STC16093 2022

NOVIEMBRE

Asistente Jurídico Inteligente

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STC16093-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC16093-2022  

Radicación  n.°  25000-22-13-000-2022-00488-01  (Aprobado  en sesión de treinta de noviembre de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., treinta (30) de noviembre de dos mil veintidós (2022).  

Se  decide sobre la impugnación interpuesta por el  convocante frente  a la sentencia del pasado 24 de octubre, emitida por el Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, Sala Civil-Familia,  en la acción de tutela promovida por Héctor  Jaime Gómez Garzón  contra el Juzgado Primero de Familia de Zipaquirá, extensiva a  la Universidad Tecnológica de Bolívar. Al trámite  fue integrado el despacho Promiscuo Municipal de Tabio.  

ANTECEDENTES  

            

1. El          accionante deprecó, en nombre propio, el pronto patrocinio de          su prerrogativa esencial al debido proceso, presuntamente          conculcada por la dependencia jurisdiccional repelida.  

Y  en concreto, se conmine a dejar sin valor lo dirimido, en segunda  instancia, dentro del  expediente de similar raigambre al de marras n.° «2022-00144».  

            

2. El          sustrato fáctico importante, es el que a continuación          se devela:  

                              

1. Ante                  el Juzgado Promiscuo Municipal de Tabio (Cundinamarca) se surtió,                  bajo el consecutivo arriba descrito, demanda de amparo del ahora                  quejoso contra la Universidad Tecnológica de Bolívar,                  con ocasión de la supuesta actitud omisiva de esta en la                  emisión de «certificación                  de equivalencia de experiencia profesional previa»                  (como egresado),                  de cuyo cauce provino fallo desestimatorio del reclamo el 2 de                  junio de los corrientes, objeto de confirmación por el                  estrado Primero de Familia de Zipaquirá, en sede de                  impugnación propuesta por aquel, mediante veredicto de 7 de                  julio postrero.    

                              

2. El                  titular de ese y el actual clamor de resguardo criticó que                  la agencia judicial requerida,                  al igual que el juez de conocimiento, diera por probado un «hecho                  superado»                  en el debate supralegal                  en cita con base en la contestación impartida por el                  establecimiento educativo a la solicitud de constancia materia de                  la controversia –reporte que en ninguna medida fue apropiado                  ni completo en cuanto a los tiempos que se tenían que                  certificar–, pues con lo así sentenciado hubo de                  incurrir en «fraude                  por error inducido»                  de la Universidad, la que a su turno no supo «obrar                  con lealtad»                  al aportar información errónea.    

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

            

1. El          Juzgado Primero de Familia de Zipaquirá memoró lo          acontecido y dijo que no trasgredió los intereses del          querellante.  

Adjuntó  copia del dossier  disentido.  

            

2. La          Universidad Tecnológica de Bolívar también se          mostró en contra del éxito de la presente clama, por          pertinencia de su desempeño y de las resoluciones adoptadas          en el decurso constitucional sub          examine.  

            

3. El          Juzgado Promiscuo Municipal de Tabio guardó silencio.  

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

Rehusó  conceder la salvaguarda del epígrafe al encontrar, en últimas,  que el promotor desaprovechó la «eventual  revisión»  del fallo tutelar por él censurado (teniendo también al  alcance la «insistencia»),  como consecuencia de que el correspondiente paginario fue excluido y,  asimismo, tras inferir que no se produjo «perfidia»  en la contienda.  

LA  IMPUGNACIÓN  

La  intentó el convocante recalcando sus ataques y aspiración  primigenios y, en discrepancia de las conclusiones del tribunal a-quo  por  desacertadas.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Al          tenor del artículo 86 de la Carta Política, la tutela          es un mecanismo jurídico en respaldo de los derechos          esenciales, susceptible de activar siempre que estos resulten          vulnerados o en peligro inminente por los actos u omisiones de las          autoridades públicas y, en ciertos supuestos, de los          particulares, que por su connotación subsidiaria y residual          no permite sustituir o desplazar a los canales comunes de auxilio.  

