STC12867 2023

NOVIEMBRE

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STC12867-2023

        

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

Magistrado Ponente  

STC12867-2023  

Radicación  nº. 11001-02-03-000-2023-03031-00  

(Aprobado en sesión de  quince de noviembre de dos mil veintitrés)  

Bogotá  D.C., quince (15) de noviembre de dos mil veintitrés (2023).  

Esta Sala decide  la acción de tutela instaurada por Carlos Eduardo Puerto  Hurtado -quien dice actuar como apoderado de la Agencia Nacional de  Infraestructura (ANI)- contra el Juzgado Promiscuo del Circuito de  Segovia y la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito  Judicial de Antioquia. Al  trámite se vinculó a las partes e intervinientes en el  proceso de radicado 2023-00022-00.  

            

I. ANTECEDENTES  

1.  El abogado tutelante reclama  la protección del derecho fundamental  al debido proceso de quien dice representar.  

2.  Del expediente allegado se resalta lo siguiente:  

2.1.  El actor narró que el 9 de agosto de 2022 radicó una  demanda de expropiación judicial ante el Juzgado Promiscuo del  Circuito de Segovia contra Gran Colombia Gold Segovia Sucursal  Segovia, Agrosantiago S.A.S. e Interconexión Eléctrica  S.A., como propietarios de un terreno requerido para la ejecución  del Proyecto Vial Autopista al Río Magdalena 2.  

2.2.  Asignada la demanda, el Juzgado Promiscuo del Circuito de Segovia  –con auto del 22 de agosto de 2022- declaró su de  competencia para conocer de esta, «en  tanto debe darse prevalencia al factor subjetivo, contemplado en el  artículo 29 del Código General del Proceso, en razón  a la calidad de una de las partes, que es una entidad pública  y al ser el domicilio de la actora la ciudad de Bogotá…  es allí donde debe ser tramitado el presente asunto». En  consecuencia, ordenó remitir el proceso a los juzgados civiles  del circuito de esta ciudad1.  

2.3.  Repartido el asunto, el Juzgado Cuarenta y Siete Civil del Circuito  de Bogotá –con providencia del 23 de septiembre de 2022-  rehusó también la competencia, planteó conflicto  y envió el expediente a esta Colegiatura para dirimirlo. Esta  Sala, mediante CSJ AC073-2023, declaró prematuro el conflicto  y dispuso remitir el proceso al Juzgado Promiscuo del Circuito de  Segovia, para que «adopte  las medidas de saneamiento que estime procedentes, tendientes a  clarificar las variables relevantes para la atribución de  competencia en este asunto»2.  

2.4.  El Juzgado Promiscuo del Circuito de Segovia –con  interlocutorio del 14 de febrero de 2023- requirió «a  la parte actora para que informe por cuál de dichas ciudades  [Medellín o Bogotá] opta para que la demanda sea  conocida en razón del factor subjetivo… señalado  en el numeral 10 del artículo 28 del Código General del  Proceso, en armonía con el artículo 29 ibidem»3.  De ahí que el 21 de febrero radicó memorial, en el que  manifestó que «el  Juzgado Promiscuo del Circuito de Segovia es competente para conocer  del proceso de expropiación soportado en el artículo 28  del Código General del Proceso». No  obstante, el 28 de febrero de 2023 se rechazó la demanda, pues  «la  parte demandante no cumplió con lo exigido en la providencia  que inadmitió la demanda dentro del término  concedido»4.  

2.5.  Inconforme con lo determinado, el apoderado de la Agencia demandante  interpuso recurso de reposición y, en subsidio, de apelación.  El 30 de marzo de 2023, el Juzgado mantuvo su postura y concedió  el recurso de apelación en el efecto suspensivo5.  El Cuerpo Colegiado accionado -con providencia del 10 de mayo de  2023- confirmó la orden de rechazo de la demanda6.  

2.6.  El promotor censura que el Juez Promiscuo del Circuito de Segovia  incurrió en  exceso ritual manifiesto, pues «es  competente para conocer de la demanda de expropiación  interpuesta en su despacho en virtud a la prevalencia del fuero real  sobre el fuero subjetivo, de conformidad con el fallo de la Corte  Suprema de Justicia AC1723-2020 de fecha 03 de agosto de 2020».  

3.  Deprecó que se tutelen los derechos fundamentales «de  la Agencia Nacional de Infraestructura causados por el Juzgado  Promiscuo del Circuito de Segovia y Tribunal Superior de Antioquia  Sala Civil -Familia y en consecuencia emitir auto admisorio de la  demanda de expropiación».  

            

II. RESPUESTAS          RECIBIDAS  

1. La Corporación  accionada informó que, «mediante  auto del 10 de mayo último …decidió la apelación  propuesta por el extremo activo (ANI), contra la decisión del  28 de febrero por la cual se rechazó la demanda al no haber  sido subsanada».  

