SC497 2023

DICIEMBRE

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SC497-2023 (2014-01352-01)

        

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

Magistrado  ponente  

SC497-2023  

Radicación  n.° 05001-31-03-013-2014-01352-01  

(Aprobado  en sesión de treinta de noviembre de dos mil veintitrés)  

Bogotá,  D.C., quince (15) de diciembre dos mil veintitrés (2023).  

Luego  de haberse casado parcialmente la sentencia que el 14 de  noviembre de 2019 profirió la Sala Civil  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, en el  proceso declarativo promovido por Marcela Raad Villa contra  Vértice Ingeniería S.A.S.,  procede la Sala a proferir la decisión sustitutiva que  corresponde.  

ANTECEDENTES  

            

1. Pretensiones          y fundamento fáctico.  

La  señora Raad Villa solicitó que se declarara a su  contraparte civilmente responsable «por  los daños ocasionados con motivo de su actividad constructiva  en el proyecto “Canto de Luna”»,  y que se le ordenara indemnizar «todos los  perjuicios patrimoniales que se ocasionaron a la demandante (…),  que al momento de la presentación de la demanda se estiman en  $5.660.165.809».  

A  ello agregó que, durante las obras de adecuación de ese  lote, la sociedad demandada realizó «una  excavación, que dejó un talud en una extensión  aproximada de 100 metros, con una diferencia de cotas de 16 metros  aproximadamente, en el lindero entre “Canto de Luna” y el  inmueble de Marcela Raad Villa». Dicha intervención  terminó provocando varios movimientos y deslizamientos de  tierra en la zona, que afectaron gravemente la estructura de la  heredad donde habitaba la actora.  

Como  colofón, sostuvo que «el 23 de mayo de  2008 (…) la Oficina  de Prevención y Atención de Desastres de Envigado  ordenó el desalojo de la vivienda de Marcela Raad»,  por considerarla inhabitable, y que, posteriormente, dicha  municipalidad declaró la zona como «nivel  alto de amenaza de movimiento de masa y zona de alto riesgo por  movimiento en masa», todo lo cual le generó  graves pérdidas económicas, que «se  ven representad[as] en la pérdida de valor del terreno, (…)   la ruina de las construcciones, (…)  la imposibilidad de desarrollar  urbanísticamente el predio y en los gastos generados por no  poder habitar el inmueble».  

            

2. Actuación          procesal.  

                              

1. Vértice                  Ingeniería S.A.S. se opuso al                  petitum, y excepcionó «pleito                  pendiente»,                  «ausencia                  de los elementos que configuran la responsabilidad civil                  extracontractual»,                  «fuerza                  mayor»,                  «hecho                  de un tercero»,                  «temeridad                  y mala fe»                  y «caso                  fortuito».    

También  llamó en garantía a Seguros Comerciales Bolívar  S.A., con el propósito de que esta le reembolsara las sumas  que tuviera que pagar «como  resultado de una eventual condena en este proceso».  

                              

2. La                  llamada en garantía compareció y propuso las defensas                  de «prescripción»,                  «ausencia de cobertura»,                  «falta                  de nexo causal, falta de demostración y cuantificación                  del real daño causado»,                  «causa                  extraña por fuerza mayor»,                  «causa                  extraña por el hecho de un tercero»,                  y «hecho                  de la naturaleza».    

            

3. Fallo          de primera instancia  

Mediante  sentencia de 2 de mayo de 2017, el Juzgado Catorce Civil del Circuito  de Medellín acogió parcialmente la excepción de  «caso fortuito» que formuló  Vértice Ingeniería S.A.S.; declaró «civilmente  responsable a la demandada del 60% de los perjuicios ocasionados al  inmueble de la demandante (…)  por el deslizamiento de tierra ocurrido el 21 de noviembre de 2004»;  y reconoció la prescripción de las acciones derivadas  del contrato de seguro en el que se fundamentó el llamamiento  en garantía a Seguros Comerciales Bolívar S.A.  

En  consecuencia, ordenó a la constructora demandada pagar a su  contraparte «$2.802.602.000, por concepto del  60% del valor del terreno»; «$471.939.418,  por concepto del 60% del valor de reconstrucción del inmueble»  y «$84.450.452 por concepto del 60% de los  arriendos causados de junio de 2008 a abril de 2017, más el  60% de los cánones que se sigan causando hasta que cancele el  monto total de la condena». Inconformes, ambas  partes interpusieron el recurso de apelación.  

