ATC1468 2022

OCTUBRE

Asistente Jurídico Inteligente

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ATC1468-2022

        

ATC1468-2022  

Radicación  n.° 18001-22-08-000-2022-00251-01  

Bogotá,  D.C., cuatro (4) de octubre de dos mil veintidós (2022).  

Correspondería  tramitar la  impugnación de la sentencia proferida por el Tribunal Superior  de Florencia, Caquetá, el 12 de septiembre de 2022, en la  acción de tutela que Cecilia Cortes Tovar formuló  contra la Superintendencia de Sociedades, Presidencia de la  República, Ministerio de Industria y Comercio, Mercadería  S.A.S. Almacenes Justo y Bueno y Agente Liquidador de Mercadería  S.A.S.,  sino  fuera porque se advirtió un defecto que configuró la  nulidad que pasa a explicarse.  

ANTECEDENTES  

            

1. La accionante          invocó la protección de los derechos fundamentales al          debido proceso, mínimo vital y dignidad humana.  

Manifestó,  en síntesis, que sostenía un contrato de arrendamiento  con la sociedad Mercadería S.A.S. (Almacenes Justo y Bueno) y  como esta entró en liquidación ante la Superintendencia  de Sociedades, dejó de cancelarle los cánones a los que  se comprometió, con lo que a la fecha le adeuda más  $85´000.000; desconoce las reglas para hacerse parte en el  proceso liquidatorio y pidió que se priorizara el pago de su  acreencia, ya que se trataba del único ingreso económico  para su familia.  

            

2. El          Colegiado a          quo          negó el amparo por ausencia del requisito de subsidiariedad,          en la medida en que la interesada no había acudido al proceso          referido a poner en conocimiento su crédito para los fines          pertinentes.  

            

3. Inconforme,          la tutelante impugnó, para lo que aclaró que no había          incurrido en temeridad al presentar su acción; así,          insistió en la prosperidad de sus pretensiones.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Si          bien es cierto, la acción de tutela es un mecanismo          preferente y sumario, no es ajena a las reglas del debido proceso,          por lo que se deben satisfacer ciertos presupuestos básicos          del juicio como son, entre otros, la capacidad de las partes, la          competencia y la          debida integración de la causa por pasiva.  

                              

1. En                  el caso bajo estudio, la señora Cortes Tovar pretendió                  que se priorizara el pago de la acreencia que dijo sostener con la                  sociedad Mercadería S.A.S. en liquidación, tras                  aseverar que la no cancelación de la misma vulneraba sus                  derechos fundamentales.    

                              

2. La                  petición en comento guarda estrecha relación con el                  proceso de liquidación que, bajo el número radicado                  86143, se sigue ante la Superintendencia de Sociedades, en la que                  son interesados entre muchos otros, más de 3000 empleados                  con acreencias laborales que, en principio, gozan de cierta                  prioridad.    

3. En                  consecuencia, esta Corporación estimó necesaria la                  vinculación de todas aquéllas partes e intervinientes                  en dicho asunto, para que se pronunciaran sobre el particular; sin                  embargo, dicha actuación brilla por su ausencia en el sub                  júdice,                  en la medida en que el Tribunal de primer grado no la realizó.    

            

2. Tal          situación era de trascendental importancia para garantizar a          las partes el goce efectivo de su derecho al debido proceso, de          conformidad con los lineamientos constitucionales establecidos para          el efecto.  

            

3. La          informalidad de la que está dotada la tutela no puede          implicar el quebrantamiento de la aludida prerrogativa, a la que por          expreso mandato constitucional están sometidas las todas          actuaciones administrativas y judiciales [Artículo 29 de la          Constitución Política] de manera que, el          juez que la conoce, como director del proceso, está obligado          a -entre otras cargas- enterar debidamente a aquellas personas          naturales o jurídicas que puedan estar comprometidas en la          afectación ius          fundamental denunciada y en el cumplimiento de una eventual orden de          amparo,          para que puedan intervenir en el trámite, pronunciarse sobre          las pretensiones de la demanda, aportar y solicitar las pruebas que          consideren pertinentes y en fin, hacer uso del arsenal defensivo que          ofrece el ordenamiento jurídico.

4. Bajo          esa perspectiva y como desde ab          initio          se advirtió, se          impone declarar la nulidad de lo actuado, para ordenar que, por el          Tribunal Superior de Florencia, Caquetá se rehaga el trámite,          se vincule y notifique en debida forma a las partes e intervinientes          en el proceso de liquidación de Mercadería S.A.S.          número 86143, para lo cual vr.          gr.          puede solicitarle a la Superintendencia de Sociedades que publique          en el lugar común de sus notificaciones la admisión de          la tutela junto con un acceso para que los eventuales interesados          puedan obtener la documentación correspondiente.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Casación Civil,  

RESUELVE  

Primero:  Declarar  la nulidad de lo actuado en la acción de la referencia, para  que se  vincule y notifique en debida forma a las partes e intervinientes en  el proceso de liquidación de Mercadería S.A.S. número  86143 y  se vuelva a dictar el fallo, dejando las constancias de rigor.  

La  actuación deberá ser renovada con ese exclusivo  propósito, permaneciendo incólume la validez de las  pruebas practicadas, de conformidad con lo previsto en el inciso  segundo del artículo 138 del Código General del  Proceso.  

Segundo:  En  oportunidad devuélvase el expediente al lugar de origen.  

Tercero:  Enterar  a las partes, la anterior decisión.  

Cúmplase,  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

Magistrada      

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