2. El Juzgado  Promiscuo del Circuito de Segovia defendió  la legalidad de lo actuado.  

3. La sociedad  ARIS MINING SEGOVIA resaltó que «[L]a  asignación de competencia jurisdiccional por el fuero  subjetivo es improrrogable. Así lo señaló la  Corte Suprema de Justicia en el auto AC073-2023, donde se le da a  escoger al accionante entre los domicilios de Bogotá y  Medellín para desatar su litis»,  con base en lo cual  se opuso a la prosperidad de las pretensiones.  

            

III. CONSIDERACIONES  

1.  La  Sala declarará improcedente el amparo por falta de  legitimación por activa del abogado accionante.  

2.  Referente a la legitimación en la causa, esta Sala unificó  su criterio con respecto a lo que atañe a los requisitos que  reclama el acto jurídico del poder en la reciente sentencia  CSJ  STC10721-2023,  por lo cual es procedente remitirse a los argumentos expuestos en esa  providencia.  

2.1.  El artículo 1º  del Decreto 2591 de 1991 establece que todas las personas tienen a su  disposición la acción de tutela para reclamar ante los  jueces, por sí misma o por quien actúe a su nombre, la  protección inmediata de sus derechos constitucionales  fundamentales. Por su parte, el artículo 10  ibidem  dispone que:  

Con base en la  normativa referida, la Sala, en el fallo citado, destacó que  la legitimación en la causa por activa es un elemento  subjetivo fundamental y esencial, que debe ser acreditado por el  impulsor y sin el cual el juez no puede dictar una sentencia de  fondo.  Este presupuesto tiene por objeto asegurar que la persona que acude a  la acción de tutela tiene un interés directo y  particular respecto de la protección constitucional invocada,  condición que, en relación con los apoderados que  actúan en nombre de aquella, solo se verifica con un adecuado  mandato especial, de manera que, al momento de decidir, el juez debe  comprobar esa circunstancia en forma estricta.  

De  lo referido en precedencia, se advirtió que se puede acudir a  la tutela de diferentes formas: i) directamente, ii) por medio de  representantes legales, como en el caso de los menores de edad o de  personas jurídicas; iii) por medio de apoderado judicial,  evento en el cual el apoderado debe ostentar la condición de  abogado titulado habilitado y tener poder especial; o iv) mediante  agente oficioso.  

2.2. Ahora bien,  respecto de tal facultad y, en particular, frente a los abogados,  esta Sala  ha venido indicando que la persona habilitada para promover la acción  de tutela es aquella a la que se le violan o amenazan sus derechos  fundamentales. Así, por ejemplo, cuando se trata de rebatir un  trámite judicial, se ha establecido que son  los sujetos procesales los facultados para interponer una acción  constitucional contra las decisiones emitidas en los juicios  correspondientes (CSJ STC7905-2023).  

En consonancia con  lo anterior, es claro que el profesional del derecho que representa  a la parte en el proceso censurado o en otro asunto «es  un simple apoderado judicial y, en ningún momento,  resulta afectado en tales derechos cuando los funcionarios  judiciales incurren presuntamente en vías de hecho» (CSJ  STC  29 sep. 2003, rad 00245-01, reiterada en CSJ STC926-2018, CSJ  STC4611-2018, CSJ STC1042-2019).  

Igualmente, la  Sala ha señalado que la falta de poder especial del abogado  impulsor, aun cuando «tenga  poder específico o general en otros asuntos, no [lo]  habilita para ejercer la acción de amparo»  y que tal omisión torna improcedente la tutela (CSJ  STC1042-2019). En similares términos, la Corte Constitucional,  en la sentencia CC T-530-98, sostuvo que el poder especial otorgado  para representar judiciales a una de las partes en determinado  proceso no es suficiente para acudir en sede de tutela, pues,  

[a]unque  podría pensarse que su calidad de representante de la parte  civil en el proceso penal lo habilitaba para dicho menester, debe  desecharse esta idea (…); es cierto que éste la  representa conforme al poder específico que se le ha  conferido; pero éste aun cuando suficiente para la actuación  en el proceso penal no lo habilita para ejercitar la acción de  tutela7.  

