S 050 99

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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S-050-99

      CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL Y AGRARIA  

Magistrado Ponente. Dr. SILVIO FERNANDO TREJOS  BUENO   

Santafé de Bogotá, D. C., veintidós (22) de  Septiembre  de mil novecientos noventa y nueve (1999).-   

                      

                                  Ref:  Expediente  No.  7421   

Se   decide   por   la   Corte  el  recurso  extraordinario   de  revisión  interpuesto  por  LUIS  FERNANDO  CASTAÑO  contra  la sentencia de fecha doce  (12)  de  agosto  de  1997,  proferida  por  el  Tribunal  Superior del Distrito  Judicial  de  Ibagué  para  ponerle  fin,  en  segunda  instancia,  al  proceso  ordinario   de   filiación   extramatrimonial   seguido   por   él  contra DOMINGO  PALACIO IBAÑEZ.   

ANTECEDENTES  

1.  En  proceso  tramitado ante los jueces de  Familia  de Ibagué, el recurrente solicitó ser declarado hijo extramatrimonial  del  citado  demandado,  petición  que  en principio fue acogida por el Juez de  primera  instancia,  pero que después fue revocada por el Tribunal Superior del  Distrito    Judicial    de    Ibagué,    quien    conoció   del   recurso   de  apelación.   

2.  Para adoptar la decisión negativa, el ad  quem   analizó   las   pruebas   allegadas  al  proceso,  fundamentalmente  los  testimonios  de  cuyo  contenido  señaló  que  no  resultaba  suficiente  para  “edificar  la  causal de paternidad invocada en la demanda, como quiera que no  se  demostró  plenamente  la  estirpe del trato reclamado por el inciso 2º del  ordinal  4º  del  artículo  6º  de  la ley 75 de 1968, en la época en que se  presume  de  derecho  la  concepción  de  LUIS  FERNANDO CASTAÑO”, a lo cual  añadió  el  sentenciador  que si bien es cierto que el examen de genética dio  como  resultado  la  compatibilidad,  éste  por si solo no constituye prueba de  paternidad.   

3.  Contra  tal  determinación el demandante  interpuso  recurso  de casación, el cual fue declarado inadmisible por la Corte  mediante  auto  del  seis  (6)  de  febrero  de  1998,  por  cuanto  la  demanda  sustentatoria  del  mismo  no reunía los requisitos formales requeridos para su  admisión.   

4.  Aquí  el  mismo actor propuso el recurso  extraordinario  de  revisión, del cual hoy se ocupa la Corte, cuyos fundamentos  se pueden sintetizar así:   

a)  Con apoyo en la causal octava del recurso  de  revisión  “…existir  nulidad  originada en la sentencia que puso fin al  proceso  y  que  no  era susceptible de recurso…” (numeral 8º del artículo  380  del  C.P.C.), alegando igualmente violación al debido proceso, pretende el  recurrente en revisión dejar sin efectos la sentencia que impugna.   

b)  Con el título de “Determinación de la  actuación  procesal  que  se  solicita  en revisión” resume el impugnador la  sentencia  del Tribunal y advierte que en ella se “tomó la determinación que  con  este  recurso  se  impugna,  y  que se considera, ha violado y vulnerado en  grado  sumo, los intereses de mi patrocinado, pues la decisión emitida, generó  la     nulidad,     que     puso     fin     al    proceso    de    ‘filiación  extramatrimonial’, otrora  iniciado  y  que  no era susceptible de recurso alguno, pues al declararse, como  se  hizo,  incursas,  insatisfactorias  e  inoperantes las pruebas aportadas, se  dejó  sin  posibilidad a mi mandante de hacer reclamación alguna y a la vez se  ha      desconocido      el      principio     procesal     del     ‘debido       proceso’ pues el haberse calificado, la prueba  técnica  y  testimonial arrimada a la acción en comento, en la forma en que se  hizo,  por el H. Tribunal, se desconoció, la condición, calidad, proporción y  el  elemento,  primordial  y  esencial  de  la  sana  crítica, para las pruebas  aportadas al proceso que fue materia del recurso de alzada”.   

c) Censura detalladamente la apreciación que  hizo  el Tribunal de cada uno de los testimonios allegados al proceso, y, frente  a  lo  que  en  su  sentir  demuestran  sus  dichos,  pretende que prevalezca un  criterio  diferente  al  adoptado  en  la  providencia  recurrida; afirma que el  Tribunal  fue  apático,  negligente  y  parcializado  en  la apreciación de la  prueba  genética  por  cuanto los exámenes que contiene sólo dan un margen de  error  del  0.01%;  el  no  tenerlos  en  cuenta  para  el proceso constituye un  evidente yerro de hecho en la valoración probatoria.   

