STC6425 2022

MAYO

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STC6425-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC6425-2022  

Radicación  n.°  08001-22-13-000-2022-00269-01  

(Aprobado  en sesión virtual de veinticinco de mayo de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., veinticinco (25) de mayo de dos mil veintidós (2022).  

Se  decide la  impugnación1  interpuesta  por Luis Gervasio Pérez frente a la sentencia del pasado 27 de  abril, emitida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Barranquilla, Sala Civil-Familia, en la acción de tutela  impulsada por aquel contra el Juzgado Tercero de Familia de la misma  ciudad. Al trámite fueron vinculados los partícipes e  interesados en el decurso que suscita la presente queja.  

ANTECEDENTES  

            

1. El convocante deprecó,          a través de apoderado, la protección de sus          prerrogativas esenciales al debido proceso y «seguridad          jurídica»,          presuntamente conculcadas por la dependencia jurisdiccional          requerida, dentro del expediente ejecutivo de alimentos n.°          «20…-00…».  

Y  en concreto, se entiende, restar valor a lo ahí dirimido.  

            

2. El          sustrato fáctico relevante, es el que a continuación          se devela:  

                              

1. Ante                  el Juzgado Tercero de Familia de Barranquilla se surte el descrito                  litigio, por demanda de Luisa Fernanda Rangel contra el titular del                  pedido de resguardo de marras, en aras de procurar el pago de las                  cuotas alimentarias2                  dejadas de cancelar por este último, más las                  asignaciones que se llegaren a originar e intereses de ley, en                  favor del pequeño Jerónimo Andrés3                  y de la hoy mayor de edad Valentina Sofía4                  (hijos de ambos contendientes).

2. De                  la contienda provino, tras algunos sucesos, fallo en audiencia de                  21 de febrero de la anualidad en curso, que tras abrir paso a un                  «pago                  parcial»                  dispuso seguir adelante el cobro sólo frente al menor                  Jerónimo Andrés, «por                  la suma de …$9.000.000».    

                              

3. El                  tutelante criticó, de un lado, que no se permitiera escuchar                  en «testimonio»                  a la hija en común Valentina                  Sofía,                  para efectos de probar el cumplimiento de sus deberes como padre y,                  de otra parte, que con la determinación de cierre adoptada                  el juzgador de conocimiento omitiera valorar o apreciara                  inadecuadamente diversas pruebas demostrativas del cubrimiento de                  las obligaciones alimentarias, tales como «constancias                  de pago de medicina prepagada, (…) colegio»,                  universidad y «resumen                  de (…) gastos»                  entre 2017 y 2020; circunstancias estas que, además,                  incidieron en una violación del principio de «congruencia».    

Sostuvo  también que el abogado de su contraparte «aconsejó»  al despacho a la hora de decidir la controversia ejecutiva  (parcialidad).  

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

            

1. El          dispensador de justicia repelido memoró lo acontecido y se          opuso al éxito de la clama, por ausencia de vulneración.          Compartió copia del dossier          materia de censura.

2. Luisa          Fernanda Rangel se          mostró, igualmente, en contra del éxito del amparo.  

            

3. Valentina          Sofía Pérez Rangel coadyuvó          las pretensiones del libelo supralegal,          y aseveró que su padre ha cumplido con sus deberes de tal, al          punto que la respalda en la prosecución de los estudios          universitarios y demás gastos de alimentación,          salud, útiles, recreación, etc., de ella y su hermano          Jerónimo Andrés.  

            

4. No          se produjeron más respuestas.  

LA  SENTENCIA IMPUGNADA  

Rehusó  conceder la salvaguarda, dado que el criterio vertido por el estrado  judicial confutado en su veredicto, en tratándose de seguir  con el cobro en favor del hijo menor y la apreciación  probatoria, fluye «razonable  y (…), por ende, no luce arbitrario ni antojadizo»,  lo mismo que las motivaciones arrojadas en la previa decisión  de prescindir del «testimonio»  de  la hija adulta. Y, finalmente, porque la supuesta participación  del abogado de la ejecutante adolece de «entidad  suficiente para constituir vía de hecho alguna».  