2.3. En cuanto al  mandato requerido cuando se actúa a través de  apoderado, la Corte Constitucional, en providencia CC T-001-1997,  precisó que todo  poder en materia de tutela debe ser especial, es decir, que «se  otorga una sola vez para el fin específico y determinado de  representar los intereses del accionante en punto de los derechos  fundamentales que alega, contra cierta autoridad o persona y en  relación con unos hechos concretos que dan lugar a su  pretensión»8.  Así las cosas, como  lo refirió la Corte Constitucional en la sentencia CC  T-1025-2006, el poder especial debe contener en forma clara y  expresa:  

(i)  los nombres y datos de identificación tanto del poderdante  como del apoderado; (ii) la persona natural o jurídica contra  la cual se va a incoar la acción de tutela; (iii) el  acto o documento causa del litigio  y, (iv) el derecho fundamental que se pretende proteger y garantizar.  Los anteriores elementos permiten reconocer la  situación fáctica que origina el proceso de tutela, los  sujetos procesales de la misma y las actuaciones cuestionadas dentro  del amparo. En consecuencia, la ausencia de alguno de los elementos  esenciales de un poder desconfigura la legitimación en la  causa por activa, haciendo improcedente la acción9.  

2.3.1. Desde  luego, el  poder especial para tutela solo puede ser otorgado a un profesional  del derecho titulado y habilitado con tarjeta profesional vigente,  calidad que también debe acreditarse (CC T-531-04, CC  T-024-19, CSJ STC17259-2021).  

2.3.2. Acorde con  lo anterior, la Corte Constitucional, en providencia CC T-975-2005,  al revisar un poder allegado para actuar en tutela, sostuvo que, como  «refiere  de manera indeterminada a la interposición de una acción  de tutela, sin que se precise el derecho o derechos cuya protección  se solicitará, o se especifiquen los hechos que sirven de  fundamento para su interposición»,  no es posible «distinguir  este poder de otros que haya podido otorgar la actora»,  razón por la cual, «Al  no configurarse la legitimación en la causa por activa»,  inviable es pronunciarse de «fondo  sobre los hechos, pretensiones y derechos fundamentales invocados,  objeto de la presente acción».  

2.3.3. En otra  oportunidad, frente a un poder otorgado para promover una tutela, que  indicaba la autoridad accionada y los derechos vulnerados, la Corte  Constitucional consideró que este era insuficiente, pues el  propósito que dio lugar a la acción constitucional no  fue incorporado en el mandato. En sustento, la Corte desatacó  que  

en  el poder ni siquiera se hace referencia a un derecho de petición  en especial –no aparece ni la fecha, ni se menciona la materia  o el objeto del mismo-, mucho menos se precisan los elementos que  permitan concluir, en una interpretación pro homine, que la  petición elevada contiene los elementos para poder derivar de  allí la existencia de un poder otorgado para interponer la  presente demanda de tutela.  

2.2.8.  Si bien el poder suscrito por la señora Ramírez y su  apoderado cuenta con los elementos esenciales y señala los  extremos de la Litis, el acto o documento que causa la vulneración  y el derecho fundamental violado; en el presente asunto, ni la  situación fáctica que origina el proceso de tutela, ni  las actuaciones cuestionadas dentro del amparo se compaginan con lo  expuesto en el poder allegado. Por eso, se descarta la legitimación  por activa pretendida por el abogado (…), para representar los  intereses de la señora… (CC  T-194-12).  

2.3.4. En similar  sentido, en la sentencia CC T-718-2017, determinó que un  poder, como el allí analizado, en tanto «no  especifica contra quién se interpone la tutela, cuál es  el derecho fundamental que se pretende proteger o a qué  proceso de tutela específicamente se hace referencia»,  no es especial.  

2.3.5. Análoga  postura expuso esta Sala (CSJ STC3956-2023, CSJ STC3116-2023, CSJ  STC3112-2023) y la Homóloga de Casación Penal, al  destacar que un poder especial debe «identificar  la situación fáctica que origina la acción de  tutela, los sujetos procesales y las actuaciones cuestionadas dentro  del amparo»  (CSJ STP2343-2023).  

2.3.6. Teniendo en  cuenta lo anterior, esta Sala de Casación también ha  precisado que los poderes abiertos para interponer tutelas no son  aceptables,  pues un mandato en esos términos solo contiene una delegación  genérica que no reúne los elementos de especificidad  necesarios para acudir ante el juez constitucional. Al respecto, debe  tenerse en cuenta que,  si la acción de tutela es viable para proteger las garantías  fundamentales que resulten amenazadas o vulneradas con ocasión  de la acción u omisión, por ejemplo de autoridades  judiciales, mal puede conferirse un poder anticipado para interponer  tutelas, puesto que, al momento de otorgarse un mandato en esos  términos, se desconoce en concreto los despachos judiciales  que tramitarán la controversia, las garantías  involucradas, la providencia que afectaría o lesionaría  el derecho, entre otros elementos necesarios para identificar la  situación fáctica que origina esta especial acción  (CSJ  STC3312-2023).  

