AC 2896 2023

OCTUBRE

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

AC2896-2023 (2023-03682-00)

        

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Magistrada  Ponente  

AC2896-2023  

Radicación  nº 11001-02-03-000-2023-03682-00  

Bogotá  D. C., dos (2) de octubre de dos mil veintitrés (2023).  

Se  decide el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados  Setenta y Cinco de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple  de Bogotá y Quince Civil Municipal de Medellín –  Antioquia.  

I.  ANTECEDENTES  

1.- Systemgroup  S.A.S., en calidad de endosatario en propiedad, instauró  demanda  ejecutiva contra Ángela Mercedes Castro Aristizábal,  con el propósito de recaudar la suma de dinero incorporada en  el pagaré allegado, junto con  sus intereses moratorios.  

2.- El libelo  introductorio fue dirigido al Juez de Pequeñas Causas y  Competencia Múltiple de Bogotá, justificándose  allí la competencia territorial porque «el  cumplimiento de las obligaciones se encuentra en esta ciudad»  [Archivo  Digital: 04EscritoDemanda.pdf].  

3.- Asignado por  reparto el asunto al estrado Veintidós, lo inadmitió,  pero, de conformidad con lo previsto en el Acuerdo No. CSJBTA23-39 de  26 de abril de 2023, expedido por Consejo  Seccional de la Judicatura de Bogotá, trasladó las  diligencias al Juzgado Setenta y Cinco de dicha denominación y  circunscripción territorial1.  

4.- Al recibir, en  tal virtud el negocio, dicho despacho se negó a asumirlo, con  soporte en que «de  conformidad con lo indicado por la parte actora[,]  el domicilio de la ejecutada, respecto de quien se pretende ejercer  la acción cambiaria del título valor base de la  ejecución, es Medellín – Antioquia».  En  consecuencia, dispuso el envío del legajo a los falladores  civiles municipales o de aquella misma designación de Medellín  [Archivo  digital: 13AutoRechazaPorCompetencia.pdf].  

5.- Al  recepcionarlo, el Juzgado Quince Civil Municipal de la citada capital  repelió su conocimiento, arguyendo que, como  el extremo activo escogió «el  lugar de cumplimiento de la obligación»  para  determinar la competencia por territorio, más no el «del  domicilio del demandado»,  no le era viable al remitente rehusar su  trámite, pues, efectivamente, según «lo  pactado en el pagaré aportado, la obligación contenida  se debía cumplir en la ciudad de Bogotá»,  fuero que podía escoger la gestora.  

Basado  en tales razonamientos, trabó la colisión y ordenó  la remisión del infolio a esta Colegiatura [Archivo  digital: 16ProponeConflictoNegativoCompetencia.pdf].  

II.  CONSIDERACIONES  

1.-  Corresponde a esta Sala, a través de la magistrada  sustanciadora, dirimir el presente conflicto, en tanto la Corte es  superior funcional común de los despachos involucrados, los  cuales pertenecen a diferentes distritos judiciales. Así lo  establecen los artículos 139 del Código General del  Proceso y 16 de la Ley 270 de 1996, modificado por el 7º de la  Ley 1285 de 2009.  

2.-  De acuerdo con el numeral 1º del artículo 28 de la nueva  ley de enjuiciamiento civil, «en  los procesos contenciosos, salvo disposición legal en  contrario, es competente el juez del domicilio del demandado. Si son  varios los demandados o el demandado tiene varios domicilios, el de  cualquiera de ellos a elección del demandante».  

De  igual manera, el numeral 3º del mismo canon preceptúa,  que «[e]n  los procesos  originados en un negocio jurídico o que  involucren títulos ejecutivos es también competente el  juez del lugar de cumplimiento de cualquiera de las obligaciones.  La estipulación de domicilio contractual para efectos  judiciales se tendrá por no escrita»  (subraya la Sala)  

3.-  Bajo ese panorama surge, sin mayor dificultad, que la regla general  de atribución de competencia por el factor territorial en los  procesos contenciosos está radicada en el lugar de domicilio  del demandado, sin perjuicio de aquellos juicios originados en un  negocio jurídico, o, que involucren títulos ejecutivos,  pues, en tales eventos, es competente, además, el juez del  lugar del cumplimiento de la obligación allí contenida;  en otras palabras, cuando concurran los factores de asignación  acabados de referir, el actor está facultado para optar por  cualquiera de los dos foros mencionados, dado que no existe  competencia privativa.  