            

4. Fallo          de segunda instancia.  

El  tribunal modificó lo decidido por la juez a quo.  Precisó que se había presentado un «incumplimiento  del deber de la demandante de controlar las aguas del predio de su  propiedad, y de contribuir para que los daños no se ampliaran  y permitir que se pudieran hacer las reparaciones requeridas, [que]  acarrea la reducción de un 40% de la  indemnización a cargo de la demandada». Así,  alteró el valor de la indemnización, que fijó en  «$3.232.082.446,40, más el de (sic)  los arrendamientos (…)  que arroja un total de (…)  $111.672.608, más el 60% de los que se  sigan causando hasta cuando se cancele la condena impuesta y con la  orden de indexación».  

5. Fallo          de casación (CSJ SC010-2021).  

Si  bien la Sala desestimó un amplio segmento de las alegaciones  condensadas en el único cargo que propuso la demandada, lo  cierto es que también advirtió que el ad quem  había incurrido en dos graves yerros de juzgamiento, por  suposición de «la prueba del vínculo  de causalidad entre la conducta de Vértice Ingeniería  S.A.S. y la reducción de la densidad máxima permitida  de unidades de vivienda por hectárea», y por  haber dado por probado, «sin estarlo, que ese  predio [el de propiedad de la señora  Raad Villa] carece de valor actual».  Para fundamentar dichas conclusiones, se sostuvo:  

«(…)  El tribunal incurrió en una equivocación evidente, pues  hizo suyas, sin miramientos de las reglas del mérito  probatorio, las afirmaciones del perito Ochoa Ochoa, quien en su  dictamen se limitó a proponer un avalúo hipotético  de la propiedad de la señora Raad Villa, suponiendo que nunca  hubieran ocurrido ni la remoción en masa, ni la modificación  del POT del municipio de Envigado, perdiendo de vista que nunca se  estableció que el segundo de esos sucesos fuera provocado por  las acciones u omisiones de Vértice Ingeniería S.A.S.  

Consecuentemente,  al incluir todos los motivos de pérdida de valor de la  propiedad de la actora dentro de la tasación de la  indemnización, infundadamente se hizo responsable a Vértice  Ingeniería S.A.S. de un daño que no debía  asumir, consistente en la desvalorización asociada a la  modificación de la densidad máxima de viviendas del  sector, que vino precedida de la expedición de una novedosa  reglamentación por parte de las autoridades competentes del  municipio de Envigado.  

Asimismo,  al obviar el valor actual del inmueble, que pertenece, aún  hoy, a la demandada, el ad quem extendió la carga  indemnizatoria más allá del perjuicio sufrido,  infringiendo así el principio de reparación integral  que prevé el artículo 16 de la Ley 446 de 1998, según  el cual el agente del daño debe indemnizar todos los  perjuicios que causó, esto es, sin omitir ninguno, pero sin  extenderlos a secuelas patrimoniales ajenas a estos»  

Por  lo anterior, la Corte casó parcialmente la sentencia de  segunda instancia, en cuanto se refería a los dos rubros de la  indemnización que se habían reconocido sin evidencia de  respaldo. Y, antes de emitir el fallo de reemplazo, ordenó  suplir ese vacío demostrativo mediante el recaudo de una  prueba oficiosa: «el avalúo pericial del  inmueble de propiedad de la demandante, con el propósito de  esclarecer: (i) su valor actual; y (ii) el que tendría de no  haberse presentado el fenómeno de remoción en masa  documentado en este juicio».  

            

6. Trámite          de la prueba de oficio.  

Inicialmente,  la Corte encomendó el referido dictamen al Instituto  Geográfico Agustín Codazzi, entidad que permaneció  silente durante largo tiempo, a pesar de los múltiples  requerimientos que se le hicieran. En su reemplazo se designaron,  sucesivamente, a las Lonjas  de Propiedad  Raíz de Bogotá y de Medellín y Antioquia,  y  a la Escuela de Ingeniería y Ciencias Básicas de la  Universidad EIA, pero no fue posible obtener una respuesta positiva.  

En  ese escenario, las partes designaron, de común acuerdo, al  perito ingeniero Juan  David Botero Agudelo, quien rindió su experticia, así  como el informe adicional que se ordenó mediante auto de 9 de  agosto de 2023, surtiéndose la contradicción de tales  pruebas en audiencia, en los términos del artículo 231  del Código General del Proceso.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Control          de legalidad.  

Se  encuentran reunidos los presupuestos procesales de la acción,  traducidos en jurisdicción, competencia, capacidad para ser  parte, capacidad para comparecer, demanda en forma y no caducidad de  la acción, al igual que los presupuestos materiales para la  sentencia de fondo estimatoria, consistentes en legitimación  en la causa e interés para obrar. Además, no existen  irregularidades que comprometan la validez de lo actuado, por lo que  se decidirá de fondo el presente asunto.  

            

2. Delimitación          de la competencia de la Corte.  

Dado  que la prosperidad del recurso extraordinario de casación que  interpuso la demandada fue solamente parcial, varios aspectos  centrales de la controversia cobraron firmeza, en los términos  que delimitó el tribunal:  

            

i. Para          iniciar, quedó definido que los daños que sufrió          el inmueble de propiedad de la actora son atribuibles tanto a su          propio descuido, como a la conducta imprudente de la demandada. Por          tanto, no se discute que la afectada debe asumir un porcentaje de su          pérdida (el 40%), al paso que Vértice Ingeniería          S.A.S. solo deberá indemnizar la porción restante (el          60%).  

            

ii. De          otro lado, recuérdese que el ad          quem          agrupó los daños sufridos por la actora en tres          categorías: (a)          la          disminución de valor de su terreno ($4.602.600.000); (b)          el          costo de reposición a nuevo de la edificación que          amenaza ruina ($935.870.744), y (c)          los          cánones de arrendamiento que ha tenido que cubrir la          demandante a partir del 1.º de junio de 2008 –cuando fue          desalojada de su propiedad–, y «hasta          cuando se haga el pago»          ($1.100.000 mensuales, reajustables anualmente, siguiendo la          variación del IPC).  

La  intervención de la Corte Suprema de Justicia, como Tribunal de  Casación, se circunscribió al primero de esos rubros,  esto es, la disminución de valor del lote de terreno del que  es titular la señora Raad Villa, menoscabo que, se insiste, se  había dado por probado sin reparar en las inconsistencias del  trabajo pericial que aportó la actora. Por ende, el análisis  subsiguiente se limitará a dicha cuestión.  

En  contraposición, está en firme lo decidido en torno a  los demás perjuicios reconocidos, y que se mantuvieron al  margen del ataque casacional. Por tanto, la Sala se limitará a  cuantificar el monto actualizado del costo de reposición a  nuevo de la edificación que amenaza ruina y de los cánones  de arrendamiento que ha tenido que cubrir la demandante (tal como lo  ordena el artículo 283 del Código General del Proceso),  sin variar en ninguno de esos casos los precisos lineamientos que  señaló el ad  quem.  

            

3. La          cuestión de la pérdida de valor del lote de terreno de          propiedad de la señora Raad Villa.  

                              

1. Como                  ya se indicó, dada una combinación de precursores                  causales (la falta de mantenimiento de las redes de desagües                  de la vivienda de la actora, y la culpa profesional de la                  constructora demandada, que excavaba un lote vecino), se produjo un                  movimiento de remoción en masa (es decir, un derrumbe o                  deslizamiento) que afectó el inmueble donde habitaba la                  señora Raad Villa, a tal punto de que la vivienda allí                  construida quedó inhabitable, por riesgo de colapso.    

Según  se anotó, a partir de ese fenómeno –que está  fuera de debate–, y apoyándose en el avalúo  pericial elaborado por el perito Francisco Ochoa Ochoa, el tribunal  entendió que el patrimonio de la actora se había visto  afectado de tres maneras, de las cuales interesa ahora solamente la  primera: la disminución del precio comercial del lote de  terreno de propiedad de la convocante, concepto que está  desvinculado de la destrucción de sus edificaciones (cuyo  costo de reposición se tasó por separado).  

En  la prueba técnica mencionada, que acogió el tribunal  sin miramientos, se cuantificó la referida afectación a  partir de dos premisas –que luego la Corte juzgó  improcedentes–: de una parte, el experto avaluador sostuvo que  el inmueble había perdido valor como secuela  de la variación del POT que adoptó el Concejo Municipal  de Envigado mediante Acuerdo 010 de 2011, norma que estratificó  los «alrededores  de urbanización Canto de Luna vereda Santa Catalina»  como «zona  de riesgo alto por movimientos en masa»,  y señaló una relación de 3,8 unidades de  vivienda por hectárea como densidad máxima para los  predios de ese paraje (guarismo inferior a las 30 unidades por  hectárea que preveía la normativa anterior).  

No  obstante, la Sala advirtió que,  

«aunque  dicha forma de razonar fuera correcta, en realidad no existe ningún  elemento probatorio que permita atribuir causalmente la determinación  de reducir la densidad máxima de viviendas en la vereda Santa  Catalina, adoptada por el Concejo Municipal de Envigado, con la  conducta de Vértice Ingeniería S.A.S., de donde se  sigue que esta no puede ser la llamada a reparar la pérdida  económica derivada de la variación normativa de que se  viene hablando.  

Esa  orfandad probatoria, que fue señalada por la demandada a lo  largo del litigio, no le mereció al tribunal ninguna  consideración distinta a remitirse a lo dicho por el perito  Ochoa Ochoa en su avalúo, perdiendo de vista que allí  el experto no expuso ningún argumento orientado a sustentar  ese nexo de causalidad, y que, en cualquier caso, tal conclusión  no armoniza con los demás elementos de juicio que obran en el  expediente».  

De  otra parte, se equiparó la indemnización a cargo de la  convocada con el valor total del inmueble de la señora Raad  Villa, so pretexto de que, tras el fenómeno de remoción  en masa que tuvo lugar en el año 2004, el predio «quedó  prácticamente inutilizable». En contraste, la  Sala consideró que tal afirmación del perito –que  hizo suya el tribunal–  

«careció  de respaldo, porque el señor Ochoa Ochoa obvió exponer  detalladamente las “reglas, métodos, procedimientos  técnicos, científicos o artísticos” que le  permitieron arribar a la mentada conclusión. en ese escenario,  el cuestionamiento de la casacionista deviene próspero, porque  –salvo hipótesis excepcionales, que aquí no se  comprobaron– los inmuebles suelen tener un valor, aunque este  (…) sea residual.  

Por  ende, era necesario explicar, con detalle, el sustento de la tajante  teorización del perito, máxime cuando él mismo  arrimó al dossier la documentación catastral del predio  de la demandante, en la que figuraba la suma de $185.930.228 como su  avalúo oficial para el año 2014, para cuando había  cobrado pleno vigor del acuerdo 010 de 2011».  

                              

2. Como                  secuela necesaria de las deficiencias del dictamen de parte                  –evidenciadas en el fallo casación–, quedó                  ayuna de prueba la alegada reducción del valor del terreno                  ubicado «en                  el paraje “El Atravesado” del municipio de Envigado»,                  consecuencial al fenómeno dañoso que motivó                  este proceso. Por tanto, la Corte ordenó de oficio una nueva                  experticia, para que se tasara (i)                  el                  valor actual de ese inmueble; y (ii)                  el                  que tendría de no haberse presentado el fenómeno de                  remoción en masa ya documentado. Así, comparando uno                  y otro resultado, resultaría sencillo cuantificar la pérdida                  patrimonial sufrida por la actora.    

Sin  embargo, el perito que las partes designaron de consuno arribó  a una conclusión distinta: que en ambas hipótesis el  lote de propiedad de Marcela Raad Villa tendría un precio  idéntico ($4.179.830.000), ya que, en la actualidad, no  presenta problemas de estabilidad de suelos. Ello equivale a decir  que, a pesar del deslizamiento de tierra que provocó la ruina  de la heredad donde habitaba la convocante, el terreno en sí  no perdió valor, principalmente, porque las obras de  estabilización que ejecutó la constructora cumplieron  cabalmente su cometido.  

En  la audiencia de contradicción del dictamen pericial quedó  en evidencia que dicha conclusión se sirve de una premisa –la  estabilidad de suelos– que era ajena el objeto de la prueba  inicial. Por tanto, mediante auto de 9 de agosto de 2023,  oficiosamente la Corte ordenó «al  ingeniero Juan David Botero Agudelo que presente un informe técnico  en el que desarrolle, sustente y justifique la hipótesis  principal de su valuación, conforme a la cual el lote de  terreno de propiedad de la demandante “no presenta problemas de  estabilidad de suelos”».  

En  respuesta a ese requerimiento, el perito Botero Agudelo presentó  el informe solicitado, en el que sostuvo:  

            

1. El          lote de terreno sufrió un proceso de remoción en masa          causado en el año 2004, causando daños en las          construcciones existentes y perdida del factor de seguridad de este.

2. El          lote de terreno fue sometido a un proceso de reforzamiento mediante          la construcción de un sistema de contención Tipo Soil          Nailing, el cual consiste en el reforzamiento del talud mediante la          instalación de barras horizontales y la inyección de          mortero fluido; adicionalmente se construyeron sistemas de drenaje          con el objetivo de encausar (sic)          las aguas superficiales que afectaban al terreno.

3. Adicionalmente          se instalaron inclinómetros con el objetivo de analizar las          posibles deformaciones del terreno después de las          intervenciones realizadas sobre el terreno.

4. De          acuerdo con estudios realizados posteriores a las obras de          infraestructura realizadas dio como resultado (sic)          un          aumento en el factor de seguridad del terreno, incluso superior al          que tenía el terreno antes del movimiento en masa presentado.

5. De          acuerdo con las lecturas realizadas a los inclinómetros en          las diferentes visitas realizadas por la empresa Tecnisuelos, dan          como resultados que el terreno no sufrido desplazamientos          horizontales, lo que da lugar a que las obras de infraestructura          construidas cumplen con la estabilización del talud.

6. Las          construcciones existentes sobre el inmueble, casa de habitación,          piscina, caballerizas y demás, permanecen en pie después          de ocurrido el evento hace cerca de 18 años, lo cual da lugar          a entender que el fenómeno de remoción en masa fue          contenido por las obras de infraestructura realizadas y presenta un          estado inactivo.

7. Las          imágenes presentadas muestran la vegetación (arboles)          rectos y sin inclinaciones en dirección del movimiento en          masa ocurrido, lo cual es un indicador de la estabilidad y la          inactividad del fenómeno.

8. Las          obras de infraestructura aledañas al inmueble objeto del          dictamen (vías y cunetas) se encuentran en buen estado de          conservación y sin fracturas, lo cual es un indicador de la          inactividad del fenómeno ocurrido».  

                              

3. En                  la audiencia de contradicción de esta nueva experticia (y en                  dos escritos radicados con posterioridad), la convocante criticó                  el fundamento de las conclusiones del ingeniero Botero Agudelo.                  Anticipa la Corte que, en líneas generales, esos                  cuestionamientos son intempestivos y no logran su cometido de                  refutación; pero si, hipotéticamente, esas críticas                  salieran avante, la novedosa situación que resultaría                  tampoco daría lugar a reparar la pérdida de valor del                  terreno de la demandante, sencillamente porque no existe prueba de                  que exista; menos de su cuantía.    

                                                        

1. La                          principal censura de la señora Raad Villa consistió                          en que «en                          ninguna parte de la sentencia de casación se pone en duda,                          o se dispone como objeto de probanza el que el terreno sí                          esté afectado por inestabilidad».                          Y aunque en ello le asiste razón, esa afirmación                          pierde de vista que la actividad probatoria oficiosa de la Corte                          tuvo que extenderse a ese nuevo punto mediante proveído de                          9 de agosto pasado, justamente porque el perito concluyó                          que la afectación no subsistía, por lo que no había                          reducción del precio que indemnizar.              

Y  aunque las cosas no fueran de esa manera, lo cierto es que no parece  procedente imponer al perito la obligación de cuantificar un  detrimento patrimonial asumiendo como un hecho cierto la  inestabilidad del terreno de la señora Raad Villa, cuando,  desde su perspectiva informada y profesional, tal irregularidad no  permanece en el presente.  

                                                        

2. Algo                          similar cabe acotar en torno al trámite de acción                          popular al que alude la demandante, y que intentó acreditar                          mediante la aportación extemporánea de una prueba                          documental. Aun si alguna autoridad judicial hubiera concluido, en                          el marco de sus competencias, que el predio de la señora                          Raad Villa presentó en el pasado problemas de estabilidad,                          ello no le confiere valor de verdad a ese hecho, al menos para los                          efectos de esta litis.              

Añádase  que, según alega la actora, los jueces administrativos que  conocieron la referida acción popular solamente habrían  concluido que las obras de adecuación del predio donde se  construyó la “Urbanización Canto de Luna”  causaron un deslizamiento que afectó la estabilidad de los  terrenos aledaños, fenómeno que nadie discute en este  juicio. Lo que concierne ahora es determinar si ese movimiento  conlleva para la demandante un menoscabo patrimonial cierto, actual  y cuantificable, derivado de la reducción del precio del lote  de terreno de su propiedad; y cualquier evidencia relativa al suceso  que acaeció en el pasado carece de utilidad para despejar tal  incógnita.  

                                                        

3. En                          idéntico sentido, pocas luces aportan las pruebas                          recaudadas durante las instancias ordinarias. Si bien algunas de                          ellas dejan ver que, en algún tiempo anterior, el inmueble                          de la señora Raad Villa presentó inestabilidad de                          suelos, ninguna apunta a que dicha circunstancia se mantenga en el                          presente; mucho menos permite cuantificar esa hipotética                          afectación, propósito de la prueba oficiosa que                          decretó la Corte –justamente con base en la                          insuficiencia de las evidencias obrantes a folios–.              

                                                        

4. Por                          último, se duele también la demandante de que el                          ingeniero Botero Agudelo, perito designado voluntariamente por                          ambas litigantes, (i)                          hubiera                          partido «de                          una hipótesis sesgada y parcializada»;                          (ii)                          afirmara que su trabajo se basó «en                          un informe de Tecnisuelos del año 2018 que “encontró                          en internet”»,                          pero sin sustentar tal afirmación, aportando el link al                          sitio web del que habría extraído la información,                          y (iii)                          no                          hubiera consultado «los                          documentos técnicos de soporte de la revisión del                          POT de Envigado»                          –que datan de los años 2004 y 2007–, ni «hecho                          lectura de instrumentación o de testigos que le permitieran                          inferir con certeza que el fenómeno de remoción                          estaba completamente inactivo».              

La  primera de esas críticas, en realidad, es apenas una opinión,  carente de desarrollo. La segunda, apunta a un evento que no parece  demasiado trascendente –al menos no para desvirtuar las  conclusiones del dictamen–, pues el referido informe existe, y  fue aportado junto con el segundo dictamen pericial que se encargó  al perito Botero Agudelo. Y la tercera, en parte, se refiere de nuevo  a datos de hace más de una década, cuando la remoción  en masa apenas había ocurrido, de modo que no dan luces sobre  la problemática (actual)  por la que se averigua.  

                                                        

5. Ahora                          bien, si, en gracia de discusión, se dijera que el dictamen                          recaudado en esta sede extraordinaria carece de sustento, el                          panorama no mejoraría para la demandante, pues persistiría                          la ausencia absoluta de pruebas referidas a que el fenómeno                          de remoción en masa que acaeció en 2004 permanece                          hoy en día, a pesar de las obras de mitigación que                          tuvo que ejecutar la demandada, y, especialmente, seguiría                          ayuna de sustento la alegada disminución de precio del                          lote, asociada a la conducta dañosa de Vértice                          Ingeniería S.A.S.              

Sobra  decir que era carga de la demandante acreditar esa pérdida, y  que no lo hizo adecuadamente durante las instancias ordinarias,  siendo improcedente desnaturalizar la actividad oficiosa de la Corte,  extendiéndola indefinidamente hasta tanto se recaude alguna  evidencia que pueda ser consistente con las aspiraciones de la señora  Raad Villa.  