Acorde  con lo referido, en pretérita oportunidad, la Sala determinó  que la tutela era improcedente, porque:  

el  abogado accionante aportó un «poder especial» cuyo  texto señalaba que la señora Morales Caamaño le  había conferido la facultad de representarla en «trámites  administrativos y judiciales para  el ejercicio de las acciones constitucionales en las que requiero la  representación (acciones de tutelas, populares, de grupo, de  cumplimiento y en las demás en que sea necesaria la  participación técnica jurídica)»,  siendo evidente que el escrito aportado, carecía de los  elementos esenciales para acreditar la legitimación en la  causa por activa echada de menos en primera instancia, puesto que no  determinaba el nombre o identificación del accionado, el  derecho fundamental supuestamente vulnerado o tan siquiera la  actuación judicial dentro de la cual se presentó la  presunta transgresión, máxime  si se toma en cuenta la multiplicidad de trámites judiciales  en los que se encuentra inmiscuida la poderdante, razón por la  cual, la acción que propuso debía ser declarada  improcedente, como en efecto sucedió  (CSJ STC485-2023).  

2.4. De todo lo  expuesto, la Sala, en la referida sentencia CSJ  STC10721-2023,  concluyó que,  

…La  legitimación en la causa es un presupuesto fundamental y  esencial, que debe ser acreditado por el impulsor en forma idónea  para que el asunto pueda ser analizado de fondo, por lo que este  aspecto no puede ser ignorado por el juez constitucional al momento  de decidir, de manera que, de no acreditarse por la parte actora,  debe declarar improcedente la tutela.  

…Dada  la informalidad de la tutela, toda persona puede acudir directamente  ante los jueces constitucionales para reclamar la protección  inmediata de sus derechos fundamentales, facultad que también  se puede ejercer, entre otros, a través de un profesional del  derecho habilitado, siempre que el poder otorgado sea especial.  

…Los  poderes dados para ejercer la representación en otros procesos  administrativos o judiciales y los poderes generales para interponer  tutelas no facultan al profesional del derecho para acudir a la  jurisdicción constitucional.  

…Un  poder especial en materia de tutela se otorga por escrito, por una  sola vez y para un fin específico. En ese sentido, el mandato  debe indicar: i) los datos de poderdante; ii) la autoridad accionada;  iii) el derecho fundamental invocado; iv) el acto, omisión,  proceso o providencia que causa el litigio, de manera que se explique  o permita identificar la situación fáctica concreta que  origina la tutela.  

…La  ausencia de uno de los elementos esenciales del poder genera falta de  legitimación en la causa por activa y, por tanto, la tutela es  improcedente.  

3. En el caso  concreto, el tutelante pretende  la protección de los derechos fundamentales de la  Agencia Nacional de Infraestructura -ANI-,  sin embargo, el poder allegado para actuar en su nombre no reúne  las características de especialidad exigidas para la acción  de tutela. Esto pues, si bien precisa las autoridades accionadas y el  derecho invocado, lo cierto es que no  determina el proceso o la actuación a censurar  ni  hace referencia alguna que permita individualizar la situación  fáctica ni las providencias que originan el mandato otorgado,  lo cual hace inviable pronunciarse de fondo sobre los hechos,  pretensiones y derechos fundamentales invocados en la acción  de tutela.  

VI. DECISIÓN  

En mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación  Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en nombre de la  República de Colombia y por autoridad de la ley, DECLARA  IMPROCEDENTE la  acción de tutela impetrada.  

Notifíquese  esta providencia a los interesados en la forma prevista por el  artículo 30 del Decreto 2591 de 1991. En caso de no ser  impugnada, remitir el expediente a la Corte Constitucional para su  eventual revisión.  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

MARTHA PATRICIA  GUZMÁN ÁLVAREZ  

Presidente de Sala  

HILDA GONZÁLEZ  NEIRA  

AROLDO WILSON  QUIROZ MONSALVO  

LUIS ALONSO  RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Documento          Pdf PRUEBAS ACCIONANTE. Folios 256-258. Expediente digital.  

2          Documento          Pdf PRUEBAS ACCIONANTE. Folios 259-273. Expediente digital.  

3          Documento          Pdf PRUEBAS ACCIONANTE. Folio 275-276. Expediente digital.  

4          Documento          Pdf PRUEBAS ACCIONANTE. Folio 281. Expediente digital.  

5          Documento          Pdf PRUEBAS ACCIONANTE. Folios 306-307. Expediente digital.  

6          Documento          Pdf PRUEBAS ACCIONANTE. Folios 308-314. Expediente digital.  

7          Similar criterio expuso la Corte Constitucional en la sentencia CC          T-695-98.  

8          Criterio reiterado en las providencias CC T-556-02 y en CC T-194-12.  

9          Postura reiterada por esta Sala en CSJ STC1284-2022.      

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