Sobre  el particular, esta Colegiatura ha considerado que:  

(…)  para  las demandas derivadas de un negocio jurídico o que involucran  títulos ejecutivos, en el factor territorial hay fueros  concurrentes, pues al general basado en el domicilio del demandado  (forum domiciliium reus), se suma la potestad del actor de tramitar  el proceso ante el juez del lugar de cumplimiento de las obligaciones  (forum contractui).  

Por  eso doctrinó la Sala que el demandante, con fundamento en  actos jurídicos de ‘alcance  bilateral o en un título ejecutivo tiene la opción de  accionar, ad libitum, en uno u otro lugar, o sea, en el domicilio de  la contraparte o donde el pacto objeto de discusión o título  de ejecución debía cumplirse; pero, insístese,  ello queda, en principio, a la determinación expresa de su  promotor’  (AC4412, 13 jul. 2016, rad. 2016-01858-00) (CSJ  AC1439-2020, 13 jul., rad. 2020-00875-00,  criterio reiterado en  CSJ  AC1096-2023, 2 may., rad. 2023-01401-00 y CSJ AC2227-2023, 8 ag.,  rad. 2023-02970-00).  

4.-  Precisado lo anterior, en el sub  lite  es incuestionable que el litigio planteado por Systemgroup S.A.S., va  dirigido a obtener el cobro forzado de la obligación dineraria  incorporada en un pagaré, por manera que, para la fijación  del juez natural, concurrían dos fueros, esto es, el general  que prevé el numeral 1º del artículo 28 del  C.G.P., y el especial contemplado en el ordinal 3º ibidem.  

Ante  esa disyuntiva, la sociedad convocante optó por radicar la  causa ante los jueces de la capital de la República, fijando  la competencia, atendiendo que «el  cumplimiento de las obligaciones se encuentra en esta ciudad»  -se resalta- [Archivo  Digital: 04EscritoDemanda.pdf],  atestación que encuentra respaldo en el contenido del aludido  documento, pues ciertamente en el cuerpo del instrumento cartular  báculo del juicio coercitivo, se registra que la ejecutada  «INCONDICIONALMENTE  pagar[á] a BANCO DAVIVIENDA S.A., o a su orden, en sus  oficinas de Bogotá (…)»  las  cantidades adeudadas, en este caso, a la convocante en calidad de  endosatario  [Archivo  digital: 02Titulo.pdf].  

En  ese orden, una vez la impulsora eligió a los estrados  judiciales capitalinos y formuló allí la causa  judicial, competía al funcionario escogido impartir la  tramitación correspondiente, ya que satisfechas aquellas  prerrogativas no podría aquel modificar un acto procesal de la  parte que se verificó con sujeción a los preceptos  legales. La  demandante estaba facultada para elegir y habiendo optado por el foro  localizado en el sitio donde debía satisfacerse el crédito  perseguido, era válido radicar el trámite en dicha  locación.  

5.-  En consecuencia,  en este caso la competencia por el factor territorial para conocer de  la acción cambiaria, sigue la regla del numeral 3º del  artículo 28 de la codificación procesal, ya que, con  fundamento en la facultad allí prevista, la ejecutante  escogió, de manera válida, a los estrados judiciales de  Bogotá, a quienes se les remitirá el diligenciamiento.  

III.  DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, Agraria y Rural, RESUELVE:  

PRIMERO:  Declarar que el Juzgado  Setenta y Cinco de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple  de Bogotá, es  el competente para asumir el conocimiento del proceso de la  referencia.  

SEGUNDO:  Remitir el expediente al mencionado despacho judicial para que  continúe con el trámite del asunto.  

TERCERO:  Comunicar esta decisión al Juzgado Quince Civil Municipal de  Medellín – Antioquia y, a la convocante.  

Notifíquese,  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Magistrada  

1          El          expediente remitido no da cuenta de esta última actuación,          se sabe de ella por lo señalado por la autoridad a quien se          le envió el legajo al desdeñar su conocimiento.  

      

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *