recurso de casación desplegar  la  actividad  conducente  a  que  las  copias  fueran  compulsadas,  so pena de  declarar desierta la impugnación.   

Sin   embargo,   tal   exigencia   resulta  innecesaria  en  este  caso,  si  en cuenta se tiene que, en primer lugar, dicha  obligación  fue  suplida  por  la  contraparte  y,  que de otro lado, ya se dio  cumplimiento  a lo decidido en la instancia, como se desprende de que el Juzgado  Civil  del  Circuito  de  Los  Patios  remitió  las  copias  auténticas  de la  diligencia  de  entrega  del  inmueble objeto de reivindicación (folios 37 a 47  del  cuaderno  de la Corte),  ordenada en la sentencia de segundo grado; de  ahí  que,  se  satisfizo  el  propósito  perseguido  por  el artículo 371 del  Código   de  Procedimiento  Civil,  esto  es,  la  expedición  de  las  piezas  procesales   para   el   cumplimiento   de   la   sentencia   del   ad-quem.   

Además,  inadmitir  el recurso de casación  porque  la  parte  que  atendió  la  carga  de  solicitar  las  copias  para la  ejecución  del  fallo  de  segunda  instancia  no  es  la recurrente, cuando el  cumplimiento   del   fallo   del  ad-quem   ha  sido  ya  surtido  por  el  despacho  de  primera  instancia,  denotaría  un  exceso ritual manifiesto que afecta el principio de primacía de  lo  sustancial  previsto  en  los artículos 228 de la Constitución Política y  4º de la ley de enjuiciamiento civil.   

Sobre  este  último  particular,  importa  mencionar  que «el  artículo  4°  del C.P.C. desde su entrada en vigencia, veinte  años  antes de que se promulgara la actual Constitución Política, estableció  que  “…el  objeto  de  los  procedimientos es la efectividad de los derechos  reconocidos   por  la  ley  sustancial”,  principio  de  interpretación  cuyo  significado  e importancia no puede ser desconocido o soslayado por el Juzgador,  pues  él  traduce  que las normas no pueden considerarse como un obstáculo que  impida  sin  razón, el ejercicio de los derechos sustanciales de la persona que  acude    a    las    autoridades    judiciales   en   demanda   de   protección  jurídica»    (CSJ    SC,    5   jul.   2007   rad.  1989-09134-01).   

Adicionalmente,      «[l]as  particularidades  de  los  procesos  deben estar dirigidas a  asegurar  la prevalencia del derecho sustancial, el principio de eficacia de los  derechos  y la protección judicial efectiva. De allí, que sean entendidas como  constitucionales   justamente,   las   normas   procesales  que  tienen  “como  propósito  garantizar la efectividad de los derechos” y su eficacia material,  y  que  además  propendan  por la optimización de los medios de defensa de las  personas.  Tal efectividad resulta ser entonces un principio y una garantía que  debe   ser   asegurada   por   las   disposiciones  procesales  fijadas  por  el  legislador»     (C.C.     Sentencia    C-227    de  2009).   

En consecuencia, atendiendo lo anteriormente  expuesto  la Sala admitirá el recurso extraordinario de casación formulado por  N…….    C…………    C……    R…..    y   H……   J…..   R……  G……   

DESICIÓN  

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  en  Sala  de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República    y    por    autoridad    de    la   ley  admite  el  recurso  de  casación interpuesto por los  demandados  N….. C………… C….. R….. y H….  J……..  R……. G……. frente a la sentencia de 5  de  septiembre  de  2012,  proferida  por  la  Sala  Civil-Familia  del Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Cúcuta, como epílogo del proceso ordinario  instaurado     por     H…..    J……..    G…..  G…….. contra los recurrentes.   

En  consecuencia,  por  el término legal de  treinta  (30)  días  y con entrega del expediente, córrase traslado al extremo  recurrente  para  que formule su demanda, de conformidad con lo dispuesto por el  artículo 373 del Código de Procedimiento Civil.   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado    

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