STC6758 2023

JULIO

Asistente Jurídico Inteligente

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STC6758-2023

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

STC6758-2023  

Radicación  n.°  11001-02-03-000-2023-02591-00  (Aprobado  en sesión de doce de julio de dos mil veintitrés)  

Bogotá,  D.C., doce (12) de julio de dos mil veintitrés (2023).  

Se  decide la  acción de tutela promovida por Jorge Contreras Lozano contra  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Yopal, Sala Única.  Al  trámite fueron vinculados el Juzgado  Primero de Familia de esa misma ciudad y Diana Cristina Lozano  Morales.  

ANTECEDENTES  

1. El          convocante deprecó, a través de apoderado, el          patrocinio de su prerrogativa esencial al debido proceso,          presuntamente          conculcada por la corporación repelida. Y en concreto,          dirimir de fondo o, en subsidio, dejar sin efecto lo desatado desde          la admisión -en segundo nivel-, dentro          del expediente declarativo de unión marital de hecho y          sociedad patrimonial entre compañeros permanentes n.°          «2020-00287».

2. El          sustrato fáctico relevante, es el que a continuación          se devela:  

                              

1. Ante                  el Juzgado Primero de Familia de Yopal se surtió el descrito                  pleito verbal, por demanda de Diana Cristina Lozano Morales contra                  el titular de la presente solicitud de amparo, del que, grosso                  modo,                  provino fallo favorable a las pretensiones, el 11 de agosto de                  2022.    

                              

2. El                  Tribunal ahora accionado, a quien fue repartido el remedio de                  apelación interpuesto por el ahí enjuiciado -el                  tutelante- con relación a la sentencia en comento, dispuso                  desestimar la «nulidad»                  que él implorara y, en paralelo, «DECLARAR                  DESIERT[A]»                  la alzada, en virtud de auto de 24 de noviembre siguiente, de la                  funcionaria sustanciadora. Interlocutorio a su turno ratificado por                  el resto de los integrantes de la respectiva Sala con                  pronunciamiento de 13 de abril de la anualidad en curso, en sede de                  súplica del mismo extremo litigioso –en torno a la                  solución adversa del petitorio de invalidación–,                  cuya «aclaración»                  frente a esa última providencia hubo de desecharse por                  conducto de resolución del pasado 8 de junio.    

                              

3. Criticó                  el impulsor de la querella supralegal                  de la referencia el decaimiento de su censura vertical, pues, en                  estricto compendio y, de un lado, la colegiatura dispensadora de                  justicia acá encartada quiso pasar por alto que tal                  alzamiento se hallaba apropiadamente sustentado por escrito desde                  la primera instancia, de donde la determinación de deserción                  en cita albergaría un «EXCESO                  DE RITUALIDAD MANIFIESTA»                  a voces del criterio de esta Sala de Casación de cara a la                  ley 2213 de 2022, así como porque, de otro flanco, nunca se                  le produjo enteramiento alguno del proveído admisorio y de                  traslado de la alzada (de 5 sep. 22), generándose la                  anulación por él invocada en vano1,                  con más razón si el paginario de la contienda                  aparecía como «proceso                  privado»                  en los sistemas web                  de consulta y no pudo tener ingreso a dichas foliaturas pese a los                  varios requerimientos infructuosos a la secretaría del ente                  tribunalicio.    

            

3. La          Corte dio apertura al pliego tutelar y libró las          comunicaciones de rigor.  

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

El  Tribunal Superior se opuso al éxito de la clama por ausencia  de vulneración y no uso de implemento de repulsión  contra el auto disentido, en lo tocante a la frustración de la  apelación. Al igual que el juzgado primero de familia,  compartió copia digital del pleito verbal en discordia. Quien  dijo fungir como abogado de Diana  Cristina Lozano Morales rehusó traer apoderamiento que lo  habilitara para comparecer como su mandatario en esta especialísima  senda.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Al          tenor del precepto 86 de la Carta Política, la tutela es un          mecanismo jurídico en respaldo de las garantías          fundamentales, susceptible de incoar siempre que devengan agraviadas          o en peligro inminente, por las autoridades públicas y los          particulares.  

Por  lineamiento doctrinario, en lo que concierne a las actuaciones de los  jueces, el resguardo cabe de manera insólita y ceñido a  la presencia de un irrefutable desafuero, si «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por obviedad, de aparecer  el imperativo de la inmediatez.  

            

2. Refulge,          de un costado, que          el quejoso dejó de rebatir en reposición2          el          auto de 24 de noviembre de 2022, pero en cuanto el Tribunal          requerido dispuso declarar          desierta          su          apelación de sentencia al interior del juicio verbal n.°          «2020-00287»,          en el que obra como demandado.          Circunstancia que se traduce como un repudio de la oportunidad          dirigida a ventilar ante el fallador natural los reproches ahora          expuestos en lo atañedero a que habría sustentado la          alzada en alusión desde la primera instancia, con más          soporte si aun cuando interpuso recurso vertical contra ese          proveimiento, lo cierto es que ahí nada sostuvo sobre dicho          aspecto.  