                              

3. Como                  conclusión, puede decirse que no se demostró que el                  hecho dañoso atribuible (en parte) a la convocada, hubiera                  generado que el terreno de la actora perdiera valor –total o                  parcialmente–. Su tasación actual, elaborada por el                  experto Botero Agudelo, arrojó como precio comercial la suma                  de $4.179.830.000,                  sin que existan elementos de juicio que permitan inferir que, de no                  haber ocurrido los hechos dañosos previamente esbozados, ese                  monto hubiera sido superior.    

Por  ende, no hay lugar a reconocer indemnización alguna por la  disminución de valor del terreno,  pues como lo tiene decantado la  jurisprudencia inalterada de la Corte, la reparación de un  daño solamente procede  

«(…)  en la medida en que obre en los autos, a disposición del  proceso, prueba  concluyente en orden a acreditar la verdadera entidad [de  este] y su  extensión cuantitativa,  lo que significa rechazar por principio conclusiones dudosas o  contingentes acerca  de las ganancias que se dejaron de obtener, apoyadas tales  conclusiones en simples esperanzas, expresadas estas en ilusorios  cálculos que no pasan de ser especulación teórica,  y no en probabilidades objetivas demostradas con el rigor debido.  En otras palabras, toca al demandante darse a la tarea, exigente por  antonomasia, de procurar establecer, por su propia iniciativa y con  la mayor aproximación que sea factible según las  circunstancias del caso, tanto  los elementos del hecho que producen el menoscabo patrimonial del  cual se queja, como su magnitud, siendo entendido que las  deficiencias probatorias en estos aspectos de ordinario terminarán  gravitando en contra de aquél  con arreglo al Art. 177 del C. de P. C.  [que corresponde al artículo 167 del Código General del  Proceso]» (CSJ SC, 4 mar.  1998, rad. 4921).  

            

3. Resta          solamente actualizar el monto del valor de reposición a nuevo          de la vivienda donde habitaba la convocante, y extender hasta el          presente la cuantificación del daño emergente futuro,          relativo a los cánones de arrendamiento que aquella debió          pagar desde cuando fue desalojada de su vivienda.                              

1. En                  cuanto a lo primero, se hará uso de la                  fórmula a la que acude regularmente la jurisprudencia, según                  la cual: «la suma                  actualizada (Sa) es igual a la suma histórica (Sh)                  multiplicada por el índice de precios al consumidor del mes                  hasta el que se va a realizar la actualización, dividido por                  el índice de precios al consumidor del mes del que se parte»                  (CSJ SC, 16 sep. 2011, rad. 2005-00058-01; reiterada en CSJ                  SC3749-2021).    

Siguiendo  esos parámetros, debe considerarse que (i)  para el 20 de octubre de 2014 (fecha  que fijó el tribunal en su sentencia como hito temporal  inicial, y que corresponde a la calenda en la que se elaboró  el dictamen pericial de parte que cuantificó el valor de  reposición a nuevo de la edificación) el IPC  certificado por el DANE correspondía a 82,14, y (ii)  para el mes de octubre de 2023 (último  período certificado) esa variable ascendía a 136,451.  Por tanto:  

                              

2. Al                  referido monto se debe agregar el reembolso (parcial) de los                  cánones de arrendamiento que ha debido cubrir la actora                  mensualmente, y que se tasaron en $1.100.000 para el mes de junio                  de 2008 (cuando la demandante fue desalojada), cantidad que debe                  actualizarse a partir de la variación del IPC de cada año                  corrido, así:    

                                                                                                                                                                                                                                            

FECHA                                          INICIAL                                                                                                                      

FECHA                                          FINAL                                                                                                                      

CANON                                          MENSUAL                                                                                                                      

VAR.                                          IPC ANUAL                                                                                                                      

TOTAL                                          DEL PERÍODO                                                              

                          

