AC1214-2014 [2014-00292-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL  

AC1214-2014  

Radicación           nº  11001-02-03-000-2014-00292-00   

Bogotá, D.C., trece (13) de marzo de dos mil  catorce (2014).   

Decide  la  Corte el conflicto de competencia  suscitado  entre  los Juzgados Promiscuo Municipal de Maní (Casanare) y Primero  de   la  misma  especialidad  y  categoría  de  Granada  (Meta),  derivado  del  conocimiento del asunto que ha dado lugar a la presente actuación.   

ANTECEDENTES  

1.     La     entidad     «Cacaos   del   Meta  S.A.S.»  presentó  demanda  ejecutiva  singular contra la «Asociación de  productores  de  cacao  La  Esperanza», en procura de  obtener  el  pago  de  la  obligación  dineraria  contenida  en  el contrato de  suministro acompañado como base de la acción.   

2.  El  escrito introductorio se dirigió al  «Juez  Promiscuo  Municipal  (Reparto)  [de]    Maní    Casanare»,  indicándose  igualmente  que en esa circunscripción territorial  tiene            su           «domicilio»  la  convocada. Así mismo, en  el  acápite de «competencia  y  cuantía»  se  indicó:  «Es  usted  competente  señor juez, por el domicilio  del   demandado   (…)».  También  se  informó  que  la  citada  a  juicio  recibe  notificaciones en la  «Unidad Agropecuaria Maní  Casanare»   (fls.   2-5  c.1),  y finalmente, en el certificado de existencia y  representación   legal  aportado,  consta  que  tal  ejecutada  cuenta  con  su  «domicilio»      en      la      «Vereda    Chavinave»   del   referido  municipio  y  que  su  dirección  de  «notificación    judicial»  es  la  «Unidad  Agropecuaria  Maní  –  Casanare»     (fls.     2-4     c.2).   

            

3.    Mediante  proveído  de  20  de  noviembre  de  2013,  el  despacho  receptor  rechazó  el libelo incoatorio, al  estimarse  sin  competencia  debido a que «el sitio de  suscripción  de  la  obligación no figura obrante en el contrato»  y porque además, la demandada tiene su  domicilio  en  el  municipio  de  Granada  (Meta), razón por la cual dispuso la  remisión    de   las   diligencias   «los         juzgados         civiles         municipales»    de    este   lugar   (fls. 20-21 c.1).   

          4.   El  sentenciador de la última ciudad mencionada, con auto  de  22  de  enero  del presente año, de igual forma rehusó el conocimiento del  asunto      y     provocó     el     «conflicto»         objeto  de  este  trámite,  argumentando  que  de  acuerdo  con  lo  expresado   en   el   libelo  genitor  y  en  el  certificado  de  existencia  y  representación  legal de la accionada, «el    domicilio    [de    ésta]   es   el   municipio   de   Maní,  Casanare».   

5.  Como  consecuencia de tal planteamiento,  remitió  el expediente a esta Corporación, en donde se halla con el propósito  de  ser  dirimida  la  colisión propuesta (fls. 23-24  c.1).   

CONSIDERACIONES  

1.  Dado  que  esta  controversia enfrenta a  Juzgados  de  diferente  Distrito  Judicial,  corresponde  entonces,  a la Corte  desatarla,  según lo dispuesto por los cánones 28 del Código de Procedimiento  Civil,  16 de la Ley 270 de 1996, modificado por el 7° de la 1285 de 2009, y 18  de   la   referida   normatividad   Estatutaria   de   la   Administración   de  Justicia.   

2. En virtud de que la discusión se generó  en  vigencia de la «Ley 1395  de  2010», la determinación que aquí se adopta será  de Ponente, como lo ha venido precisado esta Sala.   

3.  Para fijar la competencia por razón del  factor  territorial,  el  numeral  primero  del  artículo  23  del  Código  de  Procedimiento   Civil,  establece  como  fuero  general  el  del  domicilio  del  demandado,   al   disponer  que  «[e]n  los  procesos  contenciosos,  salvo  disposición legal en contrario, es competente el juez del  domicilio  del  demandado;  si  éste  tiene varios, el de cualquiera de ellos a  elección   del   demandante,  a  menos  que  se  trate  de  asuntos  vinculados  exclusivamente  a  uno de dichos domicilios, caso en el cual será competente el  juez de éste».   

4.  No  obstante,  por  expresa disposición  legal  y  atendiendo  a  las circunstancias propias de cada asunto, junto con la  referida  concesión,  en  forma  concurrente  pueden  presentarse  otras que se  hallen  consagradas  específicamente,  como ocurre con la regla quinta de dicho  canon,    al    señalar    que   «de   los  procesos  a  que diere lugar un contrato serán competentes, a  elección  del  demandante,  el  juez  del  lugar  de  su  cumplimiento y el del  domicilio del demandado (…)».   

5.  De  acuerdo  con  lo expuesto, queda claro que en los asuntos en que  se   ejercitan   las   obligaciones   que   se   derivan   de   un  «contrato»,  como  aquí  acontece,  el  elemento   determinante  de  la   «competencia    territorial»  para  conocer de ellos lo será, además del personal, el atinente  a  la  localización pactada para el cumplimiento del negocio, selección que le  incumbe al promotor del litigio.   

          Respecto  de la confluencia de los fueros personal y contractual, la  Corte,   en   auto   CSJ  SC,  17  Jun.  2013,  Rad.  2013-00603-00  reiteró  que  cuando  la  controversia  sometida  a  composición de los jueces «tiene  como  hontanar  un  contrato,  está  facultado el actor para  demandar  tanto  en  el  lugar  del  domicilio  de su contraparte como en el del  cumplimiento  del  mismo.  Y  es  natural que agotada la elección, el fuero que  otrora    fuera    concurrente    se    convierte    en    privativo».   

6.      En      el      sub-exámine,   la   demandante   optó  explícitamente  por  el  «fuero general»,    al    dirigir    su    libelo   introductor   al   «Juez  Promiscuo Municipal (Reparto) [de]  Maní  Casanare» y ratificar  tal  escogencia  en  el  capítulo respectivo de tal escrito, al expresar que la  competencia    radicaba    en   el   juzgador   de   ese   lugar,   «por  el domicilio del demandado», el que  según  lo registrado en el respectivo «certificado de  existencia  y  representación  legal» la «Asociación  de  productores  de  cacao La Esperanza»,  lo  tiene  en  la  citada  localidad  Casanareña, la que además  carece de sucursales o agencias.   

7.  En estas condiciones, efectuada tal  selección,  el sentenciador del lugar acabado de citar, no podía desatenderla,  pues  como  lo  ha  reiterado  la  Sala, en casos como el presente, «la  ley  le  brinda esa prerrogativa al  demandante  y  no  al fallador» (auto CSJ SC, 15 Ago.  2012, Rad. 2012-01560-00).   

De conformidad con lo expuesto, la remisión  de  las  diligencias  al  Juzgado de Maní (Casanare) ha de ser la consecuencia,  sin  perjuicio  del debate que oportunamente pudiera entablar la parte accionada  por los cauces legales pertinentes.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero: Declarar  que  el  Juzgado  Promiscuo Municipal de Maní, es el competente para conocer de  la presente controversia.   

Segundo: Remitir el  expediente  al  citado despacho judicial y comunicar lo decidido al «Juzgado  1º  Promiscuo  Municipal  de  Granada     (Meta)»,  haciéndole llegar copia de esta providencia.   

Tercero: Librar por  Secretaría los oficios correspondientes.   

Notifíquese  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

Magistrada    

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