STC7568 2022

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STC7568-2022

        

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

Magistrada  ponente  

STC7568-2022  

Radicación  n° 11001-02-04-000-2022-00344-01  

(Aprobado  en sesión de quince de junio de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., quince (15) de junio de dos mil veintidós (2022).  

Decide  la Corte la impugnación de la Sentencia proferida por la Sala  de Casación Penal el 1° de marzo de 2022, en la acción  de tutela que Alexander Soto López, formuló contra la  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta,  tramite al que fueron vinculados el Juzgado Primero de Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de esa ciudad y el Instituto Nacional  Penitenciario y Carcelario – INPEC, y citadas las partes e  intervinientes en el proceso penal radicado bajo el n°  54001-31-87-001-2016- 00272-00.  

ANTECEDENTES  

            

1. El accionante          invocó la protección de los derechos fundamentales a          la igualdad, libertad, dignidad y debido proceso.  

Explicó,  en síntesis, que se encuentra privado de la libertad en el  Complejo Carcelario y Penitenciario de Cúcuta, cumpliendo una  pena de 324 meses de prisión, que le fue impuesta por el  delito de homicidio agravado.  

Adujo  que la vigilancia de la pena fue asignada al Juzgado Primero de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Cúcuta  autoridad ante la cual solicitó la concesión del  beneficio administrativo consistente en un permiso de salida hasta  por 72 horas, puesto que fue clasificado en fase de mediana  seguridad, y ha presentado un proceso de resocialización  progresivo, que le fue negado el 10 de agosto de 2021, por lo que  apeló la decisión y la Sala Penal del Tribunal Superior  de Cúcuta, la confirmó el 26 de enero de 2022, pese a  que, en su opinión, tenía derecho al mismo.  

            

2. En          consecuencia, solicitó «impartir          orden perentoria para que se          [le]          conceda          el permiso de salida por 72 horas al cual          [tiene]          derecho».  

RESPUESTAS  DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS  

            

1. La          Sala Penal del Tribunal Superior de Cúcuta, , informó          que, mediante providencia de 26 de enero de 2022, resolvió el          recurso de apelación interpuesto por el accionante contra la          decisión de 10 de agosto de 2021, proferida por el Juzgado          Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de          Cúcuta, por medio de la cual, no se aprobó la          propuesta de salida presentada por el actor.  

            

2. A su          turno, el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de          Seguridad de Cúcuta, refirió que ha dado respuesta a          las solicitudes que ha presentado el accionante.  

LA  SENTENCIA DE PRIMER GRADO  

La  Sala de Casación Penal negó el amparo, tras concluir  que el  auto  de 26 de enero de 2022, proferido por la Sala Penal del Tribunal  Superior de Cúcuta, no es producto de arbitrariedad o  capricho, en tanto que se fundamentó en la «norma  aplicable (numeral 5º del artículo 147 de la Ley 65 de  1993) y la jurisprudencia vigente a la fecha de juzgamiento (CSJ  STP12255, 17 ago. 2021, Rad.: 118588), la cual tenía carácter  vinculante y obligatorio»,  registrándose así, una providencia razonable y acorde a  las consideraciones del caso concreto.  

LA  IMPUGNACIÓN  

La  presentó el accionante para insistir en su pretensión,  y agregar que el artículo 28 de la Ley 2098 de 2021, derogó  todas las leyes o todas las disposiciones que le fueran contrarias,  entre ellas, el numeral 5° del artículo 147 de la Ley 65  de 1993, por lo que, en razón al principio de favorabilidad,  se debe acceder a sus súplicas.  

CONSIDERACIONES  

            

1. Por          regla general, la acción de tutela no procede respecto a          providencias judiciales, salvo que el funcionario respectivo hubiese          adoptado una decisión por completo desviada del sendero          previamente diseñado por el Legislador, sin ninguna          objetividad y edificada en sus particulares interpretaciones, a tal          extremo que se configure un proceder que pudiese encuadrar en una          vía de hecho, situación frente a la cual, se abre paso          este mecanismo excepcional para restablecer las garantías          esenciales conculcadas, siempre y cuando se cumplan ciertos          requisitos generales y específicos1          [Ver          CSJ STC11845-2021, STC1526-2022 y STC6747-2022, entre muchas otras].  

            

2. En          el asunto que ocupa la atención de la Sala, el impugnante          señaló, concretamente, que tanto en las decisiones          judiciales objeto de su inconformidad, como en el fallo          constitucional apelado, se omitió que el artículo 28          de la Ley 2098 de 20212,          derogó el numeral 5° del artículo 147 de la Ley 65          de 19933,          el cual estableció, como uno de los requisitos para acceder          al permiso de setenta y dos (72) horas que pretende, el haber          descontado el setenta por ciento (70%) de la pena impuesta.  

