STC9248 2022

JULIO

Asistente Jurídico Inteligente

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STC9248-2022

        

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

Magistrado  ponente  

Radicación  n.°  11001-02-03-000-2022-02265-00  (Aprobado  en sesión de diecinueve de julio de dos mil veintidós)  

Bogotá,  D.C., diecinueve (19) de julio de dos mil veintidós (2022).  

Se  decide la  acción de tutela impulsada por César Julio Morales  Villalba contra el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Montería (Sala Civil-Familia-Laboral) y el Juzgado Promiscuo  de Familia de Cereté.  Al trámite fueron vinculados los partícipes e  interesados en el asunto que suscita la presente queja.  

ANTECEDENTES  

            

1. El          convocante deprecó, mediante apoderado, la protección          de sus prerrogativas esenciales al debido proceso y «acceso          a la administración de justicia»,          presuntamente          conculcadas por las dependencias jurisdiccionales requeridas.  

Y  en concreto, se conmine a dejar sin valor las últimas  resoluciones emitidas en el expediente de sucesión intestada  n.°  «2019-00391».  

            

2. Son          hechos relevantes, los que enseguida se develan:  

                              

1. Ante                  el Juzgado Promiscuo de Familia de Cereté se surte el                  descrito juicio liquidatorio, por demanda del titular del pedimento                  de resguardo, en calidad de hijo del causante Julio César                  Morales Tobías (q.e.p.d.).    

                              

2. De                  ese decurso –en el que concurrieron Emeryz del Carmen Tobías                  Hernández y Emeryz y Zaidith Morales Tobías como                  cónyuge supérstite e hijas del de                  cujus,                  respectivamente–, provino auto en audiencia de 30 de                  septiembre de 2021, de objeción a los inventarios y avalúos                  adicionales que allegara el aquí quejoso, a través                  del cual el despacho cognoscente dispuso «[a]bstenerse                  de incluir en el haber de la sociedad conyugal (…) la                  valorización material o mayor valor»                  de un inmueble propio de la consorte sobreviviente.    

                              

3. Aquel                  proveído fue ratificado por el Tribunal Superior del                  Distrito Judicial de Montería (Sala Civil-Familia-Laboral)                  con pronunciamiento de 16 de diciembre postrero, en sede de                  apelación interpuesta por el allá y ahora reclamante.    

                              

4. El                  tutelante criticó las determinaciones en comento pues, en                  estricto compendio, los juzgadores quisieron pasar por alto que el                  propósito de sus inventarios y avalúos adicionales no                  fue incluir el predio propio de la viuda de su finado padre dentro                  del sucesorio, indebidamente relacionado como social en el                  inventario inicial, sino exigir el mayor valor del mismo inmueble                  «durante                  la vigencia de la [correspondiente]                  sociedad conyugal».    

El  proceder omisivo de los dispensadores de justicia censurados, dijo,  va en contravía de los artículos 1781 (num. 2°) del  Código Civil, 502 del General del Proceso y, del fallo  C-278/14 sobre el canon 3 (parág.) de la ley 54 de 1990.  

                              

5. Añadió                  que descontándose el período de vacancia judicial su                  acudida por vía de amparo es tempestiva.    

            

3. Esta          Sala de la Corte dio inicio al pliego supralegal          de marras y optó por librar las comunicaciones de hábito.  

LA  INTERVENCIÓN DE LOS CONVOCADOS  

            

1. El          Juzgado Promiscuo de Familia de Cereté memoró lo          acontecido y se opuso al éxito de la clama, por ausencia de          vulneración y de prontitud.  

Adosó  copia del dossier  disentido.  

            

2. Los          demás, guardaron silencio.  

CONSIDERACIONES  

            

Por  lineamiento doctrinario, en lo que concierne a las actuaciones  judiciales, el resguardo cabe de manera insólita y ceñido  a la presencia de un irrefutable desafuero, si «el  proceder ilegítimo no es dable removerlo a través de  los medios ordinarios previstos en la ley»  (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 00183-01); y por antonomasia, de  aparecer el imperativo de la inmediatez.  

            

2. No          cabe duda que el auto de 16 de diciembre de 2021, proferido por el          tribunal querellado, es la última determinación en          torno a la cual el aquí quejoso atribuye la conculcación          de sus prerrogativas al debido proceso y          «acceso          a la administración de justicia».  

Por  el demarcado sendero, cierto es que entre la aducida fecha y la  formulación del pedido de amparo –8  de julio de 2022–  transcurrió  un lapso que supera el de seis (6) meses fijado por la jurisprudencia  como razonable y proporcional para que la persona supuestamente  afectada ejerciera tal mecanismo, sin  que la foliatura reporte la existencia de  algún motivo real que justifique tan visible tardanza.  

Acerca  del tema, se ha delimitado que,  

(…)  “no puede tenerse por cumplida la exigencia de inmediatez de la  solicitud por cuanto supera en mucho el lapso razonable de los seis  meses  que se adopta, y no se demostró, ni invocó siquiera,  justificación de tal demora por el accionante” (proveído  de 2 de agosto de 2007, exp. 00188-01, reiterado el 30 de agosto de  2012, exp. 01254-01).  

Reiterando  que “el ejercicio de la acción de tutela debe ser  oportuno y congruente con el propósito que persigue, que no es  otro que brindar solución ‘a  situaciones presentes que aún pueden ser susceptibles de tal  remedio, y no denunciar hechos cuyos efectos se han materializado…’  (Sentencia de 17 de julio de 2006, exp. No.  11001-0204-000-2006-00826-01)” (Sentencia de 8 de agosto de  2012, exp. 00189-01); o lo que es igual, “la  presentación de la acción de tutela debe realizarse  dentro de un término razonable, que permita la protección  inmediata del derecho fundamental a que se refiere el artículo  86 de la Carta Política”, en aras de “preservar el  carácter expedito de la tutela para la protección de  los derechos fundamentales que se consideran vulnerados con la acción  u omisión de la autoridad pública” (Sentencia de  2 de agosto de 2007, exp. 00188-01, reiterada el 26 de abril de 2012,  exp. 00221-01) (Énfasis.  CSJ STC, 30 ene. 2013, rad. 2012-00274-01; reiterada en STC 5977, 15  de mayo de 2015).  

No  es de recibo la excusa traída en la demanda para flexibilizar  la carencia de prontitud avizorada, pues, como lo ha sostenido esta  Sala, «la  vacancia judicial no tiene incidencia respecto del término  para la interposición de la acción de tutela»  (CSJ STC6753, 3 sep. 2020, rad. 01903-001)  y, en adición, el  lapso de acudida en cuestión «se  contabiliza a partir de la decisión censurada»  (STC11140, 31 ag. 2018, rad. 01150-01), que no desde su enteramiento  o firmeza.  

            

3. Lo          consignado, sin más, impone cerrar          paso a cualquier estudio de fondo dentro de la controversia de          marras.  

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley, declara  improcedente el  resguardo implorado.  

Oportunamente,  remítanse las diligencias a la Corte Constitucional, para lo  de su atribución, en caso de no impugnarse.  

Notifíquese  y cúmplase.  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Presidenta  de la Sala  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

AROLDO  WILSON QUIROZ MONSALVO  

LUIS  ALONSO RICO PUERTA  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

1          Fallo en el que, a renglón seguido se acotó:          «[s]i          bien es cierto que, como se advirtió, este mecanismo          constitucional no admite la caducidad, habrá          de reconocerse que el término jurisprudencialmente alcanzado          fue dispuesto en 6 meses»          (Subrayado ajeno).      

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