LA  IMPUGNACIÓN  

Fue  intentada por el precursor, ayudado del mandatario y con persistencia  en sus reproches.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Al          tenor del artículo 86 de la Carta Política, la tutela          es un mecanismo jurídico en apoyo de los derechos          fundamentales, susceptible de invocar siempre que estos resulten          vulnerados o en peligro inminente por los actos u omisiones de las          autoridades públicas y, en ciertos supuestos, de los          particulares, que por su connotación residual no permite          sustituir o desplazar a los canales comunes de auxilio.  

Por  lineamiento jurisprudencial, en lo que concierne a las actuaciones  judiciales, el resguardo cabe de manera insólita y ceñido  a la presencia de un irrefutable desafuero, si «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por antonomasia, de  aparecer el imperativo de la inmediatez.  

            

2. Lo          conducente es, de cara al caso concreto, indagar en sus cimientos          los pronunciamientos disentidos.  

                              

1. Así                  las cosas, se tiene, en primer lugar, que el despacho judicial                  acusado dispuso negar la solicitud del ahora quejoso, dirigida a                  practicar la deposición testimonial de                  la joven Valentina                  Sofía Pérez Rangel                  y otras declaraciones de terceros, con                  auto emitido dentro de la audiencia de 21 de febrero postrero,                  previo al fallo allí emitido y, en sede de reposición                  contra aquella providencia, sobre la base de que:    

(…)[A  la joven Valentina  Sofía,  a quien quiere el demandado que se la escuche en testimonio,] ya  la señora [ejecutante]  la  sacó(…) para el pago [perseguido;  es decir,]  la señora está es reclamando (…) por la parte  que le corresponde al hijo [menor  Jerónimo Andrés]…  

(…)  

…¿[Q]ué  (…) va(…) a probar [el  testimonio de la joven Valentina Sofía]?  ¿cumplimiento de la obligación? Ya ahí están  los soportes [del  caso]…  ¿cómo [se]  prueba  (…) el pago de una obligación? Con los documentos…5  

                              

(…)[E]l  Juzgado observa que la excepción propuesta por el apoderado  [del  ejecutado titulada “no  (…) juramento estimatorio de la demanda”],  no se encuentra dentro de las establecidas para el presente caso, de  conformidad con (…) el numeral segundo del artículo 442  del Código General del Proceso… Dicho lo anterior,  teniendo en cuenta que la obligación contenida en el presente  proceso proviene de una conciliación aprobada (…) por  un juez de la República…, tenemos que la excepción  propuesta no se encuentra dentro de las descritas en el artículo  anterior, por lo que el juzgado se abstiene de resolver esta  excepción presentada…  

[T]ambién  es cierto que el ejecutado (…) se pronunció en el hecho  (…) quinto de la contestación de demanda (…) que  él no debía esa plata, porque ya él había  pagado totalmente, y superior a eso…, que había pagado  demás hasta la saciedad(…) y para ello aporta  constancia de los pagos de las matrículas de los colegios, y  de medicina prepagada…  

(…)  [E]l  juzgado (…) atendiendo a que la señora [demandante]   confesó que sí recib[ió]  parte del pago de esas cuotas, el pago de las pensiones del colegio,  (…) que el niño ahora está (…) en un  colegio (…) cerca de su casa…, donde no paga  transporte, y que (…) confesó haber recibido, así  mismo, los mercados que [el  demandado]  le llevaba, pero sin embargo (…) es difícil  [cuantificar]  porque  [él]  no  aporta las facturas de compra…  

(…)  

[Con  todo,]  el  juzgado (…) aclara a la parte demandada(…) que, según  la jurisprudencia y la doctrina, cuando la obligación consiste  en una suma de dinero, o (…) la obligación es  dineraria, el pago, para ser válido debe pagarse en dinero, no  en especie ni (…) de otra forma, sino en dinero…6  

                              

3. Proveídos                  que al margen de compartirse no subyacen arbitrarios, subjetivos o                  antojadizos, pues se supeditaron al ordenamiento, lo que descarta                  las trasgresiones denunciadas en tratándose de la                  incongruencia y parcialidad judicial atribuidas, las cuales, por                  ende, no encuentran recibo en esta calzada excepcional de                  protección.    

