STC7675 2023

AGOSTO

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STC7675-2023

        

LUIS ALONSO  RICO PUERTA  

Magistrado  ponente  

STC7675-2023  

Radicación  n.º  11001-02-03-000-2023-02842-00  

Bogotá,  D.C., tres (3) de agosto de dos mil veintitrés (2023).  

Decide la Corte la  acción de tutela promovida por  Mario  Alberto Restrepo Zapata contra  la  Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Pereira;  trámite al cual fueron vinculados el  Juzgado Primero Civil del Circuito de esa ciudad, la Corte  Constitucional, la Procuraduría General de la Nación,  la Defensoría del Pueblo, la IPS Horizonte Social La  Esperanza, así  como las demás partes e intervinientes  en la acción popular n.º 2022-00222.  

ANTECEDENTES  

1.        El  libelista, actuando en nombre propio, reclamó la protección  de su garantía fundamental de debido proceso, con ocasión  de la tramitación de la acción popular que inició,  porque el expediente se repartió al tribunal el 23 de junio de  2023, para surtir la apelación contra la sentencia de primer  grado; pero, a la fecha, no se ha dictado fallo, desconociendo los  términos perentorios de la Ley 472 de 1998.  

2.        En  consecuencia, pidió, en lo fundamental, que se ordene a la  colegiatura encartada resolver lo pertinente respecto de «mi  desistimiento de la apelación y de la acción ante la  mora judicial y ante el atropello a mi dignidad».  

RESPUESTA  DE LAS ACCIONADAS Y VINCULADO  

1.        El magistrado  sustanciador de la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Pereira adujo que:  

«El  23-06-2023 la Oficina Judicial repartió la acción  popular para desatar la impugnación contra la sentencia de  primera instancia; el 07-07-2023 entre a despacho por compensatorio  concedido entre el 20-07-2023 y el 04-07-2023 y congestión en  la Secretaría de la Sala que recibió en ese interregno  230 procesos de reparto; y, el 18-07-2023, siete (7) días  hábiles después, la Sala Unitaria admitió el  recurso (Arts.37, Ley 472, 321 y 322, CGP y 12, Ley 2213). El  expediente está en nuestra Secretaría, donde corren los  plazos de sustentación y réplica. Imposible enrostrar  inobservancia deliberada de los términos procesales, pues, se  trata de actuaciones previas y necesarias para desatar el recurso;  aún no ingresa el proceso a despacho».  

2.        La  Corte Constitucional precisó que carece de legitimación  en la causa por pasiva, comoquiera que «no  es la autoridad competente para tramitar o resolver las pretensiones  formuladas por el accionante, de acuerdo con las funciones  constitucionales que establece el artículo 241 de la  Constitución Política. De hecho, en el presente caso es  posible concluir que esta Corporación no está  legitimada por pasiva, toda vez que ni por acción ni por  omisión ha vulnerado los derechos fundamentales alegados por  el accionante».  

3. El Procurador  12 Judicial II para Asuntos Civiles sostuvo que «no  se evidencia que esta entidad por acción u omisión haya  quebrantado los derechos fundamentales del accionante con ocasión  de los hechos que sirven de fundamento a la solicitud tuitiva, al  punto que leída ésta no aparece fundamento fáctico  alguno que apunte a cuestionar el actuar de la Procuraduría  General de la Nación».  

También  agregó que «corresponde  a la H. Sala de Casación Civil evaluar si la tardanza en  proferir la decisión de fondo que se reclama obedece a razones  atendibles como el exceso en la carga laboral u otras que se invoquen  por parte del H. Magistrado sustanciador Doctor Duberney Grisales  Herrera y por la propia Sala Civil Familia del Tribunal Superior de  Pereira, máxime que el desbordamiento del término  legal, a esta altura es realmente mínimo y no puede pregonarse  la existencia de mora por la superación objetiva del plazo  concedido por el legislador para adoptar la decisión».  

4. La Comisión  Nacional de Disciplina Judicial relievó que «consultado  el sistema de gestión judicial Siglo XXI, no se advierte  proceso disciplinario alguno promovido por el señor Mario  Alberto Restrepo Zapata contra del Tribunal Superior del Distrito  Judicial de Pereira relacionado con trámite de la acción  popular No. 66088 31 89 001 2023 00004 00, según constancia  secretarial del 26 de julio, cuya copia se adjunta».  

De igual forma,  indicó que «como  quiera  (sic)  que el señor Restrepo Zapata en su escrito de tutela cuestiona  la posible mora presentada dentro de la acción popular No.  66088 31 89 001 2023 00004 01, a instancias del Tribunal Superior  Sala Civil de Pereira Risaralda, le informo que esta Presidencia  realizó la remisión de la aludida queja el 27 de julio  de 2023, al correo electrónico de la Secretaría  Judicial correspondencia@comisiondedisciplina.ramajudicial.gov.co,  para que sea sometida a reparto, lo anterior con el fin de ejercer la  potestad disciplinaria a que haya lugar. Lo anterior de conformidad a  lo estipulado en el artículo 257A de la Constitución  Política, el inciso 5 del artículo 2 de la Ley 1952 de  2019 y el artículo 114 de la Ley 270 de 1996, en los que se  determina que esta Corporación y sus respectivas Comisiones  Seccionales son competentes para investigar y adelantar los procesos  disciplinarios en contra de los funcionarios judiciales».  

