AC1270-2014 [2013-02413-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado Ponente  

AC1270-2014  

Radicación           N°  11001-02-03-000-2013-02413-00   

Bogotá, D.C., diecisiete (17) de marzo de dos  mil catorce (2014)   

Se  decide lo que en derecho corresponda, en  relación  con  la  admisión a trámite de la demanda contentiva del recurso de  revisión      formulado     por     Luis  Alfredo  Pusquín  López, contra la  sentencia   del   7   de  noviembre      de  2012   proferida   por  la  Sala Civil del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá, en el  proceso  ordinario  de  pertenencia  promovido en su contra por Hernando Rincón  Velásquez y Gloria Gladis Borrero de Rincón.   

CONSIDERACIONES  

Al  tenor  de lo  dispuesto  en  los artículos 382 y 383 del  Código de Procedimiento Civil  la  demanda  por  medio  de  la  cual se interponga el recurso extraordinario de  revisión   deberá   contener,   so   pena   de   inadmisión,   entre   otros,  “4.  La  expresión  de  la  causal  invocada y los  hechos     concretos     que     le     sirven     de     fundamento”.   

De  cara  al  principio  dispositivo  que  gobierna  este  recurso  extraordinario  y,  por tanto, teniendo presente que la  Corte  no  puede  enmendar  o  complementar la demanda, los hechos concretos que  sirven  de  fundamento  al  recurrente para aducir una causal de revisión deben  ser  puestos de presente en el libelo para hacer evidente su concordancia con la  causal o causales invocadas. Ha reiterado, en efecto la Corte, que   

desde  un  comienzo  debe  el  recurrente  justificar  por  qué  considera fundada la causal de revisión que alega. Desde  luego    que,    en    ese    contexto,   el   recurrente   tiene   ‘una  carga argumentativa cualificada,  consistente  en formular una acusación precisa con base en enunciados fácticos  que  guarden  completa  simetría  con  la causal de revisión que se invoca, al  punto  que  pueda  entenderse  que  la  demostración   de  esos   supuestos,  en  principio,  haría  venturoso  el  ataque.  Dicho  de otro modo,  corresponde  al  recurrente  explicar  por  qué considera que la sentencia debe  revisarse  y,  para  ello, ha de hacer una presentación que permita establecer,  desde  un  comienzo,  que  existen  motivos idóneos que justifican el inicio de  este  trámite, destinado, como se sabe, a impedir la solidificación definitiva  de  la  cosa  juzgada.  De  ahí  que  si  el recurrente no expresa la causal de  revisión  que  pretende  hacer  valer,  o no pone de presente los hechos que la  configurarían,  la  demanda no puede servir de percutor para la actividad de la  Corte;  igual sucede, cuando se advierte que los hechos que expone el impugnador  no  tienen  idoneidad  para configurar la causal de revisión que se alega, caso  en  el  cual  la demanda tampoco tiene vocación para ser admitida, no sólo por  el  incumplimiento de un perentorio requisito legal, sino porque si en gracia de  discusión  se tolerara esa deficiencia, tendría que adelantarse una actuación  judicial  que,  a buen seguro, ningún resultado arrojaría, máxime si se tiene  en  cuenta  que  por la dispositividad del recurso y por la importancia que para  el  ordenamiento  tiene  el  principio  de la seguridad jurídica, el juez de la  revisión  no  puede  hacer  pronunciamientos  oficiosos, ni salirse del preciso  marco   de   referencia   planteado   por  el  censor  (CSJ  ARC de 2 de diciembre  de  2009,  rad. 2009-01923,  transcrito  en  providencias  posteriores  como en proveído del 27 de agosto de  2012,       rad.  11001-0203-000-2012-01285-00).   

En   lo  atinente  a  la  causal  primera  (“[h]aberse  encontrado  después de pronunciada la  sentencia  documentos que habrían variado la decisión contenida en ella, y que  el  recurrente  no pudo aportarlos al proceso por fuerza mayor o caso fortuito o  por  obra  de  la  parte  contraria”),  y  teniendo  presente  lo  antes resaltado en el sentido de que la relación de los supuestos  fácticos  aducidos para estructurar la causal de revisión invocada deben venir  completos  en  la  demanda,  debe señalarse que su estructuración exige que se  aduzcan:   

a)      documentos     preexistentes  a la demanda genitora del  proceso  cuya  sentencia  se  pide  revisar  o que existan por lo menos desde el  vencimiento   de   la   última   oportunidad  procesal  para  aportar  pruebas;   

b)      documentos     trascendentales,  es decir, que habrían  variado   la  decisión  contenida  en  la  sentencia  impugnada  en  revisión;   

c)           imposibilidad      de      aducirlos  tempestivamente  por  fuerza  mayor  o  caso  fortuito  o  por  obra de la parte  contraria,  explicando,  como es obvio en qué consistió esa causa extraña que  impidió      su  aporte.   

Examinado  el  libelo  introductorio  (fls.  3    a    27),  se  advierte  que  el  recurrente  fundamenta     la    causal    primera    de    revisión    alegada,   en   la  imposibilidad  de  aducir el expediente contentivo del  proceso   ejecutivo  hipotecario  que  el  Banco  Davivienda  S.A.  instauró   contra   Gilberto   Pedraza  Saboyá  e Hilda Mesa López y que cursó en el Juzgado 31 Civil del Circuito de  Bogotá,  anotando que  no  pudo aportarlo en copia al proceso de pertenencia  donde    fue   expedida   la   sentencia   objeto   del   recurso   extraordinario de revisión «porque  él  no  era parte en el proceso hipotecario» (fl.             8).   

         Sin  embargo,  también  señala en los hechos de su libelo que una  vez,    como  tercero,  pagó  la deuda al Banco  Davivienda  intervino  en  el  proceso  ejecutivo,  al  punto  que  promovió un  incidente  de exclusión de la secuestre que allí fue designada (folios 19 y 21  precedentes)  y  que  el  Juzgado de conocimiento ordenó que la práctica de la  diligencia    de    entrega    del    bien   cautelado   fuera   hecha   a   él  directamente.   

Por  tanto,  concluye  este despacho que la  demanda  de  que  se  trata  no  contiene  una  explicación  sobre cuál  fue el hecho constitutivo de fuerza mayor u obra de la parte  contraria   que  obstruyó  e  hizo  imposible  aducir  esos  documentos  en  el  proceso  de  pertenencia,  máxime  si  -se itera- el  recurrente  intervino  en el proceso hipotecario como  él  mismo  lo  expone  y  por  ende  tuvo acceso al  mismo.   

En  virtud  de lo expuesto, de conformidad  con  lo  preceptuado  en  el  inciso  3°  del  artículo  383  del  Código  de  Procedimiento     Civil,     en     armonía    con    el    382    ídem,   y  en  concordancia  con  el  artículo  84  ejusdem, el  Suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Civil  de la Corte Suprema de  Justicia,             RESUELVE:   

PRIMERO:  Inadmitir  la demanda de revisión a que hace referencia esta providencia, a fin  de  que  se  subsane  el  defecto anteriormente anotado.   

SEGUNDO:  Se  concede  al  interesado un plazo de cinco (5) días para subsanarlos, so pena de  rechazo.   

Del  escrito  respectivo deberá allegarse  copia para el archivo y los traslados a los demandados.   

TERCERO:             Oportunamente  se  resolverá el amparo  de     pobreza     pedido    (art.    162  C. de  P.C.).   

         CUARTO.  Se reconoce al abogado Manuel  Enrique  Ardila  Aguirre como apoderado judicial del recurrente en los términos  del poder a él conferido.   

Notifíquese,  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado    

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