Es  que, en rigor, el accionante revela un mero desacuerdo en torno a la  forma en que el juzgado requerido, i)  desechó la práctica del  «testimonio»  de su hija Valentina Sofía, por inconducente en aras de la  acreditación de la acreencia perseguida  y  ii)  dispuso continuar adelante la ejecución en contra de aquel, y  sólo en favor del menor hijo Jerónimo Andrés7,  al decantar, en últimas, que más allá de los  gastos que asumiera por colegiatura, salud, recreación y  demás, lo cierto es que no  fue demostrado el pago total de la obligación alimentaria  materia de cobro, la cual es clara, expresa y exigible en «dinero»,  mas no en «especie».  

Tales  planteamientos es difícil desaprobarlos  de plano o calificarlos de aviesos, «máxime  si (…)no  está demostrado el defecto apuntado…, ya que (…)  se desconocerían normas de orden público(…) y [se]  entraría  a la relación procesal a usurpar las funciones asignadas  válidamente»  en  el finiquite del  «conflicto  de intereses»  (CSJ  STC, 11 en. 2005, rad. 01451; reiterada en STC7135, 2 jun. 2016).  

Divergir  del fundamento de un dictado judicial no desemboca, a  simple vista,  en una vulneración  ostensible, si  en cuenta se tiene que «no  se puede recurrir a la acción tutelar para [sugerir]  al fallador una determinada interpretación de las normas  procesales aplicables (…) o una específica valoración  probatoria, a efectos de que su raciocinio coincida con el de las  partes»  (CSJ STC, 18 abr. 2012, rad. 00009-01; y STC, 12 ag. 2013, rad.  00125-01; reiterada  en STC18711, 10 nov. 2017).  

            

2. Se          impone, ergo,          resolver de modo ratificatorio, por lo consignado en precedencia.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,  confirma la  sentencia impugnada.  

Oportunamente  remítanse las diligencias a la Corte Constitucional, para lo  de su cargo.  

Notifíquese  y cúmplase.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Como          anotación          preliminar,          de este fallo se conservan dos versiones, para protección de          los derechos del menor involucrado; una,          «con          la información real y completa de las partes, que se          utilizará únicamente para notificación a los          sujetos procesales e intervinientes y que se mantendrá con          reserva a terceros interesados»          y          la presente, «reemplazando          los nombres y los datos e informaciones (familiares), que permitan          conocer su identidad y ubicación, para efectos de          publicación».          Subrayas ajenas. Acuerdo de Sala 034, 16 dic. 2020.  

2          Los          alimentos en cuestión se fijaron en audiencia de 25 de mayo          de 2017 al interior de proceso de divorcio agotado entre las partes          del juicio ejecutivo, a cargo del padre de los entonces menores          hijos (aquí accionante), en un «40%          de lo que compone su salario y demás prestaciones legales y          extralegales que devengue».          Asignación pagadera los primeros cinco días de cada          mes.  

3          Jerónimo          Andrés Pérez Rangel nació el 18 de marzo de          2009, por lo que tiene 13 años.  

4          A          su turno, Valentina Sofía Pérez Rangel tiene casi 19          años, pues tuvo nacimiento el 17 de octubre de 2003.  

5          Cfr.          1:39:26 a 1:43:00, de la audiencia de 21 de febrero de 2022.  

6          3:36:16          a 3:49:29, ídem.  

7          La ejecutante renunció a continuar el cobro en favor de la          hija mayor de edad, Valentina Sofía.      

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