            

3. Si          bien es cierto, el citado artículo establece expresamente,          que «deroga          todas las disposiciones que le resulten contrarias»,          nada más alejado de la realidad afirmar que, tal señalamiento          genérico, tuvo el alcance específico de derribar la          aludida exigencia, pues, como en reiteradas oportunidades lo ha          ratificado tanto la Sala de Casación Penal [CSJ          STP12255, STP5846-2022 y STP3366-20224,          entre muchas otras]          como la Corte Constitucional [cfr. Sentencia C-387          de 20155]          «el          numeral 5º del artículo 147 del Código          Penitenciario y Carcelario – modificado por el artículo          29 de la Ley 504 de 1999– se encuentra vigente y así          será, mientras perdure la justicia penal especializada»6          la que, a la fecha, no ha desaparecido [cfr.          artículo 49 de la Ley 504 de 1999, modificado por las Leyes          600 de 2000 –capítulo transitorio–, 906 de 2004 y          1142 de 2007 –artículo 46–].  

            

4. Para          sustentar su decisión, el Tribunal Superior accionado tuvo en          cuenta que el señor Alexander Soto López, tenía          como pena a descontar 324 meses de prisión, cuyo 70%          equivalía a 226.8 meses -por haber sido condenado por un          Juzgado Penal del Circuito Especializado- de los cuales había          descontado entre privación física y redención          de pena, 117 meses y 16 días, tiempo inferior al 70% de la          condena impuesta, razón por la que incumplió el          requisito previsto en el numeral 5º del artículo 147 de          la Ley 65 de 1993.  

            

5. De          las anteriores consideraciones, advierte esta Sala que el fallo de          primer grado          habrá          de ser confirmado, como          quiera que no se evidenció en la providencia proferida por la          Corporación accionada, desafuero manifiesto que revele los          defectos alegados por el señor Soto          López          que imponga la intervención de esta especial jurisdicción,          habida cuenta que, la decisión reprochada  se encuentra          fundamentada tanto en la ley vigente, como en la jurisprudencia          referente a la improcedencia del permiso solicitado,          cuando          no se cumplen los requisitos establecidos, entre otros, en el          numeral 5° del artículo 147 varias veces mencionado.  

Tales  apreciaciones no pueden tildarse de sesgadas o arbitrarias, ya que  obedecieron a una legítima interpretación, avalada por  el contexto particular del  proceso y la normativa aplicable al caso, fundamentada en la doctrina  jurisprudencial  [STC-9232-2018,  reiteradas STC12044-2021, STC13808-2021, STC15534-2021 y  recientemente en STC4580-2022 y STC6016-2022].  

            

6. Como          consecuencia          de lo expuesto se confirmará la sentencia impugnada.  

DECISIÓN  

En mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación  Civil, administrando justicia en nombre de la República de  Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA  la  sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida.  

Notifíquese  por el medio más expedito y remítase  el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.  

NOTIFÍQUESE  y CÚMPLASE,  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidente  de Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

(Ausencia  justificada)  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Cfr.          Los muchos fallos de tutela proferidos con base en la Sentencia          C-590 de 2005 de la Corte Constitucional, entre otros, las          Sentencias de 3 de marzo de 2011, Rad. 00329-00 de la CSJ y SU-913 /          2009 y T-125 / 2012 y SU-090 de 2018 de la C.C.  

2          Por medio de la cual se reglamenta la prisión perpetua          revisable y se reforma el Código Penal (Ley 599 de 2000), el          Código de Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004), el Código          Penitenciario y Carcelario (Ley 65 de 1993) y se dictan otras          disposiciones, Ley Gilma Jiménez.  

3          Por la cual se expide el Código Penitenciario y Carcelario.  

4          Cfr. También las Sentencias n° STP14283-2014, Rad. 76256,          14, oct. 2014; STP7276-2015, Rad. 79981, 9, jun. 2015; STP2880-2017,          Rad. 90535, 2, mar. 2017).» (CSJ STP16747-2018, 18 de          diciembre de 2018, rad. 102011.  

5          La que señaló, que: «aunque          existe controversia en torno a la vigencia de la norma demandada, se          constató que la Corte Suprema de Justicia en algunas          sentencias de tutela ha entendido que la modificación          introducida al artículo 147 numeral 5º del Código          Penitenciario en virtud de lo dispuesto por el artículo 29 de          la Ley 504 de 1999 mantiene su vigencia, comoquiera que el artículo          46 de la Ley 1142 de 2007 amplió con carácter          indefinido las normas incluidas en el capítulo IV Transitorio          de la Ley 600 de 2000, es decir, las que regulan la justicia penal          especializada. En atención a esta interpretación, la          norma demandada continúa produciendo efectos lo que, en          principio, habilita este Tribunal para pronunciarse sobre su          constitucionalidad».  

6          Cfr. Sentencia CSJ STP12255-2021.      

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