Total  que cuando no se emplean los instrumentos legales de opugnación  prestablecidos, los extremos contendientes quedan atados a las  consecuencias de las decisiones judiciales adversas, por ser el  resultado de su propia incuria.  

Ergo,  si se optó  por desaprovecharlos  

no  se puede  acudir  a la justicia constitucional en pos de oportunidades defensivas  adicionales, ya que la falta de proposición oportuna de los  medios de resguardo diseñados para las correspondientes  actuaciones, constituye una desidia procesal que no puede sanearse  con la subsidiaria acción de tutela, toda vez que, como se ha  reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando las partes dejan  de utilizar los mecanismos de protección previstos por el  orden jurídico, quedan sujetas a las consecuencias de las  decisiones que le sean adversas, que serían el fruto de su  propia incuria, tanto más si se tiene en cuenta que al  conductor de esta herramienta le está vedado injerir en las  decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de  invadir su órbita funcional autónoma y quebrantar el  debido proceso…  (CSJ  STC, 14 en. 2003, rad. 23023;  reiterada  en STC, 27 may. 2016, rad. 00401-01 y STC8508-2018).  

Baste  con memorar que la postura de esta Sala en casos como el sub  examine,  exige la formulación del recurso echado de menos.  

            

3. Finalmente,          compete auscultar en sus cimientos el auto de 13 de abril de los          corrientes, al ser el que en súplica hubo de zanjar acerca de          la «nulidad»          puesta de relieve por el acá impulsor.          Nótese          que, en lo de importancia, la mencionada colegiatura esgrimió:  

…Mostrando  conformidad el [suplicante] en cuanto a que(…) las  herramientas tecnológicas echadas de menos no son de  obligatorio miramiento por cuanto no constituyen medio de  notificación alguno, su inconformidad se reduce a que(…)  la razón fundamental en que soportó el vicio procesal  alegado hace relación con que, aún habiéndose  contactado con la secretaria de la Corporación, no logró  tener acceso y por ende conocimiento de las actuaciones surtidas en  segunda instancia[;] ello con ocasión del recurso vertical  concedido en su favor contra el fallo de primer grado.  

En  ese orden, la  censura se avizora insuficiente,  en la medida en que si (…) se estableció que, echando  mano de las pruebas recaudadas, por  sentado quedó que las actuaciones contentivas del trámite  de segunda instancia fueron publicadas en debida forma en el  micrositio web de la rama judicial, conforme lo establecido en el  artículo 9º de la ley 2213 de 2022,  y por ende quedaron a disposición de los interesados para a  partir de ellas cumplir con las cargas procesales de rigor, frente a  tal deducción el inconforme ningún embate formuló,  limitando su argumentación a reiterar (…) el escrito  inaugural de nulidad y persistiendo en que no tuvo acceso al  expediente para proceder en tiempo a ofrecer la sustentación  de la alzada[;] luego ello por sí solo [es] suficiente para  respaldar el sentido de la decisión que aquí se  proferirá… (Énfasis).  

Proveído  que al margen de compartirse no subyace arbitrario, subjetivo o  antojadizo, lo que descarta la trasgresión enrostrada al  respecto, la cual, por contera, no es de recibo en esta calzada  extraordinaria de auxilio.  

Es  que, en rigor, el convocante revela un mero desacuerdo en torno a la  forma en que el Tribunal repelido optó por ratificar la  desestimación de la petición de anulación, ante  su no ocurrencia, merced al enteramiento de las resoluciones de  segundo rango según las previsiones del artículo 9°  de la ley 2213 de 2022.  Planteamientos  que son difíciles de desechar  de plano o calificarlos de aviesos, «máxime  si (…)no  está demostrado el defecto apuntado…, ya que (…)  se desconocerían normas de orden público(…) y [se]  entraría  a la relación procesal a usurpar las funciones asignadas»  en  el desenlace del  «conflicto»  (CSJ  STC, 11 en. 2005, rad. 01451; reiterada en STC7135-2016).  

Divergir  de los basamentos de un dictado judicial no desemboca, a  simple vista,  en vulneración  ostensible, si  en cuenta se tiene que «no  se puede recurrir a la acción tutelar para [compelir]  al  fallador una [determinada]  interpretación de las normas (…) aplicables (…)  o una específica valoración probatoria, a efectos de  que su raciocinio coincida con el de las partes…»  (STC, 18 abr. 2012, rad. 00009-01; y STC, 12 ag. 2013, rad. 00125-01;  reiterada  en STC18711-2017).  

            

4. Se          impone, sin más, cerrar paso al ruego de salvaguarda          de marras.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de  la República y por autoridad de la ley, deniega  el  resguardo deprecado.  

Notifíquese  por el canal más ágil.  Remítanse las diligencias a la Corte Constitucional para la  eventual revisión, de no impugnarse.  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

Presidenta  de la Sala  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Ausencia  justificada  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Enrostró una «falta          de motivación»          a los autos          nugatorios del esbozado pedimento de «nulidad»          -concretamente el de la súplica-, por desatención de          todos los argumentos plasmados.  

2          Artículo 318 del Código General del Proceso. (…)          Salvo          norma en contrario, el recurso de reposición procede contra          los autos (…) del magistrado sustanciador no susceptibles de          súplica…      

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