5. La Oficina  Jurídica de la Procuraduría General de la Nación  adujo que «en  lo que tiene que ver con la solicitud relacionada con la presentación  de acción de reparación directa por falla en la  prestación del servicio, debe indicarse que todas las personas  que demuestren una condición de imposibilidad económica  o social para pagar por sí mismas la defensa de sus derechos,  así como asumir su representación judicial o  extrajudicial tal como sería requerido por el accionante,  tendrán derecho a que se les preste el servicio de defensoría  pública con el fin de garantizar el pleno e igual acceso a la  justicia o a las decisiones de cualquier autoridad pública, en  virtud a lo dispuesto en el artículo 282 de la Constitución  Política; frente a lo cual, corresponde al actor solicitar  ante a la Defensoría del Pueblo la designación del  profesional del derecho conforme a la necesidad planteada atendiendo  las funciones encomendadas a dicha entidad».  

6. El Municipio de  Pereira añadió que «el  aquí accionante hace parte de un grupo de ciudadanos que ha  encontrado en las acciones populares una actividad lucrativa, por  lograr condenas en costas, que incluyen agencias en derecho a su  favor, grupo que radica de forma permanente cientos de demandas,  ahora contra establecimientos comerciales, no propiamente para velar  por la protección y vigencia de los derechos colectivos., sino  para buscar provecho económico y, adicionalmente, ni siquiera  asiste a las audiencias de pacto de cumplimiento e inunda a los  despachos judiciales de peticiones impertinentes y hasta  irrespetuosas.  Por lo anterior, rechazar, por improcedente, el  amparo solicitado».  

CONSIDERACIONES  

            

1. Problema          jurídico.  

Corresponde a la  Corte establecer si la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Pereira incurrió en presunta vía  de hecho  en el curso de la acción popular de la referencia (rad. n.º  2022-00222),  por, supuestamente, desatender el término previsto en la Ley  472 de 1998 para resolver la instancia a su cargo.  

2.        De  los presupuestos de procedibilidad de la acción de tutela.  

La jurisprudencia  constitucional ha decantado con suficiencia los presupuestos y  requisitos generales de procedibilidad que deben confluir y  verificarse a la hora de establecer la procedencia de la intervención  del juez de tutela, ellos son:  

«(i)  …que la cuestión discutida resulte de evidente  relevancia constitucional y que, como en cualquier acción de  tutela, esté  acreditada la vulneración de un derecho fundamental, requisito  sine qua non de esta acción de tutela que, en estos casos,  exige una carga especial al actor;  (ii) que la persona afectada haya agotado todos los medios ordinarios  y extraordinarios de defensa judicial a su alcance y haya alegado, en  sede judicial ordinaria, y siempre que ello fuera posible, la  cuestión iusfundamental que alega en sede de tutela; (iii) que  se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela se  hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado a  partir del hecho que originó la vulneración; (iv) en el  caso de irregularidades procesales, se requiere que éstas  tengan un efecto decisivo en la decisión de fondo que se  impugna; y (v) que no se trate de sentencias de tutela»  (CC  C-590/05; SU-813/07).  

Resulta  imprescindible, entonces, que en el examen previo se constate la  presencia de los señalados presupuestos, pero forzosamente se  requiere que el supuesto de hecho planteado desvele una situación  en la que se hallen ciertamente comprometidos derechos fundamentales  pues, de no ser así, el amparo no puede prosperar.  

Sobre el  particular, la Sala ha señalado que, para el efecto, es  necesario:  

«(…)  el  cumplimiento de algunos requisitos, siendo uno de ellos y quizás  el primero y más elemental, la  existencia cierta del agravio, lesión o puesta en peligro de  la prerrogativa constitucional invocada  que demande la inmediata intervención del juez de tutela en  orden a hacerla cesar, motivo por el cual la solicitud de amparo debe  contener un mínimo de demostración en cuanto a la  vulneración que afecta los derechos que se quieren proteger,  pues si no son objeto de ataque o coacción, carece de sentido  hablar de la necesidad de la salvaguarda»  (CSJ STC5337-2018, 26 abr. 2018, rad. 2018-00023-01, entre otras).  

3.        Solución  al caso  concreto.  

Revisadas las  diligencias, advierte la Sala que habrá de declararse la  inviabilidad del resguardo,  comoquiera que, de las circunstancias señaladas por el  memorialista, no se puede colegir actualmente la amenaza o  vulneración de las garantías esenciales invocadas, ni  la consumación de un perjuicio irremediable, de tal forma que  se habilitase la interposición del amparo, como pasa a  explicarse.  