1/06/08                                                                                                                      

31/05/09                                                                                                                      

$1.100.000                                                                                                                      

7,67%                                                                                                                      

$13.200.000                          

1/06/09                                                                                                                      

31/05/10                                                                                                                      

$1.184.370                                                                                                                      

2%                                                                                                                      

$14.212.440                          

1/06/10                                                                                                                      

31/05/11                                                                                                                      

$1.208.057                                                                                                                      

3,17%                                                                                                                      

$14.496.689                          

1/06/11                                                                                                                      

31/05/12                                                                                                                      

$1.246.353                                                                                                                      

3,73%                                                                                                                      

$14.956.234                          

1/06/12                                                                                                                      

31/05/13                                                                                                                      

$1.292.842                                                                                                                      

$15.514.101                          

1/06/13                                                                                                                      

31/05/14                                                                                                                      

$1.324.387                                                                                                                      

1,94%                                                                                                                      

$15.892.645                          

1/06/14                                                                                                                      

31/05/15                                                                                                                      

$1.350.080                                                                                                                      

3,66%                                                                                                                      

$16.200.963                          

1/06/15                                                                                                                      

31/05/16                                                                                                                      

$1.399.493                                                                                                                      

6,77%                                                                                                                      

$16.793.918                          

1/06/16                                                                                                                      

31/05/17                                                                                                                      

$1.494.239                                                                                                                      

5,75%                                                                                                                      

$17.930.866                          

1/06/17                                                                                                                      

31/05/18                                                                                                                      

$1.580.158                                                                                                                      

4,09%                                                                                                                      

$18.961.891                          

1/06/18                                                                                                                      

31/05/19                                                                                                                      

$1.644.786                                                                                                                      

$19.737.432                          

1/06/19                                                                                                                      

31/05/20                                                                                                                      

$1.697.090                                                                                                                      

3,80%                                                                                                                      

$20.365.083                          

1/06/20                                                                                                                      

31/05/21                                                                                                                      

$1.761.580                                                                                                                      

1,61%                                                                                                                      

$21.138.956                          

1/06/21                                                                                                                      

31/05/22                                                                                                                      

$1.789.941                                                                                                                      

5,62%                                                                                                                      

$21.479.293                          

1/06/22                                                                                                                      

31/05/23                                                                                                                      

$1.890.536                                                                                                                      

13,12%                                                                                                                      

$22.686.429                          

1/06/23                                                                                                                      

30/11/23                                                                                                                      

$2.138.574                                                                                                                      

8,27%                                                                                                                      

$12.831.444                          

TOTAL                                                                                                                      

$276.398.385                          

                          

$165.839.031                          

                                

            

4. Conclusión.  

Dado  que la prueba que, de oficio, recaudó la Corte, descartó  que existiera una pérdida de valor del lote de terreno de  propiedad de la actora, no es viable imponer ninguna condena por ese  rubro.  

En  lo que tiene que ver con los demás conceptos tasados por el  tribunal, y que no eran objeto de debate, fueron actualizados  siguiendo los parámetros jurisprudenciales, laborío que  arroja un monto total a cargo de Vértice Ingeniería  S.A.S. de $1.098.633.502,  que corresponde al 60% de la pérdida que la demandante probó  haber sufrido como consecuencia del fenómeno de remoción  en masa que afectó el inmueble de su propiedad.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en  nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

PRIMERO.  MODIFICAR el numeral tercero del fallo proferido por el tribunal,  el cual quedará así:  

«MODIFICAR  el ordinal tercero del fallo de primera instancia, para tasar la  indemnización a cargo de Vértice Ingeniería  S.A.S. en $1.098.633.502,  que corresponden al 60% del costo de reposición a nuevo de la  vivienda de la actora ($932.794.470), y el mismo porcentaje de los  cánones que aquella debió pagar a partir de la fecha en  que fue desalojada de su vivienda, por amenaza de ruina  ($165.839.031).  Ese importe deberá ser pagado dentro de los cinco días  siguientes a la fecha de ejecutoria de esta providencia; en caso  contrario, se causarán réditos moratorios a la tasa  máxima permitida por el legislador mercantil».  

SEGUNDO.  En lo demás, las partes deberán  estarse a lo decidido por el tribunal, pues dichas resoluciones no  quedaron cobijadas por la casación parcial que se dispuso en  CSJ  SC010-2021.  

TERCERO.  REMÍTASE el expediente a la  autoridad judicial competente, para lo de su cargo.  

MARÍA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

Presidenta  de Sala  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Teniendo en cuenta el criterio de base de 100 asignado al IPC          correspondiente al mes de diciembre de 2018, metodología          actual de consolidación de la variación total nacional          de ese índice (Cfr.          http://www.banrep.gov.co/es/indice-precios-consumidor-ipc).

      

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