1.  Es indudable que los términos en que se  halla  concebida  la  causal  8ª  de revisión del artículo 380 del Código de  Procedimiento  Civil,  o  sea  “existir  nulidad originada en la sentencia que  puso  fin  al  proceso  y  que  no era susceptible de recurso”, indican que el  vicio  que  emerge  del  fallo  impugnado  constitutivo  de  nulidad debe ser de  naturaleza  estrictamente  procesal, lo que evidentemente excluye los errores de  juicio   atañaderos   con   la   aplicación   del   derecho   sustancial,   la  interpretación  de  las normas y la apreciación de los hechos y de las pruebas  que  le  puedan  ser  imputados  al  sentenciador.  En realidad, dicho motivo de  revisión  tiene  por  finalidad abolir una sentencia cuando en ella misma o con  ocasión  de  su pronunciamiento se ha vulnerado el debido proceso o menoscabado  el  derecho de defensa, cual ocurre, por ejemplo, si se dicta contra una persona  que   no   ha  sido  parte  en  el  proceso  o  pretermitiéndose  la  etapa  de  alegaciones.   

De  otro lado, aunque el recurrente denuncie  sólo  vicios  de  estirpe  procesal,  tampoco  puede  prosperar la impugnación  anclada  en  la  causal  que se comenta, si la sentencia sobre la cual recae era  susceptible  de  otro  recurso;  desde  luego  que  de serlo, el recurrente debe  valerse  de  ese  otro  medio  de  impugnación;  y  si lo omite o no lo utiliza  debidamente   cierra  por  si  mismo  la  vía  del  recurso  extraordinario  de  revisión, la cual entonces, le queda vedada.   

2. Las dos premisas que estructuran el motivo  de  revisión  del  cual se trata no se cumplen aquí, ni por asomo: respecto de  la  primera,  el  compendio  de  los  fundamentos  de  la  impugnación  permite  establecer,  por  fuera  de  toda duda, que el recurso viene a utilizarse con el  propósito  de  denunciar distintos yerros de valoración probatoria, los cuales  describe  el  impugnante  en  orden  a  desquiciar  la  sentencia  acusada, cuya  naturaleza  es ajena a la ocurrencia de un vicio procesal; y en relación con la  segunda,  de  modo  palmario se observa que la decisión judicial cuya revisión  se  solicita  era  susceptible  del  recurso  de  casación  y bien pudo haberse  aprovechado  éste  para  los mismos fines que con ocasión del presente recurso  propone;  otra  cosa  es  que, como aflora en este caso, el recurso de casación  haya  resultado  frustrado  por  haberse presentado la demanda sustentatoria del  mismo  sin  el  lleno  de los requisitos formales y de técnica exigidos para el  efecto;  frustración  que  no  puede  ser  superada  por la vía del recurso de  revisión, el que en tal circunstancia resulta inadmisible.   

3. Las razones precedentes bastan, sin más,  para  que  la  Corte  concluya  que  el  presente  recurso de revisión debe ser  declarado   infundado,   como   lo   dispondrá   a   continuación.                                                     

                                     DECISION                      

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia,  Sala  de  Casación Civil y Agraria, administrando justicia en nombre  de   la   República   y  por  autoridad  de  la  ley,  RESUELVE:   

1.-              DECLARASE  INFUNDADO   el   recurso  extraordinario  de  revisión  interpuesto  por LUIS FERNANDO CASTAÑO contra la  sentencia  proferida  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagué  el  doce  (12)  de  agosto de 1997, en el proceso de filiación extramatrimonial  promovido por el recurrente contra DOMINGO PALACIO IBAÑEZ.   

2.-            Condénase  en  costas  y  perjuicios al  recurrente,  para  cuyo  pago  se  hará  efectiva  la  caución prestada por la  Compañía de Seguros Generales Cóndor S. A..   

3.-            Tásense  las  costas  y liquídense los  perjuicios,  éstos últimos mediante trámite incidental (artículo 384, inciso  final del Código de Procedimiento Civil).   

Notifíquese  

JORGE ANTONIO CASTILLO RUGELES  

MANUEL ARDILA VELASQUEZ  

NICOLAS BECHARA SIMANCAS  

CARLOS IGNACIO JARAMILLO JARAMILLO  

JOSE FERNANDO RAMIREZ GOMEZ  

JORGE SANTOS BALLESTEROS  

SILVIO FERNANDO TREJOS BUENO  

    

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