Por  lineamiento doctrinario, en lo que concierne a las expresiones  judiciales, el resguardo cabe de manera insólita y ceñido  a la presencia de un irrefutable desafuero, si «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y, por antonomasia, de  acaecer el imperativo de la inmediatez.  

2. Ahora,          de          cara a las actuaciones desplegadas en trámites de esta misma          naturaleza,          la Corte Constitucional          en sentencia T-353 de 2012, con citación de lo afirmado en la          SU-1219 de 2001, puntualizó:  

…[L]a  Corte ha admitido la posibilidad de interponer acciones de tutela  contra actuaciones judiciales arbitrarias, incluso actuaciones  arbitrarias de jueces de tutela, pero nunca con respecto a sentencias  de tutela, sino con relación a incidentes de desacato, o  contra autos emitidos en el curso del proceso de tutela. A partir de  la Sentencia SU-1219 de 2001, la Sala Plena de esta Corporación  unificó su posición frente a este tema, precisando que  las sentencias de tutela, y  en general las decisiones que se tomen en el trámite de estos  procesos, no pueden ser objeto de controversia constitucional  mediante la formulación de una nueva solicitud,  ya que tal proceder, además de mutar la naturaleza jurídica  de la acción de tutela, haría que los conflictos  jurídicos que se discuten en esa sede tuvieran un carácter  indefinido, lo cual atenta no solo contra los principios de seguridad  jurídica y cosa juzgada, sino que también genera un  grave perjuicio al goce efectivo y real de los derechos  constitucionales que la tutela se encamina a garantizar de manera  cierta, estable y oportuna… (T-353  de 2012; SU-1219 de 2001; reiterada por la CSJ en STC178,  21 en. 2016, rad. 2015-03107. Subraya fuera de texto).  

Y  en tratándose de la protección superlativa en el  aludido supuesto, esta Sala también decantó:  

…“ante  una equivocación o arbitrariedad en que puedan incurrir los  jueces en sede de tutela al ocuparse de la pertinente decisión,  no sería una nueva queja de tal naturaleza la idónea  para contrarrestar el supuesto quebranto, sino únicamente la  impugnación y la revisión eventual,  instrumentos que deben surtirse ante los funcionarios habilitados  para ello, aspecto que pone de relieve la existencia de otros medios  de defensa judicial, a los que debe acudir el interesado en procura  de dilucidar las inconformidades referidas, pues, la tutela no puede  convertirse en un mecanismo paralelo”  (expedientes  2006-01425-01 y 2007-02023-00).  

Bajo  esa perspectiva, surge palmario que son dos los mecanismos previstos  en el ordenamiento para recurrir una decisión en materia de  tutela, esto es, por medio de la impugnación de la providencia  de primera instancia y la eventual revisión ante la Corte  Constitucional, quedando, por consiguiente, cerrada la oportunidad de  que se examine una determinación tomada por otro juez en sede  constitucional  (Énfasis. CSJ STC, 2 ag. 2013, rad. 00851-01, reiterada en  STC8097, 16 jun. 2016, rad. 2015-00243-02).                              

1. En                  el descrito marco de factores, no                  será abordado estudio alguno de los reproches ahora                  blandidos por el convocante sobre la sentencia tutelar de 7 de                  julio de los corrientes, en tanto que el                  dossier                  a raíz del cual se profirió dicho pronunciamiento fue                  excluido de la eventual revisión el 27 de septiembre                  postrero, conforme se verificó en el portal web                  de la Corte Constitucional (Cfr.                  Exp. T8915149),                  sin que aquel pregonara sus reparos ahí, aun cuando era el                  escenario idóneo para el efecto. Tampoco se otea el fraude                  sugerido.    

            

2. Lo          consignado conlleva, entonces, a zanjar de modo ratificatorio.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,  confirma la  sentencia impugnada.  

Notifíquese  por el conducto más eficaz a los involucrados. En oportunidad,  remítanse  las diligencias a la Corte Constitucional, para lo de su competencia.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

      

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