3.1. En efecto,  nótese que lo pretendido con este mecanismo es que se conmine  a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de Pereira a desatar la segunda instancia en la acción popular  n.º  2022-00222, atendiendo  el término previsto en la Ley 472 de 1998, porque, según  lo expuesto por el censor, es evidente el «incumplimiento  de términos perentorios».  

No obstante,  contrario a lo afirmado por aquel, una vez verificado el sistema de  gestión judicial, así como la foliatura remitida por el  tribunal ad  quem,  se pudo constatar que el trámite (i)  se sometió a reparto el 23 de junio de 2023; y (ii)  con proveído de 18 de julio se admitió el remedio  vertical1  y se dispuso que «ejecutoriado  este auto correrán en traslado cinco (5) días al  apelante para que sustente; cumplida la carga, se dará  traslado a la parte no recurrente por el mismo término para la  réplica (Art.12, Ley 2213)».  

Significa lo  anterior que la  colegiatura encartada no mostró  una actitud dilatoria o con el ánimo de prolongar  indebidamente el asunto bajo su conocimiento por lo que  se colige que el tribunal ha adelantado las gestiones pertinentes en  procura de la definición de la instancia a su cargo, en un  tiempo prudencial.  

3.2.  Por lo tanto, no se evidencia trasgresión de la garantía  esencial invocada, situación  que torna inviable el ruego, pues se ha reiterado que «no  basta con que el accionante señale que se le ha vulnerado un  derecho fundamental, pues se requiere que se demuestre que [aquellos]  que se pretenden proteger han sido vulnerados o están  amenazados por la acción u omisión de las autoridades  públicas o de los particulares en los casos previstos en la  ley»  (CSJ STC, 5 jun. 2002, exp. 00037-01, citada, entre otras, en  STC115938-2021,  25 nov.).  

En  esa misma línea la Sala ha sostenido que para la viabilidad  del auxilio «se  [necesita]  el  cumplimiento de algunos requisitos, siendo uno de ellos y quizás  el primero y más elemental,  la  existencia cierta del agravio, lesión o puesta en peligro de  la prerrogativa constitucional invocada  que demande la inmediata intervención del juez de tutela en  orden a hacerla cesar, motivo por el cual la solicitud de amparo debe  contener un mínimo de demostración en cuanto a la  vulneración que afecta los derechos que se quieren proteger,  pues si no son objeto de ataque o coacción, carece de sentido  hablar de la necesidad de la salvaguarda»  (CSJ STC5337-2018, 26 abr., citada en STC5109-2022, 27 abr., et.  al.).  

3.3. Finalmente,  en lo que atañe a las demás pretensiones del gestor –v.  gr.,  que se «ordene»  a la Corte Constitucional intervenir en defensa de sus intereses, o  que se resuelvan las solicitudes que dice haber formulado en la  acción popular2  o ante los entes de control3–,  también se aviene impróspero el amparo, teniendo en  cuenta que (i)  lo  requerido no hace parte de las funciones del órgano de cierre  constitucional, no se constató actuación u omisión  lesiva de las garantías del reclamante respecto de esa  corporación y no se exteriorizó ningún motivo de  queja; aunado a que (ii)  tampoco probó haber presentado los pedimentos traídos a  esta senda en el proceso auscultado ni ante los organismos  mencionados.  

4.        Conclusión.  

Conforme  a lo expuesto, se declarará la inviabilidad de la protección  deprecada,  comoquiera que no se acreditó la vulneración  iusfundamental  por parte de la colegiatura convocada.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de  Casación Civil y Agraria, administrando justicia en nombre de  la República de Colombia y por autoridad de la ley, DECLARA  IMPROCEDENTE el  amparo incoado a través de la acción de tutela  referenciada.  

Comuníquese  lo aquí resuelto a las partes por medio expedito y, en caso de  no ser impugnado el fallo, remítanse las presentes diligencias  a la Corte Constitucional para su eventual revisión.  

MARTHA PATRICIA  GUZMÁN ÁLVAREZ  

Presidente de Sala  

HILDA GONZÁLEZ  NEIRA  

(Ausencia  Justificada)  

AROLDO WILSON  QUIROZ MONSALVO  

LUIS ALONSO  RICO PUERTA  

OCTAVIO AUGUSTO  TEJEIRO DUQUE  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          En          razón a que se efectuó el ingresó «a          despacho, hoy siete (7) de julio de dos mil veintitrés          (2023), debido a que el funcionario se encontraba en uso de días          compensatorios otorgados por el Consejo Seccional de la Judicatura,          los días 20 de junio al 4 de julio de los corrientes, por           haber atendido turno de hábeas corpus; además entre el          20 de junio al 6 de julio del año en curso se han recibido          230 procesos para reparto, a los que se les está dando          prioridad a las acciones constitucionales de primera y segunda          instancia, e incidentes de desacato , en orden de llegada;          igualmente el OneDrive ha presentado falla».  

2          Como          la supuesta solicitud de desistimiento del «recurso».  

3          Por          ejemplo, indicó que ha solicitado «a la saciedad»          ante la Procuraduría y la Defensoría que intervengan          en su favor y presenten demandas «de reparación          directa».      

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